Pasajes bíblicos y de otros textos tradicionales
(1). Los Diez Mandamientos. Un (posible) orden de prevalencia actual (personal).
“El primer éxodo revela una dimensión significativa más profunda cuando el pueblo lo recuerda en cuanto proyecto de liberación en nuevas situaciones de opresión o de cautiverio. Que sea inagotable en su inspiración y en su sentido lo muestran las lecturas que de él fue haciendo el pueblo hebreo, luego la comunidad cristiana y hoy la teología de la liberación” (Severino Croatto, Hermenéutica bíblica, Ed. Lumen, p. 64).
- NO ASESINAR. Dicho así con más precisión que el “no matarás”. Un mandato en apariencia claro, lógico, que respondería a una humanidad básica, a una sensibilidad primaria. Hebreo y castellano, ambos, poseen dos palabras distintas para aludir a la acción de “matar” ( הרג, en hebreo) y “asesinar” (רצח , en hebreo). Y, ciertamente, no merece la misma valoración quitar una vida humana o animal, por accidente o a propósito. Asesinar es arrebatar una vida humana deliberadamente.
La consideración de que, por principio, todas las vidas humanas tienen el mismo valor, así como el concepto de empatía y el pensamiento o percepción de que la vida humana es algo que nos “es dado” a todos, mueven en la dirección de considerar que no es algo que permita la ética de uno, sus valores básicos, arrebatar una vida, privar al mundo de una persona. “Quien salva una vida, salva el mundo entero”, y quien la quita, está negando el mundo …. son cuestiones que hacen impensable concebir el asesinato como una posibilidad.
En mundo en el que (aún) existen demasiadas guerras y conflictividad, parece un valor de primer orden, el primer acto de respeto por la humanidad y por lo que la Creación - recibida- representa. Sin este mandamiento no es posible ni la vida ni una “sociedad” digna de tal nombre.
- “YO SOY HASHEM, TU DIOS”. Es lo que nos dice el primer mandamiento. Pero se añade algo más que trascendental: “..... QUE TE HE SACADO DE LA TIERRA DE EGIPTO DE UN LUGAR DE ESCLAVOS". La existencia del Dios único, el soporte del monoteísmo se liga en definitiva con un acontecimiento social/nacional: la liberación de la esclavitud. Acreditar en algo por lo que representa -y no acríticamente - es algo más que importante, ahora y en cualquier época. La justicia social se inscribe, de este modo, a fuego, en el ser - o mejor, en el estar - de un Pueblo. Pero ello es una referencia para toda la Humanidad. La lucha contra toda forma de esclavitud, de opresión, de inequidad, tiene una vigencia absoluta en nuestro presente. Un presente caracterizado por una supuesta superación de las ideologías, con una primacía absoluta de valores como un consumismo acrítico, el individualismo, la insolidaridad y la falta de confianza en los proyectos colectivos
Tras la reivindicación del derecho a la vida, el impulso de la justicia merece un lugar destacadísimo en una prelación, por lo demás, muy difícil de establecer.
- “NO SECUESTRES”. No privar de libertad a otro. En muchas ocasiones se alude a “no robarás”, pero en realidad se alude más bien a la libertad personal. Si el primero de los mandamientos que hemos elegido alude a la existencia, en este caso - como en el segundo - aludimos a la libertad, libertad/justicia en el caso anterior, libertad (en un sentido más estricto, libertad “corporal” si se quiere), en este caso.
En un mundo en el que existen tantas áreas de opresión en el sentido más primario e inaceptable del término, tal mandamiento debe ocupar un lugar de primer orden. Privar de libertad es ejercer sobre el “otro” unos derechos que como persona (un “igual”, un “semejante”, si se prefiere) no se tienen.
- NO IDOLATRAR. "¡No tendréis otros dioses!", viene a decírsenos en las Tablas. Jas veshalom no implica que existan más dioses que el único y todopoderoso Creador. La Torah no dice que haya otros dioses, sino que expresa el mandato de no adorar “ídolos” como si de dioses se tratase. Los adoradores de ídolos cambian frecuentemente sus deidades y sus objetos de adoración.
Se trata del segundo de los mandatos contenidos en las Tablas. El Mandamiento, en el marco de la Torah, supone que está prohibido creer en cualquier poder además de Hashem, adorar ídolos, o inclinarse a ellos. Los jajamim (sabios) prohibieron inclinarse ante un ídolo aún sin intención de adorarlo.
Y con ello aludimos absolutamente a la modernidad, a nuestra contemporaneidad: No adorar los bienes y riquezas materiales, no postrarse ante lo efímero, reconocer la imperfección (y la limitación) de cualquier obra humana. Ser refractario a la vanidad, tener voluntad de luchar para mejorar, para perfeccionarse, sabiendo que la perfección es intrínsecamente imposible para el género humano. Es decir, nadar un poco contracorriente en el mundo en que vivimos, lleno de vanidad y de banalidad …. de ahí la importancia en nuestro contexto.
- NO CODICIAR LOS BIENES AJENOS. "¡No codiciaréis la casa de vuestro semejante, ni a su esposa, ni a sus sirvientes, ni cualquier cosa que pertenezca a vuestro semejante (y, como resultado, idearéis planes para obtenerlo)". Está prohibido hacer cualquier intento para obtener algo que pertenece a otro porque uno mismo desea poseerlo.
La envidia, ese empequeñecimiento mezquino que nos aparta de la honorabilidad, que nos domina en la aversión al prójimo, que, de algún modo, nos hace objetos (no sujetos). No se trata de asumir una posición de inferioridad; más bien de tener eso que a veces se llama amor propio, respeto por los demás y por uno mismo y capacidad de superación. Y es que uno debe tratar de superarse a uno mismo y ver en cualquier problema o limitación una oportunidad.
Y volvemos al presente y a la predominancia del interés por lo material, expresión ideológica del materialismo vulgar. Vivir sin otros referentes que el compararse con el prójimo y desear lo que él posee, sin andar nuestro camino (y nuestra legítima búsqueda del bienestar).
- NO PRESTAR FALSO TESTIMONIO. “No prestes en contra de tu prójimo falso testimonio”, podemos leer en las tablas como el noveno de los mandamientos. Fundamental en la actualidad.
Fundamental en un mundo, en una sociedad, que va alejándose de lo doméstico, donde va ganando terreno la relación entre anónimos y el cuerpo social se vuelve más complejo y menos “manejable”, en el que la persona cada vez más pisa sobre terreno desconocido.
Es esencial para una ética social de valor que no se considere que el fin justifica los medios. Que no puede hacer cualquier cosa para salir adelante. No mentir, no falsear. No es lo mismo no decir algo verdadero que conscientemente falsear la realidad.
Tantas veces en nuestra contemporaneidad se falsea para perjudicar a personas o a colectivos humanos desde una presunta legitimidad para establecer “buenos” y “malos”. Si las opciones que uno elige son (en principio) legítimas y respetables, no lo es prestar el falso testimonio de opinar a veces desde el desconocimiento y (tantas) desde el consciente desprecio hacia la verdad.
Vivimos en una sociedad mediática. Como nunca, nuestras palabras son armas, combustible. El rigor y la ética de no prestar falso testimonio, sin duda, harán un mundo mejor, más soportable. Más acorde con el papel del hombre en un mundo que - aun sin creer - le ha sido dado.
- EL RESPETO DEL SHABAT. El Shabat es una institución típicamente judía. Genuinamente, diríamos. Revolucionaria en el sentido de innovadora, pero también en el sentido de (buscar) alterar el orden social para mejorarlo. Una atribución o don universales, pues beneficia a todos.
En la actualidad, entre otras catástrofes sociales, muchas sociedades (también en el llamado “primer mundo”) se ven azotadas por el problema del desempleo. La carencia de un trabajo remunerado.
Valorar el descanso es darle, también su rol, a lo que el “trabajo” -como necesidad y realización - para el ser humano representa.
Instituir el shabat ya es de por sí oponerse a toda forma de esclavitud, pero igualmente a cualquier forma de explotación entre seres humanos. Es reconocer los derechos y la dignidad del “otro”. Y muy importante: reconocer la existencia de valores universales.
Aún hoy, tanto como siempre, shabat es una bocanada del “mundo venidero” (en un momento tan falto de referentes, de proyectos colectivos capaces de ilusionar a muchos, de esperanza en que todo pueda mejorar, de que podamos liberarnos como personas y pueblos).
Aún hoy, tanto como siempre, shabat es espiritualidad, el respiro de la semana, la joya entre lo cotidiano y rutinario, en una época señada por la resignación.
Aún hoy, como siempre, shabat es conocimiento. Sobre todo de que no somos los amos del mundo, sino de que la Creación es un verdadero regalo. Es una Creación que nos ha sido dada, que debemos respetar (y tratar de perfeccionar).
Aún hoy, como siempre, para un judío shabat es identidad. La consciencia de pertenencia a un pueblo, y al legado de valores que le ha sido dado al mismo.
- HONRAR A PADRE Y MADRE. Este mandamiento, incluido en las Tablas de la Ley, es concebido en la Torah como expresivo de la relación entre hombre y D-s, entre el individuo y el Creador.
Deber incondicional y absoluto, es -entre otras cosas- expresión de gratitud y reconocimiento de que uno ha sido creado, de que le “han dado” vida. Al fin, una vez más de su limitación y, en el fondo, de su vulnerabilidad. La persona es, antes que un creador, una “obra”.
Honrar y respetar, se entiende. Un deber eterno, vigente hoy lo mismo que siempre: se trata de una de las bases éticas de una persona que pretenda proceder con rectitud. Reconocer la bondad y la generosidad, el preocuparse por uno y ponerlo por encima de sí mismo. Reconocer una deuda, de eso se trata en buena medida asumir esa honra y ese respeto como un mandamiento, de esto es de lo que se trata, absolutamente necesario cuando la pérdida de valores (de cualquier valor) hace más necesario que nunca un hogar material y un espacio espiritual que nos una a la humanidad a través de las personas a las que todo debemos. Las fuentes de autoridad (en el mejor sentido de la palabra) son muchas, pero la fuente de la vida es una.
- NO COMETER ADULTERIO.
Hablamos de la fidelidad. Y hoy es tan necesaria como siempre, aunque la primacía de otros preceptos nos haya llevado a posicionarlo en este lugar.
La Torah nos habla de los problemas que el ser humano se va encontrando en este mundo. ¿Es el adulterio inevitable? En todo caso, ha existido siempre y nunca ha habido la más remota posibilidad de erradicarlo.
El deseo sexual puede ser considerado el placer más elemental, una de las satisfacciones más básicas, sin que ello deba ser considerado en menoscabo del mismo. En absoluto: debe reconocerse que el placer sexual está entre los mayores y es condición indispensable para la vida humana. Los placeres no son para rechazarlos, sino para saber usarlos en una dirección positiva para las personas.
Anclarse en referentes societarios básicos (como la familia, pero también la pareja) sigue siendo necesario para la construcción social, para un mundo y una vida de respeto y bienestar.
- NO NOMBRAR EL NOMBRE DE DIOS EN VANO.
Ha quedado para el final. Es tan importante como los demás (sobre esto se argumentará). Hacemos referencia, en estas líneas, a la vigencia actual de los mandamientos. Una explicación demorada sobre cada uno de los mandamientos llevaría a profudizar sobre el significado y razón de ser del precepto y también sobre el significado del mismo en el contexto en que fue formulado.
No banalizar sobre lo importante. De ello, de algún modo, viene a hablársenos en la dicción de este precepto. En Levítico 22:31-33 vuelve ligarse la idea de Dios -que debe ser amado- a la liberación de la esclavitud; es una llamada de atención a referenciarnos como personas en lo central, lo que no debe ser nombrado de cualquier modo: "Guardad, pues, mis mandamientos, y cumplidlos. Yo Hashem. Y no profanéis mi santo nombre, para que yo sea santificado en medio de los hijos de Israel. Yo Hashem que os santifico, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Hashem”.
Hemos intentado responder a la tarea de ordenar los diez mandamientos por su orden de relevancia actual. No es tarea fácil. En realidad es una tarea casi imposible. Muy difícil es establecer un orden de prelación entre los mismos; cada uno posee valor en un ámbito específico, pero, al mismo tiempo, está muy conectados entre ellos y aluden a una ética social básica - que nos indica cómo debemos comportarnos como personas - en la que valores como la justicia, la solidaridad, la humildad, la no-idolatría, el respeto por ciertas instituciones, son seña de identidad e impregnan el texto de lo que llamamos los "diez mandamientos".
Lo dicho con anterioridad entendemos que tiene un valor general. Pero sucede, además, que, de algún modo, cada uno de los diez, si los leemos con atención, tienen valor en la actualidad, podemos conectarlos con los acontecimientos de nuestras vidas y con el avatar histórico en el que nos ha tocado vivir. Por supuesto, una vez más, y también en este contexto, es muy difícil establecer una prelación.
Hemos intentado, por una parte, señalar, en la medida de lo posible, lo que toca nuestros valores, lo que en cuanto persona vivimos con más claridad, con más rotundidad. Y de otra parte, adudimos a la "relevancia" o "trascendencia" de los principios entendiendo por ello aquello que es más tenido en cuenta o sobre lo que es más necesario llamar la atención. O más posible: aquello en el que el texto es más fácilmente reconducibles al "acontecimiento" y al "vivir social" de nuestro presente.
Por ello, debe ser dicho: todos son relevantes. De algún modo, todos son igualmente relevantes; diferentes momentos y diferentes vivencias darán prioridad o colocarán en el centro a uno u otro. Pero los valores que representan vienen a desembocar en aquella ética en que predomina el respeto por los demás, la justicia y la idea de limitación del hombre (y de igualdad básica entre unos y otros).
Al fin, estamos hablando de la “Ley de Dios”. La Ley para que el ser humano “sepa vivir”. Ello incluye todas las facetas de la vida; de la vida de cada ser humano y de la vida social. La vigencia es completa. Debe releerse a la luz del presente, pero su vocación es universal.
613 mitzvot hay. En algún caso podría hablarse de obsolescencia. Pero los 10 mandamientos siguen interpelando (todos ellos) al ser humano, siguen aludiendo a instituciones y mencionando sentimientos y valores en los que nos seguimos viendo. Acaso porque, de algún modo, sean constitutivos de lo que ser humano pueda significar.
Una prelación es difícil establecerla. Más bien podríamos hablar de su aprehensibilidad, de cómo nos vincula su rótulo, su dicción llana y simple, del significado de cada uno de ellos y su capacidad (o la nuestra) para trabar relación con nuestras vidas de muchos siglos después de cuando aquellas palabras fueron dichas y escritas.
(2). Composición de la Ley judía (escrita y oral). Libros que la componen. Épocas
“La Biblia es un libro terminado y estructurado en su mayor parte por una clase social acomodada y de por sí alejada del pueblo. Eso es más visible respecto del Antiguo Testamento, que refleja con gran relieve la ideología del sur (Judá), de Jerusalén en particular, donde actuaba la clase rectora del país. Las tradiciones del norte han sido tachadas, a aparecen releídas desde la óptica judaíta. Aquella situación general se prolonga a través de los siglos en el proceso de transmisión catequética y teológica. La teología clásica tenía los recursos para reproducirse al infinito y no se podía salir de su círculo” (Severino Croatto, "Hermenéutica bíblica", Ed. Lumen, p. 81).
“La concepción israelita de Yahvé, el Dios del pueblo hebreo, está indisolublemente ligada a la experiencia de la liberación de la esclavitud de Egipto. Se trata de un núcleo querigmático y teológico. En tal contexto, el Dios salvador se identifica con el liberador. Tras narrar la gesta de la salida/huída de Egipto, el texto comenta: “vio Israel la mano poderosa con la que actuó Yavé en Egipto, y temió el pueblo a Yavé, y creyó en él y en Moisés su servidor (Ex 14:31). Es un creer que surge de la experiencia de liberación” (Severino Croatto, "Hermenéutica bíblica", Ed. Lumen, p. 82).
LA LEY ESCRITA.
La Torah sheBitjav alude a lo que comúnmente se denomina "Biblia", que, en lengua hebrea, se designa bajo la denominación "Tanaj".
En su libro "La difherencia", Diana Sperling, filósofa judeo-argentina, reivindica la Ley así: “Múltiples mitos y relatos dan testimonio de esto: de ahí la singularidad del relato bíblico como contra-mito, modo narrativo de invertir la lógica sacrificial operante en los casos mencionados. Y uno de los modos fundamentales de esa batalla antimítica es la afirmación de la ley” (p. 285).
La Ley escrita se compone de tres grandes partes o bloques: la Torah (el "Pentateuco", con 5 partes), Neviim ("Profetas") y Ketuvim ("Escritos")
La Torah.
Incluye los 5 libros que a continuación se enumeran:
1) Génesis (Bereshit).
2) Éxodo (Shemot).
3) Levítico (Vaikrá).
4) Números (Bemidbar).
5) Deuteronomio (Devarim).
Aludiendo a estos 5 libros, se escribirían libros de explicaciones y alegorías denominados Midreshei Halajá y Midreshei Hagadá.
En cuanto al periodo de la historia judía al que se refiere, el Pentateuco hace referencia al periodo anterior a la entrada de los judíos en la Tierra Prometida.
Conforme a la tradición, los 5 libros de la Torah fueron escritos por Moisés, con el nivel más alto de profecía posible para una persona. Algunos estudiosos sostienen que los 8 últimos versículos de la Torah (que narran la muerte de Moisés) también son de su autoría, aunque otros entienden que fue Ieoshúa el escritor de los mismos.
Neviim.
Los libros de los profetas son en total 8.
- Los 4 primeros son los llamados Neviim Rishonim (“ primeros profetas”). Son estos:
a) Josué (Iehoshúa).
b) Jueces (Shoftim).
c) Shemuel.
d) Reyes (Melajim).
Los 2 últimos están, a su vez, divididos en dos partes.
- Los Neviim Ajaronim (“últimos profetas”) son los otros 4. Los que a continuación se relacionan:
a) Isaías (Ieshaiahu).
b) Jeremías (Irmiahu).
c) Ezequiel (Iejezkel).
d) Tre Asar. Colección de doce pequeños libros proféticos, que fueron agrupados bajo aquella denominación. Se trata de 1) Oseas 2) Ioel 3) Amós, 4) Abdías, 5) Jonás, 6) Miqueas, 7) Nahum, 8) Habacuc, 9) Sofonías, 10) Ageo, 11) Zacarías, 12) Malaquías.
En relación al periodo de la historia judía que se nos narra en estos escritos, el mismo comprende el periodo durante el cual en Pueblo israelita vivió en su Tierra hasta el exilio babilónico.
* Los libros de Iehoshúa, Shoftim, Shmuel y Melajim son cronológicamente la continuación de los cinco libros de Moisés.
Iehoshúa sucedió a Moshé en el liderazgo de los israelitas; a él se le atribuye la mayor parte del Libro llamado por su nombre (excepción hecha de los últimos versículos del mismo).
Al profeta Shmuel se atribuye la autoría del Libro de "Jueces" y la parte inicial del Libro que lleva su nombre, y que sería culminado, durante el reinado de David, por otros 2 profetas: Gad y Natán.
El Libro de "Reyes" es atribuido al profeta Irmiahu
*El período de los 4 últimos profetas se superpone con el final del período histórico que el Libro de "Reyes" abarca. Estos 4 no fueron compilados con base en un sistemático orden cronológico; clara prueba de ello es que Oseas precedió a Isaías.
El Libro de Jeremías se atribuye al profeta que le da nombre (Irmiahu).
Isaías no escribió el Libro que lleva su nombre. Ello tiene una explicación: los profetas sólo dieron cuenta por escrito de sus revelaciones a una edad avanzada, pero este profeta fue asesinado por Mensahé (rey) antes de haber podido detenerse a verterlas por escrito, siendo sus profecías redactadas después de su muerte por seguidores del rey Jizkiá.
