Italia, los judíos/as, Israel
(1). “Sinistra per Israele” (“Izquierda por Israel”). Manifiesto.
Original en italiano: http://www.sinistraperisraele.com/chi-siamo/
1. SINISTRA PER ISRAELE lucha para que sea plena y definitivamente reconocido el derecho del Estado de Israel a existir, a vivir seguro y en paz con sus vecinos.
2. SINISTRA PER ISRAELE lucha para que se reconozca que en Medio Oriente no están en conflicto un error y una razón, sino dos razones: el derecho de Israel a existir con seguridad; el derecho del pueblo palestino a una patria propia.
3. SINISTRA PER ISRAELE quiere promover el reconocimiento de la realidad israelí, intensificar relaciones con la izquierda y las fuerzas progresistas israelíes y promover la solidaridad en relación con el “campo de la paz” en Israel.
4. SINISTRA PER ISRAELE pretende combatir los preJuicios antiisraelíes que tienen acogida también en buena parte de la izquierda italiana y promover un conocimiento correcto y valoraciones más equilibradas sobre Israel y sobre las partes en liza en el conflicto.
5. SINISTRA PER ISRAELE no tiene temor alguno a expresar crítica y oposición a acciones de los gobiernos de Israel, pero lucha para que tales críticas no se traduzcan en prejuicio, en condenas generalizadas y en boicots a toda la sociedad israelí, la única sociedad democrática y pluralista en Medio Oriente.
6. SINISTRA PER ISRAELE combate fenómenos de antisionismo – presentes también en la izquierda – que pueden ocultar con demasiada facilidad una nueva y más sutil forma de antisemitismo.
7. SINISTRA PER ISRAELE considera históricamente equivocada y moralmente no aceptable toda equiparación del sionismo al racismo, porque el sionismo tiene las mismas raíces de reivindicación de una patria para un pueblo, que tuvo el Risorgimento italiano y los otros movimientos europeos de fundación y unificación nacional. La misma reivindicación de patria que es actualmente la legítima aspiración del pueblo palestino.
8. SINISTRA PER ISRAELE concibe el terrorismo como un crimen inaceptable, que debe ser condenado con fuerza y sin condiciones, y le pide a la dirigencia palestina que asuma actitudes claras, explícitas y coherentes de lucha contra el terrorismo. Y, al mismo tiempo, entiende que debemos inspirarnos en lo que enseñó Rabin: “Llevar adelante el proceso de paz como si no existiera el terrorismo, combatir el terrorismo como si no hubiera negociaciones”.
9. SINISTRA PER ISRAELE apoya las legítimas reivindicaciones nacionales palestinas y le pide a la dirigencia palestina superar definitivamente toda desconfianza hacia negoaciones de paz con Israel. Rechaza comportamientos acríticos que no distingan en el movimiento palestino los componentes reformadores dirigidos a la construcción de un Estado Palestino junto al Estado de Israel de las fuerzas extremistas orientadas a su destrucción.
10. SINISTRA PER ISRAELE lucha para que Israel cure las heridas producidas por la construcción de los asentamientos en Cisjordania, por la barrera de separación allá donde esta penetra en profundidad en el territorio palestino y por los actos de castigo colectivo que producen sufrimientos y humillaciones para la población civil palestina y promueve, junto con muchos ciudadanos y políticos israelíes, la retirada de los asentamientos en territorio palestino para animar condiciones de confianza mutua y convertir en posible una común construcción de la paz.
11. SINISTRA PER ISRAELE permanece fiel al principio “dos pueblos, dos Estados” y apoya toda acción – como la Iniciativa de Ginebra y la “Road Map” – útil para el proceso de paz y lucha para que, en sede europea y en toda sede internacional, Italia actúe para una paz justa en Medio Oriente.
(2). De los hermanos Rosselli a Enzo Sereni.
Publicado en la web “joigmag.it” el 10-6-2018. Traducido Por Administrador, puede accederse al original en este enlace: https://www.joimag.it/la-via-italiana-del-socialismo-ebraico-dai-fratelli-rosselli-a-enzo-sereni/
STEFANO JESURUM
Aunque en Italia hayan faltado organizaciones de proletariado judío como el “Bund” o “Poale Zion”, no puede decirse que haya faltado la aportación de figuras judías al socialismo italiano del siglo XX.
Habréis notado que este mes, en JoiMag, se ha escrito un par de veces del “Bund”. Y por una de aquellas asociaciones que a veces nos apasionan, entonces me he preguntado como no se ha hablado nunca – a excepción de los estudiosos y/o iniciados en la materia – de judíos y socialismo. ¿Quizá simplemente porque socialismo y afines han sido dejados de lado por una modernidad que a decir verdad no parece saber bien a donde dirigirse? Quizá. En cualquier caso, he sentido la necesidad de ofrecer a los lectores - sobre todo a los jóvenes, los que más me importan - una superficial sinopsis de una experiencia que, en mi modesto parecer, es sin embargo tan interesante como indicativa de una de las mil corrientes que dan agua y sacian al judaísmo.
En Italia, han faltado momentos de organización del proletariado judío en sentido estricto, así como no han existido movimientos sionistas que hayan participado en las luchas de la clase obrera y de las masas más pobres. Para entendernos: desde las sociedades de socorro mutuo a las ligas, hasta el sindicato propiamente dicho de los inicios del ‘900, entre nosotros no han exisido fenómenos como el Allgemeiner Yiddisher Ae¡rbeter Bund, la Unión general socialdemócrata judía fundada en Vila a finales del ‘800 y que tuvo un rol de primer orden en la organización del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. No hemos tenido un equivalente del Partido Socialista Judío Ruso o movimientos como el Zeirè Zion o el Poale Zion, las dos corrientes principales del sionismo proletario. Menciono únicamente, por brevedad, el hecho de que estas organizaciones fueron más tarde combatidas y eliminadas del Partido Bolchevique, en cuyo Comité Central que dirigió la Revolución se sentaban 5 judíos sobre un total de 21 miembros. Lev Borisiovic Rosenfeld (Kamenev), Greegorij Evseevic (Zinoviev), Lejba Davidovic Bronstein (Trotsky), Jakov Mijailovic (Sverdlov), Moisei Solomonovic (Uritsky): asimilados, pero con fuerte identidades judías de algún modo comparables a los “correligionarios” italianos que fueron piezas clave del movimiento obrero y de la lucha antifascista.
No sólo PSI, sino también PCI y Pd‘A.
La historia del Partido Socialista Italiano está marcada por nombres como Treves, Modigliani, Mondolfo, Colorni; la del Partido Comunista por los Terracini, Sereni, Curiel …. Pero sin duda el partido más “judío” fue el Partito d ‘Azione, hijo ejemplar y poco afortunado de “Giustizia e Libertà”. Pilares del Pd ‘A fueron Franco Momigliano, Silvio Jona, Emanuele Artom, Riccardo Bauer, Leone Ginzburg y la matriz giellista de los Max Ascoli, Antonello Gerbi, Gino Luzzatto, Carlo y Mario Levi, Vittorio Foa, Sion Segre.
Parece entreverse, por tanto, en el Judaísmo italiano, una predisposición hacia lo que Carlo Rosselli llamó “socialismo liberal”. Y la historia de la familia Rosselli es probablemente justo la clave de lectura más clara para intentar comprender los lazos entre Judaísmo y pensamiento socialista y democrático italiano. Un socialismo laico al que León Trotsky se opone con fuerza comparándolo con los socialistas revolucionarios rusos. Ha escrito de los Rosselli Leo Valiani (nacido Weiczen): “Carlo y Nello pertenecían a una importante familia judía toscana de insigne tradición risorgimental. Mazzini había muerto en 1.872, en Pisa, en la casa Nathan-Rosselli, tío de Carlo y Nello”. La madre de Carlo y Nello, la escritora Amalia Pincherle, los había criado como “judíos, pero antes que nada italianos”. Un judaísmo cultural y religioso a su modo que celebra Pesaj antes que nada como fiesta de libertad, la misma carga emotiva que empujará al jovencísimo Carlo a la lucha antifascista, a desafiar la represión organizando con Ferruccio Parri, Sandro Pertini y Adriano Olivetti la fuga de Italia de Filippo Turati. Lo animaba, escribe Valiani, un fuego profético absolutamente judío: desde los escritos en el Circolo di cultura politica a los que dio vida en Firenze en 1.923 con Salvemini, Calamandrei, Ernesto Rossi y el hermano Nello, hasta el primer periódico clandestino no comunista, Non mollare, y después la revista Quarto Stato con Nenni, poco a poco hasta su muerte, asesinado, exiliado en Francia, en el `37, junto a Nello yendo a buscar más allá de la frontera al “amado hermano”.
Nello Rosselli, ni socialista ni sionista.
Y es sobre Nello sobre quien se debe reflexionar si se quieren captar plenamente los lazos indisolubles que ligaban a los dos hermanos con el Judaísmo italiano. Él, que no fue nunca socialista (aunque su liberalismo democrático lo situaría hoy sin duda en la izquierda), gran historiador del Risorgimento, herético en el interior del sionismo de aquí, donde suscitó fuertes emociones y también fuertes críticas con la famosa intervención en la Convención juvenil judía de Livorno del `24: “(…) antes hace falta saber qué somos. Yo soy un judío que no va al Templo el sábado, que no sabe hebreo, que no observa prácticas de culto. Sin embargo, yo me atengo a mi Judaísmo y quiero tutelarlo de toda desviación. No soy sionista. No soy, por tanto, un judío integral (…) Me digo judío, me atengo a mi Judaísmo porque es indestructible en mi la conciencia monoteísta, porque tengo muy vivo el sentido de mi responsabilidad personal y, por tanto, del no ser juzgado por otros, sino por mi conciencia y por Dios. Porque me repugna toda forma, por larvada que sea, de idolatría. Porque considero con severidad judía el deber de nuestra vida terrena, y con judía serenidad el misterio del más allá. Porque amo a todos los hombres como en Israel se manda amar, como, mejor dicho, en Israel no se puede no amar, y tengo entonces aquella concepción social que me parece descendida de nuestras mejores tradiciones (…) Los judíos integrales encuentran su paz, o buscan su paz, en Sión. Y también yo debo encontra mi paz, la serenidad de mi vida. Esta no puede encontrarse más que donde están los fundamentos de mi individualidad: en el Judaísmo y en la Italianidad”.
Esta posición fue a la larga la más madura entre los judíos que no tomaron el camino del antifascismo activo. Y no casualmente, observó Renzo De Felice, esta teoría es confirmada al aproximarse en detalle a aquella, sobre todo después del `38, de gran parte de los sionistas italianos: en comprender como la lucha por la libertad de los judíos no podía ser separada de ningún modo de la causa a favor de la libertad en general. Entre los primeros en comprenderlo estuvo Enzo Sereni, amigo de Nello, intrépido militante y mártir del sionismo, un sionismo que siempre en Livorno lo caracterizó como borojovista. Con el eco de Dov Ber Borojov, fundador del ya citado Poale Zion, Sereni hablaba de la necesidad de proletarización del pueblo como condición para una solución positiva y constructiva en Israel. Así, muchos italianos hicieron aliyah y fueron a morir a Eretz Israel precisamente para construir el socialismo. He tenido la inmensa fortuna de conocer a algunos.
Me agrada concluir expresando la emoción que me toma cada vez que en el desfile del 25 de abril veo la determinación de los chicos y chicas de Hashomer Hatzair y siento la fuerza de su imperecedero sueño del sionismo socialista. Sin embargo, en nuestra historia no existe un Dov Ber Borojov, en nuestras escuelas no se señala mínimamente la contribución hecha por el Judaísmo italiano al progreso, a la lucha antifascista, al socialismo; en los manuales de filosofía, probablemente Martin Buber no es ni siquiera citado. Pero por fortuna en alguna familia judía – cada vez menos – por la tarde se habla aun de los hermanos Rosselli. Midor ledor, de generación en generación.
(3). Alberto Terracina (1921-2017).
Publicado el 5-6-2017 en MOKED (“portale dell’ebraismo italiano”). Traducido por Administrador; original: aquí:
http://moked.it/blog/2017/06/05/alberto-terracina-1921-2017/
Ha desaparecido a la edad de 96 años Alberto Terracina, uno de los últimos partisanos judíos protagonistas de la Liberación de Italia del nazifascismo que aún estaba vivo.
Su Resistencia comenzó al lado de los partisanos yugoslavos. Entonces, retornó a Italia con las bandas partisanas de Castelli Romani. Después del desembarco aliado en Anzio, Terracina se desplazó sobre la vertiente tosco-emiliana. Para después volver a Roma , junto a las tropas americanas, en los días decisivos para la liberación de la Capital. Como en los meses precedentes, también en este caso fue protagonista.
Significativo fue el testimonio dejado hace algunos años en el sitio Memorie Ebraiche, donde se narran estos y otros acontecimientos.
Los funerales de Terracina se desarrollarán esta tarde, a lasa 15 h., en la sección judía del cementerio de Prima Torta, en Roma.
Que su recuerdo sea de bendición.
(4). Aldo, la triste historia del hijo judío de Palmiro Togliatti
Publicado el 9-1-2020 en la web MOSAICO (Comunidad judía de Milano). Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
ILARIA ESTER RAMAZZOTTI.
Un apellido “pesado”, por veces “incómodo”. Un apellido a coro omitido y sustituido, por razones de seguridad y de reserva, en las diferentes etapas de una vida complicada. Pero siempre difícil de llevar, si quien paga el precio es la propia individualidad, el mismo nombre personal. Aquel apellido es Togliatti, y el nombre es Aldo. Hablamos de Aldo Togliatti, el hijo judío del líder comunista Palmiro Togliatti. Judío, porque su madre es Rita Montagnana, de la familia judía Montagnana, de Torino.
Nacido en 1.925 y fallecido en el 2.011, Aldo permaneció por toda la vida como “el hijo de Togliatti”, el dirigente de la Internacional Comunista, colaborador de Stalin, Secretario del Partido Comunista Italiano del 1943 al 1964 y miembro de la Asamblea Constituinte de la República Italiana. No ha escrito mucho de Aldo, y aun menos del hecho de que fuera judío. Durante un largo periodo de su existencia, incluso no llegó a saberse nada de él. Nosotros queremos recordarlo y proponer algunos rasgos de su historia.
Dos padres y una familia judía protagonistas del Novecento.
De la figura de Palmiro Togliatti tomamos un breve retrato diseñado por Giorgio Bocca en su obra biográfica Togliatti, que nos ayuda a comprender la dificultad y la peculiaridad de ser hijo, en lo privado y en lo público, de una figura tan importante y compleja. “Palmiro Togliatti – escribe Bocca – es recordado como un hombre frío, antipático, que llevaba gafas de profesor, hablaba con voz nasal, un intelectual árido en los sentimientos, un político astuto que conocía la lengua rusa, cínico. Permanece sin explicar por que la Italia proletaria se preparó para la insurrección armada cuando se atentó contra su vida y por qué millones de italianos de toda condición tuvieron el sentimiento, el día de su muerte, que con él marchaba uno de los padres de la República y en todo caso uno al que se le debían cambios importantes.
Aldo, que de niño era llamado Aldino, alguna vez Aldolino, se parece muchísimo a su padre. En los rasgos, en los ojos, incluso en aquel pasar a mano entre los cabellos, y lleva unos gafas espesas como las suyas. También su madre Rita es una figura destacada. Montagnana es otro apellido “pesado”: ocho hermanos, hijos de Moisé Montagnana, de Fossano, y de Consolina Segre, de Saluzzo, todos nacidos en la barrio San Paolo de Torino y viviendo a caballo entre judaísmo, socialismo y comunismo.
Gemma, Bianca (muerta siendo niña), Lidia, Clelia, Rita, Mario, Elena y Massimo, nacidos entre lo 1.887 y el 1.903, son recordados en el libro I Montagnana. Una famiglia ebraica piemontese e il movimento operaio (1.914-1.948), editado por “Giuntina”*. Lo escribirán Giorgina Arian Levi, hija de Gemma Montagnana, y Manfredo Montagnana, hijo de Massimo. Es una historia de muchas diásporas, marcadas por las persecuciones políticas y antisemitas, que en el tiempo verá varios protagonistas de esta numerosa familia trasladarse respectivamente a la Unión Soviética y la Francia, y México, a América Latina, a Australia.
El padre de los ocho hermanos, Moisé Montagnana, hijo de un carnicero ritual, es dependiente de la sastrería judía “Bellom”, que suministra a la familia real. También Rita Montagnana es del sector: es modista en la satrería “Sacerdote”. Se ocupa de política y de luchas sindicales. En los años del fascismo entra en la clandestinidad y trabaja para el Partido Comunista, que en 1.921 contribuye a fundar.
En 1.924 Rita se casa con Palmiro Togliatti y se traslada a Roma, encargada de organizar por correspondencia la escuela nacional del Partido dirigida por Antonio Gramsci. Junto a su hombre, arriesgándose a ser recluida en las cárceles fascistas, se desplazará a Suiza, Franza, España y la Unión Soviética, donde es una de las pocas mujeres que asiste a la Escuela leninista de formación de dirigentes comunistas. Palmiro Togliatti, en Moscú, en aquellos años está entre los dirigentes del Komintern.
Ecribe Nunzia Manicardi en su libro I figli di Togliatti**, que en su viajar Rita nunca olvidará ni el dialecto piemontés ni su xudaidade. Velará mucho por ser recordada cómo judía. En el Archivo de Estado en Roma, en la cartera con su nombre, aparecen las inscripciones “subversiva” y “de raza judía”.
Entre el 1.936 y el 1.938 está en España con Togliatti, por la guerra civil española. Después, otra vez en la URSS. No vuelve a Italia hasta lo 1.944. En el 1.946 es una de las pocas mujeres elegidas para la Constituyente y una de las fundadoras de la “Unione donne italiane”. Junto a Teresa Mattei y Teresa Noce, escoge a mimosa como símbolo del Ocho de marzo. En 1.948 es dejada por Togliatti, que va a convivir con la xoven diputada y futura Presidenta de la Cámara Nilde Iotti. Rita pasa de Roma a Torino. Desde el 1.958 abandona y es progresivamente excluida de la actividad política nacional. Hasta su muerte, permanecerá abonada a L´Unità y al periódico soviético Pravda.
Entre los hermanos Montagnana, también Mario Montagnana es elegido para la Constituyente y después en el Parlamento. Es periodista, redactor de Ordine Nuovo, el periódico de Antonio Gramsci, y después director de L´Unità. También él tiene una vida densa de encargos en el Partido Comunista Italiano.
¿Como viviría Aldo el perfil de sus padres, de su familia? Intenta imaginarlo Massimo Cirri, autor de la biografía de Aldo Togliatti Un’altra parte del mondo***, editada por “Feltrinelli”: “Tu padre es il Migliore, las masas lo adoran – o en otro caso lo odian, pero siempre mucho -; tu tío Mario está en la Constituyente, el tío también inventó ARCI, la de las Casas del Pueblo (….) Mamá igual, escribe la Constitución. La joven del papá idem. Mamá, un día regresa de la oficina un poco más tarde (….) y tú le preguntas como nunca y ella te dice que debió inventar la flor símbolo de la Fiesta de las mujeres. ¿Pero qué vida es? Se hará esta pregunta Aldo? “¿Y yo que haré?””.
No es una vida fácil, la de Aldo Togliatti. De jovencito lo definen cómo cerrado, muy tímido, torpe en las cosas de la vida. Pero es muy amable, educado, estudioso y apasionado lector. Le acontece vivir en Francia, uno de los destinos de la clandestinidad de sus padres, y aprende el francés. Pero es en la Unión Soviética donde pasa largos años de su juventud. No le será fácil, después de la guerra, habituarse a Italia.
En Moscú y en Ivanovo, la escuela para los hijos de los revolucionarios en el mundo.
Alternando periodos de permanencia en París y en Suiza, en los años Veinte la familia Togliatti va a Moscú, la donde Palmiro Togliatti se traslada definitivamente en el 1.934. Aldo vive con los padres en Moscú, en el “Hotel Lux”, donde se hospedan los líderes comunistas extranjeros. Aldo recordará para siempre jamás que, de niño, le gustaba mirar para el padre desde lejos, en las celebraciones por el Primero de Mayo. Con autoridad, pero distante. Habitualmente ausente, a pesar suyo, por sus compromisos políticos e ideales.
En el 1.936 los Togliatti parten para España. Un momento crucial, para Aldo, que es enviado a Ivanovo, a tres cientos kilómetros de Moscú. Allí existe una invitación de Estado, una escuela internacional para los hijos de los líderes comunistas. Aldo tiene doce años. “Volveremos dentro de un par de semanas”, parece que le hayan dicho los padres. Pero en aquella escuela queda sólo. Cierto, hay otras “grandes piñas”, que en jerga son los hijos de los jefes del comunismo mundial. En la escuela, la identidad de ellos es desconocida también para los compañeros de la estancia. Entre estos, en Ivanovo están los hijos del chino Mao Zedong, el hijo del yugoslavo Tito, la hija de Dolores Ibárruri, “La Pasionaria” de España. También Aldo, ciertamente, es una “gran piña”: aquí se llama Aldo Ercoli, uno de los falsos apellidos de la clandestinidad de su padre. Hay otros italianos, por ejemplo los hijos de Luigi Longo y Teresa Noce. También ellos de incógnito. En todo caso, Aldo está ahora solo, con o sin el apellido pesado. En comparación con los otros, todavía más solo: es hijo único.
Estudia en ruso, la lengua en la que continuará durante años leyendo libros y literatura, como el francés y el italiano. Hará después en Moscú una breve laurea**** en ingeniería. En Rusia aprende el arte del ajedrez, que no abandonará nunca, y el hábito de hacer gimnasia por la mañana, como buen muchacho soviético. Pero él es italiano, es judío, vivió en París y a los padres les escribe cartas en francés. ¿Cuál es su lengua? ¿Y su identidad? Como quiera que sea, en Ivanovo cuenta más ser revolucionarios e internacionalistas. Demasiadas cosas, para un chaval rebotando en el mundo. Cuando los suyos no le respondan, le escribirá a la tía Elena Montagnana: “¿Por qué mamá no vuelve, donde está papá?”. Ciertamente que es más afortunado que otros a los que le asesinaron a los padres o están en la cárcel. Pero los suyos no vuelven. Llegarán sólo dos o tres años más adelante, rematada la guerra civil española.
Aldo, mientras tanto, continúa un íntimo y personal “viaje”. Es en esta coyuntura cuando comienza a empeorar, cada vez más cerrado en él mismo, dentro de este extraño pseudo-abandono, dentro de esta identidad suya tan compleja. Massimo Caprara, secretario de Palmiro Togliatti desde 1.944, le dice a Nunzia Manicardi en una entrevista incluida en su libro: “Un día, mientras estábamos juntos en Praga, (Aldo) me dijo desconsolado “Nunca fui niño”.
Además, la relación con su padre no será tranquila. Giorgio Bocca informa que Palmiro Togliatti le confesó a la hermana Cristina: “Aldo leyó más libros que yo. Es inteligente, pero no soy capaz de comprenderlo. Querría que se licenciara, que hiciera una vida, pero tiene terror de los otros, rechaza la comunicación”. “Tengo la impresión de que no fuera comunista. Nunca mostró serlo – dice todavía Massimo Caprara -. No era tampoco anticomunista. Simplemente, no hablaba nunca de política”.
El antisemitismo en Rusia.
Según Caprara, además de la del padre, a Aldo le falta la cercanía de la “madre judía”. Es consciente de ser judío. “Había sido criado por Rita no en la observancia de los preceptos, pero sabía muchas cosas. Sabía, por decir algo, que era a cocina kasher. Pero, sobre todo, existía esta especie de derecho de pertenencia judaica que se ejercía sobre él, de modo evidente también en muchas pequeñas cosas. Era judío en el sentimiento. En la soledad, en la excepcionalidad, en la reserva, en el hecho de no poder enraizarse en parte alguna. Pero era judío como lo son los judíos rusos, que no son iguales a los de otros porque tienen un profundo sentido de persecución. El pogrom es la misma cosa que ser comunistas. La un lo matan tanto por ser judío como por ser comunista. No por los rusos, pero por los polacos seguramente. Y entonces Aldo era consciente de ser de alguno modo un perseguido”.
Ser judío en las décadas centrales del Novecento, sobre todo en Rusia durante los años de guerra, es más que complicado también para una “grossa pigna”. Rusia tiene una larga tradición de antisemitismo popular. Los campesinos estaban impregnados de la propaganda antisemita religiosa. En los años Treinta, es opinión común entender que las principales víctimas de las purgas stalinistas sean los judíos. Aldo y sus compañeros ven como se van de Ivanovo los estudiantes culpables de convertirse en hijos de “enimigos del pueblo”, ya no alineados con Stalin o presuntos conspiradores.
El creciente nacionalismo ruso golpea también a la cultura judía. Son cerradas escuelas y centros culturales judíos. El pacto Ribbentrop-Molotov del ’39 acelera las cosas y los judíos son excluidos del ejército, de la diplomacia y del comercio con el exterior. Un peligro más grande llega en el `41 con la avanzadilla del ejército nazi en los territorios soviéticos. Aldo Togliatti y su madre, en el `41, son evacuados a la retaguardia, en Kujbysev, la capital provisional, donde Rita colabora con una radio antifascista en lengua italiana. Togliatti padre no existe, está en algún otro lugar.
El último viaje oficial de Rita Montagnana a la URSS será cómo delegada italiana en el XX Congreso del PCUS en el 1.956. Participará también Palmiro Togliatti, pero separadamente de la (ex) mujer, con la que no se verá. Serán los años de la guerra fría, cuando no es fácil viajar. Serán también los años del antisemitismo comunista en los países de el Este. Rita tendrá un pasaporte suministrado por un dirigente del Partido.
El regreso a Italia.
Rita Montagnana regresa a Italia después de su estadía en la Unión Soviética en el mayo del 1.944, ainda en plena guerra, en plena Shoah. Aldo la seguirá en el julio del `45, en un avión en el que regresan a su país padres e hijos comunistas. También de esta vez, está sólo. Palmiro Togliatti había entrado en Italia en el 1.943. Aldo no habría querido volver a Italia, un país que conoce poco. Va a vivir la Roma con los padres, pero su vida parece no fucionar. Y le falta Rusia. Quizá no a URSS, pero Rusia sí.