El Libro de Ezequiel fue redactado por los Sabios de la Anshei Kneset Hagdolá ("Gran Asamblea").
Ketuvim.
3) Los “Escritos” se componen de un total de 12 libros. El conjunto suele dividirse en 3 grupos:
1º) Las 5 Meguilot (“rollos”):
-el “Cantar de los Cantares” (Shir Hashirim);
-Eclesiastés (Kohelet);
-Ruth;
-Eijá; y
-Esther.
2º) Los libros de Job, “Proverbios” (Mishlei) y Salmos (Tehilim).
3º) Los libros de Daniel, Ezrá, Nejemiá y “Crónicas” (Divrei Haiamim). El último de ellos, dividido en 2 partes.
El periodo histórico que se narra en estos escritos es el de la etapa de exilio y la posterior reconstrucción del Templo jerusolimitano.
*El Libro de Salmos fue compilado por el rey David. Algunos de los salmos fueron escritos por David, otros por contemporáneos suyos y otros por profetas anteriores.
El Libro de Proverbios es atribuido al rey Salomón.
El de Job, al mismo Moisés.
*En cuanto a las 5 Meguilot:
-La autoría del Cantar de los Cantares se atribuye al rey Salomón.
-El Libro de Ruth se considera que fue escrito por el profeta Shmuel.
-Eijá es una obra atribuida al profeta Jeremías.
-Eclesiastés se considera que fue compuesta por Salomón.
-Finalmente, el Libro de Esther se considera que fue elaborado por los Sabios de la Gran Asamblea.
* Daniel, Ezrá y Nejemiá están cronológicamente ordenados y son atribuidos por la tradición a dichos profetas.
El último libro del Tanaj es "Crónicas" (I y II) Divrei Haiamim (Crónicas I y II). Cubre la historia del mundo, desde el primer hombre hasta el decreto del rey Ciro de Persia de reconstruir el Templo, el cual marcó el final del exilio babilónico. Fue concluido por Nehemías, profeta.
LA LEY ORAL.
La "Ley oral" se considera, igualmente, en el judaísmo, de origen divino.
Entre las causas de la plasmación por escrito de la Ley oral pueden mencionarse las siguientes:
1ª) La dispersión del pueblo judío después de la destrucción del Templo (2º), así como haber sido arrasada la ciudad de Jerusalém;
2ª) La búsqueda de una mejor conservación de la tradiciones y normas;
3ª) La búsqueda de la unificación de leyes y tradiciones.
La Torah Oral es llamada Torah she baal pé. Comprende las enseñanzas e interpretaciones comunicadas a Moshé en forma oral como suplemento y explicación de la Torah escrita. A diferencia de la Torah she bijtav - la Escrita -, la Oral se transmitió oralmente generación tras generación hasta que fue finalmente vertida por escrito. Este proceso de transferencia es conocido con el nombre de Mesorá, siendo su objetivo conceder a los judíos más tiempo para examinarla detenidamente. Fue sólo cuando la Torah Oral corrió el riesgo de ser olvidada como consecuencia de las penalidades padecidades por el pueblo judío, cuando Rabí lehuda Ha-Nasí comenzó a ordenarla por escrito. Resultado de sus esfuerzos fueron los seis tomos de la Mishná, completados cerca del 188 e.c.. Sucesivos rabinos añadieron comentarios y explicaciones que se conocen como Guemará. Los dos textos en conjunto se conocen como el Talmud. El Talmud Babilónico fue compilado por Rav Ashi en Babilonia y el Talmud lerushalmi, por Rabí lojanán en Eretz Israel.
Mishná.
La Mishná es la primera recopilación por escrito de la Ley Oral.
Es "repetición" del estudio.
Fue compilada por Rabbí Judá ha-Nasia alrededor del año 210 e.c.
Contiene leyes y debates en relación con el cumplimiento de los peceptos (las mitzvot) en la vida diaria.
Fue articulada en la etapa posterior a ser destruida Jerusalém y el templo.
Consta de 6 secciones o Sedarim. Las que se enumeran:
1) Zeraim. Se trata de leyes relacionadas con el trabajo agrícola, principalmente aludiendo a Eretz Israel.
2) Moed. Normas relacionadas con las festividades y muy particularmente con el día llamado Shabbat.
3) Nashim: Leyes alusivas a las obligaciones matrimoniales.
4) Nezikin. Se trata de normas que abordan los asuntos relativos al comercio así como a cuestiones judiciales.
5) Kodashin. En esta sección, el tema tratado son las leyes que se refieren a los sacrificios ofrecidos en el Templo.
6) Taharot. En esta sección se contienen las leyes relacionadas con la pureza (e impureza) ritual.
Guemará y Talmud.
Con "Guemará" se alude al comentario y explicación de la Mishná.
La agregación de la "Mishná" y la "Guemará" viene a tener como resultante lo que llamamos "Talmud".
Este es un texto interpretativo y explicativo.
Entre sus contenidos hallamos lo relativo a la Halajá o "Ley Judía", Ética, costumbres y tradiciones, historia.
Del mismo hay 2 versiones:
-El Talmud Babilónico (Bavlí);
-El Talmud de Jerusalém (Ierushalmi) o Talmud de Eretz Israel.
*El que se ha mencionado en primer lugar fue completado en el Siglo VI e.c.
Está escrito en lengua aramea oriental.
Ha sido históricamente la versión más estudiada y conocida de los 2 talmudim.
*En cuanto al jerusolimitano, fue completado allá por el Siglo V e.c.
Está escrito en lengua aramea occidental y también en hebreo.
Existen dos ediciones de la Guemará: la de Jerusalén, que se terminó de redactar de forma escrita alrededor del 400 e.c., y la de Babilonia, cuya recopilación final se concluiría por Ravina y Rav Ashi, dos sabios del siglo V e.c.
Si la mishná está dividida en 6 secciones, a su vez cada una se divide en varias partes, cada una de las cuales regula una/s específica/s cuestión/es, sumando un total de 63 tratados:
- ZERAIM ("Semillas").
Aborda las siguientes 11 cuestiones: Bendiciones (Berajot); la esquina del campo (Peá); el producto del diezmo dudoso (Demaí); las especies diversas (Kil’áyim); El año sabático (Shevi‘ít); Ofrendas (Terumót); Diezmos (Ma‘aserót); Segundo diezmo (Ma‘asér shení); Masa (Jalá); Árboles frutales incircuncisos (Orlá); Primicias (Bikurím).
- MOED ("Fiestas").
Trata sobre estos 12 temas: Shabbat; Fusión (Eruvín); Pesaj (Pesajím); Siclos (Sheqalím); el Día del perdón (Iomá); la Fiesta de los tabernáculos (Suká); días festivos intermedios (Betsá); Año nuevo (Rosh haShaná); Días de ayuno (Ta‘anít); El rollo de Esther (Meguilá); Fiestas menores (Mo‘éd qatán); Sacrificio festivo (Jaguigá).
- NASHIM ("Mujeres").
Los 7 temas que toca son los siguientes: las cuñadas (Yevamót); el documento matrimonial, así como la dote (Ketubot); los votos (Nedarím); el nazareato (Nazír); sospecha de adulterio (Sotá); documento de divorcio (Guitín); esponsales (Qidushín).
- NEZIQUÍN ("Daños").
Son 10 las cuestiones que aborda. Las que a continuación se mencionan: Puerta primera (Bavá qamá); Puerta media (Bavá metsi‘á); Puerta última (Bavá batrá); Sanhedrín; azotes (Makot); Juramentos (Shevu‘ot); Testimonios (Eduyot); Idolatría (Avodá zará); Padres (Avot).
- QUODASHIM ("Cosas sagradas")
Los temas sobre los que versa son los 11 siguientes: Sacrificios (Zevajím); Oblaciones (Menajot); Profanos (Julín); Primogénitos (Bejorot); Votos de evaluación (Arajín); Sustitución de los sacrificios (Temurá); Exterminio (Keritot); Sacrilegio (Me‘ilá); El sacrificio cotidiano (Tamíd); Medidas (Midot); Sacrificios de aves (Qiním).
- TOHOROT ("Purezas")
11 son los aspectos cuya regulación se aborda en esta sección; los siguientes: utensilios (Kelím); Tiendas (Oholot); Plagas (Nega‘ím); La vaca roja (Pará); Purezas (Tohorot); Baños rituales de inmersión (Miqvaot); La menstruante (Nidá); Habilitantes (Majshirín); De los que sufren gonorrea (Zavím); El que se sumergió en aquel día (Tevul yóm); Manos (Yadáyim); Rabillos (Uqtsín).
En cuanto a las funciones de la Torah oral, y significado, creemos interesante aportar el punto de vista del Rabino Aryeh Kaplan. Éste, en su "Manual del Pensamiento Judío" (Moznaim, 1979), explica lo que a continuación se transcribe: "La Torah Oral fue destinada originalmente para que fuese transmitida de boca en boca. Era transmitida del maestro al estudiante de tal manera que si el estudiante tuviera alguna pregunta, él sería capaz de preguntar, y evitar así la ambigüedad. Un texto escrito, por otra parte, no importa cuán perfecto sea, está siempre sujeto a mala interpretación. Además, la Torah Oral se concibió para cubrir la infinidad de casos que surgirían en el curso del tiempo. Nunca podría haber sido escrita en su totalidad. Está así escrito (Eclesiastés 12:12): "De hacer muchos libros no hay ningún final". Dios por lo tanto le dio a Moisés un juego de reglas a través de las cuales la Torah podría ser aplicada a cada caso posible. Si toda la Torah hubiese sido entregada en forma escrita, cada uno sería capaz de interpretarla como lo desea. Esto conduciría a divisiones y discordia entre la gente que seguiría la Torah de modos diferentes. La Torah Oral, por otra parte, requeriría de una autoridad central para preservarla, así se aseguraría la unidad de Israel ...".
(3). Cuatro personajes del Pentateuco, por ejemplo.
1) Rivká.- Hija de Betuel, hermana de Labám, esposa de Yitzak y madre de Yaacob y Esaú, es figura destacada de la época patriarcal y, por méritos propios, de las "madres de Israel".
En Genesis 24 se nos relata que fue descubierta por un siervo de Abraham, consintiendo en casarse con Yitzak. Por un espacio temporal de 20 años no tuvo hijos, engendrando finalmente a dos gemelos, los citados Yaacob y Esaú.
Genesis 27 nos narra como nuestra mujer indujo a su hijo favorito (Yaacob) a obtener la bendición de Yitzak de una manera engañosa; después se vio en la necesidad de enviar a su preferido a Mesopotamia, poniéndolo a resguardo de la ira de Esaú.
Habiendo fallecido antes que su esposo, según dice la tradición, fue sepultado su cuerpo en las proximidades de Hebrón, en la cueva del campo de Macpela.
Hemos mencionado unas brevísimas notas de su biografía. La de una mujer que aparece en Bereshit, el primer libro del Pentateuco. Es la esposa del segundo patriarca (aquel que debe consolidadar el Pacto que Abraham había establecido con el Creador). Es, por mérito propio, también la "segunda de las madres de Israel".
Madre por antonomasia, interlocutora con D-s, es aquella que vence las dificultades; madre vocacional, supera lo biológico - la infertilidad a la que parecía condenada por la naturaleza - para afirmar lo humano, la voluntad, la lucha, la rebeldía, la decisión.
En Génesis 25:22 se puede leer: “Y los hijos luchaban dentro de ella; y ella dijo: Si esto es así, ¿para qué vivo yo?. Y fue a consultar al Señor”. Dolores agudos en el embarazo …. y algo más, seguramente. El preludio de una lucha. Ante esos problemas, esa lucha en su interior (una verdadera metáfora), Rivká acude al Señor, ¿a quién si no? 25:23 nos explica de qué era preludio aquella lucha, en palabras del Señor: “.... y le respondió Yahvé: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor".
Aquella persona en la que quien decide confía. Porque se puede confiar. Porque es la inteligencia sabia, ponderada. La lucidez natural de quien sabe que tiene una alta misión y es capaz de estar a la altura de las circunstancias.
Empática, observadora y sagaz, sabe "leer" su entorno más inmediato. Encaja el "gran acontecimiento" (en el que se ve implicada y decide conscientemente participar) con lo cotidiano, con lo doméstico, lo cercano. Su preferencia por Yaacob frente a Esaú - que parecía destinado a heredar la primogenitura y la bendición - es prueba especialmente significativa de ello. En Génesis 27:29 nos hallamos con el texto siguiente: "Sírvante pueblos, Y naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos, Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren”. En estas palabras se hacía realidad la profecía: el mayor debería ser siervo del joven. Y se hacía realidad la capacidad de estar a la altura de la Historia, de la Revelación, en la que, de algún (significativo) modo Rivká quería ser parte. Y era parte.
Rivká es, absolutamente, el altruismo, la generosidad, el desapego por los bienes y la comodidad. También quien se aventura en la incerteza ... porque va más allá de lo establecido, de lo fácil, de lo cómodo. Desde el principio, cuando renuncia a su ambiente familiar, buscando una atmósfera social - que ella ayudaba cada día a crear - de generosidad y buenos valores. Generosidad más que patente en Génesis 24: 17-19: "17. Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. 18. Ella respondió: Bebe, señor mío; y se dio prisa a bajar su cántaro sobre su mano, y le dio a beber. 19.Y cuando acabó de darle de beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber“.
Sabe estar a la altura. Pero también sabe ser humilde, retirarse un poco, apartarse del protagonismo, cuando las circunstancias lo imponen.
Madrre, decíamos. Sería lo mismo decir "fundadora" (toda madre lo es). Rivká es, sin ningún género de dudas, otra mujer decisiva en la historia del pueblo judío. Sin su presencia, muchas cosas no tendrían explicación. De su seno – literalmente - nacerían “dos naciones”.
Se trata de una madre con visión profética, con una maternidad que va mucho más allá de engendrar y dar a luz dos gemelos. Se trata de una sólida compañera que habla con D-s sin intermediarios (y con voz y criterio propio) y que, en definitiva y en lo esencial, a Él no le falló.
2) José.-
Undécimo hijo de Yaacob, era José el primero, sin embargo de su esposa favorita, Rajel.
El padre de todos ellos (patriarca) amaba muchísimo a José. Mostró sus preferencias haciéndole una vestidura larga de gran hermosura. Eso, junto con otras cosas, despertaba la envidia de sus 10 hermanos mayores. Y el odio. Además de ello, José tuvo un par de sueños; en ellos, sus hermanos se inclinaban ante él. Al contárselo a sus hermanos, el odio de estos fue en aumento.
Quisieron acabar con él. O al menos, anularlo, degradarlo. Engañan a su padre haciéndole pensar que un animal salvaje debe haber matado a José. Pero no está muerto. Acabarían por venderlo a unos ismailitas; lo venden por 20 piezas de plata. Vendido como esclavo en Egipto, allí - partiendo de una situación de absoluto sometimiento - logra ascender, por méritos propios, en la sociedad, hacerse un lugar de prosperidad y bienestar. También de prestigio. Pero las dificultdades volverían a irrumpir en su vida; nuevamente la trama y la mentira - ahora a manos de una mujer - se unen en su contra, acabando en la cárcel (precisamente) por su honradez. Pero José sabía salir adelante y hacer imponerse la verdad. Y acabaría nada menos que en el palacio del Faraón, donde este le dio las más amplias potestades. Al fin se reencontrará con su fimailia; aquel reencuentro es la expresión de la generosidad más absoluta, y Yaacob exlamaría: “¡Agradezco infinitamente a Dios porque me ha dado por segunda vez a mi hijo querido, Él obra de manera misteriosa!”. José le pidió que se quedara a vivir sus últimos años con él y también que se quedase todo su pueblo.
José es la capacidad de supervivencia ("Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá", Génesis 39:1) . Es la serenidad, el saber seguir el camino propio, aceptando (asumiendo, pero superando) las injusticias, como en Génesis 39:20 podemos leer: "Y tomó su amo a José y le puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel". Visionario y soñador (Génesis 37:5-7: "5. Cierto día José tuvo un sueño y, cuando se lo contó a sus hermanos, éstos le tuvieron más odio todavía, 6. pues les dijo: —Préstenme atención, que les voy a contar lo que he soñado. 7. Resulta que estábamos todos nosotros en el campo atando gavillas. De pronto, mi gavilla se levantó y quedó erguida, mientras que las de ustedes se juntaron alrededor de la mía y le hicieron reverencias").
Pero también pragmático y próspero, sabe pasar página ("Y el Señor estaba con José, que llegó a ser un hombre próspero, y estaba en la casa de su amo el egipcio", de Génesis 39:2). La generosidad sin límites, hasta la grandeza, como en Génesis 42: 24-25 se cuenta: "24. Alejóse José llorando, y, cuando volvió, les habló, y eligió a Simeón entre ellos, y le hizo atar ante los ojos de los otros. 25. Mandó José que llenaran de trigo sus sacos, que pusieran en el de cada uno su dinero y les diesen provisiones para el camino, y así se hizo". El saber perdonar que en este pasaje se muestra es, también, notorio. Por sobre todo, el saber sobreponerse a las dificultades. La honestidad ("Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió", Génesis 39:12). Y, también, el amor a la Nación (a los suyos) por encima de las injusticias cometidas con uno, que recuerda sus orígenes a pesar de prosperar en tierra extranjera; tal como Yahvé dice a su padre Yaacob en Génesis 46:3: "Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación".
3) La hija del faraón.-
¿Qué papel desempeña en lo que en "Éxodo" se narra? ¿Cómo irrumpe en la historia de los judíos, un pueblo al que no pertenece?, ¿Qué razón profunda la lleva a hacer causa de la preocupación por un niño abandonado en el río? ¿Rebeldía, ternura, vocación maternal? El relato bíblico lo hallamos en Éxodo 2: 5-10: “5. En eso, la hija del faraón bajó a bañarse en el Nilo. Sus doncellas, mientras tanto, se paseaban por la orilla del río. De pronto la hija del faraón vio la cesta entre los juncos, y ordenó a una de sus esclavas que fuera por ella. 6. Cuando la hija del faraón abrió la cesta y vio allí dentro un niño que lloraba, le tuvo compasión, pero aclaró que se trataba de un niño hebreo. 7. La hermana del niño preguntó entonces a la hija del faraón: —¿Quiere usted que vaya y llame a una nodriza hebrea, para que críe al niño por usted? 8. —Ve a llamarla—contestó. La muchacha fue y trajo a la madre del niño, 9. y la hija del faraón le dijo: —Llévate a este niño y críamelo. Yo te pagaré por hacerlo. Fue así como la madre del niño se lo llevó y lo crió. 10. Ya crecido el niño, se lo llevó a la hija del faraón, y ella lo adoptó como hijo suyo; además, le puso por nombre Moisés, pues dijo: ¡Yo lo saqué del río!".
Solidaridad. Preocupación. Esto es lo primero que a uno se le viene a la mente del relato transcrito. Pero además: mucho respeto por el contexto del niño, observable con claridad al responder a la hermana de aquel bebé, proponiendo, sin miramientos, una “nodriza hebrea”. Ordena que sea criado, que sea sacado de las aguas. Ella lo saca de las aguas, pero debe criarse en el ambiente “hebreo”. Es por tanto, la salvadora, la rescatadora que respeta a la persona en lo que es, que no pretende moldearla (como diriamos hoy, formatearla). La salvadora que viene desde algún "afuera". Una adoptante que no pretende ser "madre", que sabe, también, el lugar que no le corresponde; tan importante como saber el lugar que "sí" nos corresponde.
Moshé es criado en el ambiente palaciego. Aquel extranjerito que con el tiempo comandaría la liberación es aceptado, integrado, en las instancias de un poder que oprime a su pueblo.
Alrededor del personaje que es la hija del faraón, y que ocupa un escasísimo espacio en el texto del Pentateuco, el Talmud ofrece un trabajo interpretativo de importantes dimensiones, realmente significativo dada la parquedad del relato en que aparece la egipcia. Ello viene a enfatizar su consideración como personaje interesante (con substancia, con significados) y como modelo humano digno de ser tenido en cuenta.
En el Talmud se ven los hechos hasta el más mínimo detalle, se matiza hasta el extremo. Y es que ello viene a hablarnos de que (también) los sabios estaban fascinados por aquella figura, por aquel "prototipo" humano.
La caracterización le otorga un rango realmente "fuerte" (en el doble sentido de "fortaleza" y de "intensidad"). Así, trabajando con el lenguaje, Calá Rabatí, Capítulo 3, Halajá 23 la incluye en la pequeña selección de las 7 “que ingresaron al jardín del Edén”, mencionándola en tercer lugar. Se pone en los deseos de D-s, en este texto, el hecho de respetar que Moshé sea así llamado porque ella le puso tal nombre. Se trae a colación a David -rey por antonomasia de Israel- poniendo a esta mujer como bandera en la lucha contra el enemigo. Como en la historia de David y Goliath se usa la memoria de los débiles, de los oprimidos. También se cita a Samuel. La idea a la que se asocia es la de “libertad”, una libertad activa: “liberación”. Ella salvó a Israel, conforme al midrash; no es que lo diga alguien, es que lo dice el Santo Bendito. Con el mérito de que “abandonó el imperio de la casa de su padre y se adhirió a ustedes”. Por razón de ello, merece gratificación. Valores, sin duda, significativos (apreciables, admirables) sin que el texto talmúdico haga interpretaciones forzadas de la textualidad del relato de Éxodo.
El midrash viene a incluirla en la historia de la redención, en la participación en los planes de D-s. Asociándola (no casualmente, digamos) a David, quien consolida a Israel como realidad, como concrección (política) del Pacto. Y asociándola a aquello que más caracteriza (espiritualmente) lo que lo judío debe ser: la lucha contra la idolatría que alcanzará en el “salvado” (Moshé, aquel niño perdido entre los juncos del río) su máxima expresión.
La hija del faraón es desconcertante, nos saca de lo previsible, nos impresiona, nos conmueve. Rebelión ante los acontecimientos, digamos. Como tantos personajes femeninos bíblicos (casi podría hablarse de una característica de género), la rebelión como elemento transversal. Y la pervivencia de la Nación.
4) Aarón.-
El "león guerreo" fue el hermano mayor de Moshé, sacerdote levita y primer Sumo Sacerdote de Israel. El relato bíblico también nos cuenta que era hijo de Amrán y Jocabed y hermano de otro personaje bíblico de primer orden: Miriam. También que estaba casado con una mujer de nombre Eliseba. Ciertamente, haber participado tan directamente (y con el protagonismo con que lo hizo, en la experiencia sinaítica) lo hace merecedor de estar entre las grandes referencias de la historia del pueblo israelita.
Perteneciente a la tribu de Levi, condujo a los israelitas fuera de Egipto, guiándolos en el desierto, ejerciendo de verdadero lugarteniente de Moshé, de quien era traductor, por los problemas de habla de su hermano. Tantas veces consejero de él, muchas veces impuso la cordura frente al carácter impetuoso y airado de su hermano.
En Números 17 se narra una particular (y milagrosa) experiencia con su vara, concretamente en 17:8 está escrito: "Y Sucedió que al Día siguiente Moisés Entró en el Tabernáculo de Reunión y vio que la vara de Aarón, de la casa de Leví, Había brotado, echado botones, dado flores y producido almendras maduras". Una actuación, verdaderamente, providencial.
A veces se equivocó. Y de un modo importante: permitió a los israelitas que fundieran un becerro de oro para el culto idólatra (posiblemente a imitación del egipcio Apis o al toro sagrado de los cananeos) cuando estuvo en el desierto, sin la presencia de su hermano. Su debilidad de carácter, a veces, lo comprometía. Pero pagó el castigo de no poder acceder a la Tierra Prometida.
Aarón es la debilidad humana. Pero una flaqueza que sabe dominar para estar en primera fila de los grandes acontecimientos y de las grandes decisiones. Afán de superación, por tanto, y la modestia y humildad de reconocer los errores propios, reconducir la conducta. En Números 12:11 hallamos escrito: "Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah señor mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y hemos pecado!". Así como la aceptación de las consecuencias de sus actos, como en Números 20:28 se narra: "Entonces Moisés Quitó a Aarón sus vestiduras, y Vistió con ellas a su hijo Eleazar. Y Aarón Murió Allí, en la cumbre del monte. Luego Moisés y Eleazar descendieron del monte".
Valores meritorios adornan a Aarón; además de consejero de quien lidera y debe liderar. Es intercesor del Pueblo y la valentía en los momentos de relevancia (acompañando al líder); así, Éxodo 5:1 nos dice: "Después Moisés y Aarón fueron y dijeron a Faraón: Así dice el Señor, Dios de Israel: Deja ir a mi pueblo para que me celebre fiesta en el desierto".
Alguno otro más: ser, de facto, un fundador. El mérito de fundar una institución (eso que es tan absolutamente necesario para la afirmación y durabilidad de las comunidades humanas). En su caso, el sacerdocio. Éxodo 29:1-37 nos habla de solemne momento de la consagración; el versículo 35 nos dice: "Así harás, pues, a Aarón y a sus hijos, conforme a todo lo que te he mandado; por siete días los consagrarás".
(4). Profetas ("Neviim") y Escritos ("Ketuvim") como modelos.
NEVIIM (PROFETAS).
- Josué (primeros libros de Neviim).-
Yeoshúa es el sucesor de Moisés. Ya parece mérito más que suficiente para aquel cuyo nombre significa "Yahvé salva". Profeta cuya vida es contada en el "Libro de Josué", fue elegido por Moisés para sucederlo en la posición de liderazgo y dirección de los israelitas durante la conquista de Canaam, conquistando la mayor parte del territorio de aquella Tierra prometida, distribuyéndola entre las 12 tribus de Israel (aprox 1.23-1.210 a.e.c).
Acompañante, verdadero lugarteniente, consejero de aquel que condujo al Pueblo por el desierto huyendo de la esclavitud. Josué es modelo de estadista en el sentido de "padre fundador", organizador de la arquitectura de la nación, aquel que cumple lo que otros sueñan, el que tiene que afrontar la responsabilidad de tomar decisiones y asomarse al vértigo de decidir y organizar una vida "normalizada".
Líder y referencia nacional, sucede a Moisés y también él recibe el mensaje de D-s, también él es destinado a ejercer de puente entre Dios y el Pueblo. Todo un modelo de identificación para asumir responsabilidadesy enfrentar retos sabiendo que "algo"/"alguien" lo respalda a uno. Que hay un protector detrás de cada emprendimiento, de cada acto de valentía y de decisión. Lo dice Josué 1:5: "Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Así como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré".
Josué es aquel que está a la altura de lo que en Josué 1:7 se le dice, es aquel que está a la altura de la historia, y respeta y acredita en la Palabra dada. Nos dice el texto: "Solamente sé fuerte y muy valiente; cuídate de cumplir toda la ley que Moisés mi siervo te mandó; no te desvíes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas".
Y Josué es, entre otras cosas, un hombre justo y equilibrado que sabe conjugar intereses y organizar expectativas. En Josué 14 se aborda el reparto de la Tierra de Canaam. En 2-3 podemos leer: "2. Los territorios se repartieron por sorteo entre las nueve tribus y media, como el Señor le había mandado a Moisés que lo hiciera. 3. Ya antes Moisés les había dado tierras al otro lado del Jordán a las tribus de Rubén y de Gad y a la media tribu de Manasés; pero a los levitas no les dio tierras".
- Déborah (primeros libros de la sección de Neviim).-
Débora es profetisa. Yahvé la ayuda dándole información sobre el futuro. Ella, entonces, anuncia a la gente lo que Yahvé le ha transmitido. Además de profetisa, es Juez; se sienta bajo una palma en la región montañosa y la gente viene a ella para ser ayudada en la resolución de sus problemas. Carisma es una palabra griega que define esto. "Autoridad" sería una palabra más ajustada para definirla, en el sentido más estricto del término. "Legitimidad" para aquellos (muchos) que la toman como referente. "Versatilidad" para desarrollar varias funciones a la vez (y hacerlo bien); funciones que siempre son el sostén y la columna vertebral de la Nación, como portavoz del sentir del Pueblo.
Además de la autoridad, es el heroísmo. Y también la rebeldía. Y la capacidad de dirección, pues indica a Iael el camino, a la par que es la demostración de que justamente una mujer puede llevar sobre sus hombros la responsabilidad de "sostener" a la nación. De hacerlo muy bien y, además, realzar el papel de la mujer (“Yahvé dará a Sísara en manos de una mujer”, podemos leer en Jueces 4:9).
Iniciativa y decisión son otras palabras que definen la actitud vital de la jueza/profetisa. Una heroina libertadora que asume funciones que sirven de modelo de identificación para frontar las dificultades, con serenidad y templanza, pero con decisión y pasión. La ternura del corazón fuerte.
Es la ausencia de soberbia y vanidad. La luz en un tiempo de oscuridad como aquel que narra "Jueces".
Pero Deborah es, sobre todo, una liberadora, una portadora de justicia que anuncia el camino de la liberación. Y sobre todo, trabaja (su nombre significa "abeja") por ella. Los resultados del trabajo llegaron, como en Jueces 4: 23-24 podemos leer: "23. Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. 24.Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín, rey de Canaán, hasta que lo destruyeron". Aquel trabajo, aquella pericia e inteligencia de Deborah, tenían un objetivo.
Amós (profetas posteriores).-
Predicando aproximadamente allá por la mitad del Siglo VIII a.e.c., aquel pastor de Tecoa vivió en un tiempo en el que el Pueblo estaba dividido en dos reinos: con la capital en Betel y Samaria, en el Norte, estaba el de Israel, con Jeroboam II como monarca; al sur, bajo la denominación de Judá, el reino tenía su capitalidad en Jerusalém, y el rey era Ozías.
Amos observaba como la sociedad era injusta, se sentía interpelado por aquella inequidad corrupta en la que muchos comerciantes se aprovechaban de la gente, abusando de los pobres, mientras los poderosos vivían en el lujo y la suntuosidad.
Llamado por Yahvé para postular la justicia y la verdad, se enfrentó a explotadores y defradudadores. Consciente de que solo puede haber Pueblo sobre la base de la dignidad de todos y el respeto para con todos. En Amós 8: 4-7 está escrito: "4. Oid esto, los que tragáis á los menesterosos, y arruináis los pobres de la tierra, 5. Diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los alfolíes del pan, y achicaremos la medida, y engrandeceremos el precio, y falsearemos el peso engañoso; 6. Para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos las aechaduras del trigo? 7. Yahvé juró por la gloria de Yaacob: No me olvidaré para siempre de todas sus obras". Lo cual viene a representar una denuncia implacable y veraz de la injusticia, pero también la promesa (y el deseo y el afán ) de superación de la situación.
La reivindicación de la justicia social (y la advertencia de que se está andando por el mal camino) tiene especial mérito y significación cuando se predica en tiempos de bonanza, de satisfacción con la situación, de conformismo con el estado de cosas del mundo, con las estructuras sociales; Amós 2: 6-7 nos dice: "6. Así dice el Señor: Por tres transgresiones de Israel, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque venden al justo por dinero y al necesitado por un par de sandalias. 7. Los que pisotean en el polvo de la tierra la cabeza de los desvalidos, también tuercen el camino de los humildes. Un hombre y su padre se llegan a la misma joven profanando mi santo nombre". Un profeta, al fin tiene que ser un líder que vé lo que los otros no ven o no quieren ver. Un visionario, un estratega. Sobre todo, una persona honesta. En busca siempre de la verdad y la justicia.
- Ezequiel (profetas posteriores).-
De Ezequiel destacaremos, como valor, su énfasis en la responsabilidad individual.
Comenzando por situar histórica y geográficamente a Ezequiel (en hebreo Yejez·qé’l) “Dios Fortalece”) parece necesario decir que llegó a Babilonia con el primer grupo de desterrados, aproximadamente en el año 597 a.e.c.
En un contexto de esperanza en un retorno inmediato por parte del pueblo desterrado, Ezequiel predice desastres para Israel, con una larga etapa de exilio, haciendo un llamamiento a asumir la realidad que al Pueblo le tocó vivir. Partiendo de esta distancia de la tierra, se hace necesario despertar la esperanza y asimilar que Yahvé no está ligado a lugar físico alguno. Ezequiel se erige en instrumento de Dios para superar la crisis espiritual que abatió a Israel tras el desmoronamiento de la monarquía, creando un nuevo tipo de relación con Dios en momentos de sufrimiento y de desesperanza generalizada.
Es, por tanto, voz de esperanza y despertador de conciencias (sobre la base de la responsabilidad de "cada uno") al mismo tiempo. En Ezequiel 18: 1-3 está escrito: “La palabra del Señor me llegó en estos términos: ¿Por qué andan repitiendo este refrán en la tierra de Israel: los padres comieron uva verde, y los hijos sufren la dentera? Juro por mi vida -oráculo del Señor- que ustedes nunca más dirán este refrán en Israel”. Y en 19-20: "Y si dijéreis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá. El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él".
Una ética nueva para re-fundar un Pacto, una relación, sabiendo que uno escribe su destino. No es poca enseñanza. La necesaria para fundar la esperanza.
KETUVIM (ESCRITOS).
- Ruth.-
Es la heroína humilde. La historia de Ruth (el personaje de Ruth) nos habla de múltiples cosas: la familia (y la viudez), la emigración, el desamparo, la solidaridad, la fidelidad, la capacidad de decisión, la libertad, la valentía, la fidelidad, el compromiso, la solidaridad, …... el amor, en fin.
El hogar se encuentra allí donde están aquellos lazos por los que hemos optado. Nuestro “ser” es el determinado por nuestras libres elecciones.
Ruth 1:16-17 es un texto hermoso, expresivo de la personalidad de Ruth: "No insistas en que te abandone y me separe de ti, porque donde tú vayas, iré y donde tú mores, moraré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo y allí seré enterrada" (Ruth 1:16-17). Amor y fidelidad absolutos (y muy conscientes) a las personas - “...donde tú vayas, iré …” - y a las adscricpciones que la persona ha hecho suyas - “Pueblo”, “Dios” -. Aquellas por las que ha optado, en ejercicio de su libertad.
¿Quién es Ruth? ¿Qué es Ruth? Tres condiciones hacen especialmente meritorias sus acciones: es extranjera, viúda y pobre. Es la vulnerabilidad hecha fortaleza, la “personalidad”. Ruth 2:7 expresa aquella posición: “Y ella dijo: Te ruego que me dejes espigar y recoger tras los segadores entre las gavillas. Y vino y ha permanecido desde la mañana hasta ahora; sólo se ha sentado en la casa por un momento”. Con cada gran acto de su vida, aquella extranjera (moabita) se hizo merecedora de la protección de un hogar.
- Esther.-
Esther es la expresión de la fortaleza mezclada con inteligencia, la capacidad de dirección de un grupo humano. Aquella que sabe mantener las calma para lograr los objetivos y defender (y representar, porque no tienen “voz”) a los suyos. También la astucia puesta al servicio del bien; aquella que consiste en usar el aprecio que uno puede despertar en lo secundario (Esther era considerada muy bella) para lograr los objetivos en lo principal.
Valiente e inteligente, capaz de tramar y organizar (personas y accciones), pone su posición de privilegio al servicio del prójimo, de los suyos (como colectivo, como grupo, como nación).
Vínculo, como algunas otras mujeres en el texto bíblico, entre Pueblo y Dios, interlocutora, es la salvadora. Pero pone su propia vida en riesgo, lo cual aumenta considerablemente su valía.
Pero Esther representa, por encima de todo, la sabiduría. Una virtuosa mezcla entre sabiduría y altruismo, pues puso su capacidad al servicio del bien ajeno, sin preocuparse de preservar su excelente status (el mayor posible, reina).
También es la tenacidad y la paciencia; esas compañeras necesarias de la lucidez.
En Esther 2:10 se nos habla de aquella astucia (y de aquella paciencia) a la que aludíamos: “Ester no había informado acerca de su pueblo ni de sus parientes, porque Mardoqueo mismo le había impuesto el mandato de que no lo informara”.
En tanto en 3:8 vemos que aquellos que se benefician de su altruismo son los que están en peligro (los suyos): “Y Hamán procedió a decir al rey Asuero: Hay cierto pueblo esparcido y separado entre los pueblos en todos los distritos jurisdiccionales de tu reino; y sus leyes son diferentes de las de todo otro pueblo, y ellos no están ejecutando las propias leyes del rey, y para el rey no es apropiado dejarlos en paz”.
- Daniel.-
Representa a toda aquel que sabe enfrentar los desafíos.
Su historia, en el Libro que lleva su nombre, comienza cuando él y otros jovenes de Judá fueron llevados cautivos por el rey de Babilonia: Nabuconodosor. Vemos, desde el principio, una existencia marcada por la dificultad, por la necesidad de enfrentarse a la dureza de las situaciones.
Ocupando posiciones de importancia (de rango) en varios gobiernos de la potencia babilonia y medo-persa - Nabuconodosor, Baltasar, Darío, Ciro -, supo mantener la fidelidad (en su caso, a D-s y a su Pueblo).
Daniel también es la lucidez, el saber “ver” las voces del pasado que contienen aspectos relevantes y desvelan cuestiones esenciales. Con realismo, con madurez, sin autoengañarse ni engañar, con honestidad; tal como podemos leer en Daniel 9:1-2: “Darío hijo de Asuero, que era de la nación de los medos, llegó a ser rey de los caldeos. En el primer año 2. de su reinado yo, Daniel, logré entender en los escritos el número de años que el Señor había anunciado al profeta Jeremías: la desolación de Jerusalén habría de durar setenta años”. El relato nos desvela la prontitud con que sabe “ver”, “leer”, la realidad, siendo el primer año del reinado de Darío.
Elegido por Dios para anunciar futuros acontecimientos, inspirado por Él por medio de sueños y visiones, es un profeta con todas las características necesarias para serlo. Una luz que con sus palabras y acciones ejerce de “vanguardia” en tiempos de oscuridad para el grupo al que pertenece (en este caso la nación de los israelitas). Así, en Daniel 10:14 podemos leer: “Y he venido para darte a conocer lo que sucederá a tu pueblo al final de los días, porque la visión es para días aún lejanos”. Además del largo alcance y valentía intelectual de sus anuncios; como se dice en Daniel 7:2-3: “2. y esto es lo que escribió: Durante la noche tuve una visión, y en ella veía al gran mar, agitado por los cuatro vientos del cielo. 3. Del mar salían cuatro bestias enormes, cada una diferente de la otra”.
- Esdras.-
Esdras es el emprendimiento, la capacidad de refundación, el talento necesario en el estadista, la mente lúcida que elabora los pilares filosóficos (políticos, ideológicos, religiosos) sobre los que sustentar una nación.
La capacidad de innovación. El reconstructor del cuerpo maltrecho (Israel). El dirigente, con mayúscula, sin duda. La sabiduría profunda, la capacidad para actuar en varios ámbitos (en su caso, por ejemplo, escriba y sacerdote).
En Esdras 10:10 nos encontramos con las siguientes palabras: “Y se levantó el sacerdote Esdras y les dijo: Vosotros habéis pecado por cuanto tomásteis mujeres extranjeras, añadiendo así sobre el pecado de Israel”.