Un día, subre al tren y llega al puerto de Civitavecchia. Confuso, querría embarcarse clandestinamente en un barco soviético, partir cara el país de su infancia. Lo paran, y dice que se llama Togliatti. Lo reconocen, y desde un hospital es enviado la Roma. Pero en la capital italiana “no se encuentra”. Entonces, se traslada a Torino, donde vuelve a encontrar la gran familia judía que nunca pudo frecuentar verdaderamente. Intenta estudiar ingeniería en el Politécnico e incluso trabajar en una empresa. Pero tampoco esto funciona.
Mientras tanto, también Rita Montagnana regresa la Torino, lejos de Roma y de los dirigentes de su Partido. También su hombre está lejos: vive en la capital con Nilde Iotti, con quien adoptará una niña, Marisa Malagoli. Hechos insólitos para aquellos tiempos. El divorcio no existe, de familia ampliada no se habla, no se sabe ni siquiera que es eso en los años `50. ¿Y Aldo? Ahora es adulto, ¿pero cómo vive estos acontecimientos? Una traición? Otro pseudo-abandono? No lo sabemos, pero no es el primero. El hecho es que en aquellos años Aldo todavía empeora.
La primera visita pisquiátrica se la hace Enzo Arian, el hombre de Giorgina Levi, la hija de su tía Gemma Montagnana. Enzo Arian es judío, marxista y alemán de padre polaco. Estudió medicina y psicología en Berlín, hasta cuando pudo. Después se fue a Italia para estudiar psiquiatría, pero por las leyes raciales tuvo que marchar también de aquí. Estuvo en Bolivia hasta 1.946.
Entre 1.952 y 1.957 irá más veces con la madre a la URSS, la Bulgaria y la Hungría para hacer consultas y recibir cuidados de especialistas: “Esquizofrenia con señales de autismo” es su diagnóstico. Los periódicos extranjeros indican que en este periodo habría querido convertirse al catolicismo y hacer que se había convertido también Rita.
Vivirá durante muchos años con la madre en Torino, un apartamento alonxado del centro, donde, a la muerte de Rita Montagnana en el 1.979, se encontrará otra vez sólo. Palmiro Togliatti muere antes, en el 1.964. Los impresionante funerales son para Aldo su última aparición pública.
Después, un día del 1.979, cuando la madre ya estaba muerta, Aldo decide tomar nuevamente un tren. Llega hasta el puerto de Le Havre, en el norte de Francia, donde nunca estuvo. Esta vez, parece que quiere ir a América. Será encontrado también aquí, después de días de vagabundear, pero a los policías les explicará que no es “el hijo de Togliatti, que se trata sólo de una homonimia”.
Su tía Nuccia Montagnana dirá que en algunos momentos era filo-americano y que su querer ir a veces a Rusia, a veces a América, era un signo claro de su desorientación”. “También ella, la locura, de cualquier cosa que se trate, tiene sus razones – escribe Massimo Cirri -. Luego, hay algo que lleva a Aldo Togliatti la Le Havre […]. Es un sentimiento de familia, una ruta. De Le Havre partieron su padre y su madre, tantas veces. Fue un nudo de su vida”. También para él, este puerto representa un giro: su familia se convence de que ya no podrá nunca más vivir sólo.
Treinta años en la clínica.
Más que la familia, se ocupará de él el Partido Comunista, concretamente en su sección modenesa. En todo caso, el mismo Partido que en el 1.978 sostiene la Ley Basaglia número 180 sobre la clausura de los manicomios. En 1.980, Aldo es llevado a Villa Igea, una clínica personal de Modena. Tiene sólo 55 años, pero permanecerá hasta su muerte, durante otros treinta años. Un periodo longuísimo, una lástima enorme. Parece otra vida dentro de la vida.
En Villa Igea Aldo ya no tendrá un apellido, ni siquiera un falso. En algunas cosas suyas está escrito solo “Aldo”, o “Aldo 227”, el número de su habitación. De él se ocupa un encargado del Partido, Onelio Pini, que durante años lo irá a ver cada semana. Le lleva los cigarrillos y la semana enigmistica. Alguna vez van fuera tomar el café, pero no es fácil, no siempre Aldo sale con ganas. El Partido le fijó la residencia en la casa de otro militante de Modena, pero él nunca va allí.
Aldo sigue a ser un apaixoado lector en sus tres lenguas”. En la clínica es siempre educado, xentil, incluso elegante. Lo meten en la habitación con los pacientes más graves, pero nunca se lamenta. Está siempre solo. También juega al ajedrez en solitario. Onelio Pini contará que no habla nunca de su padre, excepto pocas veces, en las que le llama “il Vegliardo”******. De Aldo no se hablará hasta lo 1993, cuando la Gazzetta dice Modena publica un scoop sobre la redescuberta del “hijo de Togliatti” en Villa Igea. Algunos títulos del periódico variarán desde lo ”ingreso volontario” hasta la “recuperación forzada del hijo de Togliatti”.
En el 1.995 Aldo es incapacitado. El tutor legal es Rini Bastia Montagnana, a la que todos llaman Nuccia, su nombre de batalla cuando era correo partisano. Es la mujer de Franco Montagnana, hijo de Mario Montagnana. Será Nuccia quien vaya encontrarlo después de Onelio Pini, mientras pudo. Después, se encargará una enfermera voluntaria. Ahora cambiaron los tiempos, el Partido ya no decide.
De la muerte de Aldo en 2.011 se tuvo conocimiento solo con los funerales celebrados. De él quedan pocas fotografías, “robadas” por algún cronista. En las tapas del libro de Cirri es retratado en una pintura, en un puerto de mar. En el hondo, los gustan pensarlo así, Aldo Togliatti. Sólo, pero libre. Perdido, pero con un horizonte frente a él. Como aquella vez en Civitavecchia, con la esperanza de llegar a alguno otro lugar, que es la esperanza de llegar a estar mejor. Quizá desde otra parte del mundo, quizá en un lugar más próximo al verdadero centro de él mismo.
Consolina Segre, la abuela materna de Aldo Togliatti.
Consolina Segre Montagnana, la abuela materna de Aldo Togliatti, era hija de un orfebre y había recibido una educación judía. Inscrita en la Comunidad Judía de Torino, leía regularmente el periódico Israel. Respetaba las festividades, los ayunos y los preceptos, haciéndole estudiar hebreo a los hijos, que llevaba con ella a la sinagoga, pero les deja escoger libremente. Todos estaban muy ligados a su identidad judaica. Gemma, Lidia y Massimo, en particular, estuvieron inscritos en la Comunità Israelitica durante toda su vida.
Consolina Segre le quería muchísimo a los hijos, los nietos, la familia. Cuando estaban lejos, exiliados o dispersos por el mundo de la política, les escribía continuas cartas, usando sobrenombres para protegerlos de la censura. Debió quererle mucho también a Aldo Togliatti, pero no había tenido la oportunidad de verlo con frecuencia. Otro drama de la soedade de Aldo.
La casa de los Montagnana en Via Monginevro 68, en Torino, que había comprado en 1.911, se convertiría con el tiempo en un “lugar de encuentro” político para los hijos y para sus amigos y compañeros, algunos de los cuales se convertirían después en importantes dirigentes de la Izquierda italiana. Consolina nunca puso objeciones, ocultando a personas buscadas y materiales políticos. Durante una persecución, un questurino****** encontró un periódico escrito en hebreo: procedía de la región soviética judía de el Birobidján. Se lo habían llevado los hijos Mario y Rita, al regreso de un viaje a Moscú en el 1.921. En los años de las leyes raciales, Consolina Segre va para a un pueblo de Valle di Susa. Su casa turinesa es marcada con el escrito “casa de judíos”.
** https://www.ibs.it/figli-dice-togliatti-libro-nunzia-manicardi/y/9788887509236
*** https://www.ibs.it/altra-parte-de él-mondo-libro-massimo-cirri/y/9788807031915
**** Graduación.
***** El anciano.
****** Oficial de policía.
Imagen: Pixabay.
(5). Entrevista al diputado en el Parlamento italiano Enmanuele Fiano. Diputado del “Partito Democratico”, judío, italiano y antifascista.
Publicado en la web de UGEI (Unión de los Jóvenes Judíos de Italia) el 21-2-2019. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
ENTREVISTA EN "HATIKWÁ", ÓRGANO DE EXPRESIÓN DE LA UGEI ("UNIONE GIOVANI EBREI D 'ITALIA")
(.....) El Onorevole Emanuele Fiano tuvo con nosotros una disponibilidad casi desarmante, de una gentileza difícilmente igualable. La entrevista se dividió en tres capítulos. Lo hicimos tanto por necesidad, dado que la longitud íntegra habría afectado a la calidad del trabajo, como por hacerla más aprovechable, publicando día a día cada una de las tres partes.
¿Qué signfica para Vd ser judío y sentarse en el Parlamento?
Las percepciones cambian en el curso del tiempo. Seguramente en los comienzos esto significó una especie de rescate familiar, pensé en mis abuelos, en mis tíos, en mi primo Sergio, de 18 meses, porque su viaje de muerte hacia Auschwitz comenzó en esta sala parlamentaria básicamente en diciembre de 1938, cuando fueron aprobadas por unanimidad las leyes raciales que hicieron que un abuelo mío perdiera el trabajo y que el otro fuera despedido, siendo expulsado mi padre de la escuela y todas esas cosas que sabéis que comenzaron aquí dentro. Luego, el hecho de que un judío estuviera en el Parlamento – yo no era el único, pero en todo caso siempre fuimos pocos – era una forma de rescate. Una vez, en el primer año, hubo una cosa que me impresionó mucho, porque en el pasillo de este inmenso palacio, se expusieron plantas y mapas de los sitios en los que sentarse en la sala parlamentaria con los nombres de quien se sentaba en las legislaturas anteriores. Y entonces, casualmente, me sucedió que vi una de estas plantas y vi dos o tres apellidos judíos de antes de 1938 y esto me fortificó en la percepción que yo tengo de la presencia de mi familia – y también de vuestras familias – milenaria en este País y en las instituciones. Debo decir que cuando comencé a hacer política, mi herida en relación con este país estaba más abierta que ahora. No sentía que esta herida relacionada con las leyes raciales y la Shoah en relación con nuestras familias estuviera curada. A mí la política me ayudó a curar un poco esta herida, y se transformó mucho también en un serntimento de ser un centinela, tener las antenas más altas que otros sobre algunas cosas que estaban sucediendo. Sabiendo que no es necesario hacer de nuestra condición, raíces, percepción, una cuestion monotemática, pero también los acontecimientos recientes, entre ellos la compleja cuestión de la inmigración, como habitualmente ha manifestado Liliana Segre, que gracias al Presidente, lo que nunca dejaremos de agradecer, Mattarella, se convirtió en senadora vitalicia. Ella misma dice que las cuestiones de la inmigración la hacen pensar, y no siendo absolutamente la misma cosa que las leyes raciales y la Shoah, de todos modos algunas cuestiones aun la hacen pensar. Entonces, después de haber vivido algo como el rescate de la herida, que aun existe, pero fue aliviada por centenares de personas que conocí aquí, que comparten conmigo el ideal, no sólo de mi partido, más bien de todos los partidos, que comparten el ideal de libertad y democracia, sentí que la necesidad de estar aquí era la de ser una antena más desarrollada que otras para la percepción de los fenómenos de discriminación, de injusticia social, que se verifican.
Judío, italiano, antifascista. ¿Puede ponerlo en el orden que entiende más correcto?
No pienso que la vida sea una hoja de Excel donde tienes la posibilidad de catalogar con orden matemático. Yo soy simultáneamente italiano, judío y antifascista. Judío, italiano y antifascista. Las cosas van juntas también porque, como quizá nos enseñó Primo Levi, la observación de la vida reserva más áreas grises que blancas y negras, y luego nuestra identidad es en todo caso un cúmulo de raíces. No podría nunca y por nada en el mundo renunciar a mi raíz judía, pero tampoco renunciaría a mi raíz italiana, ni a mi condición de antifascista. Vengo de una familia en la que mi abuelo, el padre de mi padre, era fascista. Mi abuelo había sido prisionero de los austríacos en la primera guerra mundial. Era un combatiente del ejército real, orgulloso de aquellas batallas, y por lo tanto se adhirió. Yo no conozco la historia de sus sentimientos, pero se anotó, como muchos otros judíos, en aquel partido, porque veía en Mussolini, y quizá aun antes en D 'Annunzio, una forma, una idea, una capacidad de rescate de una frustración de aquellos que habían vuelto de aquella guerra, ganada por Italia, pero que de aquella victoria, como dijo D 'Annunzio, mutilada, no habían percibido el resultado positivo para ellos. Lo digo porque la historia es extraña: obviamente, mi abuelo fue expulsado en 1.938 del partido nacional fascista y los mismos fascistas lo arrestaron en la primavera de 1.944, lo encarcelaron en la prisión de las Murate en Florencia, lo llevaron al campo de tránsito de Fossoli, lo entregaron a los nazis del comandante Tito de Fossoli, lo encaminaron a Auschwitz y después murió. Luego, las identidades son un hecho complejo, y no podría renunciar nunca a ninguna de estas partes. Yo no vengo de una familia comunista, ciertamente que no: mi padre siempre votó republicano, mi madre socialista. Una familia de sentimientos progresistas, democráticos, pero el antifascismo no hay duda de que sea el resultado de aquello que el fascismo le hizo a este país, esto es, lo que nos hizo a nosotros. Luego, la adhesión a la democracia, en mi criterio, lleva con ella el antifascismo y el antitotalitarismo en general, porque no hay sólo el fascismo en el `900 como forma de totalitarismo.
El 29 de marzo, los jóvenes soberanistas desembarcaron en Roma, en presencia de Matteo Salvini y de Marine Le Pen. ¿Qué debería hacer un joven judío italiano, según Vd?
Las manifestaciones son libres y defendidas por nuestra Constitución. La señora Le Pen buscó enmendar la posiciones postfascistas de su padre. En la última campaña electoral dijo una cosa terrible que demuestra hacia donde puede llevar el soberanismo, "Ningún policía francés se cargó de culpas en las deportaciones del Velódromo de Invierno de París", exactamente lo contrario de lo que sucedió, porque infelizmente muchos policías franceses se mancharon en cambio de una terrible complicidad. Frecuentemente, los soberanistas tienden a limpiar la historia de su país de las culpas terribles, en el caso del periodo de la segunda guerra mundial y en general de otras. Pienso que la idea del soberanismo, esto es, la exaltación de una identidad lo más pura posible, libre del mestizaje, de la mezcla, es una idea muy peligrosa para la identidad judía. Los judíos demostraron durante milenios de presencia en Europa una capacidad difícil, muy rara: la de integrarse manteniendo la propia identidad. Una batalla contra la asimilación que no quiere decir incapacidad de vivir siguiendo las leyes del país, que es un principio judío, que vivirás según la ley del lugar en el que vivas, sin perder las nuestras de la Halajah, y esto nos viene de nuestro pasado. Pienso que, por el contrario, el soberanismo tiene la característica de querer considerar que existe una frontera dentro de la cual tu identidad es salvaguardada, más allá de la cual no es salvaguardada. Yo no creo que sea una casualidad que dos de entre los países que tienen los líderes más soberanistas de Europa, Orban en Hungría y los líderes polacos, sean países en los que los fenómenos antisemitas sean tan vívidos. En Polonia, cada año en los últimos años, en el día del aniversario de la independencia, se desarrolla una increíble manifestación de los movimientos neofascistas europeos donde es posible escuchar también slogans de carácter antisemita y anti islámico. Y así, en la Hungría de Orban, en otros momentos, los partidos aliados del partido de gobierno, pidieron en aquel parlamento la lista de los judíos húngaros, recordándonos cosas aterradoras para nosotros. Luego, la idea de que exista una identidad única que tú debes preservar y que no debes confundir con otras identidades es una característica de los soberanistas que yo combato y que choca con la idea de libertad que expresa la capacidad que tuvieron los judíos en la historia de mantener su propia identidad y de integrarse en el lugar donde viven. Por otra parte, si miramos la edad de oro de la convivencia entre judíos e islámicos en España, pensamos en algo que hoy parece imposible, pero que antes de la primera persecución, persecución católica, hasta 1.492, en España dos culturas tan diferentes podían convivir. Yo no pienso que haya dificultad en decir que nosotros luchamos, que debe lucharse hoy, que el antisemitismo de origen islámico, que por ejemplo en Francia produce una innumerable serie de agresiones personales, que después llevó obviamente el terrorismo islámico del ISIS ejecutando masacres terribles, es una cosa muy preocupante, aunque hoy, afortunadamente, quizá la situación del ISIS es ligeramente diferente, y al mismo tiempo pienso que la idea que está atravesando Europa, fruto también de aquel complejo problema que es la inmigración, esto es, el desarrollo de ideas soberanistas, es un peligro para quien quiere defender una identidad diferente, pero que quiere convivir con los otros.
Si en Italia dicen "primero los italianos", en Francia "primero los franceses", en Hungría "primero los húngaros" y así sucesivamente, ¿qué fin tendrá Europa?
Será un fin. Sobre el tema de Europa, yo creo que debemos luchar, nosotros que queremos los Estados Unidos de Europa, por la elección directa del Presidente de la Comisión Europea, pues en otro caso no hay futuro. Mientras la Comisión Europea sea rehén de las, aunque legítimas, necesidades políticas electorales de los estados particulares, por los que la Merkel, o más bien un Macron o Sánchez, deben tomar decisiones pero en una determinada dirección, porque quizá en aquel momento en su país existe un debate político de un cierto tipo; mientras que la cesión de soberanía de los países europeos para la constitución de una verdadera unión europea, de la dimensión de los Estados Unidos de Europa, no existirá, y morirá. La misma cuestión de la inmigración, tratada como fue tratada hasta ahora por Europa, es una gestión miope, débil. Como decir: si la Unión Europea se ponen de acuerdo sobre una estrategia, por ejemplo, de la distribución de los migrantes, pero después los concretos estados rechazan ejecutar lo previsto por la Comisión Europea, es obvio que los ciudadanos europeos, no importa de qué partido sean, y ciertamente no importa de qué religión sean, se encuentran no creyendo en una institución que no sirve. Nosotros no debemos olvidar nunca que esta institución nos llevó a 70 años de paz en este continente, porque Europa fue construida porque veníamos de una guerra. Los líderes citados piensan, en cambio, que la cesión de soberanía no deba darse y que cada concreto estado debe responder de sí mismo. Yo pienso que esto, sobre todo en la dimensión global que las economías tienen hoy, es terrorífico. Por otra parte, hacemos como que no lo sabemos, pero la marcha de la economía italiana o europea depende de modo extraordinario de lo que sucede hoy en China: si China va bien o mal, si China es un buen mercado, si expotar o importar es bueno. Esto influye en los regímenes, en los valores de crecimiento o decrecimiento de las economías europeas. Pensar en afrontar esta dimensión global solos es seguramente peligroso y significa querer el final de Europa.
Netanyahu, al día siguiente del ataque al Hyper Cacher de París en el 2015 dijo: "A todos los judíos de Europa quiero decirles que Israel no es únicamente el País en cuya dirección rezáis, sino que el Estado de Israel es también vuestra casa". A La luz de las numerosas migraciones judías hacia Israel, ¿cómo juzga las palabras del actual primero ministro israelí?
Yo me siento en mi casa en Italia, pero ciertamente cuando llego a Israel, siento que llego a una comunidad que es también mía. Yo me siento ciudadano italiano y ciudadano europeo. El llamamiento de Netanyahu se hizo en un momento en el que el miedo se difundió muy fuertemente entre los judíos franceses, y por eso era para decir: "aquí tenéis un puerto seguro". Es difícil razonar sobre cuestiones que son de sentimiento, no solo de racionalidad. La primera vez que estuve en Israel en 1.973 con mi padre, sobreviviente de Auschwitz, vi a mi padre al final de las escaleras arrodillámdose y besar el asfalto del aeropuerto de Lod y decir, no recuerdo si en aquel momento o después, que si Israel hubiera existido en la época de 1943-44, su madre no habría sido asesinada. Esto es un sentimiento que racionalmente es difícil de explicar, porque la ofensa que nosotros sufrimos sobrepasa la capacidad racional para explicarlo. Me sucedió algo en los días pasados que me puso en graves dificultades: yo di a conocer el twet del Senador Lannutti, por el cual se abrió una incvestigación por haber compartido los "Protocolos de los Sabios de Sión", el "Corriere" lo puso en primera página y después la cosa se hizo de dominio público. Después, él, en los días siguientes, contestándole a alguien, dijo: "yo me disculpé", y entonces yo le contesté en twiter: "¿Pero tú piensas que sea suficiente disculparse por haber compartido el texto que está en la base de la ideología nazi que intentó destruir a mi pueblo?", y alguien, no sé quien, no conozco las personas, más de uno, si vemos sus perfiles, personas procedentes de la extrema derecha, me respondió "pero tú debes decidir. Por que escribes "de mi pueblo". ¿Tú eres italiano o judío?". Luego, esta dificultad para comprender que la identidad personal puede ser compleja es uno de los temas que tiene que ver también con la pregunta que me hizo primero sobre el soberanismo, y después también a la pregunta relacionada con Israel – hablo del estado, porque no hablamos de la adhesión a las políticas de los gobiernos de Israel – en la medida en que guarda relación con el estado, que viví en Israel, que tengo parte de mi familia en Israel, tengo a mi cuñado en Israel, mis hermanos vivieron mucho tiempo y se licenciaron en Israel, aunque ahora no vivan allí, tengo sobrinos en Israel, muchos tíos. Ciertamente que pienso que en parte sea también nuestra casa, pero yo me siento un ciudadano italiano a tiempo completo, fiel a estas instituciones y a esta nación. La frase de Netanyahu, en el caso de querer decir que no existe esperanza para el judaísmo en la diáspora, no la comparto, pero si quiere decir que para los judíos hay diversas posibilidades, ya es otra cosa. Recuerdo hace años un debate muy hermoso, pero muchos años, hace unos 30-35 años, entre Avraham Bet Yehoshua, famoso y extraordinario escritor israelí y Eugenio Gentili Tedeschi, un miembro da comunidad judía de Milano, gran arquitecto, intelectual, amigo de Primo Levi, ya desaparecido. En aquella velada de la comunidad judía de Milano, Bet Yehoshua sostenía esencialmente que no había esperanza para el judaísmo de la diáspora. Obviamente, un judío italiano como Eugenio Gentili Tedeschi, que había participado en la resistencia, un gran intelectual, que sentía dentro de él juntas la raíz judía y la italiana, respondió que esta era una ofensa a milenios de presencia judaica en la diáspora, que nosotros somos un trozo de esta Europa y de esta Italia y que tenemos el derecho y el deber de continuar esta raíz y esta tradición (...).
Si son asesinados inocentes en Europa, se habla y se escribe terrorismo, mientras que si lo mismo sucede en Israel se habla de resistencia.
Porque existe un prejuicio, tendencialmente antijudío. Después, existen personas que justamente reivindican no ser antisemitas, pero sí estar contra Israel, entonces entramos en un debate, pero seguramente porque existe un prejuicio: ciertamente que quien mata a un civil para sembrar el terror realiza un acto, prescindiendo de la latitud del mundo en la que lo ejecuta, nosotros lo hacemos caer bajo la definición de terrorismo. Forma parte también de una ideología presente en una parte de la izquierda, no en el Partito democratico, por el cual Israel es un estado usurpador, incluso en algunos casos de locura, comparable al ocupante nazi en Italia. Aquellos palestinos que se rebelan en los territorios ocupados son comparados con la resistencia italiana y con los partisanos. Todo esto no tiene un fundamento histórico, y esto no quiere decir que yo no quiera que en Israel llegue un día la paz con un Estado palestino democrático al lado de un estado israelí. Yo me ilusioné con que el proyecto de Rabin y Peres pudiera prosperar, así como los acuerdos de Oslo. Me ilusioné porque después sucedieron cosas terribles, entre ellas el asesinato por mano judía de Rabin y muchas otras cosas que descubrimos de Arafat, que en aquella época pactó con Rabin los acuerdos de Oslo. Esto no permite escribir cosas indespcritibles e injustificables o comparar a Israel con los nazis por un montón de cosas que podemos contar: la primera es que Israel nace por una votación de la ONU que Israel aceptó mientras el mundo árabe no, y desde allí comenzó un conflicto. Si el mudo árabe hubiera aceptado esta presencia judía que es continuada y que la ONU y las naciones del mundo aceptaban como posible en coexistencia con otra nación árabe-palestina, en ese caso todo aquello no habría sucedido. Después hay estados y territorios ocupados, la guerra del `67 y una objetiva necesidad de resolver la condición existencial y nacional del pueblo palestino. El pueblo palestino, como también el judío, no es una cosa única. Existe Hamas, que tiene unos estatutos en los que se exponen teorías exterminacionistas en relación con los judíos del mundo y se declara que la Humma no podrá nunca ser dividida porque si así fuera se infringiría la ley coránica. Hamas fue seguramente financiado por aquellos que quieren la destrucción del Estado de Israel: Irán. Aquello que en un tiempo era un conflicto únicamente territorial, sobre cómo dividir el territorio, los territorios ocupados, donde hacer aparecer un Estado palestino, como defender la seguridad del de Israel, hoy ya no lo es. Irán no tiene ninguna reivindicación territorial en relación con el Estado de Israel, es un Estado que quiere la eliminación del Estado de Israel y de los judíos que allí viven. Irán financia a Hezbollah en el sur del Líbano, que tiene el mismo propósito, la destrucción del Estado judío, y que no tiene alguna reivindicación territorial. Los palestinos de Hamas que recuerdo viven en una franja en condiciones sociales y humanas desesperadas, son una organización política que, después de la masacre de los exponentes de Fatah durante las elecciones que hicieron vencer a Hamas, tomó el poder en la franja, usando el dinero que venía desde el extranjero no para guarderías y hospitales, sino para construir túneles para permitirle a los terroristas penetrar en Israel. La historia debe contarse toda, yo lucharé siempre por la coexistencia entre dos estados, por dos pueblos, en aquella tierra, pero no aceptaré nunca que la historia sea tergiversada. Cuando el gobierno de Israel hace cosas que no comparto, lo digo, cuando los palestinos se comportan como terroristas y matan civiles, yo lo digo.
Un ejemplo de esta mistificación podemos buscarla en algunos media: “Ministra Israel, pena de muerte para el asesino de la hija de un rabino", “Israel, la ministra de Justicia: ‘Pena de muerte para el palestino que mató la joven judía". Según Vd, ¿son correctos estos títulos?