En 10: 1-2 vemos su capacidad de influencia y convicción sobre el pueblo: “Mientras oraba Esdras y hacía confesión, llorando y postrándose delante de la casa de Dios, se juntó a él una muy grande multitud de Israel, hombres, mujeres y niños; y lloraba el pueblo amargamente. 2. Entonces respondió Secanías hijo de Jehiel, de los hijos de Elam, y dijo a Esdras: Nosotros hemos pecado contra nuestro Dios, pues tomamos mujeres extranjeras de los pueblos de la tierra; mas a pesar de esto, aún hay esperanza para Israel”.
(5). Principales reyes del Reino de Judá y profetas que actuaban durante las distintas épocas del reino.
En hebreo Mamlejet Yehudá, el reino de Judá se creó a partir de los territorios que formaban parte de Israel como reino. Bajo la monarquía de Saúl, David y Salomón podía hablarse de un solo reino unificado.
A la muerte del rey Salomón, el territorio de Israel resultó dividido, surgiendo del reino originario dos reinos: el de Judá ocuparía la zona Sur, quedándose con la denominación de "Israel" el reino que extendía sus dominios al Norte del mismo. De modo que el reino de Judá fue conocido también como "Reino del Sur", para diferenciarlo del otro (el norteño), que abarcaba Galilea y Samaria.
El Reino de Judá nacería como entidad independiente al poco tiempo de fallecer el Rey Salomón (se considera que en el año 928 a.e.c.).
Durante el Siglo VII a.e.c., Jerusalém se convertiría en la capital del Reino de Judá, congregándose allí tanto las instituciones representativas del poder en todos los órdenes como gran cantidad de población.
El auge del Reino bajo el dominio asirio - con episodios de rebelión, como el protagonizado por Ezequías - se acabaría al venirse abajo el Imperio asirio, comenzando una dura lucha por terrritorios entre el Imperio neobabilónico y el Egipto de la 26ª dinastía. Judá se hallaba geográficamente justo en medio de la zona que se disputaban ambas partes. Ello acabaría comportando la destrucción del Reino, después de los enfrentamientos bélicos que tendrían lugar en la etapa comprendida entre el 597 y el 582 a.e.c., que sería seguida por el trágico destierro en Babilonia, a la par que se establecía en las tierras que habían pertenecido al Reino de Judá una "provincia" de Babilonia.
Una lista comprensiva de todos los reyes de Judá sería la siguiente: Roboam, Abiyyam, Asa, Josafat, Joram, Ocozías, Atalía, Joás, Amasías, Ozías, Jotán, Acaz, Ezequías, Manasés, Amón, Josías de Judá, Joacaz, Yoyaquim, Jeconías y Sedecías (cuyo nombre original era "Matanías"),
Nos centraremos en expresar con brevedad unas pocas notas sobre el reinado de los que consideramos más relevantes.
PRINCIPALES REYES DEL REINO DE JUDÁ.
- Roboam.
Rey de Judá entre el 928 y el 913 a.e.c., era hijo de Naamah y Salomón.
Los avatares de su reinado están relatados en el primer libro de "Reyes".
Además de hijo, heredero de Salomón, recayó en sus manos la responsabilidad de ejecer de monarca en el reino (todavía) unificado.
Pero el nuevo monarca no fue bien recibido por los israelitas, por las tribus de Norte.
Debió dirigirse a Siquem para recibir por parte de los ancianos la corona de Israel. En I Reyes 12:1-24 se cuenta como los ancianos expresaron quejas por las pesadas cargas impuestas por su padre (Salomón), pidiendo al nuevo monarca que mejorase su situación. No accediendo Roboam, los israelitas se sublevaron, apartándose de la dinastía davídica, proclamando a Jeroboam I como su monarca.
Huido de Jerusalém, tendría que fundar un nuevo Reino - el de Judá -, contando sólo con 2 de las tribus de Israel (Benjamín y Judá) y manteniéndose en la estela de la dinastía davídica. De todos modos, fundaría un reino que contaría con más estabilidad y duración que el norteño "Israel", que contaba con la inmensa mayoría de las tribus: 10.
A pesar de haber tratado de recuperar el territorio de Israel, la profecía de Semeyas (con base en la cual, ello iba en contra de los deseos de Yahvé) le hizo desistir.
En el quinto año de su reinado, se produjo la invasión del faraón Sheshonq I, que pudo saquear el templo de Jerusalém.
Fue, por tanto, el primer monarca del reino escindido.
- Ezequías.
Jiziqyah o Jiziqyahu (cuyo significado es "Yahvé ha fortalecido") fue el 13ª monarca del Reino independiente de Judá.
En 2 Crónicas 29:1 se nos cuenta que era hijo de Abiyah y el rey Acaz
William F. Albright (reputado arqueólogo estadounidense) ha considerado que su reinado tendría una duración de 43 años (729 a.e.c. a 686 a.e.c.). Por contra, E. R. Thiele considera que las fechas serían 716 a.e.c.-687 a.e.c.: 29 años.
Sea como fuere, gobernó el reino del Sur durante la conquista y forzoso reasentamiento del reino de "Israel" por los asirios.
Durante su reinado, Judá absorbió gran cantidad de refugiados del reino del Norte.
Senaquerib - el monarca asirio - atacó todas las ciudades amuralladas de Judá, excepción hecha de Jerusalém. En un principio, Ezequías no se sometió a su dominio, aunque terminaría por pagarle tributo. El rey asirio enviaría contra Jerusalém un poderoso ejército, siendo sitiados los habitantes de aquella ciudad.
En 2 Reyes 18 y 19, en 2 Crónicas 32 y en Isaías 36 y 37 se nos narra como Ezequías, al ver la devastación producida en su reino, intentó acordar la paz en Laquis pagando el tributo antes de que fuese asediada Jerusalém, pero el rey asirio hizo caso omiso, cercando la ciudad y tratando de que sus habitantes aceptasen la sumisión que les era propuesta. El relato posterior es conmovedor, entrando en acción otro de los grandes nombres en la historia del Reino: el profeta Isaías. Con este como guía y habiendo rogado a Dios, este envió un ángel que mató en una noche a 185.000 de los soldados que acampaban fuera de Jerusalén. Por Isaías conoció que vendría (y así sería) una gran catástrofe desde Babilonia (que tradaría 100 años, con las destrucción del templo y la entrada en escena de Nabuconodosor).
- Manasés.
Manasés se estima que gobernó en el periodo comprendido entre 697 y 642 a.e.c.
Hijo y sucesor de Ezequías, se declararía vasallo del rey asirio, Asurbanipal, suministrándole tropas en su lucha contra Egipto.
Con él, el reino entraría en la decadencia espiritual - apartándose del camino de su padre y predecesor -, introduciendo el sincretismo en el cualto a Yahvé y admitiendo los cultos asirios, incluso en el templo de Jerusalém. Esta política suya desataría las airadas protestas de los profetas, auténtica vanguardia y sostén espiritual del pueblo.
En el 2º Libro de Crónicas , concretamente en 21:1-10 se narra como el rey se apartaba del buen camino; concretamente en 1-3 está escrito: "Manasés comenzó a reinar a los doce años. La capital de su reino fue Jerusalén, y su reinado duró cincuenta y cinco años. 2. Manasés no obedeció a Dios, pues practicó las costumbres vergonzosas de las naciones que Dios había expulsado del territorio de los israelitas. 3. Reconstruyó los pequeños templos que su padre Ezequías había destruido, hizo imágenes de la diosa Astarté y edificó altares para adorar a Baal, y adoró a todos los astros del cielo". Pero Manasés también es sinónimo de rectificación y arrepentimiento, y de castigo y perdón de Dios, como se explica en 11-13: "11. Entonces Dios hizo que los jefes del ejército del rey de Asiria atacaran a los israelitas. Los asirios apresaron a Manasés y lo humillaron, pues le pusieron un gancho en la nariz, lo ataron con cadenas de bronce y se lo llevaron prisionero a Babilonia. 12. Allí, mientras sufría tal humillación, Manasés le rogó a Dios que lo perdonara. Se humilló tanto delante del Dios de sus antepasados, 13. que Dios escuchó su oración y lo perdonó. Además, le permitió volver a Jerusalén para reinar sobre Judá. Sólo así pudo Manasés comprender que su Dios era el Dios verdadero".
- Sedecías.
Su nombre significa "Yahveh [es] mi rectitud". Se trata del último rey de Judá antes de la destrucción del reino por los babilonios.
Hijo de Hamutal y de Josías 3º, fue nombrado rey por Nabuconodosor II cuando contaba con 21 años, aunque no todos aceptaron su legitimidad, pues algunos continuaron considerando a Joaquim como el rey.
Tendría que hacer frente a los mensajes contradictorios de dos profetas actuantes en el reino: frente a Hananias, que postulaba el favor de Dios para enfrentar a Babilonia, Jeremías consideraba mejor opción no hacerlo.
Optaría por negarse a pagar tributo a Babilonia, buscando la alianza de Egipto. Jerusalém, entonces, fue sitiada por Nabuconodosor, hasta su caída, siendo destruida en el año 587 a.e.c. Ello comportaría para el pueblo judío exilio y esclavitud. Apresado en los llanos de Jericó y llevado a Hamat, tendría que contemplar el degollamiento de sus hijos, lo dejaron ciego y lo llevaran cautivo a Babilonia. Judá pasaba a ser una "provincia" Babilonia y el Templo era destruido. Empezaba una negra época para el pueblo judío.
PROFETAS ACTUANTES EN LAS DISTINTAS ETAPAS DEL REINO.
- Isaías.
Ieshaiáhu, cuyo significado es "Yahvé es salvación" nacido aproximadamente en el 765 a.e.c. ejerció su función profética (en el reino de Judá) bajo el mandato de 4 monarcas diferentes: Uzías, Jotán, Acaz y Ezequías. Emparentado con la familia real, y siguiendo sus propias palabras, estaría casado con una profetisa y de esa unión nacerían dos hijos.
Rotundo opositor de las alianzas impulsadas por los monarcas del "Reino del Sur" con los imperios de la zona, contempló (y predicó) como única alianza asumible - y que daba buenos frutos - aquella entre el Pueblo y Dios.
De alta calidad literaria, con base en sus escritos, suele considerársele, entre los especialistas, autor de los 12 primeros capítulos del Libro que lleva su nombre, así como del 15 al 24 (ambos incluidos) y 33 a 35 (también ambos incluidos). Sus discípulos - suele sostenerse - escribirían los capítulos 36 a 39, redactados en tercera persona. La 2ª parte del Libro ("Consolación de Israel") no menciona al profeta y da a entender que el pueblo judío se halla cautivo en Babilonia y sobre Persia reina Ciro, lo que indica que se acerca la liberación. El mesianismo, sin embargo, es un rasgo común a toda la obra, señando el mensaje del profeta. Anuncia el nacimiento de Enmanuel ("Dios con nosotros"), a la vez que el concepto de "Siervo de Yahvé" es introducido con fuerza en el texto.
Durante los años de su vida sucedieron importantes acontecimientos históricos. Contempló el ascenso del Reino Asirio y la destrucción del Reino de Israel llevando a las Diez Tribus residentes allí, al exilio.
Recriminó al Pueblo, exhortándolo a hacer penitencia. Criticó a aquellos que pretendían librarse del castigo mediante rezos y ofrendas. Pronosticó la destrucción de Jerusalém, poniendo énfasis en la figura del Mashiaj y en el concepto Tejiat ha-metim ("cuando los muertos serán resucitados").
- Jeremías.
Nacido en Ananoth (aprox. 650 a.e.c.) y fallecido en Daphnae, Egipto (aprox. 585 a.e.c.), este profeta -hijo del sacerdote Hilcías- vivió en Judá, Jerusalém, Babilonia y Egipto, siendo contemporáneo de otro de los grandísimos profetas judíos: Ezequiel.
Autor del Libro bíblico que lleva su nombre, se le considera también haber escrito los libros de los "Reyes" y el "Libro de las lamentaciones". El discurso del profeta se caracterizó por una llamada al arrepentimiento por el Reino de Judá - particularmente dirigido a sus monarcas -, previniendo del castigo de Yahvé si los corazones no se orientaban hacia D-s. Castigado por los poderosos, profetizó la invasión de "pueblos del Norte", enfrentándose a la política de aceptación del paganismo.
Siendo el 587 a.e.c., los judíos son derrotados por Nabuconodosor, llevando al cautiverio y a la esclavitud a muchos, siendo asesinando el monarca y destruido el templo. Jeremías se retira a Mizpah y, finalmente, a Egipto.
- Ezequiel.
Ijezkel ("D-s es mi fortaleza"), profeta y sacerdote, desarrolló su predicación entre el 595 y el 570 a.e.c, aproximadamente.
A él se atribuye el Libro que lleva su nombre. Su mensaje se caracteriza por la idea de "santidad de D-s" y la sumisión que el hombre Le debe, subrayando de un modo innovador la idea de responsabilidad individual. Reflexionó sobre la futura reconstrucción del templo jerusolimitano, teniendo abundantes revelaciones en forma de "visiones". Crítico radical de la idolatría, prevé la destrucción en breve plazo de Jerusalém.
Sería el exilio en Babilonia lo que lo haría destaparse como profeta, ejerciendo su labor profética entre los exiliados, consolándolos y llamando a/anunciando la "restauración" de Israel.
Su prosa destaca por la brillantez, llena de imágenes y alegorías. Su misión fue combatir la idolatría, las malas costumbres, así como las erróneas ideas sobre el pronto regreso a Jerusalén. En su función de consolador, predicó la esperanza del tiempo mesiánico.
- Zacarías.
Su nombre tiene el significado "Yahvé ha recordado".
Nacido probalemente en algún punto de Babilonia, el texto bíblico nos narra que Yahvé lo utilizó, así como a Hageo, para animar a Zorobabel - líder de los judíos exiliados retornados desde Babilonia -, así como a Josuá (Sumo sacerdote) y a los exiliados retornados a rematar la reconstrucción del Templo, a pesar de estar vigente al efecto una prohibición del dominador persa.
Entre sus profecías, se halla la contenida en Zacarías 14:4-5, en la que manifiesta que el Monte de los Olivos se partirá en dos, allanándose el Valle del Hinón .
- Malaquías.
Su nombre significa "Mi mensajero", siendo probable que se trate de una abreviatura de la palabra hebrea malachjah ("mensajero de Yahvé).
Malaquías es el último de los tres profetas posteriores al exilio. De la lectura del Libro que lleva su nombre, se deduce (Malaquías 1:6-14) que el Templo de Jerusalém ya había sido reconstruido y que los sacerdotes ofrecían sacrificios. Suele estimarse que su predicación se daría en la segunda mitad del Siglo V a.e.c. (aprox 450-425 a.e.c).
En relación a su mensaje, del Libro que lleva su nombre puede extraerse que el "pueblo retornado" de Babilonia fracasara en la etapa inmediatamente posterior al retorno en lo que atañe a una correcta relación con D-s. Ciertamente, aquellos judíos no vivían entregados a la idolatría, pero sus existencias estaban marcadas por la indiferencia hacia D-s, que no representaba punto de referencia para ellos.
Ante ese panorama, Yahvé expresa su amor a su Pueblo por encima de la concreta circunstancia, pero al mismo tiempo recrimina con dureza sus pecados y el haberse apartado de los preceptos. Igualmente, anuncia a su Pueblo que caerá sobre él una severa justicia antes del "día de Yahvé", pero Éste, por contra, bendecirá a aquellos que se arrepientan.
(6). Principales reyes del reino de Israel y profetas actuantes en las distintas épocas del Reino.
PRINCIPALES REYES DEL REINO DE ISRAEL.
En el año 928 a.e.c., se produce la rebelión de las tribus del Norte contra Roboam, concretándose la separación de Judá, y poniéndose fin a la monarquía unificada.
Dos de las tribus, aquellas de Judá y Benjamín, aceptaron como monarca a Roboam - hijo de Salomón -, formando el reino de Judá.
Las tribus restantes se rebelaron contra su autoridad y erigieron un reino distinto, llamado "Reino de Israel".
Hasta el 722 a.e.c, el Reino de Israel es gobernado por 20 monarcas en 9 peridodos dinásticos. La 1ª dinastía (Siquem) ve los reinados de Jeroboam I y Nadab; la 2ª (Tirsá), los de Baasa y Ela; en la 3ª tenemos a Zimri y Tibni; en la 4ª (Samaria), los monarcas fueron Omrí, Agab, Ocozías y Joram; la vigencia de la 5ª dinastía contempló la presencia como monarcas de Jehú, Joacaz, Joás, Jeroboam II y Zacarías; en la 6ª, tenemos a Shallum; en la 7ª, a Menajem y Pecajías; en la 8ª a Pecaj; finalmente, en la 9ª, a Oseas.
- Jeroboam I.
Se trata del primer rey del "reino del Norte" (Israel), a la muerte de Salomón. Es decir, reina (y es el primero en este reino en hacerlo) tras la división del reino (unificado) de Israel y de sus tribus.
Gobernaría los territorios en que vivían 10 de las 12 tribus israelitas. Se estima que por un periodo comprendido entre el 928 a.e.c. y el 910 a.e.c.
Su historia se cuenta el el Libro 1º de "Reyes"
1 Reyes 11:26-39 nos informa de que era hijo de Nabat (de la tribu de Efraím, ciudad de Seredá) y de una mujer llamada Serúa. Funcionario de Salomón, influenciado por el profeta Ahías (anunció que gobernaría las 10 tribus del Norte) conspiraría para convertirse en monarca, pero tendría que huir a Egipto al ser descubierta su trama.
Al morir Salomón, los conflictos económicos generarían inestabilidad en el Reino. La prepotencia de Roboam en relación con el Norte y sus tribus acabaría desembocando en la rebelión de la cual saldría Jeroboam como rey. En 1 Reyes 11:33 se menciona la legitimidad de la división " .... por cuanto me han dejado, y han adorado a Astharoth diosa de los Sidonios, y a Chemos dios de Moab, y a Moloch dios de los hijos de Ammón; y no han andado en mis caminos, para hacer lo recto ante mis ojos, y mis estatutos, y mis derechos, como hizo David su padre".
Reconstruyó y fortificó Siquem como la capital de su reino. Casi inmediatamente tomó la decisión de consolidar la división Norte-Sur al levantar un becerro de oro tanto en Dan como en Betel, donde los situó, imponiendo a la gente no acudir al Templo de Jerusalém.
Pasaría a la historia bíblica como aquel que hizo pecar a Israel. Política idolátrica seguida por todos los reyes de Israel. Según 1 Reyes 13:1-9, mientras él estaba ofreciendo incienso en Betel, el profeta Iddo de Judá apareció antes de él con un mensaje de advertencia del Señor. Al intentar detener al profeta y sus palabras, su mano fue secada y el altar se hizo pedazos.
Jeroboam moriría poco después que Abiam, hijo y sucesor en el trono del Reino del Sur de Roboam, tal como se narra en 1 Reyes 14:1-18).
Ajías, el profeta que había predicho el ascenso al poder de Jeroboam, también predijo su caída, igual que la de su dinastía.
- Omrí.
Con un nombre cuyo significado es "El Señor es mi vida", sobre el padre de Ajab exiten 3 propuestas en cuanto al periodo en que reinó como monarca del reino del Norte: 1ª) Edwin R. Thiele sostiene que sería rey entre el 880 a.e.c y el 874 a.e.c.; 2ª) William Foxwell Albright opina que sería entre el 876 a.e.c. y el 869 a.e.c; 3ª finalmente, Gershon Galil defiende que la época sería entre el 884 a.e.c y el 873 a.e.c..
La historia de la que es protagonistas se relata en el Libro 1º de "Reyes", concretamente en 16: 15-28. La veracidad de su reinado es acompañada, además, por fuentes arqueológicas.
Omrí construiría su nueva capital (en Samaria) en una colina comprada a Sémer por dos talentos de plata. Al igual que sus antecesores, si seguimos el relato del texto bíblico, vivió en la desviación, sosteniendo lugares de culto a falsos dioses.
La arqueología ha aportado importantes datos sobre el periodo de Omrí. Fue hallada , por ejemplo, una estela en Moab (Estela de Mesha) que comenta como el rey Omri sometió (y anexionó) el reino moabita y como un líder local llamado Mesha habría expulsado a los israelitas de esta tierra venciendo al hijo de Omri.
A partir de Omrí, se establece una nueva dinastía en Israel que perdurará hasta el final de este reino.
Murió y fue enterrado en Samaria, sucediéndole su hijo Ajab.
- Zacarías.
Hijo de Jeroboam II, comenzaría a desempeñar como monarca el 743 a.e.c., al fallecer su padre.
Reinó escaso tiempo (únicamente medio año). El texto bíblico ofrece un panorama sombrío de su reinado, concretamente en 2 Reyes 15:9: "E hizo lo malo ante los ojos de Yahvé, como habían hecho sus padres; no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel". Seguía la línea de decadencia e iniquidad del reino (y sus reyes).
Cuando solo llevaba medio año de reinado, un hombre cuyo nombre era Shallum conspiró en contra suya, asesinándolo en Yibleam, haciéndose con el trono. Con esta muerte, se ponía fin a la 5ª dinastía del "Reino del Norte", fundada - allá por el 841 a.e.c. - por Jehú.
- Oseas.
Era hijo de Elah, descendiente de Basá y de Elá
El último rey de la Monarquía israelita (del norte) ejerció como monarca en una etapa que podría situarse entre el 730 a.e.c. y el 722 a.e.c.
Oseas, aprovechando la presencia de tropas asirias en territorio israelita, dio un golpe de Estado y se hizo con el trono tras matar a Peqah, poniendo final a la guerra sirio-efraimita.
El rey asirio Tiglat-pileser III consintió que ejerciese como Rey de Israel, si bien como vasallo y con la obligación de pagarle tributo. Al morir aquel rey, Oseas se negó a pagar el tributo al nuevo rey asirio, de nombre Salmanasar. Aquella osada decisión acarrearía la intervención armada de la potencia dominante, obligándole a pagar el tributo.
Era el 724 a.e.C., cuando volvió a rebelarse contra los asirios, con la ayuda del rey egipcio. Ello provocaría que Salmanasar V atacase Samaría, ciudad que tomó, haciendo prisionero a Oseas y cegándolo. Sería deportado a Asiria. Allí moriría en prisión.
Las consecuencias serían terribles para la población judía en general: deportación en masa de los judíos, particularmente de sus élites. El ocupante llevó cautivos a sus habitantes a Asiria, haciéndolos habitar en JalaJ y Jabor, junto al río Gozán, y en las ciudades de la Media.
El rey de Asiria también envió gentes de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Jamat y de Sefarvaím, haciendo que se instalasen en las ciudades de Samaria y en otras ciudades en lugar de los israelitas.
El Reino se convirtió en una provincia de Asiria.
PROFETAS DEL REINO DE ISRAEL..
- Elías.
Profeta de Israel que vivió en el Siglo IX a.e.c., el nombre es una forma helenizada del hebreo Eliyahu (Mi Dios es Yahvé).
Nacido en Tisbe -en las montañas de Galaad-, su vida es narrada en 1 Re. 17-19; 17-19; 21: 2 Re. 1-2. La misma estuvo muy condicionada por los cambios religiosos y sociales de aquel tiempo.
Sería él quien capitaneó la lucha contra la idolatría a aquel dios/ídolo al que el rey Acab y la reina (extranjera) Jezabel querían convertir en objeto de adoración como "religion oficial": el fenicio Baal.
Es aludido en 1 Reyes 17-21 y en 2 reyes 1:2-3. Su predicación comenzaría en época del reinado de Acab - hijo de Omrí -, que gobernaría el Reino de Israel en el periodo 874-853 a.e.c.
Según el texto bíblico, el profeta convocó al pueblo de Israel en el monte Carmelo, donde demostró la supremacía de Dios sobre Baal. Poco después, ordenaría la matanza de los profetas de Baal, tras lo cual volvieron las lluvias. Despues de este acontecimiento, Elías sufrió una fuerte caída anímica al saber que la reina Jezabel trama su muerte. Viaja al Monte Horeb en el desierto y alli Dios le habló en forma de un "silbido apacible y delicado"; lugar en el que fue alimentado por un ángel.
En la tradición hebrea, es esperado en los hogares israelitas durante todas las festividades de Pesaj, reservándose para él un asiento en la mesa. El "Libro de Malaquías" prevé que Elías regresará el "Día del Juicio", predicción que le da el estatus de símbolo del Mesías.
- Eliseo.
Su nombre era Elisha, abreviatura de Elishúa, que vendría a significar "D-s es mi salvación".
Se estima que vivió en el periodo comprendido entre el 850 y el 800 a.e.c., aproximadamente. Nacido en Abel-mehola, lugar en el que se desarrollaría su vida, el hijo de Safat se dedicó a la agricultura y el pastoreo.
Conocido por su enorme fuerza física, mientras dirigía una yunta de 12 bueyes, fue llamado por Elías. De hecho, fue elegido como sucesor del profeta Elías, ejerciendo su labor profética bajo los reinados de Joram, Jehú, Joacaz y Joás.
Pero, aun siendo el heredero de Elías en la misión profética, se trata de dos personajes muy diferentes. En tanto Elías poseía una personalidad solitaria y reconcentrada sobre sí misma, Eliseo fue capaz de ejercer el liderazgo sobre varias generaciones de profetas. Además, estuvo vinculado a los monarcas del reino israel de los que fue contemporáneo; fue consejero de ellos, asistiéndolos con sus consejos en las guerras, a la vez que preconizó la desobediencia frente a ellos cuando entendía que era lo oportuno.
El relato de como es nombrado profeta y sucesor de Elías se contiene en el Libro 1º de "Reyes", concretamente en el capítulo 19º. Yahvé ordena a Elías que se dirija a Damasco con el mandato de ungir como rey de Siria a Hazael y como rey de Israel a Jehú; se reserva, entonces, para Eliseo, el rol de profeta y "sucesor".
- Amós.
Este pastor y productor de higos en Tecoa, desarrolló su actuación como profeta durante el reinado de Jeroboam II (783-743 a.e.c). Su labor profética abarcaría un periodo de 26 años: 829-804 a.e.c.
A él se atribuye la autoría del Libro que lleva su nombre.
Paralelamente a lo sucedido con David, Yahvé también lo llamó, siendo pastor, para ejercer una importante función social, para ser la "voz" de su Pueblo. Él lo llevaría desde detrás de un rebaño a la condición de profeta.
Así, sería enviado desde el Sur al reino de las "10 tribus", con su capital en samaria, corrompido por las prácticas idolátricas. Comenzaría su labor profética 2 años antes de que, siendo rey de Judá Ozías, aconteciese un devastador terremoto.
De un estilo poco dado al precisosismo, claro y directo, en el centro de su discurso se halla una absoluta fidelidad a Yahvé. Ello le lleva a realizar una radical condena de la élites corruptas, de la ritualidad vacía y, con mucho énfasis, de la injusticia social. Anunció el "fin de Israel".
En Amos 7:10-11 se nos narra como es acusado por el sacerdote Amasías de conspirar contra el monarca, siendo expulsado del templo de Betel, como se cuenta en Amós 7:12-13.
Con el don de "ver donde nadie veía" es, sobre todo, el gran profeta de la justicia social, de la reivindicación de la equidad y la justicia. A la injusticia que censura se conectan otras caras de la "decadencia nacional": la indiferencia ante el sufrimiento del prójimo, la mentira como modo de ejercer el poder, la dominación, y la hipocresía religiosa, tan asociada al ritualismo.
Y efectivamente, veía donde nadie lo hacía. Lo que hoy consideramos un profeta por antonomasia. En una época de bonanza económica y paz social, en un reino que marchaba a favor de viento, Amós anunciaba que se estaban sentando las bases de la destrucción de la sociedad, de derrumbamiento de la comunidad.
Prueba de su estatura como profeta y líder lo es que, aun 300 años después, Zacarías lo cita y reivindica como referente.
- Oseas.
El hijo de Been se estima que nació alrededor del 800 a.e.c. falleciendo en torno al 725 a.e.c. Ejerció como profeta en el curso del reinado de Jeroboam II (782-753 a.C.), concretamente en la época de la catástrofe de Samaria, que Amós (lúcidamente) había anunciado, así como de los monarcas Ozías, Jotán, Ajaz y Ezequías.
A él se atribuye el Libro que lleva su nombre, en el que denuncia la infidelidad del Pueblo de Israel, enfatizando el amor de Yahvé por su Pueblo, un amor que sabe estar por encima de la infidelidad de la otra parte; usa la comparación con una pareja: con un esposo que perdona a la esposa infiel o, también en el ámbito familiar, el padre que, por encima de todo, ama a su hijo a pesar de lo inadecuado (errado) en la actuación de éste para con el padre.
Combate la idolatría, concretamente el culto al becerro de oro, haciendo un llamamiento al Pueblo para unirse a Dios a través del amor, sobre la base de la metáfora de los "amantes".
Si de Amós habíamos dicho que su bandera era la Justicia, en el caso de Oseas lo es el Amor. Un amor en el que reivindica la maravillosa especificidad de Yahvé, cuyo amor es total y absoluto, pero exclusivo -no admite, a diferencia de las falsas divinidades, compartir sus altares con " otros" -.
También es el profeta que reivindica con fuerza otros valores: la austeridad y la gratitud. Errante por el desierto, Israel abre su corazón a D-s y se entrega. Pero cuando los israelitas están acomodados en sus hogares, sin verse castigados por las penalidades del desierto, ya no considera a Aquel como necesario. Pero ello es completamente equivocado. Podrán ser privados de sus bienes para que recuerde cual es el buen camino. Sólo con ello "despertarán" y volverán a sentir nuevamente que es necesario acercarse a D-s. Oseas, por tanto, no es pesimista. Aún hay tiempo para volverse a Dios si se desea hacerlo, tal como en Amós 10: 12 se expresa: "Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Yahvé, hasta que venga y os enseñe justicia".
(7). Los 6 sedarim en que se divide la Mishná. Temas tratados en cada uno de ellos.
CON CARÁCTER PREVIO.
En las ediciones actuales del Talmud, el número de tratados es 63. Originalmente eran únicamente 60, en razón de que Baba Kama, Baba Batra y Baba Metziá, así como Sanhedrín y Makot formaban parte de un sólo Tratado.
La Mishná que actualmente se conoce tiene origen en tres fuentes diferentes:
1ª) Manuscritos de las ediciones de la Mishná como fue compilada por Rabi Yehuda Hanasí;
2ª) El Talmud de Jerusalém;
3ª) El Talmud Babilónico.
Los contenidos del Mishná son básicamente casuísticos, incluyendo un dictamen final de la Halajá correspondiente. Se sustraen a este esquema dos tratados: Avot y Midot.
Entre los comentaristas del texto completo de los Tratados de la Mishná se destacan:
el cordobés Maimónides (1.138-1.204);
en Italia, Rabi Obadia di Bertinoro (Italia, 1.450- 1.510);
en Alemania Yom Tov Lipmann Heller (1.579-1.654).
En nuestra contemporaneidad, es célebre y muy extendido el comentario del (israelí) Rab Pinjas Kehati (1.910-1.976).
La primera versión completa de la Mishná fue editada en el año 1.492 por Soncino, en la ciudad de Nápoles.
La Mishná es una obra enormemente difundida por los sabios judíos y las kehilot ("congregaciones") a lo largo de la historia.
El propio nombre Mishná expresa la importancia que posee en la estructura del judaísmo de matriz rabínica. Y es que la palabra proviene de Mishné le melej (traducible como "segundo del rey”). Ello viene a hablarnos de su relación con la Torah - que simbólicamente sería "el rey" - Al mismo tiempo, el término también tiene anclaje, por derivación, del término shoné (la raíz de “estudiar”).
Los autores del trabajo son conocidos como los tanaim; el término procede de taná, que en la lengua aramea significa precisamente "estudiar".
El gran recoplilador fue Rabí Iehuda. Él se ocupó de seleccionar los textos que conformarían la versión definitiva de un texto que es legislativo. Partiendo de esa base, ya no se modifica "qué" textos se contienen (ni se agregan ni se quitan), la tarea que queda se centra en la interpretación de aquellos que fueron seleccionados.
Es absolutamente básico estudiar la Mishná para comprender e interpretar qué era el judaísmo rabínico, sus raices, postulados y funciones. Con base en ello, se puede comprender como se escribió y sistematizó la llamada "Ley oral". Sólo accediendo a esta literatura rabínica - y, paralelamente, siendo conscientes de la labor de los rabinos en el mantenimiento, creativo, de la identidad - puede entenderse la raíz de muchas interpretaciones del judaismo que se han mantenido vigentes a lo largo de los siglos, congregando alrededor de sí a una importantísima parte de los judíos dispersos en las más varidas y distantes geografías.
La Mishná está dividida en seis Sedarim (órdenes).
Se trata de los 6 que a continuación enumeraremos:
1) Zeraim (que significa "semillas"). Se alude a las leyes agrarias.
2) Moed ("estaciones"). Hace referencia al Shabat en particular y a las festividades en general.
3) Nashim ("mujeres"). Se alude a cuestiones como el matrimonio y el divorcio. En general, lo que puede llamarse "Derecho de familia".
4) Nezikim ("daños"). Lo relativo a la jurisprudencia penal y civil.
5) Kodashim ("cosas santas"): leyes alusivas al sacrificio y a la dieta.
de sacrificio y dieta.
6) Tohorot ("purificaciones"). Los temas tratados en esta parte son la corrupción y la purificación ritual.
1) ZERAIM.
El significado es "Semillas". Trata sobre las leyes del cultivo del suelo y sus productos.
Internamente se compone de 11 tratados. Se trata de los siguientes:
-Berajot (“Bendiciones”). Y además oraciones, especialmente las que deben ser pronunciadas cada día;
-Peah ("Esquina"), que alude a las zonas de los terrenos y los productos que deben ser reservados para los necesitados, y legislación obre la pobreza con carácter general;
-Dammai (“dudoso”), que trata sobre los frutos del suelo sobre los que es cuestionable que deba ser pagado el diezmo;
-Kilaim (“heterogénea”), alusivo a las prohibiciones de mezclas en vestidos, plantas y animales;
-Sheviit (“séptimo”), versa sobre el año shabático;
-Terumot (“hacer ofrendas”);
-Maasrot (“diezmos”), en favor de los levitas;
-Maaser shení (“segundo diezmo”), que debía efectivizarse en Jerusalém;
-Jalá (“levadura”), sobre la masa como ofrenda antes de hornear el pan;
-Orlá (“prepucio”), que trata sobre los frutos de los árboles;
-Bikurim (“primeros frutos”). Se refiere a los primeros frutos llevados como ofrendas al Templo de Jerusalem.
2) MOED.
El significado es “festividad” o “tiempo especial”.
Los 12 tratados que lo componen se titulan como a continuación se indica, abordando los temas que también se mencionan:
-Shabat. El día semanal de descanso.
-Eruvin (“combinaciones”), en el que se explicitan los métodos que los sabios fijaron para poder hacer algunos trabajos en Shabat y otras festividades. mecanismos fijados por los sabios para poder hacer algunos trabajos en Shabat y festividades.
-Pesajim, sobre la concreta festividad de Pesaj.
-Shekalim (“unidad de moneda”). El tema es el impuesto para el mantenimiento del servicio religioso en el Templo.
-Iomá (“día”), sobre la festividad de Iom Kipur.
-Suká (“cabaña”), cuyo tema es la fiesta de Sukot.
-Beitzá (“huevo”), sobre las clases de trabajos permitidos y prohibidos en las festividades.
-Rosh Hashaná (“comienzo del año”), que aborda el año nuevo judío, que es a la vez el Día de Juicio universal.
-Taanit (“ayuno”).
-Megilá (“rollo”), relacionado con Esther, explicitando las leyes que deben ser observadas en la fiesta de Purim.
-Moed Katán (“fiesta menor”), que trata sobre las leyes relativas a las fiestas a celebrar entre el primero y último día de Pesaj y Sukot.
-Jagigá (“festividad”), trata de la obligación de peregrinaje a Jerusalem y de las ofrendas privadas al respecto.
3) NASHIM.
Significa “mujeres”.
Esta
parte aborda lo concerniente a los compromisos de las personas en su
esfera más íntima, tipificando una serie de temas en torno al tema
matrimonio/familia.
Los
siete tratados de los que se compone son los siguientes:
-Iebamot, que alude a la situación en que una persona viene obligada a casarse con la viuda de un hermano suyo que haya fallecido sin descendencia.
-Ketubot, cuya temática son las actas matrimoniales y los arreglos para desposar.
-Nedarim ("votos"), que aborda el tema de los votos y la anulación de los mismos.
-Nazir (“Nazareo”), sobre las leyes a aplicar en relación con la persona que toma un voto de nezirut (“nazareato”).
-Sotá ("mujer bajo sospecha”), para supuestos de sospecha de infidelidad y sobre su absolución.
-Gittin (“cartas de divorcio”).
-Kidushin (“compromiso matrimonial”).
4) NEZIKIM.
Significa “daños”.
Trata lo relativo a la ley civil y penal, así como la organización de la Cortes de Justicia.
Se compone de 10 tratados
En esta parte se incluyen los tratados de Eduiot, una colección de tradiciones y el tratado de Pirkei Avot (sobre la ética judía).
Veamos de qué 10 se trata:
-Baba Kama (el "primer portón").
-Baba Metziá (el "portón medio").
-Baba Batra (el "último portón).
En origen, estos 3 tratados formaban una sola Masejet. La misma fue objeto de división como consecuencia de la dimensión del texto, compuesto por más de 30 capítulos.
-Sanhedrín, que aborda los temas de las cortes de justicia, los procedimientos legales la justicia criminal.
-Makot (“castigos físicos”), sobre los castigos físicos legalmente reconocidos.
-Shevuot (“juramentos”).
-Eduiot (“testimonios”), en el que se encuadran una colección de decisiones jurídicas tomadas de los testimonios de autoridades reputadas.
-Avodá Zará (“idolatría”).
-Pirkei Avot (“capítulos de los padres”), en el que se incluyen enseñanzas éticas de los Tanaim.
-Horaiot (“enseñanzas y decisiones”), en el que el asunto son decisiones legales y cuestiones religiosas que fueron erróneamente copiados.
5) KODASHIM.
Significa “cosas sagradas”.
Esta parte alude a los servicios religiosos en el Templo, a los sacrificios y en general lo concerniente a lo sagrado, las cosas sagradas.
Se trata de los siguientes 11 tratados:
-Zebajim (“sacrificios de animales”).
-Menajot (ofrendas vegetales).
-Julin (“cosas profanas”), que trata del sacrificio de los animales, tanto puros como impuros, así como de las leyes relativas a la alimentación de las personas.
-Bejorot (“primogénitos”) de los hombres y animales.
-Arajin (“valuaciones”), sobre la valuación de personas y objetos dedicados como ofrendas a Dios.
-Temurá (“intercambio”), en relación con las cosas sagradas, los objetos sacros.
-Keritot (“escisiones”), concerniente a los pecados castigados con esta pena, a ejecutar cuando la persona cometa intencionadamente estas conductas.
-Meilá (“profanación”), que alude a las profanaciones de los objetos considerados sagrados.
-Tamid (“sacrificio continuo”), que trata sobre el sacrificio -por la mañana y por la tarde- en el tabernáculo concerniente al sacrificio (matutino y vespertino) diario en el tabernáculo diario y el templo en general.