No. No sé que hay en el artículo o en un titular anterior, pero leed mis post, yo intervine más veces para decir cómo se cuenta la historia aquí, aun tratándose de hechos complejos, creo haber hablado la última vez sobre los incendios causados por los globos aerostáticos y cometas de los palestinos que han destruido muchas hectáreas de cultivos. La historia debe contarse toda. Yo he dicho que conozco cómo es terrible la vida en Gaza, pero debe contarse que un General israelí de nombre Sharon, que después fue Primer Ministro, decidió hacer salir la todos los civiles y la presencia militar israelí. Los israelíes no están. Pero me contestará que que debe ser controlada la frontera. Si, existe una frontera entre una entidad nacional, la de Gaza, y el Estado de Israel. Israel debe defenderse. Hay cosas que Israel hizo que se salen del comportamiento correcto de un ejército, es posible, no soy nadie para absolver a nadie. Por ejemplo, Gaza tiene otra frontera con Egipto. Cuando aquella frontera no funciona, ningún periódico escribe sobre eso. Cuando comida, medicinas, ayudas o intercambios económicos no funcionan en la frontera con Egipto, que es un país que hoy, a diferencia de lo que sucedía hace años, combate a los Hermanos Musulmanes, entonces la componente islamista de Egipto, que tiene una conexión ideológica histórica con el movimiento de Hamas, aquí dentro no se escribe. Yo estoy para contar toda la historia: cuando la operación Plomo Fundido, el conflicto más grande que haya habido entre Israel y Gaza, provocó muertos civiles abundantes entre los palestinos, yo lo dije. Para mí, los niños palestinos muertos son como los niños israelíes muertos. No admito diferencias en esto. Si cuentas la acción militar israelí en Gaza, debes contar también sobre los miles de misiles palestinos que llovieron sobre comunidades residenciales israelíes. Yo los vi en un viaje parlamentario hace bastantes años, yo vi los misiles lanzados sobre los tejados de las guarderías israelíes. Cierto que los israelíes desarrollaron un sistema de alarmas de seguridad que permitió que en estos años hubiera un número limitado de víctimas, pero eso no quiere decir que puedas contar sólo la reacción israelí. ¿Qué haría cualquier otros país, miembro de la ONU, si le dispararan misiles, que son como para ver, son gigantes?. ¿Son artesanales? Pueden matar a los civiles residentes. Otra cosa sería sí hubiera ataques misilísticos dirigidos únicamente contra bases militares. Se trataría de un conflicto. Sé que en Gaza fueron utilizados los civiles como escudo de las operaciones militares palestinas y de la presencia de baterías de misiles, pero eso no evita que yo llore siempre las víctimas civiles. Los civiles no tienen la responsabilidad que tienen los militares o paramilitares. Pienso, y lo escribí más veces, que la prensa italiana, la radiotelevisión pública, no ha hecho siempre una modalidad de crónica equlibrada a respecto de Israel.
(6). La culpa de ser judía.
Publicado en L´UNITÁ el 16-1-2006, en la edición Nazionale (página 24), sección “Commenti“. Traducido por Administrador.
CLARA SERENI.
Para tomar partido en relación con acontecimientos cada vez más complejos y ricos tenemos cada vez menos tiempo: poco tiempo para pensar, para reflexionar, para conectar los acontecimientos, para repensar la historia. Poco tiempo para discernir, en la marea de la información en la que estamos sumergidos, aquellos que son merecedores de atención, importantes, útiles. Los adversarios nos constriñen, habitualmente con brutalidad, y entonces volvemos a la estación-base, a la autodefensa instintiva y ciega, a la elección de la primera solución disponible. Tengo en mente tantos de los acontecimientos de estos días, evidentemente, y la preocupada amargura mira hacia más aspectos de la escena política. Pero si decidí intervenir es porque con estos elementos de simplificación me encontré dos veces, en el intervalo de pocos días, quedando herida, humillada, y sobre todo preocupada: y si hablo de esto no es porque quiera resarcirme de una “ofensa”, es por razones personales, justamente porque pienso que se trata de alguna cosa que va más allá, y que por esto debe preocuparme no sólo a mí. Dos situaciones diferentes, una privada y una pública.
En la primera - un almuerzo de cumpleaños, toda gente de izquierdas y de bien, sobre esto no tengo la más mínima duda - me encontré enfrente de los más banales perjuicios alrededor de los hebreos: el lobby hebreo que gobierna los bancos mundiales, los hebreos que son más inteligentes que las otras “razas”, la cerrazón a quien no nace hebreo porque no puede convertirse, el nacimiento del Estado de Israel por la voluntad imperialista exlusiva de los Estados Unidos, y todo lo demás. Todas ellas cosas que esperaría que quien me leyera había conocido bien, pero si las escribo es porque después ya no estaba tan segura. Como corolario, la declaración de mi interlocutor que, como todo hombre de izquierdas que si precie, enfrente a la contraposición entre oprimidos y opresores, esto es entre palestinos y israelíes, la elección no podía ser más que a favor de los oprimidos. Contra los opresores. Como tantas otras veces, debí hacer, como hebrea, mi "Radames discolpati". Debí precisar que estoy en desacuerdo con la casi totalidad de la política del gobierno de Israel, también respecto de la modalidad de retirada de Gaza. Debí recordar que soy comunista a pesar de la bajada de bandera en el Kremlin, en el sentido de que mi necesidad de justicia social y de protección de los humildes y de los oprimidos no desapareció en 1.989. Rebatí, suministré informaciones y precisión. Expliqué y reexpliqué que no se ayuda al pueblo palestino, y la constitución de un Estado suyo digno de tal nombre, haciendo tomar de su parte la balanza del sufrimiento: si hacemos las cuentas de quien sufre más, de quien sufre más por los propios desarraigos, la batalla está perdida. Los hebreos fueron desarraigados de Europa, los palestinos de Palestina, pero también los colonos que hoy dejan (¡ por óptimas razones !) los asentamientos, son por su parte desarraigados. Las razones de los unos no son necesariamente o por completo peores que las de los otros: en cuanto seres humanos, individuos, personas. Personas que sufrieron y continúan sufriendo. Dije que las emociones no ayudan a nadie a desatar complejos nudos: hace falta la política, esto es una racionalidad sagaz, atenta, con capacidad de socorrer a unos y otros en un camino difícil para todos. Esta es la tarea que Italia, Europa, el centroizquierda podría realizar provechosamente: llevar la razón allá donde los sentimientos arriesgan con estropear toda posibilidad de solución. En todas estas argumentaciones, los otros comensales me apoyaron, integraron las informaciones que acercaba, en definitiva los sentí a mi lado en el hecho de compartir la complejidad que provoca tanta fatiga. Se produjo una larga discusión, a la conclusión de la cual mi interlocutor se vio atravesado por alguna duda, por alguna reconsideración. Y esto me había compensado un poco de la dureza del enfrentamiento, de la ignorancia sustancialmente racista a la cual tuve que enfrentarme. Por lo demás, no soy de aquellas que ven en cada crítica al Estado de Israel un acto de antisemitismo, dado que yo soy la primera en criticarlo, y estaba en todo caso tranquila aunque las críticas de la carta en L´Unitá al artículo "informativo" de Furio Colombo sobre el boicot a Israel, en medida escesiva vehemente y cerrado en trincheras, me dejara un amargo sabor de boca no completamente desaparecido.
Después me convocaron a participar en una mesa redonda sobre la guerra y la paz en la era de la globalización, en uno de los tantos congresos sindicales de los que se celebra en estos días el centenario de la CGIL. Sabía que el tema Israel-Palestina sería abordado, pero me interesaba en realidad hablar también de muchas otras cosas. Inútil decir cuanto valor yo le atribuyo a la CGIL, que considero entre otras cosas una de las últimas escuelas de cuadros que queda en la izquierda: un lugar de pensamiento, además que de acción. Inútil decir, también, que el hecho de ser invitada en esa ocasión me había honrado no poco. Sólo que después, en el momento de ser llamada al palco, dijeron de mí: «Clara Sereni, hebrea y escritora». No entendía ser presentada así: la incomodidad fue fuerte. Cuando llegó mi turno, hablé del malestar que sentía, relacionándolo también con un viejo y desagradable episodio - también aquella vez en el ámbito de la CGIL, en aquel caso nacional -. Sobre la cuestión Israel insistí, aun una vez más, sobre la necesidad de no pesar los sufrimientos, de no tomar partido, sino por el contrario de juntar a los dos pueblos en el camino dificilísimo para tener cada uno de ellos su propio Estado con la misma dignidad. Tuve un aplauso de apoyo desde la platea, que ciertamente me confortó. La mesa redonda prosiguió, entre otros con la intervención del representante de la Autoridad Nacional Palestina, que dijo algunas flagrantes inexactitudes (no digo mentiras, pero se acrecaba mucho) sobre la cuestión. Y después se habló de muchas otras cosas. Excepto el dirigente confederal, que liquidó la cuestión diciendo que los cretinos existen también dentro de la CGIL, ninguno entre los los cuales se sentaban en la mesa redonda (todos de izquierda y de bien, sin la más mínima duda) sintió la necesidad de hacer recalcar cuanto racismo profundo había existido en aquella definición que de mí si había dado. Ninguno puso un puntito sobre la “i” de la Historia, presentada así de modo descaradamente y de forma capciosa impreciso. Ninguno me apoyó en la petición de más política, y menos "tifus", respecto a la cuestión de dos pueblos/dos Estados. Así, al final, la sugerencia fuerte salida del encuentro fue: animaos, tomad partido, no contemporicéis tanto. Los hebreos son culpables, el pueblo palestino vencerá. Al final, en privado, el secretario provincial de la CGIL me pidió excusas, y de eso le estoy agradecida: pero ninguna voz se irguió públicamente aunque sólo fuera para comentar el error, y esto es el punto que considero grave de toda la cuestión.
Aporto algunas consideraciones que os propongo: 1) la ignorancia reina soberana, en el sentido de que son demasiados los que ignoran, no saben, tiran hacia adelante de oídas. Algo debería hacerse, quizá también en este periódico, para poner orgánicamente en fila una serie de informaciones, para imponer la complejidad contra las simplificaciones, inevitablemente perversas cuando tocan temas fuertemente sensibles. 2) El rechazo de la complejidad, y el consecuente enrocamiento en posiciones preconcebidas, no es un problema que afecte sólo a la cuestión israelí-plaestina: más bien esta es por ciertos aspectos más circunscribíble. Afrontarla podría constituir también un ejemplo de escuela para comenzar a ojear otras cuestiones, con una apertura, una disponibilidad, una inteligencia diferentes. 3) Apertura, disponibilidad, inteligencia, son las precondiciones para comenzar a construir los puntos de vista nuevos de los que la izquierda y todo el País tienen dramáticamente necesidad: Marx, en mi parecer, no debe ser absolutamente apartado, pero es indudable que urgen instrumentos teóricos nuevos, capaces de interpretar un mundo para el cual las categorías antiguas pueden ofrecer respuestas únicamente parciales. 4) La política del gobierno Berlusconi, y en particular la del ministro de exteriores Gianfranco Fini, de un solo golpe (tan incorrectísimo como eficaz) borró las heridas infligidas por el fascismo, hizo sentir a los hebreos que el gobierno “estaba de su parte”, dividió a hebreos e Italia sobre la política de Sharon, confirmando el perjuicio “de izquierda” según el cual, entre palestinos y hebreos, la elección no puede ser más que a favor de los unos y contra los otros. La derecha escogió Israel y “en consecuencia” los hebreos. Los hebreos italianos son aproximadamente 30.000: pocos, y también esta es una idea que muchos no tienen en mente con claridad. Las próximas elecciones se jugarán de forma probable sobre pequeñas diferencias numéricas. ¿Queremos darle 30.000 votos a la derecha? 5) Personalmente, es seguro que no me sitúo a la derecha. Pero me gustaría no tener que justificarme más por ser hebrea. Desearía no deber disculparme por mis opiniones. Desearía que mi especificidad de hebrea, junto con las otras (mujer, comunista, madre de dsicapacitado, intelectual), encontrara una acogida más decente en la casa común de la izquierda, y no sentirme nunca mái invitada, a veces bienvenida y otras veces no.
(7). “Il gioco dei regni”, de Clara Sereni: hacer memoria de una historia especial.
Publicado el 27-7-2018 en la web GLISTATIGENERALI. Traducido por Administrador, puede leerse aquí el original:
https://www.glistatigenerali.com/storia-cultura/riprendendo-in-mano-il-gioco-dei-regni-clara-sereni/
DAVID BIDUSSA
A veces sucede que es un texto de literatura el que suscita la pregunta sobre el pasado y el que reabre una investigación sobre un tema que para muchos no existía, y que para aquellos que de algún modo conocen la historia, más habitualmente por haberla escuchado que porque en aquella historia se hayan metido realmente, estaba ya resuelto por los hechos. Cuando Clara Sereni publica Il gioco dei regni (estamos en 1.993) de la vivencia larga y atormentada y también humanamente lacerante, de Enzo Sereni (1.905-1.944) y Emilio Sereni (1.907-1.977), queda bien poco.
Aquel libro y aquella historia vale la pena retomarlos, no solo para recordar qué nos ha dado y qué nos deja Clara, sino también qué puede hacerse por medio de la elaboración y después el uso de un libro, en un tiempo, como el actual, que parece aludir a que no tengamos necesidad de los libros.
Por tanto, confrontación fraternal. Experiencia que frecuentemente configura un amor profundo, pero también aspereza y que precisamente por esto es capaz de captar muchos aspectos del Novecento para quien tenga la paciencia de mirarlo. Dentro de aquel conflicto está quizá hoy el cuadro de un tiempo que con cansancio los contemporáneos pueden llegar a ver como propio. Pero que, en cambio, cuenta los orígenes de este tiempo nuestro, de sus inquietudes, y también de sueños rotos.
Entre los hermanos se consuma aquella vieja confrontación entre sionismo y comunismo, que puede ser afrontada según dos recorridos diferentes: el primero guarda relación con el contenido programático, ideológico, cultural, de cada uno; el segundo tiene relación con lo emocional, mental, cultural, de quien se adhiere.
En su historia, aquella confrontación ha tenido un peso y una función relevante no solo por el específico contenido de aquellas dos diversas elecciones, sino sobre todo por aquello que había en común. Aquella relación cultural y humana de gran intensidad, precisamente sobre aquella convergencia y sobre aquella profunda conflictualidad, ha representado y condensado simbólicamente uno de los enfrentamientos ideológicos más significativos del Novecento. Por ello vale la pena hablar de esto. Es, en ciertos aspectos, una ocasión desperdiciada, al menos hasta ahora, porque el tema, más que remitir a un enfrentamiento sobre las ideologías – un aspecto que hoy sería estéril y, en todo caso, de escasísima relevancia – tiene una importancia en lo que respecta a un estudio sobre la historia cultural y política de una generación que en muchos aspectos ha expresado la fisionomía de las culturas del Novecento.
Si al final del ciclo completo de aquel enfrentamiento entre las ideologías se debiera extraer una síntesis, podría observarse sin dificultad que entre los dos ha sido claramente al sionismo al que ha ido mejor. Por una parte, de hecho, tenemos la derrota y el eclipsarse de un sistema por manifiesto fracaso, y en ciertos aspectos no solo por no haber alcanzado sus objetivos declarados, sino más bien por haberse transformado con el tiempo en una especie de espejo invertido de sí mismo, hasta reproducir en realidad el sistema opresivo al que originariamente se había contrapuesto. Por la otra, tenemos, en cambio, la realidad de un proyecto que ha realizado y mantenido el objetivo primario. Es indudablemente una diferencia que marca la diferencia. Pero esta diferencia estructural no impide captar otros aspectos de una posible relación o comparación. También porque hoy es difícil en todo caso decir cuanto del sionismo de Enzo Sereni permanezca todavía vivo.
Pero queda un hecho, en todo caso.
Los movimientos políticos se miden no solo por el contenido ideológico que los funda y los caracteriza o por las cosas que propone, o por el modo en que realizan lo que se proponen. Los movimientos políticos se evalúan también en relación a los procesos de movilización que suscitan. En el origen del sionismo, como del comunismo, está una revuelta, y es con esta revuelta con lo que hay que enfrentarse para evaluar lo que ha quedado sobre el campo. Del comunismo como movimiento de movilización hoy queda una capacidad de atracción en base a un mito. Un mecanismo que debe descontar la propia derrota histórica. Del sionismo ha quedado un objetivo conseguido.
¿Qué ha significado este éxito? Consideremos este resultado a partir de la configuración social y cultural actual . Existe una crisis política y quizá también una crisis social de Israel en relación al sueño del que se partía. Podría percibirse que la crisis israelí sea consecuente al final o al eclipse de aquel sueño comunitario que habría debido representar la instancia de la salvación y que, en cambio, se ha mantenido incapaz de mantener la promesa. Si la realidad israelí de hoy fuese solo esto, sería suficiente tomar nota de que el sueño pauperista y comunitario de las “élites judías” del primer cuarto del Novecento ha metabolizado la propia disolución frente a una dimensión de éxito: o la crisis social israelí nacería no ya de una falta de realización, sino de una completa encarnación del sueño que induciría a la anulación de los presupuestos austeros del modelo societario de vida, como ha recordado hace años Barrington Moore, Jr.
Pero la experiencia israelí y la reflexión sobre qué y como hoy el sionismo, o la máquina ideológica y cultural que ha dado vida a la realidad cultural y social israelí pensada como experimento, y, por tanto, como desafío artificial, no es solo el problema de su estado, de su supervivencia, en todo caso, de la garantía de su existencia. Con certeza, esto constituye un terreno esencial en la partida política a no dejar de lado ni considerar marginal o secundario. El problema del desafío que hoy debe enfrentar el sionismo es la capacidad y la posibilidad de representar culturalmente aquella “revuelta” y aquel impulso en la relación entre utopía y redención que ha puesto en cuestión su matiz esencial. El problema, por tanto, es: ¿qué permanece de aquel empuje emocional? ¿Y en qué forma y en qué modos hoy se mide la dimensión de la utopía política? Porque si el terreno de enfrentamiento estaba representado solo por la dimensión entre visión universalista totalizante y dimensión nacionalista, entonces precisamente aquella confrontación no tendría ni peso ni relevancia. Simplemente, los hechos han declarado quien ha vencido y quien ha perdido. Un proyecto de tipo universalista no ha vencido y se ha replegado sobre un nacionalismo opresivo. El otro ha garantizado el éxito al nacionalismo que buscaba fundar.
Pero aquella confrontación vivía también de otra cosa. Esencialmente de una hipótesis política artificial. Se basaba en la idea de que para hacer política, para determinar un acontecimiento en política, procedía tomar una decisión, forzar los acontecimientos, incluso crearlos. En otras palabras, que procedía impulsar una discontinuidad en la historia.
Es teniendo esto en cuenta que tiene sentido reconsiderar aquella confrontación y reconsiderar cómo lo vivieron e interpretaron Enzo Sereni y Emilio Sereni.
En torno a la vivencia de Enzo y Emilio Sereni, la pregunta se ha presentado siempre como la de la confrontación entre dos figuras que resumían en sus elecciones las grandes laceraciones del Novecento.
En aquella experiencia familiar, íntima, se ha condensado habitualmente el sentido de una guerra que, antes que nada, era con ellos mismos, con el mundo del que ambos procedían.
Es probable que a una lectura superficial de Il gioco dei Regni, la reconstrucción desde el interior de aquel conflicto y de aquella confrontación, esta pueda presentarse como la figura estructural de aquella historia. Pero sería una interpretación en gran parte equivocada, y además es un perfil que Clara Sereni se compromete a probar infundado. Dentro de aquella vivencia, el elemento de la familia representa, en mi criterio, el cuadro y el anclaje más estable. Es en el interior de otras variables donde, por tanto, debe ser evaluada aquella vivencia y sobre todo comprendido el sentido de aquella confrontación.
¿Qué representa la opción sionista para las jóvenes generaciones italianas del Primer Novecento? Representa esencialmente una ruptura cultural con el ambiente de procedencia familiar de uno, pero también la respuesta a un proceso de emancipación de integración que no encontraba más espacios o márgenes para identificar un perfil cultural capaz de responder a las expectativas de lo nuevo que suscita la confrontación bélica.
En el caso de Enzo y Emilio Sereni incide la crisis de la sociedad italiana, la insatisfacción para los cuadros culturales de la emancipación e integración promovida y definida en la Italia liberal, incide el afrontar y descubrir un mundo judío – el del este europeo – vislumbrado hasta aquel momento como lejano, apartado de uno, en todo caso extraño a la esfera personal. Inicide la percepción del final de un mundo, del propio mundo. El desafío es, entonces, ir más allá. Para esta generación, que madura su reflexión política entre la guerra y la Marcha sobre Roma, que advierte la estrechez, la pérdida del contacto con el mundo, es la posibilidad de conocer y encontrar otros mundos y por ello de renovarse a sí mismos y dar nuevas posibilidades de transformación y de vida. El sionismo es para esta generación un desafío. Que puede llegar en un clima de gran implicación familiar – como en el caso de los dos Sereni -, pero también en un clima diferente, de ruptura, de lento alejamiento del ambiente circundante. Por decirlo brevemente, “de fuga”.
El sionismo, como experiencia ideológica, como “elección”, se inscribe dentro de un proceso de reflexión que atraviesa las jóvenes generaciones judías italianas en un momento – entre los años `10 y mediados de los años `20 – en el que había muchas cuestiones a redefinir: las educativas, las culturales, las de relevo generacional en el interior del liderazgo en el mundo judío. En el origen de esta condición está la percepción que la experiencia del judaísmo italiano llegara en aquel momento a su fin. O que sea un mundo incapaz de expresar fuerzas intelectuales y morales que tomen el relevo a la generación que las ha madurado y hecho crecer. En breve, que se de un cambio radical de paradigma.
Lo mismo en aquellos mismos años vale para la experiencia comunista en gran parte de la realidad social, cultural y también emocional, que recorre Europa entre los años `10 y los años `20. Ciertamente que cuenta y pesa el “hacer como en Rusia”, pero el elemento fundamental es la posibilidade de que pueda forzarse la historia en un punto y que, por tanto, exista la posibilidad no de que “algo pase”, sino que “se haga algo”.
En aquel contexto, el problema no es solo qué representa el elemento voluntarista o innovador de una cultura como la de los torineses de “Ordine nuovo”, sino qué estimulos produzca la derrota política. En términos de preguntas, de nuevo proceso de aculturación, de mecanismo que pide no una adhesión a un proyecto que tiene la historia de su parte, sino que se exprese en términos de creación artificial de la política en relación a la historia.
Este aspecto aun permanece en el paradigma cultural y político, tanto de le experiencia sionista como de la experiencia comunista. Toda la cultura política determinada por la opción productivista, que representa el rechazo del determinismo geográfico de los lugares áridos. O toda la ideología y la práctica del beneficio de la transformación del paisaje rural tanto en la experiencia de los comunistas como en la del sionismo, vive todavía de aquella idea artificial de la política. Es la misma que mueve a Enzo Sereni en los años de Ghivat Brener (entre finales de los años `20 y los años `30, una década muy inquieta, para muchos, pero también para él), pero es también la misma que constituye el dilema cultural de Emilio Sereni cuando reflexiona sobre el paisaje agrario como resultado, como intervención, pero también como transformación. Una reflexión que Emilio aprende de Marc Bloch, pero que no es extraña a su elección juvenil de estudios de agricultura y que alude también a un problema cultural complejo en el que el mundo agrario no es el del análisis de la producción. Un ámbito con el que tiene que ver las técnicas, pero también los hombres, la sociedad, pero también los flujos de las pasiones, las decisiones, los entusiasmos y las angustias de un mundo.
Al final incide como se decide en política, qué recorridos culturales se afrontan, qué caminos e hipótesis permanecen abiertas. Pero sobre todo qué innovación cultural se ha producido. Quienes son, culturalmente, los sujetos y los actores implicados. Qué rupturas implica una elección que toma nota de la inconsistencia y de la insuficiencia intrínseca de la tradición en que se inspira, de la necesidad de la ruptura del tiempo, en todo caso de la propia continuidad histórica. A la experiencia comunista, esta elección no le ha garantizado una oportunidad. Para el sionismo, esta ha sido la condición para permitir la definición de su paradigma y, por tanto, de encontrar una identidad del grupo judío que se ha adherido a aquella hipótesis política, pero también suministrando instrumentos culturales a quien son llamados desde fuera, al no estar convencidos de aquella propuesta y del contenido político de aquella elección. Y que al final del ciclo percibe su marginalidad y la imposibilidad de continuar manteniendo juntos muchos elementos.
Queda el problema de como configurar aquella condición una vez que se rompe el perfil exclusivamente comunitarista o nacional de aquella experiencia y sea evaluada como paradigma abierto. . Es el desafío abierto en la época de la intercultura. Un desafío que obliga a repensar una vez más la relación entre tradición e innovación como discontunuidad y no como reincorporación a un pasado mitificado.
(8) De balada yiddish a Himno partisano. El largo viaje de “Bella Ciao”.
Publicado en la web de REPUBBLICA el 12-4-2008. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
JENNER MELETTI.
BORGO SAN LORENZO – A fin de cuentas, desvelar un secreto costó solo dos euros. “En junio del 2006 estaba en el Barrio Latino de París, en una tienda de discos. Veo un CD con el título “Klezmer – Yiddish swing music”, veinte piezas de varias orquestas. Lo compro, pagando justamente dos euros. Después de alguna semana lo escucho, mientras voy a trabajar en coche. Y de pronto, sin enterarme, me pongo a cantar “Una mattina mi son svegliato / oh bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao…”. En fin, la música era justamente la de Bella Ciao, la canción de los partisanos. Me detengo, leo el título y el ejecutor de la pieza. Está escrito: “Koilen (3′.30) – Mishka Ziganoff 1919”. Y entonces comencé mi viaje en el mundo yiddish y en la música klezmer. Quería saber cómo una música popular judía nacida en la Europa del Este y después emigrada a los Estados Unidos a comienzos del `900 se había convertido en la base del himno partisano”.