-Midot (“medidas”), en el que se realiza una descripción del Templo y de los servicios del mismo.
Kinim ("nidos"), sobre el sacrificio de palomas por los pobres.
6) TOHOROT.
Significa “purificaciones”.
Hace referencia a los asuntos de limpieza y purificación ritual, así como a lo considerado “impureza”.
Los tratados que la componen son los 12 que se relacionan:
-Kelim (“vajilla”), sobre las condiciones en las cuales se vuelven sucios los utensilios de uso cotidiano y doméstico y la vestimenta.
-Ohalot (“tiendas”), que aborda el asunto de como, por culpa de los cuerpos, las casas se corrompen.
-Negaim (“afecciones de la piel”, particularmente la lepra).
-Pará Adumá (“ternera roja”), tratando concretamente el proceso para la purificación.
-Teharot (“purificaciones”), sobre los grados menores de impureza, duraderos únicamente hasta la llegada del ocaso.
-Mikvaot (“fuentes”), que menciona las condiciones en las que los manantiales resultan aptos para utilizarse en la purificación ritual.
-Nidá (“menstruación”).
-Majshirin (“preparativos”), de como, bajo determinadas circunstancias algunos objetos, al entrar en contacto con líquidos, se convierten en ritualmente impuros.
-Zavim (“personas afectadas por infecciones urinarias”).
-Tevul Iom (“inmersos en el día”), que aborda la situación de la persona que ha tomado el baño ritual, pero todavía no ha completado el proceso de purificación antes de que caiga el sol.
-Iadaim (“manos”), sobre la suciedad ritual de las manos y la purificación.
-Uktzin (“tallos”), sobre las frutas y las cáscaras y su impureza ritual.
8). Época y autores del Talmud de Jerusalém y del Talmud de Babilonia.
INTRODUCCIÓN.
La palabra hebrea Talmud significa "enseñanza recibida por un discípulo". El término “Talmid” significa en hebreo “discípulo”, aquel que recibe la enseñanza.
Está compuesto de 2 partes: la Mishná y la Guemará. La Mishná se basa en las tradiciones y enseñanzas transmitidas desde Moshé hasta Rabi Yehuda HaNasi (135 - 219 e.c.).
Expresándolo en términos genéricos, el Talmud versa sobre costumbres y doctrinas, historias y leyes elaboradas por el pueblo judío.
La Mishná y la Guemará juntas forman lo que conocemos “Talmud”.
El Talmud, así, aúna dos componentes: lo que podríamos llamar el cuerpo del texto (la Mishná) y el análisis u los comentarios explicativos que sirven de complemento (la Guemará).
El Talmud viene a ser, de algún modo, la colección total de las doctrinas rabínicas condensadas en un trabajo.
Así, la Mishná es lo que se conoce como la “tradición oral”. En hebreo la palabra Mishná significa "repetición"; procede del verbo “shaná” (alude al estudio o revisión).
El que preparó la Mishná fue Judá, hijo de Simón (135-220 e.c.), conocido como Judá ha-Nasi ("Judá el Príncipe"). Se encargó de dirigir la preparación de la primera edición completa de la ley tradicional judía en forma escrita. Era un gran erudito. Estudió griego, latín y astronomía con maestros seculares, y las enseñanzas de la ley judaica con varios sabios de su época. Enseguida llegaría a convertirse en una auténtica autoridad en materia de Halaká. Por el hecho de presidir el Sanhedrín recibiría el título de Hanasi ("el Príncipe"); asimismo, por lo ejemplar de su modo de vivir, era considerado haqqadosh, "el santo". En la senda de Akiba y Meïr, ordenó muchas reglas halákicas y las agrupó en temas tales como días de fiesta, ofrendas, purificación, etc. Esa obra vería su fin aproximadamente en el 200 e.c.
TALMUD DE JERUSALÉM.
El Talmud de Babilonia también cita fuentes de otra interpretación rabínica de la Mishná que había sido realizada en tierra israelita antes de que, allá por el 380 e.c., el cristianismo se convirtiese en religión oficial del imperio romano.
La adopción de esta oficialidad era una novedad negativa para los judíos, dado que la teología cristiana podría derivar en legislación vinculante para la sociedad, con el evidente riesgo de hacer declinar el judaísmo precisamente en la Tierra de Israel.
En "La importancia de entender qué es la Literatura Rabínica – Mishná, Guemará Talmud y Midrash", Diego Edelberg nos dice que " .... De hecho ese declive en la tierra de Israel precipitó el fin de otro Talmud anterior al de Babilonia que fue editado a finales del siglo IV en Israel".
El Talmud de Jerusalén se originó probablemente en Tiberias, concretamente en la Escuela de Johanan ben Nappaha. El Talmud es un resumen del análisis de la Mishná que se desarrolló a lo largo de casi 200 años por las academias talmúdicas en Eretz Israel, fundamentalmente en Cesarea y Tiberias. Está escrito en gran parte en arameo judeo-palestino, un dialecto del arameo occidental. Es importante dejar constancia que el idioma arameo influenció de un modo muy relevante al hebreo. Particularmente, después del exilio en Babilonia, cuando la lengua aramea se convierte en el idioma de uso común en Eretz Israel. En relación con ello, hay partes del los libros proféticos del Tanaj redactados en idioma arameo. Igualmente, comienza toda una práctica de traducciones al arameo de la Torah, originando lo que se connocería como los Targunim, tradiciones interpretativas. De este modo, el hebreo quedó acotado a elitistas y cultos círculos, aparte, claro está, de lo relacionado con los servicios religiosos del Templo.
Tradicionalmente, se ha pensado que la redacción de este Talmud tuvo un difícil final, pues en la primera mitad del Siglo V e.c., con las modificaciones legislativas (contrarias a la ordenación académica formal) de Teodosio II, la labor veía complicado su desarrollo. Se ha sostenido que los compiladores del Talmud de Jerusalén carecieron del tiempo necesario para producir una obra de la calidad que ellos desearían, y es ese el motivo por el cual la Guemará no hace comentarios sobre toda la Mishná .
Las discusiones de los amoraim en relación a los textos de las mishnaiot prosiguieron en tierra israelita, especialmente en la ciudad de Tiberias, concretándose aproximadamente en los finales del Siglo IV e.c. lo que se conoce como “Talmud de Jerusalem “ o “Talmud de Eretz Israel”.
Las Baraitot (colección de textos halájicos no incluídos en la Mishná) y los párrafos que incluyen dictámenes legales, están redactados en lengua hebrea. El resto, en un dialecto arameo occidental.
Además de la Halajot, el Talmud contiene textos con material de Hagadá, siendo objeto de debate académico si alguna vez el Talmud de Jerusalém incluyó el texto completo de la Mishná.
Las únicas partes preservadas son los comentarios sobre los primeros cuatro Sedarim (con la excepción de varios capítulos y los tratados Eduiot y Avot) y sobre las tres primeras divisiones del tratado Nidá en el sexto Seder.
El texto del Talmud de Jerusalém es citado generalmente mencionando el nombre del Tratado, capítulo, página, y columna.
El Talmud Yerushalmi, conocido como el "Talmud Palestino", alcanzó su forma actual a principios del siglo V. La edición del Talmud Bavlí o Talmud de Babilonia, se extendió por cerca de cien años, 400 a 500 de la era común. Incluye toda la Mishná, incluso los Tratados en las cuales no hay comentarios de Guemará.
Las discusiones jurídicas continuaron, prolongándose mucho después de la destrucción del Templo (y de ser arrasada Jerusalém), en un principio en las escuelas, muy especialmente en Tiberias, durante los Siglos III y IV e.c.
Por medio de la codificación final del material compilado, se llega a la segunda mitad del Siglo IV a completar aquello que conocemos como "Talmud de Jerusalém".
Hizo fortuna la idea, debida al sabio cordobés Maimónides, de que la autoría debe atribuirse a Rabbi Jochanan, que vivió en el Siglo III e.c.
En el Talmud jerusolimitano, el texto de la Mishná es tomado oración por oración, explicándose con un progresivo detalle, abundando cada vez más en la casuística.
El Baraithoth, las máximas de la Torah que no aparecen en la Mishná, y también los párrafos de contenido legal, siempre aparecen en lengua hebrea, así como los párrafos legales, siempre aparecen en lengua hebrea, así como la mayor parte de las explicaciones o aclaraciones que se añaden. Lo restante del texto está escrito en la lengua aramea occidental.
Se ha debatido largamente si hubo un tiempo en el que el Talmud jerusolimitano incluyó la integridad de la Mishná. Las partes conservadas son los comentarios sobre los primeros 4 Sedarim (excepción hecha de varios capítulos, así como los tratados Eduyyoth y Aboth, y sobre las tres primeras divisiones del tratado Nidda en el sexto Seder).
El Talmud jerusolimitano suele citarse mencionando el tratado, capítulo, página, y columna; a posteriori de las ediciones de Venecia y Cracovia, en general también se expresa el renglón, a través de la indicación "j".
Aunque se asocia - en la denominación - en esta versión, al Talmud con la ciudad de Jerusalém, no es un dato menor que en la época de composición del mismo, en el proceso de elaboración y composición que daría lugar a la obra, la ciudad de Jerusalém no era un lugar con una relevante presencia judía, por acontecimientos históricos a los que se ha hecho referencia; de ello ya puede deducirse, que no era un importante centro de estudio del judaísmo. Yavne era, en realidad (con la presencia de Rabí Iojanán ben Zakai y de Raban Gamaliel) la capitalidad de la creación cultural judía. Con el tiempo, otras ciudades tendrían un rol importante: Usha, Bet Shearim, Tzipori, Cesárea, … Y, por supuesto, la mencionada Tiberias. Tras el año 70 e.c., además, Jerusalém volvería a ser arrasada nuevamente sólo unas décadas después, cuando en 135 e.c. es sofocada la rebelión de Ber Kokjba.
De modo que, como es fácilmente comprensible, la ciudad de Jerusalém - que quizá acompañe al nombre del Talmud - aparezca por su especial significación. En realidad, más objetivo es hablar del Talmud de Eretz Israel.
TALMUD DE BABILONIA.
Rav Ashei comenzó a compilar el Talmud Babilónico al final de sus días, y lo terminaron de escribir su hijo Mar Bar Rav Ashei, y su alumno Ravina cerca del año 500 e.c.
Se dice que el Mishna fue traído a Babilonia por Aba Areka, generalmente llamado Rab ( aprox 247 e.c.), un alumno del Rabbi Jehuda.
En las escuelas fue convirtiéndose en norma legal reguladora de la vida religiosa, así como fundamentó el contraste de opiniones desde el punto de vista jurídico.
Frente a lo que sucedía en Tierra Santa (donde predominaba la visión de conservar, para propagar, lo transmitido), la tendencia babilónica desarrollaba una interpretación de la Ley sin esas limitaciones, lo cual es probablemete causa de que el Talmud babilónico fuese visto como algo más acabado en el seno del judaísmo que el jerusolimitano.
Los materiales, así, se multiplicaron, siendo objeto de una codificación gradual. La misma sería abordada por R.Ashi, referente de la Escuela de Sura, y por R. Abina o Rabbina, el último de los amoraim.
Los estudiosos que vivieron después época de finales del Siglo V y comienzos del VI e.c., los llamados Saboraim ("aquellos que reflexionan, examinan"), tuvieron en cuenta y completaron lo que los amoraim habían escrito. Deben tener la consideración de ser los que completaron el Talmud de Babilonia.
Como en el caso de de Jerusalém, no incluye la Mishná. En la 1ª y en la 6ª sección únicamente se consideran los tratados Berakhoth y Nidda; de la 2ª, se omite Shegalim, de la 4ª Eduyyoth y Aboth, en relación con la 5ª Middoth, Ginnim, y la mitad de Tamiz.
El Talmud Babilónico incluye, pues, 36,5 tratados, pero es mucho más denso que el de Jerusalém, aunque éste incluya más tratados: 39.
Es citado con la secuencia siguiente: tratado- folio- página, ya que el contenido en prácticamente todas las ediciones desde la tercera de Bomberg - en 1.548 - es el mismo.
El Talmud es resultado del trabajo desarrollado en las academias rabínicas que se multiplicaron en tierra babilonias a partir del 220 e.c., aproximadamente. El trabajo compilado recogería materiales hasta alrededor del 500 e.c. Tras ser editado y compilado, sería estudiado en todas las academias rabínicas de Europa y el Mediterráneo. Más tarde, sería comentado y copiado en manuscritos.
Pero centrémonos en el proceso de su formación: durante el largo (y creativo intelectualmente) exilio en Babilonia, los jajamim de esa época - los amoraim - se encargaron de estudiar, discutir y ampliar la Mishná en las prestigiosas yeshivot de la época, entre las que sobresalen dos: Pumbedita y Sura.
Por más de 3 siglos, los amoraim, sobre los fundamentos de sus debates y discusiones, enriquecieron la Mishná, que habían recibido de Yehuda Hanasí.
En esta etapa de vida judía en tierras babilonias, el centro de la vida comunitaria lo representaba el Rosh Yeshiva, que ejercía el poder legislativo, desempeñando un papel de primer orden igualmente el Exilarca o Resh Galuta, en quien estaba depositado el poder ejecutivo.
Las grandes juderías eran sostenidas desde el exilio babilónico, acontecido tras la destrucción del Templo por primera vez. La situación económica de Babilonia era idónea para la presencia allí de población judía.
Todas aquellas discusiones, el fruto de aquellos debates en relación con la Mishná, serían recopilladas por Ravina y Rav Ashe. Es lo que se conoce como Guemará. De modo que cada Mishná consta de su Guemará.
Ravina y Rav Ashe asumen sobre sus espaldas la descomunal tarea de verter a la forma escrita cada Mishná con su correspondiente Guemará. Esta portentosa obra recibe el nombre de Talmud Babli (Babilónico).
Esta obra se completa aproximadamente en el 500 e.c. A partir de este momento histórico, Babilonia deja de ser el “centro” de la vida judaica, produciéndose una dispersión de la población judía por el Mediterráneo y el continente europeo.
Está aceptado que los contenidos de la Mishná llegaron a Babilonia a través de las enseñanazas del sabio Aba Arija, generalmente llamado Rab, que fue un discípulo de Rabi Yehuda Hanasí.
La Mishná se había convertido en la base jurídica de la vida religiosa y su texto en la base de discusión jurídica. A diferencia de los sabios en Israel, donde la tendencia era conservar las tradiciones heredadas, en Babilonia los amoraim son más flexibles y dúctiles en sus interpretacions de los textos de la Torah.
De esta manera el material creció rápidamente y gradualmente llevó a su codificación, la que fue emprendida por Rab Ashe (427 e.c.), líder de la escuela de Sura, y por Ravina (499 e.c.), considerado como el último de los Amoraim.
Los sabios posteriores a esa época (fines del V y comiezos del VI e.c) son conocidos como saboraim - "los que reflexionan, examinan" -.
Los Saboraim son los que realmente completaron el texto final.
El lenguaje, exceptuando los párrafos legales y las citas de los viejos estudiosos y rabinos palestinos, es el del dialecto Arameo Oriental de Babilonia.
Los Saboraim, los Gueonim y los Rishonim forman las sucesivas generaciones de eruditos de la Torah, que se encargarían de estudiar, comentar y transmitir la Torah Oral a un Pueblo judío cada vez más disperso geográficamente. El comentario de Rashí - R. Shlomo Yitzjaki, uno de los más famosos Rishonim que vivió en Francia -, se convirtió en el más popular y útil para compender la literalidad de lo que en el Talmud se contiene.
El Talmud es igualmente un compendio de muchas obras rabínicas anteriores. Está organizado como un comentario sobre la primera obra rabínica de la historia: la Mishná. La Mishná es básicamente una colección de opiniones legales sobre la práctica del judaísmo. Pero no es un compendio de Ley Judía, ya que generalmente ofrece múltiples opiniones sobre cada tema. Incluso estas opiniones pueden llegar a ser presentadas en forma conflictiva y no unánime.
(9). Tres sabios rishonim y sus obras, a modo de ejemplo.
La "Diáspora" fue una realidad que marcó la vida del Pueblo judío durante muchísimos siglos. Una verdadera institución.
En el curso de los siglos, fueron muchos los personajes que desempeñaron el rol de líderes espirituales del pueblo judío. Eran ellos los que tenían la importante responsabilidad de interpretar la Torah.
Ya desde algún tiempo antes de la destrucción del Templo, existía la figura de los llamados zugot.
TRES SABIOS.
1) Rashí.
Rabenu Shelomó Itzjaki (1.040 – 1.105 e.c.), nació en Troyes (Francia), falleciendo en la misma ciudad.
Estudió en Mainz y en Worms, y luego retornó a su ciudad natal en el 1.065. Su yeshivá, fundada en su ciudad de nacimiento, se convirtiría en la más prestigiosa de todo el continente europeo. Pero las persecucioens llevadas a cabo en el curso de las primeras cruzadas supusieron el traslado de aquella yeshivá a la ciudad de Worms.
Casado muy joven, residiría durante 8 años en Mainz (Alemania), vinculado a importantes centros de enseñanza judía en aquel país.
A su conocimiento de las fuentes en las lenguas hebrea y aramea se unió su acceso a documentos escritos en francés y alemán.
De regreso a Troyes, con 25 años, comenzaría la etapa en la que se centró en las tareas de maestro y escritor.
Durante los últimos años de su vida, recibía gran cantidad de preguntas halájicas desde los más reconditos lugares. A causa de sus enfermedades y su precario estado de salud, su hija pasó a desempeñar el papel de secretaria suya, dictándole Rashi las respuestas.
Rashi no tuvo hijos varones, únicamente hijas. Sus yernos fueron también grandes sabios de la Torah. Uno de ellos fue Rabí Iaakov Tam, otro fue Rashbam. Sus nietos y aquellos que siguieron más de cerca sus enseñanzas crearían una academia de estudios muy particular. Habiendo recibido el importante legado cultural que dejó, fundarían la escuela de comentaristas conocida como "Tosafista" (cuyo nombre deriva de la raíz hebrea que alude al verbo "agregar").
Obra.
Entre sus obras destacan:
-El "Comentario al Tanaj". Se trata de una obra maestra, llena de tono poético y al mismo tiempo caracterizada por la concisión.
Los eruditos creen que el comentario de Rashi sobre la Torah surgió de las conferencias que dio a sus estudiantes en su yeshiva, y ha evolucionado con las preguntas y respuestas que se plantean en él. Rashi sólo completó este comentario en los últimos años de su vida. Se aceptó de inmediato como autoridad de todas las comunidades judías, ashkenazíes y sefardíes por igual. Su comentario es la base de algunos de los análisis jurídicos más profundos y discursos místicos que vinieron después de él.
El comentario de Rashi a la Torah fue el primer libro hebreo impreso en el año 1.475.
- "Comentario sobre el Talmud". Su comentario, basándose en su conocimiento de todo el contenido del Talmud, supone la tentativa de suministrar una explicación completa de las palabras y de la estructura lógica de cada pasaje talmúdico. A diferencia de otros comentaristas, Rashi no parafrasea ni excluye partes del texto; aclara frase por frase.
- Publicó también, entre otros escritos, un "Sidur” (Libro de plegarias), en el cual incluyó el orden de las leyes y costumbres para todo el año.
-Rashi es autor de un alfabeto manuscrito hebreo que es usado hasta la fecha.
En sus escritos aborda un análisis del lenguaje de los textos tratados sumamente riguroso y matizado. Gran conocedor de la lingüística y la filología, aprovechó el conocimiento gramático de los trabajos en hebreo escritos por sefardíes y de la literatura rabínica.
Su lenguaje era sencillo y directo, a veces absolutamente breve, usando la técnica (tan literaria) de dar explicación a una cuestión planteada con una sola palabra.
Su explicación de los primeros cinco libros del texto bíblico se convertiría con el tiempo en la más utilizada, la más popular. Jumash con Rashi se convirtió en un verdadero referente para la educación básica del judío, por muchas generaciones y en diferentes contextos geográficos.
2) El Rambam.-
Rabenu Moshé Ben Maimón (1.135–1.204) fue conocido también como "Maimónides".
Comenzaría a una corta edad los estudios bíblicos y talmúdicos en su Córdoba natal. Por culpa del fanatismo almohade, su familia tendría que cambiar de residencia habitualmente. Viviría, por ejemplo, en la también andaluza ciudad de Almería, donde acogería a su maestro Averroes.
Era el año 1.160 cuando se traslada a la marroquí ciudad de Fez con sus hijos. Por 5 años permanecería allí, hasta que el fanatismo volvió a cruzarse en sus vidas, instalándose finalmente en Egipto, tras un efímero paso por tierras israelitas. Instalado primero en Alejandría y después en Fustat (actualmente El Cairo), allí se ganaría un enorme prestigio en el mundo de la Medicina, ejerciendo de médico personal en la corte del visir Saladino, y después en la del visir al-Fadl, hijo mayor de Saladino.
En el año 1.177 sería nombrado dirigente de la comunidad judía de Egipto.
Murió en Al-Fustat en la fecha del 13 de diciembre del año 1.204. Con posterioridad, su tumba sería trasladada a tierra israelita, concretamente a Tiberíades.
Filosofía.
Por clasificarlo o condensarlo de algún modo, podría hablarse de la búsqueda de la conciliación - o complementación - entre la visión judía, el aristotelismo y el neoplatonismo.
Rambam considera que puede demostrarse la existencia de Dios en cuanto “Ser necesario”: causa del mundo, su “primer motor”. En tanto la Creación corresponde a una manifestación de la esencia divina, al igual que ésta puede ser ilimitada y, en definitiva es un fin en sí misma.
Comparte con Avicena, filósofo musulmán, la cosmovisión de esferas celestes regidas por inteligencias separadas; la última de ellas ilumina a los hombres de recto proceder (y sentir).
A su teología se la ha denominado “teología negativa”, teniendo en cuenta lo que argumenta en cuanto a la posibilidad de conocimiento de los atributos o características del Creador; viene a afirmar la imposibilidad del conocimiento de lo que Él es realmente, dado que ello supera la naturaleza humana y su capacidad (posibilidad de comprensión).
Obra.
1) Guía de perplejos.
Sostiene, el cordobés, que las contradicciones entre fe y razón son sólo de apariencia; en parte se deben a una lectura poco profunda de los textos, que lleva a análisis erróneos. Sobre todo, considera poco adecuada la interpretación literal en el análisis de los textos bíblicos. Y es que la concordancia entre Ley judía y los razonamientos que la filosofía expresa sólo es perceptible mediante el adecuado análisis de la textualidad, por medio de diferentes niveles de interpretación.
La Guía asume el propósito de liberar al “perplejo” de su crisis espiritual, pero sin presentar un listado o relación de preceptos cerrada que sea accesible a todos. Los estudiosos de la obra y la figura de Maimónides nos han hablado de 4 posibles lecturas de este libro: la escéptica, la mística, la conservadora y la filosófica.
Maimónides establece una distinción muy relevante entre “creencias verdaderas” (dirigidas a conducir al hombre hacia una más alta perfección) y “creencias necesarias” (útiles para la eficiencia en el funcionamiento de la sociedad). Reivindicando el rol del mito como conformador y preservador del orden social y legitimando el exoterismo con la distinción entre creencias verdaderas y creencias necesarias, el lector es compelido a (como intérprete) plantearse una complicada pregunta: ¿cuáles, entre las creencias tradicionales, son necesarias y cuáles son realmente verdaderas?, ¿cuáles están dirigidas a preservar el orden social, basándose en la obediencia a la legalidad, y cuáles responden a una verdad en sentido propio?
2) Comentario a la Mishnah.
“Sefer HaMahor”, también llamada “Peirush Hamishnaiot” fue publicada en árabe con la demoninación de Sirah (“Luz”). Maimónides, en esta obra temprana, se proponía presentar en modo sistemático el contenido de la Mishná, ofreciendo una introducción al estudio del Tamud (para Graetz, fue el primero en aplicar criterios científicos a los estudios sobre el Talmud). También con esta obra, Maimónides se reveló como un innovador.
Comenzó a escribirlo en el 1.161, durante su estancia en Marruecos, completando el trabajo - mientras vivía en Egipto - el 1.168. En Israel, actualmente, la Biblioteca Nacional conserva un autógrafo; se trata de uno de los escasos manuscritos del propio sabio cordobés de las dos partes de la obra que llevan los títulos de “Moed” y “Nashim”.
3) Mishneh Torah.
También conocida por Iad Hazaká (“Mano fuerte”) se trata de una excelente obra de organización y de depuración de lo que el Talmud recoge como disposiciones normativas. Recopilando la ley oral sucesivamente elaborada durante siglos, se exponen opiniones de distintas épocas que eran difíciles de contextualizar al lector común. La obra se compone de 14 partes: “Sefer HaMadá” (Libro del Conocimiento, sobre las principales bases de la Torah); “Sefer Ahavá” (Libro del Amor, sobre las leyes a observar en coherencia con el amor al Creador); “Sefer Zemaním” (Libro de los Tiempos, sobre las fiestas judías); “Sefer Nashím” (Libro de las Mujeres, sobre las leyes de matrimonio); “Sefer Kedushá” (Libro de la Santidad, sobre las prohiciones sexuales y alimentarias); “Sefer HaFlaá” (Libro de la Separación, sobre los juramentos y promesas); “Sefer Zeraim” (Libro de la Semillas, sobre la legislación agrícola de Israel); “Sefer Avodá” (Libro del Servicio Divino, sobre el trabajo del templo y las ofrendas comunitarias); “Sefer Korbanot” (Libro de los Sacrificios, sobre las ofrendas privadas llevadas al Templo); “Sefer Tahrah” (Libro de la Pureza, sobre las reglas de pureza ritual); “Sefer Nezikin” (Libro de los Daños, sobre derecho penal); “Sefer Kinian” (Libro de la Adquisición, sobre las leyes de compra y venta); “Sefer Mishpatim” (Libro de los Juicios, sobre la legislación civil); “Sefer Shoftim” (Libro de los Jueces, sobre las prescripciones que afectan a los magistrados, el Sanhedrin, el rey, los jueces).
4) Sefer Hamitzvot (“Libro de los preceptos”)
Escrita originalmente en lengua árabe, bajo el título Kitāb al-farāʾiḍ, la traducción al hebreo corrió a cargo de Moses ibn Tibbon, rabino de la Provenza, datando la primera edición del año 1.497 e.c.
En esta obra, el sabio de Sefarad hace una lista de todos los preceptos o mandamientos (mitzvot), describiendo en sus aspectos básicos cada uno de ellos. Se describen, en definitiva las 613 mitzvot en unos términos que permitan su accesibilidad a todos. Maimónides elabora un conjunto de 14 reglas para incluir, o no, en los 613 preceptos la palabra de la Torah.
3) Rabí Iaacov Baal Haturim.-
Rabí Iaacov Ben Asher (1.275 – 1.348), fue uno de los hijos del Rosh y en el campo de la Halajá escribió una monumental obra llamada "Arbaá Turim" (Cuatro Columnas), pues está dividida en cuatro partes. De la obra, significativamente, saldría el nombre por el que fue conocido.
Su padre fue el célebre Rosh, Rabí Asher ben Iejíel (1250- 1327), a su vez discípulo de Rabí Meir -Maharám- de Rotenburg, uno de los máximos legisladores (poskím) del tiempo en que vivió.
Negándose a aceptar ningún cargo rabínico, vivió en la precariedad a pesar del prestigio que había conquistado.
Se sabe que falleció en Toledo. Sobre su lápida no se ha escrito el año de su desaparición, sino tan sólo el día y el mes: 12 de Tamuz. Contaría con más de 70 años.
Un resumen de su pensamiento y modo de vivir podemos hallarlo en un discurso suyo, en el que manifestaba: "No confíes ni en tu riqueza, ni en tu inteligencia, ni en persona alguna, sino sólo en el Creador del Mundo. Si te desprecian o si te alaban, que sea el desprecio en tus ojos como una alabanza y la alabanza como un desprecio. Si notas que tu prójimo no se conduce bien, moralízale con dulzura y con sabiduría y no con desprecio, para que te atienda. Habla sólo lo indispensable. Atiende siempre con atención a aquel que es más sabio que tú ....".
Obra.
- El prestigio y resonancia del pensamiento de Rabí Iaacov está basada, fundamentalmente, en su obra el Tur o Arbá Turim.
En la misma recopiló todas las leyes tanto del Talmud babilonio como del de Jersusalém, los dictámenes halájicos de sabios talmúdicos y comentaristas que vivieron antes que él, incluyendo los de el Rosh, su padre.
Difundido (y aceptado) enseguida por el mundo judío, era percibido como una práctico libro legislativo, en el que los preceptos aparecían ordenados con buen criterio y de fácil manejo y difusión. Fue este aprecio de la obra lo que haría que su autor fuese nombrado de un modo que se incorporaba el título de esta obra.
Impreso por primera vez en el año 1475 en la localidad italiana, próxima a Padova, de Piove di Sacco. En Constantinopla lo sería en 1.475.
La obra se divide en cuatro partes (Turim): 1) Orah Hayim. Oraciones, Berajot, Leyes sobre Shabat, días festivos, etc; 2) Yore Dea. Aborda básicamente lo relativo a qué cosas están permitidas y prohibidas en cuanto a alimentación; 3) Eben Haezer: leyes conyugales; 4) Hoshen Mishpat. Compilación de legislación referida a Derecho Civil.
Cada ley cuenta con su referencia, con el fin de posibilitar un estudio detallado.
La obra, que sería objeto de multitud de comentarios, sería considerada uno de los grandes posekim (autoridades consultadas como dirigentes de las grandes academias de estudio para resolver problemas y dudads surgidas en la vida cotidiana para una correcta aplicación de la Ley).
Esta obra viene a ser la base del "Shulján Aruj", de Rabí Iosef Caro (1488-1575), un compendio de leyes que adquirió inmensa popularidad
- Igualmente, redactaría su comentario Baal Haturim, en el que se explica la Torah.
(10). "Shuljan Aruj".
Comenzando por el "qué", Shulján Aruj es el nombre con el que se conoce la más importante recopilación de preceptos o normas de conducta elaborada en el seno del judaísmo.
Es una recopilación ordenada y metódica, no una simple agregación de leyes almacenadas sin criterio.
¿QUIÉN LO ESCRIBIÓ?
Su creador fue Iosef Karo. Sefardí y toledano de nacimiento, nacido en 1.488, con sólo 4 años se vio afectado por el Edicto de la Alhambra, puesto en vigor por los Reyes Católicos, que decretaba la expulsión de sus reinos de todos los judíos.
La familia se instalaría en Portugal, trasladándose a Nicópolis (Bulgaria) en el año 1.497. Allí recibiría formación, en primer lugar de mano de su padre, acreditado experto en el Talmud.
Casado con una hija de Yitzak Saba, al fallecer su esposa, desposaría a la hija de Hayyim Albalag. De modo que trabó sus relaciones siempre en un ambiente talmudista. Contrajo incluso un tercer matrimonio - en este caso con una hija de Zechariah Sechsef - al fallecer su segunda esposa.
Trasladado a Adrianópolis (donde residió dos años, entre 1.520 y 1.522), allí se vería fascinado por la figura de Salomón Molcho, inclinándose absolutamente en una dirección mística. A la muerte de éste, siendo el año 1532, Karo haría ofrendas en el altar para honrar su memoria
Sería tal vez su entusiasmado misticismo el que le llevó a tierras de Israel, a donde llegaría aproximadamente en 1.535, tras haber recalado de camino de su objetivo en dos de las ciudades que eran referente para el sefardismo: Salónica y Estambul.
En Safed, siendo 1.538 (y bajo dominación otomana) recibiría la semikhá ("ordenación) de una personalidad que ejercería sobre él una enorme influencia: Yaacob Berab.
Es en tal ciudad donde desempeñaría las funciones de Juez, fundando una Yeshivá o centro de estudio de la Torah.
Fallecería a la avanzada edad de 87 años, siendo el año 1.575.
Considerado por muchos el más destacado jurisconsulto judío de los últimos siglos, los apelativos o títulos de los que se hizo acreedor son buena prueba de ello; así: Marán ("nuestro maestro") o simplemente "El autor", lo que nos habla de su liderazgo como maestro, del hecho de ser referencia incuestionable y primaria.
Con gran reconocimiento social por su sabiduría, las relaciones que mantuvo con altas personalidades de la época - Salomón Alkabets, Salomón Moljo o Itzjak Luria, por ejemplo - nos hablan de ello.
Autor de una obra amplísima, suele considerarse que su obra culmen es Bet losef ("La escuela de losef"), comentario sobre los cuatro Turim de Rabí Jacob ben Axen o Jacob Bal Haturim.
Lo que le empujaría definitivamente a acometer la tarea de condensar las reglas jurídicas a interpretar y aplicar en un Código que fuera accesible a muchos sería la muerte de quien ejercería gran influencia sobre él: el rabino David Berab. Una tarea verdaderamente titánica: compilar, en base a toda su obra, un Libro en el que se reunieran y agregaran todas las leyes que acompañaban al judío en su cotidianeidad, en su vida diaria, hasta el más mínimo detalle.
Por mencionar sólo lo más destacado de su obra, mencionar, además de Shulján Aruj, sobre la cual nos detendremos:
- Kesef Mishne (literalmente "Doble plata", alusión a Bereshit. 43:12).
Karo la explica corno derivado de kasof y por lo tanto "Doble deseo", un comentario al Mishne Torah de Maimónides.
- Bedek Habayit ("Reparación de la casa").
Contiene adiciones a Bet Iosef y refutaciones o enmiendas (Salonica, 1605).
- Klale Hatalmud es una metodología talmúdica (1.598) que pretende suplir a Halijot Olam de Yehoshua Levi y contiene numerosas observaciones originales acerca del método de los amoraítas en sus discusiones halájicas.
- La colección de responsa Abkat Rojel, ("El polvo del mercader de especias"), que contiene datos sobre leyes religiosas y civiles (Esmirna, 1795).
- Maggid Mesharim, (" Predicador de lo recto"), auténtica obra maestra del misticismo rabínico.
- Kesef Mishneh, comentario de la Mishneh Torah de Maimónides.
- Bedek ha-Bayit, suplementos y correcciones al Beth Yosef.
- Kelalei ha-Talmud.
- Avkath Rochel.
También escribió algunas obras que no se han conservado, como es el caso de un comentario a la Mishná y a los comentarios del Rashi y de Najmánides sobre la Torah.
Entre sus discípulos hubo muchos rabinos que alcanzaron una alta consideración como sabios y maestros, como es el caso de Moisés Cordovero (también sefardí, concretamente cordobés, y que también murió en Safed) y Moisés Alsheij.
"SHULJÁN ARUJ".
Es el nombre que recibe la más importante compilación de preceptos o normas de conducta elaborada en el seno del judaísmo a lo largo de su historia.
No se trata de un Código en el sentido en que podemos interpretar hoy lo que significa tal término. Lo que sí puede considerarse es una compliación metódica y ordenada, elaborada con criterio y que en su modo de articularse facilita su consulta y estudio.
El Código llegaría a considerarse vigente y vinculante; concretamente, por una norma de 14 de julio de 1.865, los judíos residentes en Argelia podían optar entre someterse a los preceptos del Código napoleónico o guiar las relaciones sociales por los preceptos contenidos en el Shulján Aruj. En ese caso, los magistrados - sometidos a la soberanía francesa - debían aplicar la ley que fuese elegida, consultado previamente a las autoridades rabínicas.
La primera edición de la magna obra es del año 1.555, concretamente en tierras de la Alta Galilea, siendo reimprimida en Venecia, apareciendo en Argelia, siendo el año 1.869, una versión de la misma en lengua francesa. La obra, en este caso, es debida a un hombre que se sabe se apellidaba Charleville - rabino de Orán - y un magistrado de Mostaganen: E. Santayra.
El texto aceptado como auténtico por las autoridades religiosas judías es el que contiene los agregados de Rabí Moshé Iserlis, llamado Rama, que se dedicó a completar la compilación de Iosef Caro, agregando los ritos y costumbres de las juderías de la Europa oriental.
Tomando como base el comentario al “Tur”, elaboró, Rabi Iosef Caro un sistema de codificación, que desarrolla las diferentes leyes rabínicas y los fundamenta en el Talmud.
Trae además, una síntesis de opiniones rabínicas diversas y las analiza para dar finalmente su opinión.
Tardó más de veinte años en escribir el “Beit Iosef” y otros doce, aproximadamente en revisarlo, hasta que en 1.555 lo presentó en público.
Por aquella época muchos judíos y rabinos sefardíes famosos comenzaron a establecerse en Eretz Israel. Jerusalem y Safed entonces se convirtieron en afamados centros de la Torah. En especial “Tzfat” (Safed), se convertiría en la ciudad de los cabalistas.
Shulján Aruj significa "La mesa está dispuesta". El código ha ejercido una influencia enorme sobre la vida de los judíos durante algo más de 4 siglos; han sido muchos los que se han sentido vinculados por lo que en su texto se establece, otorgándosele un rango de primer orden en las más diversas geografías (generalmente diaspóricas) en las que el pueblo judío ha vivido.
Desde su aparición, y hasta nuestros días, la mayor parte de los rabinos y estudiosos fundamentan sus fallos, sus decisiones, en los contennidos del Shulján Aruj, en todos aquellos asuntos en los que la vida judía se ve implicada.
En la introducción, Rabí Yosef Caro senala que su libro está destinado a los estudiosos que quieren dictaminar en cuestiones de Halajá, aquellas personas que quieren repasar lo que ya habían estudiado y a los alumnos, para que aprendan halajá lemaasé.
El Shulján Aruj trata todas las cuestiones de la vida judía, desde el nacimiento hasta la muerte.
Con el fin de adaptarlo a los usos y costumbres de las comunidades askenazíes, Rabí Moshe Isserles de Cracovia, en el siglo XVII, le anadió notas y comentarios acordes con los poskim de Askenaz.
En
las ediciones más comunes, las Hagaot
Ha-Rama
se incluyen
en el mismo texto, con una tipografía diferente (el
alfabeto de Rashi) con la aclaración “nota”. Sus observaciones
abrieron el camino a una abundantísima literatura de Nosei
Kelim
(interpretaciones) al "Shulján Aruj". El más conocido en
el siglo XX es Mishná
Brurá
de Rabí Israel Kohen de Radun.
A pesar de contar con algo más de 4 siglos de vida, no ha sido desplazado por ninguna obra como material básico de consulta en cuanto a normas de la vida judía.
Los comentarios sobre él comenzaron desde el momento mismo de publicarse. Toda una escuela de comentaristas del mismo existió en la lituana ciudad de Vilna en el Siglo XVII e.c. Uno de los grandes nombres de la historia judía y de la historia del judaísmo, el llamado "Gaón de Vilna" (1.720-1.797) contribuiría de un modo importante a su difusión.
Aun en nuestra contemporaneidad se han redactado importantes comentarios del mismo; concretamente sobre la sección 1ª (Oraj Jaim) tenemos el Mishnáh Beruhah - de Israel Meir Ha Kohen, 1.838-1.933- y Hazon Ish - de Abraham Isaiah Karelitz, 1878-1953 -.
PARTES DE LA OBRA.