Fue tantas veces escrita, la “verdadera historia de Bella Ciao”. Pero Fausto Giovannardi, ingeniero en Borgo San Lorenzo y turista por casualidad en París, descubrió un elemento importante: ya en el 1919, el estribillo de la canción había sido tocado y grabado en New York. “Como después llegó a Italia – dice el ingeniero – no puede saberse. Quizá lo trajo un emigrante italiano retornado de los Estados Unidos. Con aquel C.D. en la mano, copia de la incisión de 1.919, me puse a trabajar y encontré una ayuda preciosa por parte de muchos docentes ingleses y americanos. Martin Schwartz, de la Universidad de California en Berkeley, me explicó que la melodía de Koilen tiene un distinto sonido ruso y quizá fue originada por una canción folk yiddish. Rod Hamilton, de “The British Library” de Londres, sostiene que Mishka Ziganoff era un judío originario del este de Europa, probablemente ruso, y la canción “Koilen” es una versión de la canción yiddish “Dus Zekele Koilen”, una pequeña bolsa de carbón, de la que existen al menos dos grabaciones, una de 1.921 de Abraham Moskowitz y una de 1.922 de Morris Goldstein. Dy Cornelius Van Sliedregt, músico de la holandesa “KLZMR Band”, tuve la confirmación de que “Koilen” (pero también koilin, koyln elu koylyn) fue grabada por Mishka Ziganoff (pero también Tziganoff o Tsiganoff) en octubre de 1919, en New York.
Dice también que es una pieza basada en una canción yiddish cuyo título completo es “the little bag of coal”, “la pequeña bolsa de carbón”.
Más de un año de trabajo. “La Maxwell Street Klezmer Band de Harvard Terrace, en los Estados Unidos, tiene en el repertorio “Koylin” y encontrar la partitura se convirtió en simple. Pruebo a tocar la melodía …. Es incluso la Koilen de Mishka Tsiganoff. Pero permanece una duda. ¿Cómo puede uno que se llama Tsiganoff (tzigano) ser judío? La respuesta llega de Ernie Gruner, un australiano que lidera una banda Klezmer. Mishka Tsiganoff era un “Cristian gypsy accordionist”, un acordeonista zíngaro cristiano, nacido en Odessa, que abrió un restaurante en New York: hablaba correctamente el yiddish y trabajaba como músico Klezmer”. Por lo demás, la historia de “Bella Ciao” fue siempre de maltrato. La canción se convierte en Himno “oficial” de la Resistencia únicamente veinte años después del final de la guerra.
Antes del `45 la cantaban – dice Luciano Granozzi, profesor de Historia contemporánea en la Universidad de Catania – únicamente algunos grupos de partisanos en el modenese y en torno a Bologna. La canción más amada por los partisanos era “Fischia il viento”. Pero era demasiado “comunista”. Antes que nada, había sido insertada en el aire de una cancioncita soviética del 1.938, dedicada a la hermosa Katiuska. Y las palabras no se prestaban a equívocos. “Fischia il viento / infuria la bufera /scarpe rotte e pur bisogna andar / a conquistare la rossa primavera / dove sorge il sol dell’avvenir”. Y así, mientras está comenzando el gobierno de centro-izquierda, Bella Ciao casi elimina a “Fischia il vento”. Era políticamente correcta y con su referencia al “invasor” le parecía bien no sólo al PSI, sino también a la DC e incluso a las Fuerzas armadas. Esta “victoria” de Bella Ciao fue estudiada bien por Cesare Bermani, autor de un escrito pionero sobre la canción social en Italia, que habló de “invención de una tradición”. “Y después, para consagrarlo todo, llegó Giovanna Daffini”.
La “voz de las mondinas”*, en Gualtierei di Reggio Emilia en el 1.962, ante el micrófono de Gianni Bosio y Roberto Leydi, había cantado una versión de Bella Ciao en la que no se hablaba de invasores y de partisanos, sino de una jornada de trabajo de las mondinas**. Dijo que la había aprendido en los arrozales de Vercelli y Novara, donde era trabajadora en los arrozales antes de la segunda guerra mundial. “Alla mattina, appena alzate / o bella ciao, bella ciao, ciao, ciao / alla mattina, appena alzate / là giù in risaia ci tocca andar”. “A los investigadores no les pareció verídico – dice el profesor Granozzi – haber encontrado el anillo de conexión entre un himno de lucha, expresión de la conciencia antifascista, y un anterior canto de trabajo procedente del mundo campesino.
La consagración tiene lugar en 1.964, cuando el Nuovo Canzoniere Italiano presenta en Spoleto un espectáculo titulado “Bella Ciao”, en el que la canción de las mondinas abre el recital y la de los partisanos lo cierra”. Los problemas llegan inmediatamente después. “En mayo de 1.965 – cito siempre el trabajo de Cesare Bermani – en una carta a “Unità”, Vasco Scansani , también él de Gualtieri, cuenta que las palabras de Bella Ciao de las mondinas las escribió él, no antes de la guerra, sino en 1.951, en un concurso entre coros de trabajadores de los arrozales, y que Daffini le pidió las letras. Los investigadores vuelven al trabajo y dicen que, en todo caso, huellas de Bella Ciao se encuentran también antes de la segunda guerra. Quizá la música estaba presente en alguna canción de las mondinas, pero ciertamente no eran las letras cantadas por la Daffini, escritas cuando los alemanes invasores habían sido expulsados de una buena parte de Italia”. “Una mattina mi sono alzata…”.
Mientras existió recuerdo de los “rebeldes por amor”, se alzarán las notas de Bella Ciao, convertido en himno cuando ya desde hacía años los partisanos habían entregado las armas. “¿Bella Ciao? Quizá la cantaban – dice William Michelini, gappista***, presidente de la ANPI de Bologna – aquellos que estaban en la alta montaña. Nosotros, gappistas de ciudad y partisanos de la llanura, codo a codo con los fascistas y nazis, ciertamente no podíamos ponernos a cantar”.
* Giovanna Daffini
** Trabajadoras de los arrozales.
*** De los GAPP, Gruppi di Azione Patrottica: https://it.wikipedia.org/wiki/Gruppi_di_Azione_Patriottica
(9). La “historia judía” de Inge Feltrinelli, desaparecida a los 88 años.
Publicado el 21-9-2018 en la web de MOSAICO (Comunidad judía de Milano). Traducido por Administrador, el original puede verse aquí:
ROBERTO ZADIK.
Una vida que parece una novela de aventuras que acabó en la noche entre lo 19 y el 20 de septiembre. En esta fecha desapareció una “paloma mensajera” de la cultura milanesa, italiana e internacional, Inge Feltrinelli, la brillante fotógrafa y reportera alemana de padre judío (se llamaba Siegfried Schontal), que después del matrimonio con el próspero editor de izquierdas Giangiacomo Feltrinelli, trágicamente desaparecido con solo 45 años en el 1.972, dirigió la editorial Feltrinelli durante casi medio siglo. Y gracias a ella y a su equipo, el público italiano conoció y pudo apreciar gigantes literarios somo Tomasi di Lampedusa o Pessoa, los escritores judíos, como el ruso Pasternak, el israelí Amos Oz y la sudafricana Nadine Gordimer, y tantos otros, y todos publicados bajo esta prestigiosa marca editorial.
Su lado judío.
Como sucede con las grandes personajes, ya después de su desaparición, a dos meses de su 88 aniversario – había nacido el 24 de noviembre de 1.930 en Alemania -, la noticia recorrió los medios de comunicación, difundiéndose en sitios web y periódicos. Homenajeada por diversos personajes e instituciones en los periódicos, esta “Reina de la edición”, como era sobrenombrada, tuvo una vida intensa con un montón de éxitos y de momentos dramáticos. Muy interesante también es su “lado judío”. Según varias fuentes, como el sitio de “tg24Sky”, esta estimulante personalidad nació en Alemania, para después convertirse en “milanesa de adopción” por matrimonio mixto, padre judío industrial téxtil y madre protestante luterana. Una infancia compleja la de Inge, con el divorcio de los padres, la fuga del padre hacia USA con la llegada del nazismo y el segundo matrimonio de la madre con un oficial del ejército. El despiadado régimen hitleriano condenaba también a quien tenía un solo pariente judío, y como tantos de sus compatriotas de origen judaico, también ella se arriesgaba a la muerte, pero fue precisamente su padrastro quien la salvaría de las persecuciones.
Como escribe Simonetta Fiori en Repubblica: “Nacer en el 1.930 en Göttingen, en la Baja Sajonia, significaba conocer desde pequeña las esvásticas de Hitler. Y ella era una niña medio judía, por parte paterna. Fue la madre quien le salvó la vida, empujando a su hombre a huir a América y poniendo la Inge bajo la protección de Otto, un oficial de caballería alemán que hizo de padrastro suyo. La postguerra significó hambre, privación, un viaje en vano a América, donde el verdadero padre la rechaza. Inge habría revelado estas vicisitudes sólo en años recientes. Y siempre a su manera, transformando la tragedia en oportunidad”.
De su carrera profesional se sabe, en cambio, mucho. Como han contado muchos periódicos en estos días, a pesar de las dificultades, con audacia y espíritu de lucha, Inge se atrevió con solo 22 años, en 1.952, en el incierto mundo de la fotografía, comenzando primero en Hamburgo y después en New York con fotos e interesantes “scoop” y encontrando y estrechando amistad con algunos de entre los más grandes personajes, de Picasso a Chagall, Hemingway y García Márquez. Gracias a su iniciativa fue capaz de inmortalizar a “iconos del cine” como Greta Garbo, Sofia Loren y Anna Magnani y políticos célebres, desde John Kennedy a Churchill o el ditador cubano Fidel Castro. Y desde los años `70, su carrera se orientó cada vez más hacia los libros y el mundo editorial, convirtiéndose en su principal actividad. Parecía un signo del Destino que los escritores conocidos de jóvenes pasaran por su escritorio para ser publicados bajo su dirección.
Después de la misteriosa y repentina desaparición del esposo*, al que estuvo unida por 12 años de matrimonio, demostró gran talento de dirección y empresarial dirigiendo en solitario la editorial, que se convierte en cada vez más sólida y ampliamente conocida y reconocida por las más diversas franjas de público, Partiendo de los ideales de izquierdas del esposo Giangiacomo, entre las primeras publicaciones de la editorial estuvieron clásicos literarios como "El Gatopardo", de Tomasi Di Lampedusa y "El Doctor Zivago", de Pasternak. Esta pubblicación fue particularmente valiente porque el texto había sido censurado por el régimen comunista en Rusia y tuvo enorme éxito, convirtiéndose en el célebre film de 1.965 con Omar Sharif, Alec Guinness y Rod Steiger.
Una existencia vivida con pasión y entusiasmo, la de Inge Feltrinelli, marcada por elecciones valientes y habitualmente contra corriente por una figura cultural y humana que fue capaz de atraer también a las cumbres institucionales del País, que expresaron su disgusto por su desaparición. Según puede leerse en el sitio de “Il Fatto Quotidiano”, cargos políticos le expresaron sus condolencias al hijo Carlo, desde el Jefe de Estado Mattarella al Presidente de la Cámara Fico.
* https://es.wikipedia.org/wiki/Giangiacomo_Feltrinelli
(10). Levi Montalcini e Israel.
Premio Nobel judeo-italiana, torinese como otro Levi (Primo), pocas personas podrán saber tanto como ella sobre qué cosa es y como funciona el cerebro humano.
Como tantos, como tantas, padeció la incomprensión y quizá el prejuicio.
Un hermoso (científico) libro suyo lleva el nombre – memorable - de “Elogio de la imperfección”.
Si no elogiarla, al menos parece necesario aceptarla. La imperfección, decimos. Sea en personas, sea en países.
¿Cómo veía aquella patria lejana que es para todo judí@ la diáspora? Estas palabras suyas nos hablan de sentimientos. Pero también de lucidez. La lúcida serenidad de los sabi@s. Que por serlo, non son arrogantes ni pretenciosos.
“Israel es para mí una referencia imprescindible, problemático que no lo fuese. Soy contraria a toda forma de intransigencia, de fanatismo …. Querría un Israel en paz, capaz de comprender las razones de los palestinos, de llegar a una solución compartida. Es un país extraordinario, así rico a nivel cultural, científico, y me siento orgullosa, aunque yo me sienta por encima de todo italiana. He roto las relaciones con varios amigos porque me sentí herida por su posicionamiento en las discusiones sobre Israel, aunque existan muchos aspectos de la política israelí que no comparto. Pero eso no agrieta mi apego al País. Como ya he tenido ocasión de decir es fácil desde lejos expresar reservas o juicios, mientras Israel vive como una fortaleza asediada”.
(11). Vera Vigevani Jarach.
1) Vera Vigevani Jarach, de la Shoah a la dictadura argentina.
Publicado el 16-2-2018 en la web de UGEI. Traducido por Administrador; original: aquí: http://www.ugei.it/vera-vigevani-jarach-dalla-shoah-alla-dittatura-argentina-lincontro-con-ugei-e-joi-a-milano
Encuentro con UGEI y JOI en Milano (CARLOTA MICAELA JARACH, Presidenta de “Unione Giovani Ebrei d’Italia”, la Unión de Jóvenes Judíos de Italia).
Una foto un poco borrosa, para una experiencia más que nunca viva.
Ayer ha sido una tarde especial, la que pasamos con Vera Vigevani Jarach: con una rara lucidez, se ha mostrado enseguida preocupada de los reapariciones fascistas italianas, europeas, mundiales, preocupada de aquello que vuelve a ver como tan familiar. Silencio e indiferencia, son estos los responsables de todo totalitarismo, que deben ser combatidos con fuerza, alienta Vera. Ella, ahora noventaañera, huida de las leyes raciales cuando aun no había acabado la escuela elemental, hacia la lejana Argentina, durante la dictadura militar (“y civil”, subraya Vera), de esta recibe otro luto. Su única hija, de dieciocho años, es víctima de un vuelo de la muerte y Vera se convierte en una de las más activas madres de la Plaza de Mayo, y hace de esto la causa de su vida.
Ayer tarde Vera nos ha contado, entre tantas cosas, que más de dos mil de los treinta mil desaparecidos eran de familia hebrea: a ellos fue reservado un tratamiento, si cabe, aun más duro.
Estoy personalmente muy orgullosa de haberla invitado a hablar; y en este breve espacio quería agradecer públicamente a JOI por este primer evento juntos, y por el óptimo trabajo en equipo, Daniele Zuffanti por haber hecho posible el encuentro con Vera, y Magazzino Musica por habernos acogido.
Y un sentido gracias a las más de cien personas que han quedado, como yo, por más de dos horas escuchando una Donna con d mayúscula. Ha dicho que hace falta creer a los jóvenes y aprender de ellos. Querida Vera, somos nosotros quienes hemos aprendido tanto de ti, y desde hoy contaremos también nosotros tu historia.
2) ¿Quién es Vera Vigevani Jarach?
Esta mujer judía residente en Argentina, vio caer sobre su vida dos dramas del Novecento: la Shoah y la dictadura argentina.
Su abuelo materno, Ettore Felice Camerino, fue detenido y deportado a Auschtwitz, de donde ya no volvió.
Su hija Franca fue secuestrada, desapareciendo en los “vuelos de la muerte” en la Argentina de los años 70.
Nacida el 5 de marzo de 1.928 en la ciudad lombarda de Milano, esta periodista y escritora llegó a Argentina en 1.939 huyendo de las consecuencias de las “leyes raciales” dictadas por el régimen mussoliniano.
Contándose entre las fundadoras de “Madres de Plaza de Mayo”, desde 1.986 forma parte del grupo Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora. También forma parte de la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, así como de la Asociación de familiares de los desaparecidos judíos.
En 1.998, junto a Eleonora Maria Somlensky, recogió en el volumen Tantas voces, una Historia. Judíos italianos en Argentina (1.938-1.948) las historias de los judíos italianos refugiados en Argentina como consecuencia de las “leyes raciales”:
https://www.casadellibro.com/libro-tantas-voces-una-historia-italianos-judios-en-la-argentina-1938—1948/mkt0002881084/4105915
El 16 de octubre de 2008, Massimo Cacciari, alcalde de Venecia, da a un un bosque de la localidad veneciana de Mestre el nombre “Franca jarach” (nombre de la hija de Vera), dedicándolo a todos los desaparecidos.
Bajo la iniciativa de Marco Bechis (guionista y director de cine chileno-italiano, https://es.wikipedia.org/wiki/Marco_Bechis), en 2.013 se dedicó a Vera una serie web para “Il Corriere della sera” titulada Il rumore della memoria. Il viaggio de Vera della Shoah ai desaparecidos. En el primer episodio, ella se presenta así:
“Me llamo Vera Vigevani Jarach y tengo dos historias: soy una judía italiana y he llegado a Argentina en 1.939 a causa de las leyes raciales; mi abuelo se quedó y acabó siendo deportado a Auschwitz. No existe tumba. Después de muchos años, otro lugar, en Argentina, otra historia: mi hija de dieciocho años es secuestrada, llevada a un campo de concentración y es asesinada con los vuelos de la muerte. No existe tumba. Estas dos historias indican un destino común y hacen de mi un testimonio y una militante de la memoria“.
Cuenta con la mayor distinción de orden que otorga la República Italiana: la Ordine al merito della Repubblica italiana.
En los vídeos que se señalan puede conocerse más de la persona y su trayectoria:
– https://www.youtube.com/watch?v=H8f59l0gTk4
– https://www.youtube.com/watch?v=lJS3qBmU_Vs
– https://www.youtube.com/watch?v=l7RyIOi0tVI
– https://www.youtube.com/watch?v=3GC2OkZ7nQs
– https://www.youtube.com/watch?v=MLswteNrumY
– https://www.youtube.com/watch?v=YxxieNA1wdw
– https://www.youtube.com/watch?v=qeW_QwIuJ6I
– https://www.youtube.com/watch?v=xSJvXwZNkd8
(12). D´Alema y el Mossad.
Publicado en el facebook del autor el 10-3-2016. Traducido por Administrador.
FABIO NICOLUCCI.
Dos cosas, y lo digo como persona que comparte desde hace dos décadas la misma cultura política que D’Alema (a parte de la posición sobre Israel, para rebatir la cual he escrito el libro “Sinistra e Israele. La frontiera morale dell’Occidente”, en el que también hablo de D´Alema).
La primera: formar parte del Mossad sería un honor, “El Instituto”, el “Estado profundo” de Israel, fundado por laboristas, y donde está lo mejor de la intelligence y del análisis en el mundo, y grandes competencias.
La segunda, ligada a la primera: esta imagen del Mossad – difundida en la izquierda, de la que D ´Alema se hace transmisor – como si fuese la réplica de los peores servicios italianos transformados en paragolpistas en los años `60, habla mucho de la ignorancia que se tiene sobre Israel en la izquierda. En Israel, el Mossad y los otros servicios de seguridad, ShinBet Y Aman, así como las IDF, están en realidad “escorados” justamente a la izquierda, dado que al contrario que en Italia es la izquierda laborista la que ha construido el Estado y sin excluir toda la Guerra Fría. Tanto es así que están posicionados contra Netanyahu, con el que no comparten la visión del Estado y cuya concepción de la seguridad como “guerra infinita” estiman peligrosa para Israel a largo plazo. Tanto que firman llamamientos contra políticas neoconservadoras, muchos ex jefes han sido diputados laboristas y muchos se han posicionado por una acuerdo sobre el nuclear con Irán, por ejemplo. En 1.999 elaboraron incluso una lista contra Netanyahu, que hizo vencer a Barak, también él, el soldado más condecorado de Israel, laborista.
En definitiva, como con frecuencia en esta etapa se unen prejucicio e ignorancia, le regalaré mi libro**.
* https://es.wikipedia.org/wiki/Massimo_D%27Alema
** http://www.salernoeditrice.it/scheda_libro.asp?id=1940&categoria=83
(13) Mattarella en Jerusalém.
Tomado de texto publicado en LA STAMPA el 31-10-2016. Traducido por Administrador. Puede verse aquí el original:
“Estaremos siempre al lado de Israel cada vez que su derecho a existir sea puesto en duda”.
Mattarella se encuentra con su homólogo israelí Reuven Rivlin: “Entre nuestros dos paises las relaciones son extraordinarias. Vuestra democracia es un modelo para la región".
“Las relaciones entre Italia e Israel tienen raíces en tiempos antiguos, se trata de una larga historia común con relaciones bilaterales extraordinarias”. Tras las últimas polémicas entre los dos países, han llegado las palabras de distensión por parte del presidente de la República italiana Sergio Mattarella para arrojar agua sobre el fuego.
Invitado en Jerusalém por su homólogo israelí Reuvlen Rivlin, el Jefe del Estado italiano ha querido reiterar la gran colaboración entre los dos Países tras la polémica desatada en los últimos días a continuación de la abstención de Italia en la votación de la resolución de la UNESCO sobre los lugares santos en Medio Oriente denominados en árabe y las palabras del viceminsitro de Cooperación regional Ayoob Kara que había definido el terremoto en Italia “un castigo divino” debido justamente a aquella abstención.
“Israel, con su democracia fuerte y vital, constituye un modelo para toda la región - ha dicho Matarella - e Italia estará constantemente de su parte cada vez que su derecho y deber de existir sea puesto en cuestión”.
Una toma de posición clara, la de Matarella, que se agrega a la “preocupación” por el permanente estancamiento en el proceso de paz israelí-palestino que pone en serio peligro la solución de dos Estados para dos pueblos. Un estancamiento - ha dicho además el Presidente de la República - que amenaza con producir “nuevas fases de radicalización de carácter étnico y religioso” y por lo que es necesario trabajar “por el diálogo y la comprensión recíproca”.
Para el jefe del Estado el “terrorismo no tiene justificación alguna. Nosotros estamos de parte de las víctimas y continuaremos combatiendo cada apelación a la violencia”.
(14). Laura Boldrini (presidenta de la Cámara de diputados de Italia) en Jerusalém.
Periodista y política nacida en 1.961 en la región denominada Le Marche (“Las Marcas”), en el centro del Belpaese, Laura Boldrini estudió Derecho en Roma, haciendo su tesis sobre la libertad de prensa. Tras diversos trabajos en el periodismo, en 1.989 comenzó a trabajar en las Naciones Unidas, viajando por los distintos continentes. Siguió viajando por todo el mundo en el periodo en que trabajó para ACNUR (1.998-2.012). Su salto a la política institucional lo daría en 2.013, al ser elegida diputada por Sicilia en las listas de SEL (“Sinistra Ecologia e Libertà”, ecosocialista). Desde esta posición de diputada, sería elegida Presidenta de la Cámara.
Muy activa en el desarrollo de su cargo, en el mismo realizó siempre una labor claramente en favor de los derechos humanos y atendiendo muy particularmente a los colectivos más desfavorecidos.
Estando en el cargo de Presidenta de la Cámara, en 2014 viajó a Israel.
1) El portal del judaísmo italiano MOKED se hacía eco de aquella visita (http://moked.it/blog/2014/01/14/israele-laura-boldrini-in-visita/). En una colaboración de 14 de enero de 2014, firmada por Rossella Tercatin se dice que visitará el Templo y el Museo de Arte judío italiano, y que la visita incluirá también a los Territorios palestinos. La Knesset (Parlamento israelí), el “Peres Center for Peace”, la Universidad de Tel Aviv y el “Yad Vashem” (el Museo del holocausto) serán algunos de los puntos a visitar. En la colaboración para Moked se reproducen declaraciones (significativas) de la misma Boldrini: “recordar, recordar, recordar: este es el más eficaz antídoto frente a quienes todavía hoy ponen en discusión el horror”.
2) De la intervención en el Templo italiano en Jerusalém – dirigiéndose la un público compuesto por miembros de la comunidad italiana en aquella ciudad – da cuenta este vídeo de “Youtube”: https://www.youtube.com/watch?v=6-lf7A2sIZ0. He aquí un resumen:
Reivindica que su relación con la comuidad judía italiana no nace con su cargo – Presidenta de la Cámara -, sino mucho antes. Esta relación se debe a su actividad precedente. Por 25 años trabajó en el campo de los derechos humanos y la ayuda humanitaria, particularmente a refugiados.
Dedicó toda su vida – manifiesta – al respeto por los derechos de todos. Es tarea de la política dar herramientas para que las comunidades puedan comprenderse recíprocamente.
“Todo credo es un elemento de enriquecimiento para el género humano”, manifiesta abiertamente esta mujer claramente orientada hacia la izquierda del espectro político.
Habla de las muchas amenazas que recibe personalmente vía web, clara expresión de intolerancia.
Hace referencia al rastrellamento del ghetto de Roma el 16 de Octubre de 1943 y su profundo significado.
Incide en el inaceptable de la existencia de webs que propagan teorías negacionistas, algo no encajable en la libertad de expresión.
Recalca que esta es su primera visita oficial fuera de la Unión Europea, manifestando no es algo casual. “La paz no tiene etiquetas políticas, los derechos humanos no son de derechas ni de izquierdas, son derechos y punto”, sentencia. Apostar por el diálogo y por la paz, crear puentes; he ahí lo que presenta como su objetivo.
Manifiesta que el mismo día se había reunido con el Presidente de la Knesset, con el Primero Ministro y con el Jefe de la oposición, apostando por que el proceso de paz vaya adelante.
3) Por su parte, la web “ansa.it” refleja así su presencia en Yad Vashem, el conocido cómo “Museo del Holocausto”, en un texto que lleva como título: “Shoah, Boldrini: ricordare”, que se presenta de este modo: “La Presidenta de la Cámara visita Yad Vashem: “Recordar es el antídoto más eficaz contra los que todavía ponen en discusión el horror”. “El Negacionsimo en la web da miedo”:
http://www.ansa.it/web/notizie/rubriche/politica/2014/01/14/Shoah-Boldrini-Gerusalemme-ricordare_9894562.html)
He aquí el texto completo (traducido al español):
“JERUSALÉM. “recordar, recordar, recordar: este es el más eficaz antídoto frente a quienes todavía hoy ponen en discusión el horror”. Lo dijo la presidenta de la Cámara Laura Boldrini – en viaje de Estado a Israel – al acabar la visita al santuario de la memoria Yad Vashem. Una visita que la Boldrini definió como “impactante”.
Boldrini, que en Yad Va-Shem reavivó la llama perenne en honor de los seis millones de judíos asesinados por los nazis, dijo también que el recuerdo es el antídoto mejor contra “quien aun hoy se inspirla en la filosofía que esta por detrás de esta acción que intentó exterminar a un pueblo entero”. Según Boldrini es “importante hacer venir aquí a las escuelas …. debemos llevar a los chicos a este lugar donde debe nacer una conciencia de la que existe mucha necesidad en nuestro País”.
El negacionismo en la web causa miedo. “Causa miedo ver en el País, especialmente en la web, en que medida están difundidas temáticas negacionistas, inspiradas en quien quiere negar la realidad de los hechos. En tiempos de crisis es más fácil el recurso a un enemigo imaginario”, advirtió la presidenta de la Cámarla Laura Boldrini al acabar su visita al Museo de la Shoah Yad Va-Shem, subrayando que “no se puede” tolerar esto. “Debe hacerse algo – dijo – para darle fuerza a la memoria””.
4) Pero antes de su visita a Israel, ya como Presidenta de la Cámara, ya había hecho una visita, en abril de 2013, a la comunidad judía de Roma. En una colaboración también en MOKED, el 12 de abril se daba cuenta de este hecho de este modo, traduciéndolo aquí desde el italiano al español:
(http://moked.it/blog/2013/04/12/boldrini-incontra-ucei-e-comunita-ebraica/):
“Democracia, derechos, solidaridad social, proceso de paz en Medio Oriente, lucha contra el racismo y el cybercrimen. Temas que estuvieron en el centro del encuentro entre la Presidenta de la Cámara de diputados Laura Boldrini y los dirigentes del judaísmo italiano y romano. La acogió en las salas comunitarias el presidente de la “Unione delle Comunità Ebraiche Italiane” Renzo Gattegna, el Presidente de la Comunidad judía de Roma Riccardo Pacifici y el rabino jefe rav Riccardo Di Segni. Junto a numerosos representantes de ambos Consejos. Por la UCEI* estuvieron presentes el vicepresidente Roberto Jarach, los asesores Victor Magiar y Raffaele Sassun, y la consejera Elvira Di Cave. Después de un coloquio en la estancia del rabino jefe, la visita al Templo Mayor y al Museo judío. En la ocasión, la presidenta Boldrini reiteró el propio compromiso personal en la lucha contra lo negacionismo y la difusión de odio y racismo a través de la red”.
* “Unione Giovani Ebrei d¨Italia”.
(14). Matteo Renzi.
1) Mateo Renzi. Brigata Ebraica.
El 25 de abril en Italia es la fiesta de la libertad. Por tanto, una fiesta bellísima. Por desgracia este año - más de lo habitual - algún sujeto incalificable trató de convertirla en una pelea. En Milano han intentado como en el pasado expulsar a la Brigata Ebraica del desfile: honor a aquella Brigada que ha luchado por nuestra libertad. Y bravo a los muchachos de los Giovani Democratici* Milano que han hecho de cordón durante el desfile. En Nápoles, respresentantes de una lista civil han insultado y conminado a dejar el desfile a la candidata a alcaldesa por el PD Valeria Valente: gente que piensa poder tomar como rehén el 25 de abril, no dándose cuenta que la fiesta de la libertad es por definición el lugar menos indicado para mezquinos actos de intolerancia. Pero me ha impresionado también una representante municipal de Firenze, del movimiento 5 Estrellas. Ha dicho que el 25 de abril “es un día de luto nacional porque Italia es nuevamente ocupada por gente malvada y sin escrúpulos, mucho peor que en el 1900”.
Qué tonos alucinantes ¡¡
Y decir que nosotros hacemos todo lo posible para respetar a los adversarios y por hacer del 25 de abril la fiesta de toda la Italia libre y liberada.
Pero cuando el odio por los adversarios supera incluso el sentido del ridículo nos damos cuenta de que no podemos hacer más que una cosa: continuar trabajando con tenacidad, para hacer de Italia un País civil con mayoría y oposición que se confrontan sin insultarse. Continuaremos haciendo todo para que esto sea así.
* Juventudes del Partito Democratico (PD).
Facebook de Renzi (27-4-2016)
2) La misión del Premier Renzi. “Italia e Israele, destino comune”.
Publicado en la página de MOKED (IL PORTALE DELL ‘EBRAISMO ITALIANO). Puede accederse al original aquí: http://moked.it/blog/2015/07/22/la-missione-del-premier-renziitalia-israele-destino-comune/
Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=E3EaFypj9_4
Una intervención centrada en subrayar la sólida relación con Israel, la ligazón con el judaísmo italiano y con la Memoria. Desde los asientos de la Knesset, el Primer ministro italiano Matteo Renzi recibió un largo y sentido aplauso por el discurso pronunciado en las últimas horas en el hemiciclo israelí, tocando muchos aspectos, entre los cuales la amistad de décadas entre los dos países. “Israel no existe a causa de la Shoah sino a pesar de la Shoah. Israel no tiene sólo el derecho de existir, sino también el deber de existir. También para mis hijos”, afirmó en uno de los pasajes el premier, recordando después que, “vuestro destino es nuestro destino, vuestra seguridad es nuestra seguridad, juntos construimos un mundo mejor”. Renzi subrayó aun más veces que Italia e Israel tienen un destino común y que es indisoluble su ligazón. Así como es indisoluble la que existe entre Italia y su mundo judío, del cual el Primer Ministro recordó la importancia, saludando al presidente de la Unione delle Comunità Ebraiche Italiane Renzo Gattegna, presente en la Knesset y parte de la delegación del Jefe del gobierno en Israel. Pero diversas fueron las sugerencias procedentes del judaísmo italiano en respuesta a Renzi, que en las horas precedentes se encontró con el Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu y con el presidente del Estado Reuven Rivlin. Figuras como rav Elio Toaff, Enzo Sereni, Nedo Fiano, fueron citadas por el premier como ejemplo de dignidad y coraje. “Toda rabà, grazie mille”, el agradecimiento de Renzi dirigido a la Brigata Ebraica. Hombres extranjeros y desconocidos, recordó el jefe de gobierno italiano, “que combatieron para liberar a mis abuelos y a mis padres”. De aquellos hombres, estaba presente en la Knesset a sus 92 años Asher Dishon, invitado por Renzi a Italia para contar su experiencia.
Entre los numerosos temas tocados, también un recuerdo de su Firenze y particularmente en la relación construida a lo largo de los años con la Comunidad judía de la ciudad y con el rabino jefe Joseph Levi. Respecto a la historia florentina, Renzi también reivindicó la acción salvadora de Emanuele Pacifici así como el ejemplo positivo de Gino Bartali, el campeón reconocido Justo entre las Naciones por el Yad Vashem. Respecto a aquellas páginas de la historia, las más negras del Novecento italiano, el Primer Ministro recordó también las leyes racistas de 1.938, pidiendo públicamente perdón por las medidas que “hacen aun descender un manto de vergüenza sobre mi nación”. “La Shoah es parte integrante de nuestra identidad de ciudadanos italianos y europeos - había afirmado ayer en el curso de la visita al Yad Vashem de Jerusalém con el ministro israelí Naftali Bennett y junto al presidente de la UCEI Gattegna -, tenemos la responsabilidad del recuerdo y del compromiso cotidiano, día a día, contra el antisemitismo, verdadera amenaza para la paz, a través de la educación de las nuevas generaciones”.
Respecto a la actualidad más inmediata, no podían faltar las referencias al acuerdo iraní y a las negociaciones de paz con los palestinos. En relación a lo primero, Renzi habló de un “compromiso útil para el futuro de la región”, aunque sea necesario “verificar día a día, momento a momento, su implementación.” “Ningún compromiso es, en cambio, posible en relación con el futuro de Israel”, quiso aclarar después el premier, reiterando el compromiso de Italia con la seguridad del Estado hebraico. “Vuestra seguridad es nuestra seguridad”. Un tema, este último, traído también en relación a la cuestión palestina. “La paz será posible sólo con dos Estados y dos pueblos - afirmó Renzi -. Y como le diré también al líder de la ANP Abu Mazen, sólo si es garantizada la plena seguridad de todos”. “Personas de todo el mundo vienen a Jerusalém para rogar por la paz - continuó el premier - pero rogar no es bastante, debemos construirla”. Hubo también espacio para una reflexión sobre una de las problemáticas más actuales que Israel debe afrontar, la cuestión del boicot. “Quienes piensan en boicotear a Israel no se dan cuenta de que están boicoteándose a sí mismos, de que traicionan su propio futuro. Podemos tener opiniones diferentes, ha sucedido y continuará sucediendo. Pero Italia estará siempre en primera línea en el forum europeo e internacional contra toda forma de boicot estéril y estúpido”.
(22 de julio 2015).
(15). Vendola. Israel. Desde la Puglia mirando a Oriente.
“En estos años construimos importantes ocasiones de reapropiación de las raíces del judaismo que están dentro de la historia de la Puglia”. De esta manera se expresaba el presidente Nichi Vendola, al margen del encuentro tenido con el embajador israelí en Roma, Ghideon Meir. “Con el Festival de la Cultura judía – explicó Vendola – producimos una semilla, porque aquel evento contenía en sí la idea de que las relaciones económicas, comerciales, institucionales, deben insertarse en un contexto de conocimiento de las culturas, de las costumbres y de amistad entre los pueblos”. “Después – continuó el gobernador – existe una gama enormemente variada y rica de posibilidades de relaciones. Israel es un País que hizo inversiones extraordinarias, ya desde su nacimiento, en innovación. Un País que transformó áreas desérticas en lugares productivos y en jardines, un País que le hace frente al tema mundial del ciclo del agua, de la energía, de los residuos, con prácticas de vanguardia. Pienso en la posibilidad de desarrollar reciprocamente las actividades turísticas y la tutela y valorización del patrimonio cultural”.
Repubblica – importante medio italiano – reproducía las palabras del presidente de la Puglia – región Sudoriental italiana que ocupa el taco de la bota -, Nichi Vendola, en su edición del 29 de Abril de 2.011, con ocasión de la visita a aquella región del entonces embajador israelí en Italia.
Puede verse aquí dicha edición de Repubblica:
Y en el enlace siguiente un vídeo que da cuenta de aquel encuentro:
https://www.youtube.com/watch?v=P92N8gT1ZcU
Efectivamente, Israel es uno de los motores de innovación del mundo actual. Por ejemplo, véase el artículo de este mismo blog titulado “Innovación israelí”.
Verdad objetiva que comparte también otro hombre que cabe considerar en la izquierda como Rafael Correa, ex-premier ecuatoriano: https://www.youtube.com/watch?v=3Tn2HWGX8rM. Que comparte en el sentido de considerar a aquel país mediooriental un ejemplo de capacidad de progreso y creatividad, no de avalar todas las políticas de aquel Estado.
Si, estamos hablando de un hombre de izquierdas que no tiene complejos en recibir a un embajador de Israel. Porque considera que la región que preside tiene mucho que aprender de determinadas experiencias israelíes. Que hay campos en los que es un referente. Algo difícilmente concebible, por ejemplo, en el Estado Español. Ya sea el hecho de considerar referente a Israel en nada, o sea en reunirse con un embajador/a de aquel país.
Y efectivamente, Vendola es un hombre (claramente) situado en la izquierda política. Nacido en el seno de una familia comunista, y militante también él del PCI desde su juventud, este particular político – gay y católico simultáneamente – pasó a militar en el partido “Rifondazione Comunista” después de la desaparición del PCI.
En su día vivió escoltado a causa de sus acusaciones anti-mafia. En 2005, sorprendentemente en el Sur del Belpaese, un comunista accede a la Presidencia de una región (la Puglia) después de las correspondientes elecciones. Sería presidente regional hasta 2015, nada menos que 3 mandatos – lo máximo permitido -.
Antes, en enero de 2.009, había abandonado el PRC para participar en la creación del que sería SEL – Siniestra Ecologia e Libertà, Organización de la que sería el máximo dirigente (Presidente), entrando por primera vez en la Cámara italiana de diputados/as en 2.013. En 2.017, la Organización confluiría en una nueva fuerza: Sinistra italiana.
Algunos de sus discursos son particularmente intensos: “Barbari” (https://www.youtube.com/watch?v=xphAo7lvmn8&w=560&h=315%5D) y un memorable: “Elogio alla bellezza” (https://www.youtube.com/watch?v=lmXK1GjHEzc .
Lo dicho, este político del “profundo Sur”, que múltiples veces ha recibido insultos homófobos – particularmente cuando manifestó su intención de adoptar un hijo con su pareja -, fue capaz de pensar que Israel es un país del que puede aprenderse bastante. Aunque pueda ser criticada su acción gubernamental.
Otros/as, instalados en el mantra del boycot – y tantas veces de la intolerancia – no soportan la libertad de espíritu, encadenando tópicos y visiones unilaterales que nunca nada hacen por resolver conflicto alguno:
(16). Pasolini e Israel. 1967.
“En el número de abril de 1.967 de Nuovi argomenti, Pier Paolo Pasolini publica algunas poesías en defensa del Estado de Israel y una carta muy polémica en los debates de la izquierda, que había tomado una prejuiciosa posición contra Israel. Es un texto a releer también porque muestra cuanto estaba lejos Pasolini de toda visión maniquea del mundo”.
Es lo que textualmente podemos leer en el blog (en italiano) CESIM-MARINEO y concretamente en este enlace:
https://cesim-marineo.blogspot.com/2015/11/pasolini-difende-israele.html
Compagni, perché non capite, se preguntaba el cineasta y poeta italiano. “Compañeros, ¿por qué no comprendéis?”. Y decía así PPP:
“Juro sobre el Corán que yo amo a los árabes casi como a mi madre. Estoy en negociaciones para comprar una casa en Marruecos y marchar para allá. Ninguno de mis amigos comunistas lo haría, por un viejo, ya tradicional y nunca admitido odio contra los subproletariados y las poblaciones pobres. Además, quizá todos los literatos italianos puedan ser acusados de escaso interés intelectual por el Tercer Mundo: no yo. En fin, en estos versos, escritos en el 63, como es demasiado fácil observar, se concentran todos los motivos de crítica a Israel de los que ahora está llena la prensa comunista. He vivido, entonces, en el 63, la situación judía y la jordana de un lado y el otro de la frontera. En el Lago Tiberíades y sobre las orillas del Mar Muerto he pasado horas parecidas únicamente a aquellas del 43, 44: he comprendido, por mímesis, qué es el terror de ser masacrado en masa. Tanto como para tener que expulsar las lágrimas en el fondo de mi corazón demasiado tierno a la vista de tanta juventud, cuyo destino parecía ser sólo el genocidio. Pero he comprendido también, después de pasar allí algún día, que los israelíes no se habían resignado a tal destino. (Y así, además de mis viejos versos, llamo ahora también a declarar a Carlo Levi, a quien en la noche siguiente al inicio de las hostilidades, ha dicho que no había que temer por Israel, y que los israelíes en quince-veinte días estarían en El Cairo). Es por tanto desde una mezcla de piedad y de desaprobación, de identificación y de duda desde los que nacen estos versos de mi diario israelí. Ahora, en estos días, leyendo l’Unità he sentido el mismo dolor que se siente leyendo el más mentiroso periódico burgués. ¿Es posible que los comunistas hayan de hacer una elección tan nítida? ¿No era justamente esta la ocasión para “escoger con dudas” que es la única humana de todas las elecciones? ¿El lector de l’Unità no habrá crecido? ¿No habría finalmente pensado –y es lo mínimo que puede pensarse-, que nada en el mundo puede dividirse en dos? ¿Y que él mismo es apelado a decidir sobre su propia opinión? ¿Y por qué, en cambio, l’Unità ha conducido una verdadera campaña para “crear” una opinión? ¿Quizá porque Israel es un Estado nacido mal? Pero ¿qué Estado, ahora libre y soberano, no ha nacido mal? ¿Y quién de nosotros, además, podría garantizar a los Judíos que en Occidente ya no habrá nunca más un Hitler o que en América no habrá nuevos campos de concentración para drogadictos, homosexuales o judíos? ¿O que los judíos podrán continuar viviendo en paz en los países árabes? ¿Quizá pueda garantizar esto el director de l’Unità, o Antonello Trombadori o cualquier otro intelectual comunista? ¿Y no es lógico que quien no puede garantizar esto, acepte, al menos en su corazón, el experimento del Estado de Israel, reconociendo su soberanía y libertad? ¿Y qué ayuda se da al mundo árabe fingiendo ignorar su voluntad de destruir a Israel? Esto es, fingiendo ignorar su realidad. ¿No saben todos que la realidad del mundo árabe, como la realidad de gran parte de los páíses en vías de desarrollo - incluida, en parte, Italia - incluye clases dirigentes, policías, magistraturas, indignos? ¿Y no saben todos que, del mismo modo que es necesario distinguir la nación israelí de la estupidez del sionismo, también es necesario distinguir a los pueblos árabes de la irresponsabilidad de su fanático nacionalismo?
El unico modo de ser verdaderamente amigo de los pueblos árabes en este momento no es seguramente ayudarles a comprender la política enloquecida de Nasser, que no digo la historia, sino el más elemental sentido común, ha ya juzgado y condenado. ¿O la de los comunistas es una sed inaciable de autolesionarse? ¿Una invencible necesidad de perderse, tomando siempre el camino más obvio y más desesperado? ¿De modo que el vacío que separa a los intelectuales marxistas del partido comunista deba hacerse cada vez más incolmable?
El texto se publicó en “Nuovi Argomenti” numero 6, abril-junio 1967.
POESÍA
Y de la prosa a la poesía. Tenemos (en fecha posterior a aquel artículo) el poema Ah, miei piedi nudi…»
Nos hemos permitido traducirlo desde el original que hemos leído en el blog “videotecapasolini.blogspot.com.es”.
Dice algo así como:
“¡Ah, mis pies desnudos, que camináis
sobre la arena del desierto¡
Mis pies desnudos, que me lleváis
allá donde hay una única esencia
y donde no hay nada que me proteja de ninguna mirada ¡
Mis pies desnudos
que habéis decidido un camino
que yo hoy sigo como en una visión
tenida por los padres que han construido
en el ’20, mi villa de Milano, y por los jóvenes
arquitectos que la han completado en el ’60 ¡
Como ya para el pueblo de Israel o el apóstol Pablo,
el desierto se me presenta como aquello
que, de la realidad, es lo único indispensable.
O, aun mejor, como la realidad
absolutamente despojada de su esencia
así como se la representa quien vive, y, alguna vez,
la piensa, aun sin ser un filósofo.
No existe de hecho, aquí alrededor, nada
más allá de lo que es necesario:
la tierra, el cielo y el cuerpo de un hombre.
Tan loco, insondable o etéreo
sea el horizonte oscuro, su línea es UNA:
y cualquier punto suyo es igual a otro punto.
El desierto oscuro que parece resplandecer
es tanta su dureza azucarada,
y la Cabidad del cielo, inolvidablemente azzurra,
cambian siempre pero son siempre iguales.
Bien. ¿Y qué decir de mi?
¿De mi, que estoy de donde era, y era de donde estoy,
autómata de una persona real
mandado al desierto a caminar por ella?
YO ESTOY LLENO DE UNA PREGUNTA QUE NO SÉ REPONDER.
¡ Triste resultado, si este desierto lo he elegido yo
como el lugar verdadero y real de mi vida ¡
¿Aquel que buscaba por las calles de Milano
es el mismo que busca ahora por los caminos del desierto?
Es verdad: el símbolo de la realidad
tiene algo que la realidad no tiene:
eso representa todo su significado,
y sin embargo añade por su misma
naturaleza representativa un significado nuevo.
Pero -no ciertamente como para el pueblo de Israel o el apóstol Pablo
este significado nuevo, me permanece indescifrable.
En el profundo silencio de la evocación sagrada,
me pregunto ahora si, para andar en el desierto,
no sea necesario haber tenido una vida
ya predestinada al desierto; y si, en todo caso,
viviendo en los días de la historia -así menos bella,
pura y esencial que su representación-
no sea necesario haber sabido responder
a las infinitas e inútiles preguntas
para poder responder, ahora,
a esta del desierto, única y absoluta.
¡ Mísera, prosaica conclusión,
-laica por imposición de una cultura de gente oprimida-
de un relato comenzado trayendo a Dios ¡
Pero, ¿qué prevalecerá? ¿La aridez mundana
de la razón o la religión, desperdiciada
fecundidad de quien vive dejado atrás en la historia?
Por tanto, mi rostro es dulce y resignado
cuando camino lentamente-
asfixiado y chorreante de sudor,
cuando corro
lleno de un temor sagrado,
cuando miro en torno a esta unicidad sin fin-
infantilmente preocupado,
cuando observo, bajo mis pies denudos,
la arena sobre la que resbalo o me alzo.
Igual, justamente, como en la vida, como en Milano.
¿Pero por qué, de repente, me detengo?
¿Por qué miro fijamente hacia delante de mi, como si viese algo?
¿Mientras no existe nada nuevo más allá del horizonte oscuro,
que se dibuja infinitamente diferente e igual,
contra el cielo azzurro de este lugar
imaginado por mi pobre cultura?
¿Por qué, fuera de mi voluntad,
mi cara se contrae, las venas
del cuello se inchan,
los ojos se me llenan de una luz radiante?
¿Y por qué el grito, que, después de algún instante,
me sale furioso de la garganta,
no añade nada a la ambigüedad que hasta ahora
ha dominado este mi andar en el desierto?
Es imposible decir qué raza de grito
sea el mío: es verdad que es terrible
-tanto como para desfigurarme las facciones
haciéndolos similares a las fauces de una bestia-
pero es, de algún modo, alegre,
tanto como para reducirme a un niño.
Es un grito hecho para provocar la atención de alguien
o su ayuda; pero también, quizá, para maldecirlo.
Es un grito que quiere hacer saber,
en este lugar deshabitado, que yo existo,
o, que no solamente existo,
sino que soy. Es un grito
en el que en el fondo de la ansiedad
se siente algún acento de esperanza;
o un grito de certeza, absolutamente absurda,
dentro de la que resuena, pura, la desesperación.
De todos modos, esto es seguro: que cualquier cosa
que este grito mío quiera significar
es algo destinado a durar más alla’de todo posible fin“.
Hasta aquí las palabras de PPP. Su prosa y sus versos.
Palabras siempre intempestivas, de quien hizo del criterio propio un modo de estar en el mundo.
Discrepa entonces, Pasolini, del Partito (con mayúsculas, claro).
Palabras resultado de la experiencia, del conocimiento apoyado en la vivencia, como nos dice en “Compagni, perché non capite?”. Alguna frase es equívoca, resalta como contradictoria con el conjunto de aquel relevante texto, escrito desde la desazón, desde el desasosiego. Nos referimos a la “estupidez del sionismo”. ¿Qué habrá querido decir PPP con esta expresión, chocante con el resto del contenido del artículo? ¿Aludirá acaso a la estupidez de toda forma de nacionalismo, entre las que, sin duda, se halla el sionismo? ¿Querrá decir más bien la política israelí, la expresión fáctica, concreta, del sionismo en un momento dado? ¿Usará la técnica de dar razón en parte al oponente teórico a modo de táctica para poder criticar el conjunto del razonamiento de dicho oponente? Oponente que, son, claro, “los suyos”. En todo caso la expresión es llamativa en el conjunto, se da a diversas interpretaciones, pero cualquiera de ellas que se haga debe incluirse y dotarse de sentido en el conjunto del texto, en su integridad y significado.
Sobre ello, en un artículo publicado en la página 3 de “L ‘opinione” (6-11-2005), conmemorando los 30 años del asesinato de Pasolini, Dimitri Buffa comenta lo siguiente: “Si excluimos la referencia a la “estupidez” del sionismo, excusable si consideramos el texto en su conjunto, podemos tranquilamente afirmar que Pasolini, más allá de cualquier juicio literario, fue un intelectual honesto y profético”. Añadiendo: “Invitamos a nuestros lectores a enviar este artículo, ampliamente desconocido, a periódicos, amigos, difundirlo lo más posible, particularmente en estos días en los que se conmemoran los 30 años del asesinato de Pasolini”. Manifestando necesario republicar el texto pasoliniano para enfrentarse a lo que Buffa llama “los mitos anti-israelíes de la izquierda”.
Hay una clara tradición de intelectuales de izquierda italianos reivindicadores de la cultura judía, como la hay de un número significativo de personajes relevantes que desde el mundo de la cultura y desde la izquierda se han desmarcando con el filoarabismo tan típico en la izquierda occidental, particularmente tras la llamada “Guerra de los 6 días”. En este blog ha quedado constancia, por ejemplo, de las posiciones de escritores como Erri de Luca. El mundialmente conocido Roberto Saviano (en “Per la veritá, per Israele”) también muestra la perplejidad por el injusto trato dispensado a la realidad que Israel es. También hemos dedicado alguna página a Alberto Terracina, cuya trayectoria vital muestra un compromiso muy claramente escorado a sinistra. Lo mismo que éste, en “Il gioco dei regni” Clara Sereni (un apellido absolutamente referencial en la tradición partisana italiana) expresa igualmente este desgarro, como en el artículo de la misma autora “La culpa de ser hebrea”. En “Israele e la sinistra”, Matteo di Figlia reflexiona en profundidad sobre esta anomalía.
(17). El conmovedor recuerdo del niño Camilleri: “David, mi amigo judío”
Publicado en la web “illibraio.it” el 26-1-2016. Traducido por Administrador, aquí puede verse el original: http://www.illibraio.it/camilleri-amico-ebreo-317753/
ANDREA CAMILLERI.
Cuando en 1.938 el fascismo promulgó las leyes raciales yo tenía trece años y cursaba la terza gimnasio. Desde el primer año había estrechado amistad con un compañero de clase que se llamaba David Perna, pero al que todos, quién sabe por qué, llamaban Pippo. Una mañana, al final de las clases, Pippo me llamó aparte y me dijo que desde el día siguiente ya no iría a la escuela. Dado que era hijo de un ferroviario, pensé que su padre habría sido trasladado a otro lugar. Quise confirmación: “¿Tu padre ha sido trasladado?”, le pregunté.
“No, - respondió -, ni siquiera papá podrá ya trabajar”.
“Pero ¿por qué?”
Tenía una sonrisa muy amarga.
“Porque somos hebreos”. Nos abrazamos.
Volví a casa a la hora del amuerzo y enseguida, después de haber dicho a papá y a mamá que mi amigo Pippo ya no iría nunca más a la escuela porque era hebreo, pregunté a papá qué significaba eso, porque hasta aquel momento yo era francamente desconocedor de las leyes raciales. Papá había sido escuadrista marchando sobre Roma, es decir que era un perfecto fascista de primera hora; pero al oir aquella pregunta mía se alteró visiblemente, su cara se puso roja y me dijo unas palabras que no he olvidado jamás y de las cuales le estoy eternamente agradecido: “No es cierto que los hebreos sean distintos de nosotros, son exactamente como nosotros. Esta historia de la raza, Mussolini ha debido ponerla en práctica solo para alinearse con su amigo Hitler. Tú no debes creerlo. Y no te dejes convencer de otra cosa”.