Se compone de 4 partes:
1.- Oraj Jaim comprende todas las leyes relativas a las oraciones, tsitsít, tefilin, bendiciones, sábado, festividades y ayunos.
En definitiva, en esta parte viene a hablársenos del ciclo de vida, oraciones y festividades.
El "Oraj Jaim" es la primera de las cuatro partes del Shuljan Aruj. Como su nombre lo indica, Oraj Jaim es la sección que trata la vida cotidiana del judío: rezos, leyes del tzitzit y tefilim, el Shabbat, .....
Las primeras palabras en el Oraj Jaim dicen: “Pongo a Di-s delante de mí siempre”. Para continuar: “Este es un gran principio en la Torah”. La centralidad de D-s se recalca así: “Cuando una persona pone en su corazón que el Gran Rey, el Santo Bendito Sea, ocupa todo el mundo… inmediatamente tendrá temor hacia Di-s y sumisión hacia Él”.
El Oraj Jaim concluye con otro verso, de Proverbios 15:15: “Aquél que es de buen corazón está siempre de fiesta”.
Como podemos leer en un artículo publicado en la wb "jabad.org" titulado "Siempre feliz": "La culminación de todo es la alegría. Cuando el judío concluye el Oraj Jaim, cuando “La forma de vida” se convierte en su forma de vida desde la mañana hasta la noche, desde Pesaj hasta Purim, cada momento se hace parte de una cadena de alegría perpetua. Ella está realizando tu propósito en la vida, actualizando sus potenciales más profundos, y que no hay una mayor alegría.
Pero el temor no es sólo el principio, y la alegría solamente el final. Como fundamento de todo, el Temor hacia Di-s se impregna en el judío en cada hora y acción, desde el más solemne momento de Iom Kipur, hasta el regocijante día de Purim".
2.- Ioré Deá aborda las leyes que contienen normas relativas a materias tales como: la matanza de animales, alimentos permitidos y prohibidos, el salado de la carne, la prohibición de mezclar alimentos lácteos y carne, el luto, etc.
Kashrut y luto podrían ser los grandes epígrafes bajo los que podríamos agrupar el contenido de las disposiciones que en esta parte se contienen.
3.- Even Haezer comprende las normas y ritos que hacen alusión a temas como el matrimonio, el divorcio y en general las relaciones entre hombre y mujer.
En definitiva, lo que en esta parte se aborda son las relaciones entre hombre y mujer.
4.- Finalmente, Joshen Mishpat alude a todo aquello referido a las cuestiones procesales, obligaciones y contratos, tutela, herencia y sucesiones y similares.
(11). Tres de los principales sabios ajaronim. Obras.
En singular Ajarom, y cuyo significado es "los últimos", los ajaronim fueron las autoridades rabínicas del periodo que puede entenderse iniciado con Rabí I. Caro, extendiéndose hasta finales del Siglo XIX e.c.
Conservadores estrictos de la fidelidad a las fuentes originales, entre sus rasgos más destacados se halla el hecho de emplear, fundamentalmente, dos métodos:
A) Pilpul.- Se trata de un razonamiento incisivo que busca analizar muy detalladamente el tema a abordar, buscando denodadamente cuanta información sea posible y sus posibles derivaciones:
B) Shut.- Este método responde al esquema "respuestas y preguntas", de modo que se explican normas anteriores o se reglamentan situaciones nuevas, que no habían sido previstas.
La distinción entre Rishonim y Ajaronim es básicamente una cuestión temporal, de periodo histórico, pero también se fundamenta en su diferente perspectiva de la Ley judia tradicional, la Halajá.
Los ajaronim, así, desde una perspectiva ortodoxa, no podrían entrar en disputa en relación a las normas fijadas por los rabinos de épocas anteriores, a no ser que encuentren precisamente la justificación para ello en sabios de esos mismos periodos pretéritos. Pero otras corriente judaicas, como en el reformismo o en la corriente conservadora (incluso en algunos rabinos ortodoxos) esta visión no es formalmente parte de la Halajá, e incluso podría ser vista como una contravención del sistema halájico.
TRES SABIOS.-
IOSEF CARO.
Sefardí nacido en la ciudad de Toledo en el 1.488, a la edad de 4 años, con su familia, sufrió las consecuencias del Edicto de la Alhambra decretado por los Reyes Católicos, expulsando a los judíos de sus reinos. Con su familia, pasaría a Portugal, desde donde se trasladarían posteriormente a la localidad búlgara de Nicópolis en el año 1.497. Allí recibiría formación, en primer lugar por parte de su padre, reputado experto en el Talmud.
Casado con una hija de Yitzak Saba, al fallecer su esposa, desposaría a la hija de Hayyim Albalag. De modo sus relaciones personales máis importantes di dieron siempre en un ambiente talmudista. Contrajo incluso un tercer matrimonio (en este caso con una hija de Zechariah Sechsef) al fallecer su segunda esposa.
Trasladado a Adrianópolis, donde residió dos años, entre 1.520 y 1.522, allí se vería fascinado por la figura de Salomón Molcho, inclinándose absolutamente en una dirección mística. A la muerte de éste, siendo el año 1.532, Karo haría ofrendas en el altar para honrar su memoria.
Sería tal vez su entusiasmado misticismo el que le llevó a tierras de Israel, a donde llegaría aproximadamente en 1.535, tras haber recalado de camino de su objetivo en dos de las ciudades que eran referente para el sefardismo: Salónica y Estambul.
En Safed, siendo 1.538 (y bajo dominación otomana) recibiría la semikhá - la "ordenación - de una personalidad que ejercería sobre él una enorme influencia: Yaacob Berab.
Es en tal ciudad desempeñaría las funciones de Juez, fundando una Yeshivá o centro de estudio de la Torah.
En la mayoría de los casos, Rabí Iosef tiende a apoyarse en las decisiones legales de los tres sabios judíos d mayor envergadura que le precedieron: Rabí Itzaj Alfasi -el "Rif", Rabí Moshe ben Maimon ("Rambam" o "Maimónides") y Rabenu Asher ben Yejiel (el "Rosh").
Fallecería a la avanzada edad de 87 años, siendo el 1.575 e.c.
Considerado por muchos el más destacado jurisconsulto judío de los últimos siglos, los apelativos o títulos de los que se hizo acreedor son buena prueba de ello; así: Marán ("nuestro maestro") o simplemente - pero significativamente - "El autor", lo que nos habla de su liderazgo como maestro, del hecho de ser referencia incuestionable y primaria.
Obra.
- La más importante (por su monumentalidad y trascendental importancia en la historia del judaísmo) es "Shulján Aruj". Se trata de la más importante compilación de preceptos o normas de conducta elaborada en el seno del judaísmo a lo largo de su historia. Significa "La mesa está dispuesta". El código ha ejercido una influencia enorme sobre la vida de los judíos durante algo más de 4 siglos.
Se compone de 4 partes: 1) Oraj Jaim comprende todas las leyes relativas a las oraciones, tsitsít, tefilin, bendiciones, sábado, festividades y ayunos; 2) Ioré Deá aborda las leyes que contienen normas relativas a materias tales como: la matanza de animales, alimentos permitidos y prohibidos, el salado de la carne, la prohibición de mezclar alimentos lácteos y carne, el luto, etc; 3) Even Haezer comprende las normas y ritos que hacen alusión a temas como el matrimonio, el divorcio y en general las relaciones entre hombre y mujer; 4) Joshen Mishpat se refiere a todo aquello relacionado con las cuestiones procesales, obligaciones y contratos, tutela, herencia y sucesiones y similares; esta parte del Shulján Aruj contiene las disposiciones relativas al Derecho público, penal y privado.
- Un comentario de la Mishneh Torah de Maimónides bajo el título Kesef Mishneh, publicado en 1.574 en Venecia.
- Corecciones y suplementos al Beth Yosef, que se publicarían en Salónica en 1.605 con el título Bedek ha-Bayit.
- También en Salónica, en 1.598, con base en el método del Talmud, se publicaría Kelalei ha-Talmud.
- Una obra de responsos titulada Avkath Rochel se publicaría en 1.591 igualmente en Salónica.
- Maggid Mesharim sería publicada en 1.646 en Lublin. El significado es "Predicador de lo recto" y se considera una de las joyas literarias de la literatura mística rabínica.
- No sería publicada hasta 1.799, concretamente en Salónica, su obra Derashot, que incluye sermones, fuertemente impreganada por la reverenciada figura de los Tzaddikim.
NATÁN DE BRESLAV.
Nacido en la pequeña localidad de Nemirov, crecana a Breslav - territorio actualmente de Ucrania - en 1.780, fallecería en los últimos días del año 1.844. A este rabí se atribuye el mérito de haber conservado y transmitido las enseñanzas de su maestro Najmán de Breslav, continuando la tarea de aquel a su muerte.
Aunque brillante en los estudios, pronto se inclinó por el aprendizaje de aquello que más lo conmovía: la devoción de servir a D-s. Así, se acercaría al movimiento jasídico fundado por el Baal Shem Tov. Camino en el que tendría que enfrentarse a las posiciones contrarias de su familia y de su esposa.
Siendo 1.802 se encontraría con el tzadik que llevaba tiempo buscando para ser guiado, convirtiéndose en seguidor de Najmán de Breslev, que resultaba ser bisnieto del Baal Shem Tov. De él, con el tiempo, acabaría por ser su escriba.
Entregado a la transmisión de las enseñanzas de su maestro, así como a editar y publicar las obras en que se contenían sus enseñanzas, es obra suya un comentario nada menos que en 8 volúmenes de las enseñanzas del Rebe, bajo el título de Likutey Halajot, componiendo igualmente 2 volúmenes de plegarias fundamentadas en las lecciones del maestro: Likutey Tefilot.
También dirigió la construcción de la sinagoga de Breslev. Y sobre todo se convirtió en un predicador itinerante incansable.
Los jasidim de Breslev - que nunca tuvieron otro rebe después del rebe Najmán -, encontrarían en Natán el hombre capaz de preservar y hacer vivas (transmitiendo) aquellas enseñanzas, llenando de contenido y solidez el movimiento con el que se habían comprometido.
Obra.
* En cuanto a las obras que se corresponden o se basan en las lecciones del Rebe Najmán, tenemos las siguientes:
- Likutey Moharan.
Publicada en 1.808, se trata de enseñanzas tomadas del Rebe. Son interpretaciones desde la visión jasídica de los textos bíblicos y del Midrash.
- Sefer HaMiddot.
Publicada en 1.821, se trata de una obra en la que se contienen tratados de moral, alfabéticamente ordenados.
- Tikkun HaKlali ("Remedio General").
Se trata de un orden de los salmos que deben ser recitados antes diversas situaciones y problemas.
- Sippurey Ma'asiyyot ("Cuentos del Rebe Najman").
Obra publicada en el año 1.815, se trata de un conjunto de parábolas, escritas tanto en lengua yiddish como en hebreo.
De entre ellas, destaca por su popularidad el cuento que lleva por título "Los siete mendigos", caracterizado por el misticismo, el mensaje oculto y la presencia de temas de la Kábalah.
* En cuanto a las obras de su estricta autoría, deben mencionarse las siguientes:
- Las "Leyes seleccionadas" o Likutey Halachot.
En la misma se ofrece la visión explicativa del propio autor sobre diversas costumbres y leyes judías.
Los "Rezos seleccionados" o Likutey Tefillot.
Se trata de una selección de oraciones originales de uso por los judíos de Breslev adscritos al movimiento jasídico.
" Sabiduría del Rebe Najman" o Shevachey V'Sichot HaRan.
Se narra el acontecimiento del viaje a la Tierra de Israel del Rebe Najmán en 1.798, conteniendo abundantes anécdotas.
Chayey Moharan.
En esta obra se incluyen materiales sobre la biografía del rebe Najmán.
- "Consejos" o Likutey Etzot.
En la misma se abordan cuestiones prácticas y recomendaciones para dirigirse a Breslev.
- Alim L ´Terufah.
Selección epistolar.
3) RABÍ ABRAHAM ITZJAK HACOHÉN KUK.
Nacido en Letonia, concretamente en Grieva, en 1.865, estudiaría en la yeshivá de Wolozhin, ejerciendo como rabino en distintas localidades lituanas en el periodo 1888- 1904.
Emigrado en 1.904 a tierras israelíes, en 1.921 se convierte en el primer gran rabino askenazí del "Hogar Nacional Judío" en la "Palestina" sometida al Mandato británico. Ejercería el cargo hasta 1.935, año en que falleció.
Prestigioso por sus conocimientos en materia de Talmud, crearía la yeshivá Merkaz siendo el año 1.924.
Contextualizando el momento en el que vivió, es preciso tener en cuenta que en el año 1.912, los ortodoxos - a excepción de los de Mizrahi, adheridos al sionismo - y los haderíes habían creado un partido político al que denominaron Agudat Israel ("Unión de Israel"), que en sus primeros momentos mostró hacia el movimiento sionista una abierta hostilidad. Sin embargo, estas posiciones evolucionarían hasta la aceptación de la creación del Estado independiente de Israel; en ello tuvo mucho que ver la influencia del rabino Kook, empeñado en compatibilizar la ortodoxia religiosa con el sionismo.
Pero debe precisarse que el rabino Kook no escatimó críticas ni al el movimiento sionista globalmente considerado, ni a Mizrahi en particular; la razón de ello venía dada por su preocupación ante la influencia de lo laico - y la laicidad de la dirigencia del sionismo - en el futuro del pueblo judío (y del judaísmo). Además, no creía en la capacidad de Mizrahi para representar un contrapeso real contra esta influencia, contra la tendencia laicizante del sionismo en general.
En el plano de su pensamiento religioso, el sionismo religioso que abanderó lo escoró hacia la temática mesiánica. Sostuvo que la redención del pueblo judío ya se había iniciado. Reconstruir una vida judía "autónoma" en las tierras de Eretz Israel, a la vez que posibilita el retorno de los judíos a su Tierra, así como también el reencuentro con Dios a través de la práctica religiosa, viene a anunciar la llegada del Mashiaj. De este modo, el sionismo viene a suponer un instrumento para el proyecto de Dios de aparecer en la historia la figura mesiánica.
Referencia indiscutible del sionismo religioso (“ninguna ley que se oponga a la Torah tiene validez en Eretz Israel”, dijo en alguna ocasión), las ideas que aporta al movimiento fueron más que relevantes en su configuración, pensamiento y práctica; algunas son éstas: 1) Orientación en una dirección mesiánica, ligando sionismo y mesianismo; 2) Ligó los conceptos salvación religiosa/Tierra de Israel, enfatizando que la salvación no puede ser únicamente "nacional"; 3) Sentó las bases ideológicas de la posterior evolución, en una dirección políticamente nacionalista, del sionismo religioso, aunque él nunca lo postularía expresamente; 4) Contribuyó al acercamiento al sionismo de diversas tendencias ortodoxas del judaísmo.
Obra.
Los libros actualmente publicados de su autoría son de línea filosófica publicados hasta hoy son: Orot Hakodesh (5 tomos), Olat Raiá (3 tomos – comentarios sobre el sidur), Igrot Reaiá (3 tomos), Eder Haiakar, , Orot, Orot RaReaiá, Orot Hatorá, Orot Hateshuvá, Hamajshavá Haisraelit, Jazón Hagueulá, Jazón Hatzimjonut Vehashalom, Midot HaReaiá, Musar Avija, Ikvei Hatzón, Apelei Tohar, Kobetz Maamarim, Rosh Milim.
Igualmente, redactó una explicación sobre las Agadot talmúdicas, que aun no fueron publicadas íntegramente.
Su libro Halajá Brurá (que versa sobre el Talmud) fue escrito en sus últimos años de vida.
Igualmente, había comenzado a escribir Berur Halajá, un libro en el que explica como, a partir del Talmud, se origina la Halajá final.
Sus numerosas obras abarcaron géneros diversos: filosofía, poesía, Halajá.
De entre ellas destacan, por su monumentalidad, su comentario al Sidur titulado Olat Raiá y la colección de tratados filosóficos agrupados bajo el nombre Orot ("Luces").
(12). Una curiosidsd ¿Cannabis?
En "Cannabis e Torah, una storia antica", artículo publicado en la web JOIMAG el 22-1-2.109 (https://www.joimag.it/cannabis-e-torah-una-storia-antica/ ), Marina Morpurgo alude al hecho de que llegó su conocimiento la existencia un volumen de más de 600 páginas titulado Cannabis Chassidis: The Ancient and Emerging Torah of Drugs, que se abre con el capítulo “¿Dónde está la Torah de la hierba?”. Volcada en la investigación en la red, afirma haber llegado a la conclusión de que la obra no es la elucubración de un hippy en busca de justificaciones filosóficas a sus hábitos, sino que tiene reíces más poderosas.
Relata esta curiosa aanécdota sobre un ex-Presidente de los Estados Unidos: "En 1971, Richard Nixon, hablando por teléfono con Bob Haldeman, jefe de gabinete de la Casa Blanca durante su presidencia, y sin saber que estaba siendo grabado, dijo: "Sabes, es extraño, todos esos bastardos que andan pidiendo la legalización de la marihuana son judíos. Pero, ¿qué Cristo tienen los judíos, Bob? ¿Cual es tu problema? Imagino que será porque son casi todos psiquiatras”. Qué diría yo hoy, viendo una menorah-bong a la venta, sabiendo que en California un famoso chef, Jeff Danzer, organiza un exquisito Pot Shabbat (….) o sabiendo que hay una International Jewish Cannabis Association en Florida, que hay una Jewish Stoners Union, y que durante décadas Israel ha estado a la vanguardia de la investigación en la producción de marihuana medicinal, un sector en el que la presencia de los ortodoxos es muy fuerte”.
Se pregunta la autora del por qué de esta pacífica relación con la hierba, cuales son las causas históricas, religiosas y filosóficas que lo explican.
Llega así a la antropología. Sula Benet, antropóloga polaca que emigraría a los Estados Unidos y miembro del "Instituto de Ciencias Antropológicas de Varsovia", en 1.936 identificó con el cannabis el “kaneh bosm”, hierba aromática citada en 5 ocasiones en la Torah. Ya en el Éxodo, cuando a Moisés le es requerido preparar un aceite que será quemado en la tienda del encuentro; aceite a elaborar con varios ingredientes.
Así, en Éxodo 30,23 podemos leer: “Toma tú aromas escogidos: de mirra pura, quinientos siclos; de cinamomo, la mitad, o sea, 250; de caña aromática , 250; de casia, quinientos, en siclos del Santuario, y un sextario de aceite de oliva. Prepararás con ello el óleo para la unción sagrada, perfume aromático como lo prepara el perfumista. Este será el óleo para la unción sagrada. Con él ungirás la Tienda del Encuentro y el arca del Testimonio, la mesa con todos sus utensilios, el candelabro con todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto con todos sus utensilios y la pila con su base. Así los consagrarás y serán cosa sacratísima. Todo cuanto los toque quedará santificado”.
La "caña aromática" sería el término que aludiría, según investigadores en la misma línea de Benet, a la sustancia a la que aludimos.
Para Benet, cannabis es término de origen en la lengua semítica, no escita, sosteniendo que aparece en el texto hebreo original del texto bíblico como "incienso": parte de la celebración como embriagador. La palabra que designa la sustancia sería "Kaneh-bosm"; "Kan" significa "caña" o "cáñamo", en tanto "bosm" es "aromático". 5 veces aparece el término en el Tanaj, afirma la antopóloga (concretamente en Éxodo, Cantar de los Cantares, Ezequiel, Jeremías e Isaías).
Bibliografía consultada.
-Diana Sperling: La difherencia, Miño y Dávila Editores.
-De la web de "aishá latino": ¿Qué es es la Torá Oral?,
http://www.aishlatino.com/h/sh/sinai/48419742.html

Comentarios