Naturalmente, en los años siguientes no tuve más noticias de Pippo; pero cuando, acabada, la guerra, comenzamos a leer sobre el Holocausto y, peor aun, vimos los documentales sobre los campos de concentración y de exterminio de los nazis, la imagen de mi amigo Pippo comenzó a atormentar mis días y mis noches, lo confieso con toda sinceridad. Algunas veces me despertaba de golpe en plena noche preguntándome qué final habría tenido mi amigo, si habría sido capturado por los alemanes y enviado a uno de los horribles campos, o si de algún modo habría sido capaz de sobrevivir. Me puse en contacto telefónico desde Roma con algún antiguo compañero de escuela: nadie supo darme noticias de Pippo. Tenía una vieja foto de grupo de la segunda de gimnasio: en aquella foto él y yo estábamos sonrientes uno al lado del otro. Cada cierto tiempo la veía. El recuerdo de mi amigo hebreo desaparecido en la nada estuvo siempre presente en mi memoria.
A finales de los años Ochenta, un espectáculo mío preparado en el teatro griego de Tindari, Il ciclope di Euripide, traducido al dialecto siciliano por Luigi Pirandello, llegó a Roma al Teatro Tenda, que entonces estaba en Piazza Mancini. En la capital, la representación tuvo de entrada un buen éxito y yo cada tarde, dos horas antes de que se iniciase el espectáculo, me desplazaba al teatro para controlar un poco si todo estaba en orden y un poco para informarme con las taquilleras de como andaba la afluencia de público. La tarde de la quinta función, una de las taquilleras me dijo que había un señor que había preguntado por mi y que, habiendo sabido que yo llegaría en poco tiempo, se fue avisando de que volvería.
No había dicho su nombre.
Apenas había acabado de hablar cuando la taquillera me señaló a un hombre que estaba entrando.
“He aquí, es él”.
Fui a su encuentro: era un perfecto desconocido.
“Soy Andrea Camilleri, ¿me buscaba?”.
El hombre, que era de pequeña estatura, muy bien vestido, me miró de arriba abajo, no respondiendo inmediatamente a mi pregunta. Después, por su parte, pregunta: “¿Vd es Nené Camilleri?”.
“Si – respondí -, ¿pero quien es Vd?”.
Por sorpresa, el hombre me lanzó los brazos al cuello, me apretó fuerte, me dijo al oído: “Soy Pippo Perna”.
Y nos reencontramos los dos abrazados con lágrimas en los ojos.
“Estoy de paso”, me dijo. “Tengo dos horas de tiempo”.
De común acuerdo fuimos a un café próximo, nos sentamos a una mesa. Me contó que en el 38 habían dejado Agrigento, que con su padre y su madre fueron a refugiarse junto a un tío que tenía campos en la Sila, en Calabria. Su padre había trabajado en los campos del hermano, su madre se había puesto a hacer de modista, y así habían logrado sobrevivir. Él había continuado estudiando tomando lecciones privadas del párroco del pueblo, donde todos fingían no saber que la familia Perna era hebrea. Así fueron capaces de ocultarnse. Él, acabada la guerra, había hecho todos los exámenes que no había podido realizar durante el fascismo, después se inscribió en la Universidad, donde se licenció en ingeniería. Habia venido a Roma por negocios, cuando había visto un cartel teatral con mi nombre.
En dos horas nos contamos frenéticamente todo aquello que había sucedido en nuestras dos vidas. Tenía un tren para Milano, lo acompañé a la estación. Quedamos hablando hasta que un largo silbido anunció la partida del tren; nos miramos conmovidos, volvimos a abrazarnos. Después él entró en el compartimento y quedamos saludándonos con la mano hasta que desapareció de mi vista.
Desde aquel momento Pippo desapareció de mis sueños.
(18). “¿El maestro? Para nosotros es Ennio”. La emoción de la Italia judía.
Publicado en la web de MOKED (Portal del judaismo italiano) el 1-3-2016. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
http://moked.it/blog/2016/03/01/il-maestro-per-noi-e-ennio-lemozione-dellitalia-ebraica/
“El arte no muere y, entonces, el suyo es un vínculo vivo. ¡ Qué gran alegría nos has regalado, Ennio ¡”. Se emociona Alan David Baumann al recordar la extraordinaria sociedad que durante casi 60 años unió al Maestro a su madre, la pintora Eva Fischer, nombre ilustre de la Italia de postguerra, además de mensajera partisana y testigo en primera persona de los sufrimientos de los judíos de Belgrado y de los Balcanes bajo el nazifascismo (fueron treinta sus parientes asainados en la Shoah). Pensamientos, recuerdos, emociones que vuelven a aflorar en estas horas de orgullo nacional por el triunfo en los Oscar del gran compositor y alivian el dolor de Alan por la desaparición de Eva, que sesaparició en julio del año pasado a la edad de 95 años.
La amistad entre Morricone y Fischer nace al estar finalizando los años Cincuenta, en un edificio de Via Montecchi en Trastevere. Eva, que no tiene teléfono, se apoyara en la condición de usuario de Ennio (que vive en el piso de abajo). Entre una llamada y otra, con Morricone imposibilitado para componer por las repetidas interrupciones, por las repetidas sesiones de escalones a afrontar multiplicados por n, los dos vecinos de casa captan que tienen mucho en común. Un talento fuera de lo común, sobre todo. Pero también la pasión y la curiosidad por toda forma de expresión cultural.
“Fueron siempre amigos, y su unión se reforzó por la marca del arte. Como a través de cuadros abstractos con los que mi madre quería reproducir la música sinfónica de Morricone. O también a través de las doce piezas dedicadas por el Maestro bajo el título: “Eva Fischer, pittore”. Escribió “pittore” intencionadamente, porque quería reconocer su rasgo fuerte”. Permanece inolvidable en este sentido el encuentro que precisamente Alan llevó a cabo hace algunos años en el Portico d’Ottavia, saldando la unión también en una dimensión judaica.
La música y el arte al servicio de la Memoria. Un desafío que Morricone abrazará también componiendo la música de la fiction de la RAI “Perlasca, un eroe italiano”. “La primera vez que asistí a la obra completa fue en el estreno en primicia en la Cámara de Diputados. Una experiencia inolvidable, también gracias a una banda sonora que emocionaba e implicaba”, explica Franco Perlasca, el hijo del heroico comerciante de Como al que se debe la salvación de muchos miles de judíos húngaros en el tiempo de las persecuciones. “Seguí la producción del film, rodado íntegramente en Budapest en el 2.001. Después vino el montaje de la película. Recuerdo haberla visto en primicia, sin la banda sonora, y producía un efecto extraño: parecía faltar algo. El produtor Carlo Degli Esposti, me confesó que estaba intentando convencer a Morricone de componer la música. Me lo presentó. Finalmente lo conseguí”.
Una colaboración que se reveló vencedora. “Pienso que parte del éxito del film, además de la capacidad de Luca Zingaretti (Giorgio Perlasca) y de todos los otros actores y del director Alberto Negrin, dependió precisamente de la belleza de las músicas de Morricone”, reconoce Franco.
(Adam Smulevich twitter @asmulevichmoked).
Vídeo: Perlasca, un eroe italiano (2002) Un Canto Antico (Ennio Morricone):
https://www.youtube.com/watch?v=E8PD0va3kao
Vídeo: Gam Gam- Jona che visse nella balena:
https://www.youtube.com/watch?v=XbmrbK2pwTA&t=85s
(19). Erri de Luca e Israel.
“Encuentro escrito en alguna parte que Palestina está bajo ocupación desde hace 70 años. ¿Por qué solo 70? Estaba ocupada antes por los ingleses, antes aun por Jordania, antes aun por el Imperio Otomano. Palestina ha sido siempre una región ocupada. Centrarse sólo en las últimas décadas manifiesta una voluntad de omisión.
¿Se es sionista porque se admite la evidencia histórica del Estado de Israel? Quien aboga por su eliminación es partidario de un exterminio de masa. En aquella procede que existan dos Estados bien divididos, no cero Estados y en su lugar el desierto. ¿A alguien le gusta que muchachitos palestinos vayan a hacerse matar por apuñalar viejitos judíos? Evidentemente, si. No pertenezco a esa categoría. No reconozco voluntad de redención en la emboscada en la acera de un menor de edad, solo una pérdida de aquella vida tomada y lanzada lejos.
Finalmente, hoy en el Mediterráneo la situación de aquellos territorios no es el argumento principal al orden del día. Hoy el Mediterráneo es sacudido por el desarrollo de los acontecimientos en Siria, con las emigraciones de millones de prófugos, en Libia con la presencia del Estado Islámico, en Turquía con las recientes elecciones con efectos dictatoriales y la inmediata vuelta a la guerra civil con los kurdos. La primacía que alguno quiere asignar a la cuestión palestina sirve para distraer la atención sobre las urgencias que más determinan el futuro próximo”.
Lo decía el escritor napolitano (napolitanísimo, digamos) Erri de Luca. Mejor dicho, lo escribía en la red social facebook el 8-2-2015.
Para escándalo de much@s. La gente, a veces, quiere escandalizarse. Hacerse los dign@s es marca distintiva de los impostores/as. De las imposturas. Lo que dice el napolitanísimo escritor parece asumible por cualquier persona con sentido común. A sabiendas de que ese es el menos común de los sentidos. Ya hemos visto en youtube (https://www.youtube.com/watch?v=Av1Iy8hmuI0) una cierta actitud (¿atosigadora?, ¿inquisitorial?) sobre él en relación a ese tema - denso donde los haya - llamado Palestina. El enlace es prueba de ello. Un cierto acoso, ¿o no?
Es un tipo peculiar, Erri de Luca. Nacido en 1950, terminó pronto sus estudios (1968). Sus estudios reglados o regulares, claro. Fue de aquellas gentes que entre finales de los 60 y comienzos de los 70 (años particularmente convulsos en el Belpaese) lo dejó todo por su lucha. Se une al izquierdista Lotta Continua. Fue obrero de los de verdad: trabajó en la FIAT en Torino y en el aeropuerto de Catania. También ejerció como albañil y camionero, llevándolo su vida laboral a diversos puntos de Italia, así como a Francia, al continente africano o a los Balcanes azotados por la guerra allá por los 90 del pasado siglo.
Un hombre, innegablemente, admirable en más de un aspecto. No ha usado su compromiso político para hacerse un curriculum. Fue obrero en el sentido más estricto (y físico) del término. De esos que de verdad creían (ingenuamente, tal vez) que podían cambiar el mundo y no pasan por la vida viviendo en la posse y la impostura. Seguramente muchos de los que critican por sus posicionamientos no han entregado, nos atrevemos a decir, nada de sí mismos. Erri de Luca ha entregado su vida a sus ideales y sus pasiones.
No se inscribió en la Universidad, llegado el día. Pero dedicó sus horas al trabajo y a sus pasiones (políticas y otras). Una palabra lo define: autodidacta. Y una fascinación lo acompaña: la cultura hebrea …. de ese modo (autodidacta) ha aprendido hebreo y yidish. No es poco. Ha traducido textos bíblicos. No es poco, sin duda. En algún sitio he leído que su pasión por la cultura judía derivaba de que cogió la Biblia (entendida como “Antiguo Testamento” + “Nuevo Testamento”, en terminología cristiana) de su madre (creo que era su madre, pero en todo caso sin duda una mujer) … y resultó que la católica mujer había gastado con sus dedos la parte última - el Nuevo Testamento -, de modo que solo pudo leer el Antiguo. Y así quedó Erri por culpa de su ascendiente femenina católica … lector (amante) de la Torah. Amante ateo, seguramente. Pero amante al fin.
Así, entre su extentísima obra se cuentan títulos como Penultime notizie circa Ieshu/Gesù, o In nome della madre. Además de traducir textos bíblicos (como Jonás, Eclesiastés o Ruth) y otros hebreos (como Canto del popolo yiddish messo a morte, de Itzak Katzenelson).
Este amante de la montaña se ha destacado en los últimos tiempos por la oposición al TAV, lo que le valió un proceso penal del que ha salido absuelto. Ya sin militancia política, no cree posible la revolución y se siente parte de una generación derrotada … pero algo queda.
Una pena no haber podido estar en Vicenza un 29 de febrero (un día que solo existe cada 4 años, en este caso en 2016). En ese día, con la cantante israelí Noa, estuvo en el Comunale. Hubiera sido bello verl@s junt@s. Ni el consuelo de youtube tenemos (acabo de comprobarlo) … por ahora. De momento, solo es posible verlos por separado. A él y a ella. Vaya en todo caso una oración. Una oración laica por los pobres de espíritu. Aquellos que pretender negarle el derecho a expresarse a quien daría ejemplo a sus inquisidores de aquello de lo que estos presumen. Lucidez y coherencia, por ejemplo.
Noa en concierto con Erri de Luca (música y poesía).
Publicado por IL GIORNALE DI VICENZA. Traducido por Administrador, puede verse aquí el original:
“EN VIAJE CON ERRI DE LUCA EN LOS CAMINOS DE LA PAZ Y LA POESÍA”.
Cita para el lunes 29 de febrero en el Teatro comunale de Vicenza, que es la primera de las tres fechas italianas, y única en el Veneto, del tour del 2016 de la célebre cantante Noa y su histórico acompañante, el guitarrista Gil Dor, que precisamente en el 2016 celebran sus 25 años de actividad común (el concierto comienza a las 21 h).
Noa, 46 años, cantante y percusionista de origen yemení / israelí / americana, está dotada de una voz angelical y una presencia escénica magnética.
Junto a Gil Dolor, desde siempre su director musical y guitarrista, Noa ha entusiasmado, fascinado y encantado al público de todo el mundo con su único, apasionado e inteligente estilo de escritura y de interpretación. Su talento capturó en el tiempo la atención y el corazón de algunas de las más grandes leyendas de la música de nuestro tiempo, entre ellas Quncy Jones, Sting y Pat Metheny, que produjo su primero álbum internacional, “Noa”, en el 1994.
Noa actuó en el Vaticano ante el papa Juan Pablo II, cantando su versión original del Ave María; fue la única, entre los principales artistas israelíes, en actuar durante la histórica manifestación por la paz en la que fue asesinado Yitzak Rabin; escribió y cantó “Beautiful That Way”, tema principal da banda sonora de “La vita è bella”, el film premio Oscar de Roberto Benigni.
Para el concierto de Vicenza, primero italiano del tour mundial ya en marcha, saldrá al palco con Noa un especial guest excepcional, el escritor Erri de Luca, como voz recitadora. El encuentro de Noa con el autor napolitano se remonta al 2005, periodo en el que la cantante israelí comienza a pensar en el homenaje a la canción napolitana de autor, que verá después la luz en el 2010 con el álbum “Noapolis”.
El encuentro sobre la escena entonces imaginado, se concreta hoy en el palco de Vicenza. Ciertamente que será difícil mantener fuera de las puertas del concierto a centralidad en la que Napoli sitúa a ambos artistas, pero los intereses de los dos corren sobre tantos andenes que se cruzan: la literatura, la emigración, el Mediterráneo, la paz. Por lo demás, es incansable y valiente el compromiso de Noa por la paz en su País, y sus numerosos compromisos de voluntariado en todo el mundo, que le han valido una larga lista de títulos y reconocimientos.
También habrá mucho espacio en el concierto para el último trabajo discográfico de Noa, “Love Medicine”, pero el encuentro de excepción con Erri de Luca se transformará en una especie de viaje en el que música y literatura, música y poesía, caminarán juntas, afrontando los temas comunes y amados por los dos artistas.
Sobre el palco, en la música, tocarán también los artistas Adam Bien Ezra al contrabajo y el percusionista Gadi Seri.
(…..).
VÍDEOS:
Una plegaria de EDL: https://www.youtube.com/watch?v=fcF0LCBSMIE
EDL considera valore: https://www.youtube.com/watch?v=NYxCba1qR6c
Noa homenajeando a la canción napolitana: https://www.youtube.com/watch?v=qTfjvRh8EJg
Noa cantándole a la paz: https://www.youtube.com/watch?v=bwmgpqKKcO8
Noa / Erri (cuando la poesía encuentra a la música):
https://www.youtube.com/watch?v=PGE1LRME6Q4
(20). Saviano.
1) Roberto Saviano e Israel. Moisés.
Fuente: IL FATTO QUOTIDIANO (http://tv.ilfattoquotidiano.it) Traducido al español por Administrador.
“Cuando se habla de Israel (https://www.youtube.com/watch?v=TdMH5hZtWvY) es provocado por un motivo casi siempre trágico. Esto
es: sólo hablar de Israel parece hablar de algo excepcional” dice Saviano. “Sobre
este país hay necesidad de otra mirada, de otro análisis, de otra
profundización,” argumenta. Es obvio que se puede criticar a Israel, y en el
seno del país hay debates continuos y críticas continuas. ¿”Pero qué sucede?”
se pregunta el autor de Gomorra … “hay alguna cosa que viene adjunta a la
crítica … la deslegitimación total, Israel no debe existir, es el fin del
discurso”. No se puede prescindir de tener en cuenta y percatarse de que Israel
es una democracia, sostiene.
Tras afirmar que él mismo tiene contradicciones, dice “yo amo a un pueblo, un
territorio, no amo el gobierno”, pero “eso son significa negar las
instituciones democráticas”. Incide sobre las imágenes de Israel: la luz de Tel
Aviv, la maravilla de Jerusalém. … Reivindica la multiculturalidad de Israel,
con gentes provenientes de las más diversas partes. “Tel Aviv es una ciudad que
no duerme nunca, plena de vivacidad y sobre todo de tolerancia”, manifiesta.
Ciudad que acoge a la comunidad gay israelí, pero sobre todo árabe, para poder gestionar
una vida libre.
Nos habla de cómo esta democracia bajo asedio se construyó y se está construyendo. Democracia que, por ejemplo, acoge los bahais perseguidos en Irán. Celebra sus recuerdos personales que asocia con Israel, como las palabras de su abuelo, recitando los salmos: “Si me olvido de ti, oh Jerusalén, que se petrifique mi mano derecha, que se pegue mi lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no te enaltezco sobre todos mis pensamientos”. Las imágenes de Israel coinciden con “estos sueños de libertad y acogimiento”, concluye.
Si Saviano es intelectual y moralmente un grande, además expresa como nadie lo que muchos en todo el mundo sienten por ese pequeño y hermoso país con tantas cosas admirables.
MOISÉS.
“No vi nunca a Moisés como una figura severa, la más importante del judaísmo, en cambio lo vi casi como un aliado, una de esas figuras con las que hablar como un amigo imaginario”. Son las palabras de Roberto Saviano a los micrófonos de “Sorgente di vita”, el programa de la RAI DUE a cargo de la “Unione delle Comunità Ebraiche Italiane” -“Unión de las Comunidades Judías Italianas”- y dedicado a la cultura hebraica.
El escritor, que abrió en 2.013 el Festival internacional de la literatura y la cultura hebraica de Roma, cuenta su amor y su admiración por el hebraismo. “La cultura hebraica no simplemente me atrajo, me formó”, afirma- “Los escritores hebreos me enseñaron a no desesperar, a buscar siempre una forma de salida”. Y revela: “Los cuentos bíblicos de mi abuelo han sido para mí fundamentales. Cuando era niño, Moisés era verdaderamente un superheróe. Junto a Batman, Superman, Spiderman, el Hombre Tigre, está Moisés. Él era el tartamudo guía de un pueblo entero, es siempre castigado por el mínimo error”. Saviano añade: “Pienso habitualmente en Moisés y me pienso habitualmente como el niño que veía a Moisés como uno que, también si fallaba, sabía que podía hacerlo y podía ser capaz de encontrarle un sentido a las cosas”.
(De Gisella Ruccia, 31 de julio de 2013).
2) “Per la verità, per Israele” (Roberto Saviano).
“Mi verdad sobre Israel está construída sobre todo de imágenes, de imágenes que no quieren ser únicamente las de la guerra, sino que tienen que ver con la mirada de Tel Aviv, con la luz de Tel Aviv, la luz de Eilat y la maravilla de Jerusalém.
Un centenar de naciones forman el Estado israelí, judíos de cualquier rincón de la tierra, y no solo judíos. Estoy allí y los veo también en los rostros de las personas y de las nuevas generaciones: chicos con la madre iraquí y el padre de la República Checa, rusos con españoles y argentinos y alemanes, ucranianos.
Tel Aviv es una ciudad que nunca duerme, un montón de vida y sobre todo de tolerancia, una ciudad que más que ninguna otra es capaz de acoger a la comunidad gay, permitiéndole a la comunidad gay israelí y sobre todo árabe, poder gestionar una vida libre y sin condicionamientos, frustraciones, represiones y persecuciones. Cuando se produjo el Gay Pride en España, las asociaciones gays israelíes fueron rechazadas, no acogidas. ¿Por qué fue un gesto doloroso? Porque las asociaciones israelíes acogen a los gays de los países árabes que son perseguidos, condenados la muerte, difamados, no es posible renunciar a dialogar con estas asociaciones si se quiere la paz en Medio Oriente. Hacer esto tiene el sabor del prejuicio.
He ahí por qué cuando se habla de Israel es necesario abandonar este prejuicio. Es necesario contar como esta democracia bajo asedio está construyéndose, se ha construido, ha alcanzado importantes objetivos, también en el plano de la acogida. Los prófugos de Darfur, por ejemplo, fueron acogidos en Israel. Una religión perseguida en Irán y en casi todos los paises musulmanes fue acogida en Israel, Haifa es su centro más importante: la religión Bahai, que nació precisamente en Persia.
Luego, todo esto que estoy diciendo es sólo para buscar la esperanza de que en Italia, derecha, izquierda, centro, lo que quiera que se piense, pueda hablarse con más conocimiento, profundidad. Y, entonces, mi verdad de Israel se nutre de esto: del razonamiento que busqué hacer en estos pocos minutos contra la deslegitimación de una cultura y de un pueblo y se nutre de recuerdos también personales. Por ejemplo, mi abuelo me repetía siempre una frase que muchos de vosotros habréis escuchado: “Si me olvido de ti, Jerusalém, que se paralice mi mano derecha. Que la lengua se me pegue al paladar si no te antepongo por encima de cuaalquer pensamiento”. Yo, cuando era un chiquillo, más veces me olvidé de Jerusalém, entonces sucedía que el sábado me enteraba que toda la semana no había antepuesto Jerusalém la todo pensamiento. Entonces, recuerdo que en la cama buscaba comprender que podía vivir con el brazo parado y la lengua pegada al paladar. Decía: “De acuerdo, puede vivirse lo mismo”.
Más allá de esta locura mía de niño, existe un pasaje de la biografía de Peres que recuerda cuando de niño los pioneros volvieron a su país friísimo en Polonia, hoy Bielorrusia, y todos los niños peguntaban “Cómo es? ¿Cómo es Jerusalém?”. Y este pionero sacó de una mochila un pedazo de papel hecho una pelota. Abrió y salió una naranja. Para todos, en aquel pueblo en el que nunca habían visto tal fruto, aquello era Israel. He ahí, mi verdad sobre Israel coincide con frecuencia con estos recuerdos, con esta imagen, con este sueño de libertad y acogimiento”.
(Transcripción de la intervención de Roberto Saviano en la manifestación organizada el 7 de oubro de 2010 con el lema “Per la verità, per Israele!”).
Puede verse en youtube el vídeo de la intervención:
http://www.youtube.com/watch?v=MnosImbj0GQ
(21). Entrevista a Gad Lerner sobre el judaísmo.
Publicado el 23-10-2007 en la web “forum.termometropolitico.it”. Traducido por Administrador, el original puede verse aquí:
https://forum.termometropolitico.it/532631-intervista-gad-lerner-sull-ebraismo.html
JONATAN DELLA ROCCA.El ex director del TG1*, el conductor actual de “l’Infedele”, desvela su judaísmo. Su rostro os acompaña desde hace muchos años en produndizaciones que satisfacen a quien quiere saber más, cualquiera que sea el tema en cuestión. Nos reunimos con Gad Lerner en un conocido hotel romano y tuvimos con él una agradable charla sobre algunos temas que, habitualmente, son son publicitados en los medios de prensa. En más ocasiones, más allá de exteriorizar su identidad judaica, nunca dejó de hacer su contribución intelectual al debate comunitario y a lanzar, con éxito, operaciones de solidaridad. Como la invitación dirigida a la opinión pública, después de los atentados contra las sinagogas de Estambul en noviembre de 2003, para participar en la plegaria shabbática en la sinagoga.
¿Cómo vive la identidad judía?
Cada judío, como ya se sabe, la vive de su manera. Es una connotación de origen de la que ni de lejos pensé nunca en huir, ni siquiera en los años de juventud en los que me sumergía con gran entusiamo en la dimensión colectiva de los movimientos de revuelta.
¿Fue a escuelas judías?
No. Cada vez que en el aeropuerto Ben Gurion enseñaba el pasaporte, reían, no creían que no había nacido allí. Hablaba el hebreo, pero lo aprendí en la familia y , de hecho, como analfabeto, lo leo y lo escribo a duras penas. Mis padres son shabra. También mis abuelos paterno son shabra.
La abuela nació de pioneros de la segunda aliá, acontecida a finales del Ottocento, procedentes de Vilna; los padres de mi padre nacieron en Borislav, un pueblo de la región de Leopoli. Tengo también orígenes sefadíes, mi abuelo materno, que se llama Taragan, era originario de Esmirna. Su madre, mi bisabuela, la recuerdo bien cuando hablaba el ladino además del hebreo, que quedó como la lengua de mi casa, de la infancia.
Mi familia vino a Italia desde Beirut por motivos de trabajo, de comercio. El bar mitzvá lo hice en la sinagoga de Via Jommelli, donde en la época estaba la casa de reposo milanesa. Iba alguna vez en sábado, siempre en las fiestas importantes. En cambio, en el templo central de Via Guastalla tuve ya el placer de celebrar la mayoría religiosa de dos de mis tres hijos. Las hijas de mi compañera hicieron el bat mitvá en la sinagoga de Torino. ¡ Así estamos al completo !
Durante los años posteriores al Instituto, ¿tuvo relaciones con los correligionarios?
No formé parte de movimientos juveniles judíos. Dentro del movimiento estudiantil, en “Lotta Continua”, me daba cuenta de encontrarme siempre entre los pocos judíos que éramos. No se huye de la identidad judaica ni cuando querrías prescindir de ella. Recuerdo un breve periodo de nuestra revuelta contra todo y contra todos: yo y un queridísimo amigo judío nos citábamos con carácter fijo para comer durante Kippur, quizá pasando después por Via Guastalla. Duraría tres, cuatro años. No se hacía ayuno e incluso había la necesidad de decírnoslo: no estamos haciendo Kippur. Enseguida, yo y mi amigo retomamos el ayuno.
¿Hay relación individual con Israel, más allá del vínculo familiar?Recuerdo un viaje de formación, con mi padre, en agosto de 1.967, pocos meses después de la Guerra de los seis días. Gran emoción y participación en la victoria que se nos presentaba como milagrosa, lo que contaban los parientes que habían combatido. Mi padre me llevó también a ver el Estrecho de Tirán, las casas de barro de los prófugos palestinos en Cisjordania. Recuerdo las canciones mofándose de Nasser. Para un treceañero, fue un viaje importante de iniciación, comencé a prestarle atención la todas las problemáticas medioorientales.
En los años ’70, ¿cómo prosigue su relación con Israel?
En los años ’70 encontré una persona que me comprendió dentro de “Lotta Continua”. Comprendió mi dilema de formar parte del movimiento de revuelta y al mismo tiempo sentirme próximo al Estado de Israel. Fue Alexander Langer, de quien el próximo julio recodaremos diez años de su desaparición.
Alex llevaba el sector de exteriores del periódico y me animó a ir más veces a Israel. Con poco más de veinte años, hablé incluso en un Congreso de los “Panteras Negras” israelíes en Beer Sheva, en representación de “Lotta Continua”. Con la desatención y el ruido de los demás, leí un texto que con certeza me había sido escrito en hebreo transcrito. Muchos miembros de aquel grupo después se pasaron a Begin.
Yo me sentía importante organizando en Roma sus primeros encuentros con representantes de la resistencia palestina. Encuentros primero clandestinos y después públicos con el “Frente democrático” de Hawatmeh.
¿Supuso cambios el nacimiento de los hijos, la construcción de la familia, en relación con el mundo de las mitzvot?
Tanto Giovanna, la madre de mis dos primeros hijos, como Umberta, mi compañera, madre del más pequeño, son gentiles. Esto me llevó a formularme el problema de la transmisión de la identidad en la familia, con mayor conciencia en los años de la madurez. Desde este punto de vista, resultó providencial el hecho de que Umberta, no judía, cuando nos enamoramos, viniera de un matrimonio con otro judío. Por lo tanto, ella ya había hecho una elección de educación judía para sus hijas, con sabiduría y rigor mayores que los míos. Esto me dio mucha valentía en este camino. Tenemos una familia en sentido amplio de cinco hijos, ya cuatro de ellos hicieron el bat mitzvá (la mayoría de edad religiosa) y el pequeño completó el ghiur (la conversión).
Cuento esta vivencia personal pensando que quizá diga algo sobre el futuro de nuestra comunidad italiana. No penséis que la comunidad laica, aquella de los márgenes, la que es definida la comunidad del judío del Kippur, sea gente a todo trance destinada a la dispersión, a la asimilación. No tengáis esta pesadilla, porque los caminos, entonces, como véis, son imprevisibles; los retornos, los encuentros.
Pero es cierto que yo soy un pésimo judío en relación con la observancia de la halakhà. Tengo un rabino de referencia que es Rav Roberto Colombo, hacia el cual siento un fuerte sentido de gratitud por su capacidad de comunicarle a los jóvenes. Siento un especial afecto por Elio Toaff y Giuseppe Laras. Pero encontré también rabinos menos acogedores.
Pienso que para la actividad pastoral rabínica – creo que deba usarse este término también en nuestra religión – es decisiva la capacidad inclusiva, la disponibilidad para la escucha y el acogimiento. Un rabino jefe de una comunidad debe desarrollar estas virtudes.
Otra cosa es un rabino que opte prevalentemente por el estudio, dedicándose a la Torah y quizá estando menos interesado en los problemas de las personas. Opción dignísima, pero que no sean los rabinos jefe.
¿Hubo un cambio en la gestión de las conversiones?
Rigidez la hubo. Esto provoca grietas: podemos verlo en Milano, donde surgió la comunidad reformista. No es una tragedia, es un fenómeno presente en todo el mundo. Más bien, me preocupa la difusión de una versión desconfiada sobre el futuro del judaísmo. En algunos jóvenes rabinos se detecta persimismo, parece casi como si no tivieran confianza en la enseñanzas de nuestra historia.
Nosotros, durante miles de años, fuimos supervivientes y nos perpetuamos en condiciones bastante peores que las actuales. Y ellos parecen tener nostalgia del ghetto, de cuando éramos obligados a permanecer separados de los demás. Aquella vil discriminación que nos obligaba a estar sólo entre nosotros, que, en cambio, por fortuna, ha sido superada. En cambio, a veces parece como si el ghetto fuse la única garantía para la perpetuación del judaísmo.
Estoy convencido de que quien cree, quien tiene fe y tiene un fuerte vínculo con las tradiciones , pero sabe también aprender las lecciones de la historia judía, puede tener confianza en esta apertura que vivimos desde hace poco más de un siglo: en una comunidad dinámica hay los que son más observantes, menos observantes y también matrimonios mixtos. Esto perpetuará el judaísmo, no el ghetto.
¿Existe una peculiaridad del judaísmo italiano?
Antes que nada, somos cuatro gatos, y no podemos fraccionarnos demasiado. Además, tuvimos en la postguerra figuras notables, algunas diría incluso que extraordinarias, de rabinos de jefes comunitarios acogedores, capaces de mantenernos juntos. Yo pienso que no deberíamos nunca dejar de agradecerle a una persona como Elio Toaff. Pero también a Laras, de una generación posterior, en Milano, debemos estar agradecidos por motivos análogos. Aun sin tener el carisma y la fascinación de la historia del más que noventañero Toaff, Laras infunde cultura y sabiduría. También entre los presidentes de las comunidades, deben ser recordadas las personas que tendieron a unir y a acoger. Porque contribuyeron a preservar esta característica peculiar de la comunidad italiana.
¿Está conforme con Sharon en que los próximos años se distinguirán por la aliá y por el final de la identidad diaspórica?
Puedo estar conforme dándole la vuelta a los términos de la cuestión. Pienso que acabó la época clásica de la diáspora: será cada vez más difícil distinguir entre un judío israelí y uno diaspórico. Yo, ¿cómo debo ser calificado?
Conozco a muchas personas que viven aquí, pero que vivieron durante muchos años en Israel, o que tienen allí más de la mitad de su familia, y pasan allí largos periodos. La novedad es que antes teníamos discusiones de horas sobre la relación entre el baricentro israelí y el rol de las comunidades en la diáspora. Sobre los límites que debíamos observar en la crítica política al gobierno israelí. Nos enfrentábamos porque había quien estaba en primera línea, y qué derecho tenía a criticar quien no vivía allí.
Hoy ya no es así. Vivimos más o menos la misma condición. Vamos y volvemos de Israel después. Yo no tengo solo tíos y primos en Israel. Ahora está también Rebecca, la primera de nuestros hijos, por un año con el Hashomer Hatzair. Si yo estoy contra las ideas de Netanyahu, para nada debo sentirme un traidor de la causa de Israel. Formamos parte de la sociedad israelí.
Además del derecho al retorno, ¿le reconocería a los judíos también el derecho de votos en las elecciones israelíes?
Antes de dimitir de la dirección del Tg1 tomó una pausa de reflexión porque era Rosh Hashanà, y no dejó de exteriorizarlo, después el compromiso por el “Israel Day”, ¿por qué?
Lo hice realmente adrede. Creo que es positivo para todos nosotros habituarnos a recordar siempre, a nosotros mismos y a los otros, que también en medio de las tempestades contingentes, hay siempre cosas más importantes. Nos ayudan también a reflexionar. Yo ya había decidido dimitir del Tg1. Recuerdo que en aquel Rosh Hashana, fui al Tempio Maggiore y Toaff me preguntó cual era mi decisión y se lo anticipé, y me dio placer decírselo en primer lugar a él. Después de aquel día en el Templo, tuve un encuentro muy inesperado y agradable con una persona de la que no quiero revelar la identidad. Antes del “Israele Day”, me resultó muy agradable acompañar en la Sinagoga al amigo Giuliano Ferrara, que no había estado nunca dentro de ella.
¿Por qué se presentó candidato en el último Congreso de UCEI?***
Me empujaron las alarmas que vivía y en parte vivo todavía hoy, aunque me parezca estar un poco de vuelta. Con la guerra y el terrorismo en Medio Oriente, existía el temor de que nosotros, como comunidad italiana, nos cerráramos como un erizo. Que prevaleciera en nosotros la idea de solos contra todos, que este continente nos traicionó, el abandono, que fue siempre el título de un libro. Y yo no aceptaba el lugar común que tomaba cuerpo en ciertos ambientes de que la izquierda se convirtiera en antisemita.
Según Vd, ¿el grito de alarma fue excesivo?
No excesivo. Digo que es claramente un error.
¿Valió para algo?
Únicamente hizo daño. Lo digo sinceramente. Fue negativo empujar a pensar que no tenían amigos aquí. Pensar en poder contar sólo con nosostros mismos. Limitar las ocasiones para el diálogo. Creo que esto no ayudó al Estado de Israel. Además, pienso que fue enviado un embajador, y lo digo con todo el respeto en el plano personal, que no fue eficaz como sus predecesores en reforzar los lazos entre aquel País que nos es tan querido e Italia. Hubo una ilusión, táctica, de pensar que, dado que en la coyuntura política estaba venciendo la derecha en Italia, conviniera vincularnos con quien contaba en aquel momento. Cortando lazos antiguos que tenían profundas razones, crecidas en la historia y en los valores compartidos. Pero era un cálculo de corto plazo. Afortunadamente, no es un error irremediable. Estamos todos implicados en el esfuerzo por compensarlo.
El año que viene es el congreso de la UCEI. ¿Se presentaría a la presidencia?
¿Es el año que viene? No, no sería la persona idónea. El presidente debe tener la capacidad de representar a todos y de recomponer, de reconducir hacia la unidad. Esto es lo que quiero decir. Yo, con algunas de las personas que en el pasado Congreso y en las diversas Comunidades representan un punto de vista distante del mío, pienso en Riccardo Pacifici, a quien verdaderamente quiero bien, pienso que puede y debe existir una auténtica complicidad de fondo. No sólo reconocer la buena fe de unos y otros, sino salvaguardar el objetivo común: favorecer el crecimiento de una presencia judía integrada en este país, sin riesgos de separación y de contraposición.
Se habla con frecuencia de judaísmo y de judíos nos medios de comunicación, ¿por qué?
¿Un pasaje bíblico que lo apasiona?
Soy muy banal, pero pienso que el episodio con el punto de interrogación sobre el que nos romperemos siempre la cabeza es el del sacrificio de Isaac.
(22). “Puentes y muros”.
Publicado el 23-5-2017 en la web “glistatigenerali.com”. Traducido por Administrador; puede verse aquí el original:
STEFANO JESURUM
(En memoria de Roberto Delera, que relató la soledad de los judíos de izquierda).
La invitación de la Casa de la Cultura era clara y simple: el 22 de mayo de hace dos años nos dejaba Roberto. Para recordarlo nos veríamos y explicaríamos su libro, L’asinello di Elisha, llevado a la imprenta el año pasado, sobre la soledad de los judíos de izquierda en Italia. Roberto, que antes de ejercer de periodista, había militado en “Lotta Continua”, se había apasionado de las vivencias y dilemas de la relación entre judíos e izquierda.
Roberto Delera, colega de valor, amigo prematuramente desaparecido en 2.015. Y su L’asinello di Elisha, que en realidad no es otra cosa que la tesis de graduación defendida en 2.009, contando con 56 años. En la Casa de la Cultura estábamos muchos, aquella tarde, en un clima de conmovida y vivaz convivencia y participación, debatiendo sobre aquellos que, por biografía, elección política y militancia, se han encontrado, como ha escrito Alessandro Leogrande, en la intersección entre dos mundos que, en un tiempo próximos, se han alejado progresivamente, tratando de conjugar identidad y pertenencias diferentes.
La fecha que marca un antes y un después en esta historia es, naturalmente, la “Guerra de los seis días”, de la que en breve será el 50 aniversario. No casualmente, la narración se cierra con el asesinato de Yitzak Rabin y con la progresiva apertura, por parte de los partidos y movimientos post-comunistas italianos, en relación con Israel. Las intervenciones fueron todas interesantes y apasionadas - mejor sería definirlas conversaciones inteligentes - de Golfredo Fofi, Luigi Manconi, David Bidussa, Carlo Verdelli, Gad Lerner, Giorgio Gomel y Betti Guetta, que ha sido esposa de Roberto y madre de su Michele.
Como tuve ocasión de escribir en febrero de 2.016 en Moked, il portale dell ‘ebraismo italiano, es curiosa y fascinante la idea de titular L’asinello di Elisha un ensayo sobre la soledad de los judíos de izquierda en Italia. La referencia es a un midrash que trata sobre ortodoxia y herejía. El santo y sabio Rabbi Meir, pilar de la ortodoxia y coautor de la Mishná, había elegido como maestro de teología al herético Elisha ben Abuyah - llamado Asher, el extranjero -. Un sábado Rabbi Meir se encontraba junto a su maestro y como de costumbre estaban enfrascados en una profunda discusión. Elisha se subió sobre la grupa de un asno y Rabbi Meir, no pudiendo cabalgar en día festivo, caminaba a su lado tan absorto como para no darse cuenta que habían llegado a la frontera más allá de la cual, atendiendo a las normas rabínicas, ningún hebreo podía internarse en shabat. Pero el gran herético se vuelve a su pupilo ortodoxo y le dice: “hemos alcanzado la frontera, debemos dividirnos, no me acompañes más allá. ¡ Vuelve atrás !”. Rabbi Meir retorna entonces a la comunidad hebraica, mientras el herético proseguía sobre su asno, más allá de los confines del judaísmo. Una metáfora más que apropiada visto el argumento y la resolución del tema.
Publicarlo ha sido un bellísimo y agradabilísimo gesto de memoria y de amor por parte de Betti, socióloga en el Centro di documentazione ebraica contemporanea. En estas cien páginas está un pedazo de historia del judaísmo italiano, aunque de una franja minoritaria, un pedazo de historia de la izquierda de este país y también de la izquierda israelí y europea. En definitiva, se trata de nuestra vida. Una historia que en esta obtusa y peligrosa estación de simplificaciones “de alineamiento” sería verdaderamente útil si fuese conocida. Haría bien al judaísmo más intolerante, y a la izquierda que ya no es capaz de afrontar las contradicciones, de responder a los retos, que ya no sabe indignarse. Le haría bien porque es una narración atenta, documentadísima, completa, si puede decirse así científica, que interroga las conciencias colectivas e individuales. Una narración que no hace descuentos a nadie. Pero Roberto conocía los sentimientos y la filogénesis, sabía en profundidad lo que es la cultura de la diferencia, cultivándola con lúcida pasión y con sentimiento. Como escribieron Manconi y Lerner en el Prefacio, Delera había captado plenamente la soledad de los judíos de izquierda, “no diferente de la soledad padecida por los militantes de su generación que, como él, no se ha precipitado en dar la espalda a los valores en los que habían creído”. La laceración. El ser tachados de “traición” por parte de quien por demasiados años ha mantenido cerrados ojos y cerebros (para después, finalmente, abrirlos, y no siempre de todo) y de un judaísmo dominante que no admite y acepta dudas, matices, críticas a las políticas de los gobiernos de Jerusalém. Como otro ex-militante de Lotta Continua, Alex Langer, también Roberto sabía hablar de puentes, los buscaba, detestando los muros.
Una instantánea - de las numerosas que me placería compartir, pero que ocuparían demasiado espacio: “el 29 de abril de 1991, acompañado por Piero Fassino, Achille Occhetto, sobre el Monte Herzl planta un olivo, al que seguirán otros muchos, para dar vida a un “bosque de la paz” en recuerdo de Umberto Terracini y, pocas horas después, reconoce los errores hasta allí cometidos por los comunistas italianos al juzgar al sionismo e Israel (un giro anticipado varios años antes por Giorgio Napolitano, NDR). Los girones comienzan paso a paso a recoserse. El mundo va adelante. Y la esperanza no muere. También por el mérito de quien, como Roberto, ha aprendido que en la grupa del asno de Elisha se pueden cruzar las fronteras permaneciendo firmemente anclados en los propios orígenes.
Imagen: Pixabay.
(23). Las crisis ideológicas de un militante de izquierdas entre Italia e Israel.
Publicado en la weh HAKEILAH (Grupo de estudios de la Comunidad judía de Torino-Italia). Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
https://www.hakeillah.com/5_19_09.htm
DAN RABÀ.
Estuve afiliado al Partido Comunista Italiano del 1.974 al 1.984. No participé en el `68 pero viví el periodo en el que la izquierda era fuerte en Italia. El PCI tenía el 33% de los votos y quería llegar al poder por vía democrática. Había muchas formaciones de la política extraparlamentlaríela que contestaban la línea del partido y proyectaban todavía la Revolución: Lotta Continua, Potere Operaio, Servire il Popolo, los Cub, el Movimento Studentesco, Democrazia Proletaria y otros más pequeños.
La actividad política era frenética y entusiasta, pasábamos las tardes en reuniones y debates. El PCI defendía una toma del poder por vía democrática y parlamentaria. Nació así la propuesta de Berlinguer (mítico secretario del PCI) de un “Compromiso Histórico” entre comunistas y católicos que se traducía en una alianza parlamentaria entre PCI y Democrazia Cristiana (el odiado partido del poder).
En aquel clima fecundo de debates e iniciativas nació la oposición armada de las Brigate Rosse: la Revolución debía ser armada, simbolizada por la P 38. Nació el movimiento de los Autónomos, que fue reserva de militantes para las BR. En lugar del puño, estos levantaban la mano empuñando la pistola. Las manifestaciones, que eran hasta entonces una fiesta alegre de democracia directa, se convirtieron en enfrentamientos violentos en la calle, en la mayor parte entre militantes del PCI y Autónomos (pero en la calle existían también muchas otras formaciones). Se convierte en peligroso y dramático participar en las manifestaciones. En las secciones de calle comenzaron a distanciarse las reuniones y a diminuir a participación (“libertad y participación”, había cantado Giorgio Gaber). Vivimos un periodo que llamamos reflujo.
Yo estaba entre los últimos militantes activos. La atmósfera era triste: los compañeros quedaban en casa; era un periodo de amplia acción de la policía que buscaba a los brigadistas y arrestaba a los sospechosos, espcialmente entre los miembros de la Autonomía. En esta atmósfeta tiene lugar el homicidio de Aldo Moro, dirigente de la Democrazia Cristiana que había aceptado la idea del Compromiso Histórico. Era 1.977.
El país sufrió un enorme trauma. Entre los comunistas, existían aquellos que rechazaban considerar a los brigadistas y a los autónomos como compañeros y otros, como yo, los considerábamos “compañeros que estaban equivocados” y manteníamos contactos y debates. Yo conocí personas que después se revelaron partidarios de las BR y encontré también terroristas (sin saberlo, pues estos vivían una doble vida).
A causa de la crisis de militancia, del reflujo, también el PCI entró en una crisis que provocó la división del partido. El Partido Comunista murió, yo rompí el carnet. Viví una profunda crisis política y personal que resolví viniendo a Israel la finales de 1.984.
A un kibbutz, Sasa. Era huésped de mis compañeros de colegio que habían hecho aliyah; me integraron en el kibbutz como “huésped” del Garin (grupo, ndr] Godrim del Hashomer Hatzair. Prácticamente hacía la vida de un voluntario. Pensaba permanecer un año; quedé 12 años en el kibbutz y todavía vivo en Israel.
Claramente, había sufrido un trauma ideológico y era muy desconfiado en relación con la idea del kibbutz (yo nací en el kibbutz Bar Am, mis padres vivieron en Israel cinco años y después volvieron a Italia cuando yo tenía tres años). Vivía al día. En seis meses superé mi profunda depresión y comencé una vida de alegría hecha de trabajo duro y sólidas amistades. Viví así algunos años de “pausa” de la participación directa. Mis amigos italianos en el kibbutz se preocuparon de hacer que me aceptaran como miembro. Comencé a participar en las comisiones: comisión de trabajo, comisión de cultura, comisión Kitá (absorción de nuevos miembros: en ese periodo no teníamos llegados de Rusia). Así renació en mí el militante y comencé a creer en el kibbutz.
Comunismo en un sólo país …. (de una idea de José Stalin). Yo creía en el kibbutz “originario”, aquel del que ampliamente me habían hablado mis padres (entre los fundadores del Hashomer Hatzair en Italia en los años `50). Pero en el kibbutz estaba realizándose la industrialización: los kibbutznikim no querían ya dedicarse a los trabajos agrícolas y comenzaba a darse la integración de asalariados externos en el kibbutz enos diversos sectores de trabajo. Con la industrialización se extendía la “división del trabajo”, que realmentes estaba en contradicción con la idea de absoluta igualdad de los miembros del kibbutz, la idea de “avodá ivrit” (trabajo judaico) que debía cimentar la relación del nuevo judío israelí con la tierra, y la idea de trabajo igualitario entró en crisis. Muchos de los asalariados en Kibbutz son árabes ¡ Mientras en tiempos, el kibbutz era representante del MAPAM y después del MERETZ, comenzaron a multiplicarse electores de otros partidos !.
No hablaré aquí del cambio y del “nuevo” kibbutz. Yo me encontré en oposición en el kibbutz, contra el cambio. Era un kibbutznik “conservador”. Era administrador en la cocina y mi gestión anticuada del presupuesto de la cocina me puso en fricción con los dirigentes económicos del kibbutz …. Me encontré fuera de mi trabajo de mala manera. Entré en crisis de identidad y dejé el kibbutz. Puedo decir que no me integré en la ciudad, Vivo hoy en Tel Aviv después de varios traslados a diversas localidades de Israel (Haifa, Beniamina, Zikhron, Pardes Hanna, Hedera, Or Aki-vana).
Estuve afiliado durante años al MERETZ e intenté permanecer coherente y de izquierda. Tuve algo de dificultades para participar porque el “Meretz” no tiene hoy secciones y todo el trabajo se hace en Internet (que no congenia mucho conmigo). “Meretz” vivió la crisis de la izquierda internacional. No expresa hoy las ideas de la clase trabajadora ni de los pobres y marginados, siendo identificada más con la clase media. También económicamente no expresa una alternativa al sistema capitalista. Reclama una política liberal. Se diferencia de los otros partidos por una relación más intensa con los árabes y expresa aun fidelidad al principio “dos estados para dos pueblos”. Entre la población de Israel, este principio está ampliamente en crisis (no es que existan alternativas, además del concepto de “guerra permanente” de la extrema derecha). En las últimas elecciones voté “Kahol Lavan”, dejando al Meretz. Israel es un país de derecha, el pueblo es de derecha …. yo, paradójicamente, fundamento mi elección en un idea leninista expresada en el libro “El extremismo, enfermedad infantil del comunismo”: es necesario estar con las “masas”; la vanguardia del pueblo no puede hacer una política demasiado “separada” de la mayoría. Era claramente un panfleto polémico con las franjas extremistas durante la Revolución. Pero fue la base también para mi elección, en aquel tiempo, de estar en el PCI en lugar del Movimento Studentesco.
Hoy por hoy, una política de centro-derecha en Israel (como expresa Kahol Lavan) es ya un objetivo “revolucionador” contra la política del gobierno de extrema derecha y corrupto que expresa la coalición de Netanyahu. Así, puedo decir que pasé tres crisis de militancia en el curso de mi vida. Muy similares como vivencia persoal.
(24). Nuestra raíces, de judíos laicos.
Publicado en la web de JOIMAG el 7-10-2019. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
BIANCA AMBROSIO.
DIÁLOGO CON ROSITA LUZZATI CON OCASIÓN DE LOS TREINTA AÑOS DE “SHORASHIM”.
Cuando éramos pequeños, el sábado íbamos a “Shorashim”. Se llegaba a las diez de la mañana, los primeros años en la histórica sede de via San Gimignano y más adelante en Umanitaria; nos repartían por grupos de edad y con los propios madrichim se entraba en clase, en la que se aprendían acontecimientos bíblicos y alguna palabra de hebreo, se merendaba con los popcorn y la coca cola, se cantaban canciones con el madrich Alex (Soria), que tocaba la guitarra – cantábamos las canciones de las fiestas judías pero también el gato y el zorro de Bennato o Gam Gam – y finalmente se bajaba al patio a jugar al balón o al go-go-go. Nos acompañaban y nos venían a buscar, a turno, mis padres, los padres de Benveniste, de los Alazraki y los de mis primos Beilin, todos ellos nombres que Rosita Luzzati recuerda bien.
Le hago una visita un domingo a la tarde de septiembre, poco antes de Rosh Hashaná, para escuchar su historia y la de Shorashim, de la que este año se celebra el treinta aniversario. Al llegar al edificio, subo las escaleras de lo que me parece la escalera G (“como Guido, mi marido”, me había explicado con anterioridad Rosita en sus instrucciones telefónicas) y en el pasillo toco la campana de la puerta con la mezuzá*, pero nadie viene a abrir. Después de algún muinuto en el que comienzo a dudar de encontrarme en el sitio justo y toco otra vez para nada, Rosita aparece detrás de las puertas del ascensor: “Fallaste ¡”, dice sin recriminación, “Esta no es la escalera G ¡”. Entonces voy detrás de ella y le explico que me dejé engañar por la mezuzá de la puerta.
Entramos en la casa y me siento sobre el diván bajo los grabados de Egon Schiele, frente a la patrona de la casa. Charlamos, ella me habla de sus nietos, yo le cuento de Israel, intercambiamos alguna opinión sobre lo actual estado de las cosas y depois de un breve intermedio en el que aparece su nieta Lela con una lata de arenques enlatados de Ikea (¡ justo como en nuestra casa, es como si nunca hubiéramos dejado Rusia !) inevitablemente llegamos a hablar de raíces.
Rosita nace en 1.925 en Buenos Aires de padres rusos huidos de Ovrusch, después del asesinato de su abuelo materno durante un pogrom. Huyeron de noche en un carro que los llevó a Polonia. Desde allí, gracias también a la ayuda financiera de los tíos americanos (aunque los Estados Unidos rechazaron concederles el visado), llegaron a Argentina, donde con la ayuda de otro tío lograron obtener el visado. No sabían una palabra de español y no tenían un trabajo, pero se emplearon vendiendo colchas y carpetas, “como los que hoy llegan a Italia y venden ropa en la playa”, me dice, y como “el personaje de la familia Karnowski de Singer” (aquí recibo una recriminación por no haber todavía ledido la obra maestra del escritor polaco). Poco a poco se establecieron en el nuevo país, encontraron un trabajo más estable, compraron casa y aprendieron el español, pero manteniendo siempre la cadencia y el acento yiddish, lengua que continuaron hablando entre ellos. “Asta loigo”, decían, en lugar de “hasta luego” y era fácil intuir su orígenes, por los cuales podía suceder que fueran nuevamente discriminados. “Rusos de mierda”, le llamaban los locales, y con “de mierda” pretendían subrayar que eran judíos, porque los rusos eran llamados simplemente “Rusos de Rusia”. En Rosh Hashaná acudían a la sinagoga, mientras Pesaj se festejaba en su casa con una Haggadah completamente en hebreo, que está aun hoy en la casa Luzzati. Eran una familia tradicionalista.
Rosita fue
a la escuela pública, donde obtuvo la medalla de honor como mejor alumna
del instituto. En 1950, acabado el curso de estudios en ingeniería
civil, ella y su nuevo marido Guido, también él judío y también ingeniero, llegaron
la Milano. Tenían 25 años, una licenciatura en el bolsillo y un
futuro por delante a construir. Vivían entonces en una vivienda de tres metros
por tres, con el uso de cocina y sin agua caliente. Como los padres, Rosita
llegó a un país nuevo, pero poco a poco ella y Guido se establecieron en
Italia, se integraron y por su parte tuvieron sus hijos, Sandro y
Silvia. Guido y Rosita eran completamente laicos, se casaron sin
chupá y tenían pocas relaciones con la comunidad. Pero no perdieron nunca
de vista sus propias raíces.
Mandaron a los hijos a la escuela judía en la primaria, pero a continuación los llevaron a las escuelas públicas, “de modo que vieran el mundo”. Si con Sandro y Silvia no fue difícil llevar adelante el ADN judío de la familia, con los nietos, hijos todos de matrimonios mixtos, las cosas se hicieron más complicadas. Las instituciones judías se habían hecho cada vez más rígidas y los niños de madre no judía no podían ir a la escuela judía. En general, las dinámicas de la comunidad estaban bastante alejadas del enfoque universalista y laico de la familia Luzzati. Fue por esto por lo que, después de diversas investigaciones sobre el campo en París, Bruselas y también en Argentina y después de verdaderas batallas, en 1.989 Rosita fundó Shorashim, asociación de educación judía tradicionalista para niños, de la que mi familia estuvo entre los primeros socios. Las críticas en seguida llegaron, a muchos miembros de la comunidad la iniciativa les resultaba incómoda, en particular porque las actividades se desarrollaban en sábado. “No soportábamos que los niños colorearan en sábado”, me cuenta Rosita.
Pero la ingeniera Luzzati, fuerte y convencida de sus propios principios, no dejó intimidarse y con Shorashim fue realmente capaz de hacer que no sólo sus nietos, sino también cientos de niños judíos milaneses, hubiesen mantenido vivo un lazo con sus propias raíces judías, creando un punto de referencia para todas las familias que nunca se sintieron reconocidas en el enfoque ortodoxo y exclusivista de la comunidad. Todos los que de niños fuimos a Shorashim recordamos severas recriminaciones de la abuela Rosita: “¡ niños, silencio !”, pero sabemos que es gracias a ella por lo que conocemos la historia de Caín y Abel, del Golem de Praga y sabemos por lo menos reconocer las letras hebreas.
Antes de despedirnos, Rosita me pregunta, seria y curiosa, el menú de nuestra cena de Rosh Hashaná y me cuenta como cada año, en la casa de ellos, será ella quien cocine para toda la familia: blintzes, gefilte fish y chrein blanco y rojo. Recetas todas que preparaba igual mi abuela Ruth. Después de esta última confirmación de que las tradiciones entran también con fuerza por medio de las costumbres culinarias, saludo a Guido y Rosita, orgullosa de nuestras raíces laicas.
* https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/539466/jewish/Que-es-la-Mezuz.htm
(25). “Os explico mi amor por Israel”. Habla un joven de la Comunidad judía.
Publicado en la web de MOSAICO (sitio oficial de la Comunidad Judía de Milano) el 3-10-2018. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
GIACOMO SONNEWALD.
Una de las cosas más difíciles de explicar a quien no forma parte del ambiente judío o quien siente aversión hacia el Estado de Israel es decir en palabras que significa amar a Israel. ¿Qué otros ciudadanos aman con tanto ardor un país que no es el suyo? El sionismo es quizá el patriotismo más solapado que exista, y sin embargo un judío italiano que ama al Estado de israel, lo ama tanto como un francés que ama a su Francia.
Yo pienso que amar a israel es un poco aquel amor irracional, aquel tipo de amor que nadie es capaz de describir en palabras. Para un tifoso empedernido puede ser similar al amor por su equipo, para un músico por su guitarra, para un motociclista profesional el amor por su moto.
Veamos, yo, en realidad, aquel amor por Israel no lo había sentido nunca, no hasta mi primera experiencia de permanencia de cinco meses en un Kibbutz en el Norte. Ahora no sé decir exactamente por qué, pero Israel me falta.
Quizá es aquella certeza que donde quiera que te encuentres, cuando llegues a Israel hará en todo caso más calor que en el sitio del que vienes. O quizá es justamente la espectativa de calor desilusionada por la sorpresa de tener jornadas de intensa lluvia cuando no lo habrías esperado. Quizá es el saber que deberás pasar una hora de más en el aeropuerto por los controles extra, en comparación a cualquier otro viaje normal: este hecho te fastidia, pero finalmente también te aficionas. Quizá es el saber que volverás a ver por centésima vez el Shuk (el mercado) en Jerusalém y en todo caso no ves la hora de respirar el olor de las especias y oir a los comerciantes que gritan en hebreo y en árabe.
Quizá es saber que cuando pasearás por las playas de Tel Aviv querrás volver a ver la silla en la que está escrito I love Tel Aviv and Tel Aviv loves me. Quizá es el saber que tú, que respetas la Kasherut, podrás comer carne en todas partes sin reservas. Quizá es la vista del Kotel que te hace batir el corazón un poco más fuerte cada vez que lo ves. Quizá son los rabinos que te paran para preguntarse si has puesto los Tefilin por la mañana y aún así estás fastidiado, ya los hayas puesto o no. Quizá es por aquel amigo que desde que ha decidido hacerse militar ves ya sólo en Israel o por aquel otro que está estudiando en la universidad y que ahora solo ves dos veces al año. Quizá es la conciencia de saber que pasando por KiKar (Plaza) rabin existe realmente alguien que ha luchado por la paz. Quizá es finalmente aquel momento en el que puedes hablar un poco en el hebreo que realmente no has aprendido nunca, dado que lo sabes así de bien o quizá es justamente el hebreo que nunca has aprendido realmente bien y cada vez que vas te sorpendes de en que medida lo estás olvidando.
Quizá es el volver a flotar en el Mar Muerto y después lamentarse por las heridas que queman y te preguntas por qué continúas entrando en aquel mar que se parece más a un caldo que a un mar. Quizá es el saber que cada verano volverás porque tienes tu casa allí o quizá, en cambio, simplemente por saber que vuelves por ocasiones importantes como las bodas. Quizá es la voz de tus abuelos que cuando muestras las fotos a la vuelta de tu viaje te dicen que cuando ellos estuvieron por primera vez en aquellos lugares no había otra cosa que desierto, o quizá eres tú, abuelo, que cada vez que vuelves a Israel te parece volver a ver a tus nietos que viven lejos cuando vuelven de un viaje: evolución continua. Quizá es el sonido del Shofar que nace de la nada y te despierta por un instante de tus pensamientos.
Quizá es el andar buscando a aquellos tíos que se trasladaron a un kibbutz en la época en que el idealismo viajaba fuertemente y cada vez que los vuelves a ver allí los notas cada vez un poco más desilusionados por como las cosas están marchando en el país de ellos. Quizá, en cambio, son aquellos tíos que se trasladaron al Kibbutz cuando todavía eran verdaderas comunidades socialistas y ahora se encuentran viviendo más que otra cosa en pueblos. Quizá es aquel verano que has partido despreocupado y depués, en cambio, has debido pasar una semana oyendo sirenas, correr con ansias hacia los bunkers, descargar aplicaciones que indican emergencias por los misiles y leer nuevos estados en facebook. Quizá porque aquel invierno que fuiste a Jerusalém nevó allí, pero no en Milano. Quizá porque no puedes comer un Hummus tan bueno como el que encuentras en Israel hasta que vuelvas.
Quizá porque en Tel Aviv existe una mezcolanza étnica bellísima y una apertura mental a todas las sexualidades que no es solo impensable en cualquier otro país de Medio Oriente, sino también en muchos países occidentales. Quizá porque a veces te parece estar en Rusia o en Etiopía. Quizá es aquella familia de mejores amigos que frecuentabas siempre cuando vivíais cerca y ahora que ha hecho Aliyah sabes que te albergará cuando vayas e verlos, o quizá es aquella familia que se ha trasladado en el mismo periodo en que lo has hecho tu y habéis llevado adelante la comunidad italiana en Israel. Aquella misma familia que frecuenta contigo el templo italiano, habla todavía el judeo-romanesco, come la comida libanesa, tripolina o marroquí que comes tú, aunque viváis en las alturas de Jerusalém. Quizá porque hablas habitualmente de su gobierno criticándolo a gusto, pero lo defenderías con uñas y dientes si es necesario. Quizá porque cuando aterrizas en el aeropuerto, tu corazón sabe que está en casa.
Quizá porque Israel es el país de las contradicciones. Es un milagro nacido después de un genocidio. Es el país donde nadie te dirá que no podrás profesar tu religión, seas tú hebreo, musulmán, druso o cristiano y si alguno lo hace será una desviación personal.
Eretz Canaán, Palestina, Zion, ¿qué es este lugar que está siempre en boca de todos?
Es el lugar que desde que nació no conoce paz, que ha hecho cosas no deja jamás maravillosas y también abundantes errores. Es el país en el que la tecnología jamás deja de progresar. Es el país que produce curas médicas, libros, investigaciones, nuevos instrumentos tecnológicos, obras artísticas y música que van por todo el mundo y cuando recuerdas que es un país más pequeño que la Lombardia te quedas asombrado. Es el país que quizá querrías dividido en dos Estados. Es el país de nuestros padres y de nuestras madres. Es el país de nuestros hijos. Es el país de nuestro pasado y de nuestro futuro. Es el país que amamos, pero nadie sabe decir por qué.
(26). El rito italiano,
peculiar, único e inmerso en la belleza.
Publicado el 15-8-2019 en la web de JOIMAG. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
(MICOL DE PAS).
ENTREVISTA AL RAV RICCARDO DICE SEGNI EN RELACIÓN CON LA ESPECIFICIDAD LITÚRGICA ITALIANA, NI SEFARDí NI ASKENAZí.
“Podría parecer que nuestro rito es muy próximo al asquenazita, pero en realidad es exactamente lo contrario”, explica rav Riccardo Di Segni, rabino jefe de Roma, con el que charlamos un poco en relación con el rito italiano, tan peculiar como para no entrar en ninguna otra gran categoría: es tal y basta. Más bien, continúa Di Segni, “El rito askenazita desciende del italiano, convirtiéndose en su ramificación más frondosa”. Eso porque lo que se llama rito italiano, hoy practicado únicamente en algunas sinagogas dipersas en la península, no es ni askenazita ni sefardita. El rito o minhàg italiano forma parte del panorama litúrgico judío mundial, menor por difusión pero no por importancia. Tiene su propio formulario de oración con diferencias específicas, cantos litúrgicos originales, una específica tradición jurídica y ritualística, pero también lenguas y dialectos judío-italianos, folklore y aspectos artísticos específicamente localizados. El askenazita “Nace precisamente gracias a las migraciones de los judíos italianos de la Puglia, de la Campania y de otras regiones más al Norte que se establecieron en Alemania ya desde los tiempos de Carlo Magno”, explica el rav Di Segni.
“Las características del rito italiano deben ser rastreadas en el formulario de la tefilah y la más importante es litúrgica”, continúa el rabino jefe de Roma, “Porque contiene algunas particularidades que otros minaghim no tienen. Por ejemplo, la fórmula del Kadish, en la que falta la referencia al Mesías justamente al inicio de la oración, las bendiciones especiales antes y después del Shemá de la tarde de Shabbat, que otros no tienen, o la oración por las mujeres el sábado por la mañana. Pero también esto es un work in progress: es necesario continuamente comparar los textos escritos con el uso corriente para ver las continuas modificaciones que también el rito italiano, celosamente conservado y desarrollado en la historia, sufrió en el tiempo. Tanto que las diversas sinagogas que lo desarrollan tienen a su vez tradiciones diversas”. ¿Por ejemplo? “Lo que acontece por Tisha B’Av y las correspondientes haftarot (las piezas proféticas después de la lectura de la Torah el sábado por la mañana). En Roma se hace así: una haftará de contenido severo y tres de consolación después, pero otros, también italianos, siguiendo la regla general más común, anticipan el ayuno con tres hafarot severas, a las que siguen siete consolaciones. Detalles que son resultado también de las diversas contaminaciones que cada comunidad, pequeña o grande, vivió en su propia historia. Las principales ciudades en las que se practica todavía el rito italiano son Milano, Roma y Torino. Además de alguna pequeña comunidad como la de Ancona, Bologna, Padova, en muchas otras desapareció por el descenso demográfico, o fue sustituido por otras tradiciones, como en Firenze, actualmente sefardita. El rito italiano tiene, entonces, una sede importante en Jerusalém, en la histórica sinagoga del rechov Hillel, donde es un mix de tradiciones italianas, mientras en otra sede se practica exclusivamente rito romano.
Hay diversos nombres, como minhag qahal qadosh (“de la sagrada comunidad de los”) italianos, o minhag lo’ez el lo’azim (literalmente: “de quien habla una lengua extranjera”, probablemente vulgar) o minhag benè Roma (“de los hijos de Roma”), indicando la centralidad original de Roma. Donde, sin embargo, se sucedieron rabinos procedentes de otras localidades, que introdujeron parte de la propia tradición en el rito romano mismo. He ahí porque existen características peculiares también en el interior del mismo rito italiano, comenzando por lel canturreo tradicional de la Torah, momento central de la celebración litúrgica, que hoy únicamente puede escucharse en Milano y Torino, aunque con algunas diferencias en relación con el modelo originario.
Desde el punto de vista filosófico, ¿cuáles son las diferencias más profundas entre rito italiano, askenazita y sefardita? “Puedo responder en términos místicos”, continúa rav Dice Segni; “en la Calalah, las sefiroth son las modalidades por medio de las cuales tiene lugar la revelación de la divinidade al mundo y se dividen en tripletes: por una parte la severidad y la justicia, por la otra amor y compasión, en el centro a síntesis. Se dice que la severidad y la fuerza heroica (Ghevurà) caractariza a los askenazitas, el amor y la pasión (Chesed) representa a los sefarditas y la síntesis, la gloria o belleza (Tiferet) a los italianos. Y es un rol de mediación indudable, con particular atención al tema de la belleza, porque la sensibilidad italiana hacia el arte, que se expresa en la música pero sobre todo en el arte ritual, es única y especial”.
(27). “¿Estudias hebreo, de verdad?”. Identidad del estudiante de hebreo en Italia”.
Publicado en la web de JOIMAG el 24-6-2019. Traducido por Administrador, puede verse aquí el original:
SARA FERRARI.
¿Por qué la elección de estudiar esta lengua causa tanta extrañeza? Entre exostismos, prejuicios y amor por el saber, viaje entre las aulas de hebreo.
Comenzamos con algún fragmento de vida vivida. Concretamente de la mía. Superada la barrera de los cuarenta años y después de décadas dedicadas a la investigación y a la enseñanza, podría casi compilar una enciclopedia sobre las preguntas que, en el tiempo, me fueron dirigidas sobre un aspecto especialmente escabroso de mi existencia: el estudio del hebreo. A continuación, algunos breves ejemplos. Versión hebrea: “De modo que tú estudias el hebreo. ¿Y por que? No eres judía!”. Versión cristiano-católica de la precedente: “¿Estudias hebreo, de verdad? No sabía que fueras judía”. Versión cristiano-católica y, a veces, también hebrea: “¿En serio que estudias hebreo? ¿Pero quieres convertirte?” Esta última pregunta conoció una divertida exasperación, siempre en el ámbito cristiano-católico: “¿Realmente, te pusiste a estudiar hebreo? ¿No es que quieres hacerte monja?” (¡ sic !). Finalmente, versión aconfesional, más irritada: “Ah, estudias el hebreo. ¡ Entonces eres un sionista !”.
Exostismos y secretos.
En definitiva, hay para todos los gustos. La verdad es que para muchos, en Italia, la decisión de estudiar el hebreo, sobre todo en ausencia de lazos personales y/o religiosos con el judaísmo, desde siempre suscita una cierta confusión, si no desconcierto, dado que parece querer desvelar delicados misterios en torno a la identidad de los individuos implicados. En otras palabras, no podría emprenderse este camino a menos que se estuviera bajo algún candente secreto escondido: por ejemplo, un antepasado hebreo sepultado en un pasado distante o una opción definitiva en torno a la propia vida religiosa. Estoy segura de que si en el lugar de dedicarme a la hebraística, eligiera recorrer los caminos del swahili o del urdu, sería simplemente juzgada como una tipa de gustos exóticos, quizá un poco frikilla pero, a fin de cuentas, un sujeto reconocible. Luego, no sospechosa. Y no solo: como pude desmostrar, este comportamiento es reconocible tanto en los judíos como en los cristiano-católicos. Si, porque, en líneas generales, para los cristiano-católicos, el estudio del hebreo es frecuentemente considerado una actividad no necesaria y extraña al propio código de reconocimiento, excavando en la cultura “otra” por antonomasia, a los judíos frecuentemente les resulta extravagante que una persona externa a la comunidad quiera acercarse al saber de Israel. Pero me parece oportuno subrayar que, en general, detrás de esta última posición no se oculta el deseo de rechazar al “intruso”. Más bien, se percibe una ingenua incredulidad, como si no existiera una conciencia real del valor extraordinario de las tradiciones propias.
Pero debe reconocerse que desde los umbrales de los años Dos mil las cosas cambiaron mucho. Y por una vez para mejor. Sin embargo, realmente, en Italia el hebreo se estudia en cursos personales o en las universidades. Si intenta aproximarse además al hebreo bíblico, pero sin hacer de menos tampoco el ulpan, los cursos de hebreo moderno basados en el método ideado en Israel para los nuevos inmigrados. Lo estudian (menos) los jóvenes y (sobre todo) los adultos. Entre estos últimos, frecuentemente hay quien espera a la edad de la jubilación, y hay quien, en cambio, hace el salto mortal para tomar el tiempo necesario para la frecuencia de los cursos y la profundización personal, buscando el momento entre la vida personal y los compromisos laborales. En todo caso, los factores que determinaron esta positiva transformación son diversos, y corresponden a otras tantas identidades de estudiantes de hebreo en Italia. Intentemos ver algunos de ellos.
En primer lugar, el mérito de un nuevo interés hacia el estudio del hebreo en nuestro País debe adscribirse a los grandes artífices del diálogo judío-cristiano, que vio en la ciudad de Milano un centro de primer orden. Es suficiente citar pocos nombres: Carlo Maria Martini, Giuseppe Laras, Paolo De Benedetti. Sin olvidar la Libreria Claudiana y su Centro Cultural Protestante, donde, no casualmente, desde siempre convergen cuantos sienten la necesidad de abrir las mentes y los corazones al hebreo. (De hecho, a un lector atento no se le escapa que los cristianos evangélicos y los valdenses no aparezcan en mi investigación inicial de preguntas raras). Los mutuos intercambios de amistad entre el mundo cristiano y las comunidades judías sí que hicieron que un número cada vez más relevante de personas, sobre todo adultos procedentes del ámbito católico, se aproximaran al estudio del hebreo, para acceder directamente a los textos sagrados y, de este modo, enriquecerse espiritualmente. Sin duda, este grupo es el más consistente. Al lado de estos también están algunos judíos, empujados por la voluntad de colmar sus propias lagunas a nivel lingüístico o de emprender un camino de retorno a la fe. Por norma, estos últimos se presentan en un número más reducido que los antes mencionados, per no son menos decididos.
Pero recientemente no fue sólo el diálogo judío-cristiano lo que se consolidó. El Tercer Milenio, de hecho, podría ser definido como la época en la que el público italiano “descubrió” la cultura judía, en todas sus formas, sin dejar de lado la israelí. Se publican, de hecho, decenas de libros cada año, se organizan festivales y eventos que están entre los más visitados en nuestro País. Pensamos en la contribución al efecto ofrecida por los primeros espectáculos de Moni Ovadia, pero también en las reflexiones de Erri de Luca, en los ensayos de Giulio Busi, en las novelas de Amos Oz, David Grossman, A. B. Yehoshua, Etgar Keret, en los protagonistas de la casa editorial Giuntina. Es evidente que todos ellos se convirtieron gradualmente en puntos de referencia imprescindibles para la cultura judía en Italia, si no en auténticas estrellas culturales aunque, después, algunos de ellos hayan tomado diferentes caminos. La fascinación ejercida por la literatura, por la historia, por la música, sirvió de tracción para los cursos de hebreo, suscitando en las personas el deseo de acceder directamente a la fuente original, sin necesidad de mediaciones: una reflexión a parte merece la búsqueda espiritual, no necesariamente ligada a una confesión religiosa. En nuestro tiempo, de hecho, el interés hacia diferentes formas de satisfacción del espíritu y de la mente creció hasta englobar también elementos de la cultura judía. Por eso muchas personas se confían a las palabras de extrema belleza y profundidad de los grandes maestros. Uno sobre todos, Haim Baharier, el cual supo crear algo único, indicándole a sus estudiantes y admiradores como el aprendizaje de la lengua hebrea y el estudio de los textos tradicionales, siendo arduos, pueden representar el primer paso de un camino hacia ellos mismos. Otros, en cambio, prefieren orientarse hacia la Cabalah, de modo más o menos serio. No se cuentan las veces que durante la primera lección de un curso oigo decir la frase: “Un gusto, me llamo Mario Rossi y soy un cabalista”.
El estudio, un arma contra el odio.
Si, en cambio, le damos un vistazo a lo que sucede en la universidad, nuestras consideraciones cambian posteriormente. No son muchos los ateneos italianos que puedan presumir de ofrecer cursos de hebreo y habitualmente, cuando los hay, estos se mantienen con dificultades. Me refiero particularmente a los cursos de hebreo moderno, dado que aquellos dedicados al hebreo bíblico la mayoría de las veces se valen de la presencia de los clasicistas, interesados en completar los estudios del mundo antiguo incluyendo también el Próximo Oriente. Quien, al contrario, se dedica a la actualidad, generalmente elige estudiar otras lenguas, entendidas como más fácilmente utilizables en el mundo del trabajo. A pesar de esto, puedo afirmar que asistí al nacimiento de un fenómeno singular viendo, en los últimos años, un creciente número de estudiantes árabes que frecuentan con provecho los cursos universitarios dedicados al ivrit y a la cultura de Israel. La razón fundamental de este hecho parecería ser de carácter práctico, reflejando la típica urgencia de los estudiantes de obtener el máximo con el mínimo esfuerzo. El conocimiento de la lengua árabe y de sus estructuras, realmente, es una facilidad no pequeña para quien quiera arriesgarse también con el hebreo. Pero limitarnos a un análisis de este tipo sería reducionista. La mayor parte de estos estudiantes es movida por un sincero interés hacia Israel, desea estudiar y comprender la lengua, la historia, el conflicto, aspirando a una perspectiva diferente de aquello que habitualmente es propuesto fuera de la universidad. Recuerdo, por ejemplo, a un estudiante de orígenes egipcios que me confesó que asistía al curso de lengua hebrea sin poder contárselo a sus padres porque seguramente se pondrían furiosos. Desde su punto de vista, los judíos e Israel eran el enemigo. Pero él no quería rendirse al odio gratuito ni a los análisis precocinados de la realidad. ¿Existe una motivación para el estudio más potente que esta?
(28). La Italia populista, los judíos e Israel.
1) La Italia populista y la voz de los judíos.
Publicado el 15-6-2018 en la web de UGEI (Unión de jóvenes judíos italianos). Traducido por Administrador, puede verse l original en este enlace: http://www.ugei.it/litalia-populista-e-la-voce-degli-ebrei
SIMONE BEDARIDA.
El 1º de junio de 2018, después de ochenta y ocho días desde las elecciones políticas, se ha instalado el gobierno Conte, dirigido por el homónimo jurista y docente universitario, con una composición política de Lega Nord y Movimento 5 Stelle, los dos partidos respectivamente de derecha radical euroescéptica y de cuño populista, ambos con un modo de actuar muy similar a la del fascismo. En verdad, ambos partidos se presentan como representantes del pueblo entero y de su voluntad y soberanía (olvidando que el pueblo ejercita la soberanía en los límites de la misma Constitución); son la voz de toda la ignorancia, el racismo y el qualunquismo imperante en el Belpaese y ampliado como un incendio en Facebook; provocaban al gobierno con modos agresivos cuando estaban en la oposición, y sobre todo consideran democracia y voluntad popular sus propias ideas, mientras son “cosas de idiotas” las sostenidas por cualquiera que no piense como ellos. Tranquilizador como cuadro, ¿no?
Pero parémonos en detalle para ver quien compone este ejecutivo: tenemos, antes de nada, un Primer Ministro que no recuerda (o finge no recordar) el nombre de Piersanti Mattarella, hermano del Jefe de Estado, asesinado por la mafia en 1.980, y definido simplemente como un “conjunto”; un Ministro de Sanidad que, aun siendo médico legal, niega la importancia de las vacunas obligatorias, sosteniendo que deben serlo solo con una epidemia en curso (que sería como decir ponerse un chaleco antibalas solo después de haber recibido el disparo), y de este modo da voz y oxígeno a todo el movimiento no-vax, que niega el valor de la medicina y de los descubrimientos que han llevado décadas de trabajo y de investigaciones, también mediante insultos, un poco como hacía la masas de la población en los tiempos de “I Promessi Sposi” (la creencia de los untori); un Ministro de Familia con ideas retrógradas y medievales, homófobo, favorable a la exclusividad de la “familia tradicional” y contrario al aborto (que es por contra un derecho fundamental que debe ser garantizado a toda mujer). Pero merece una mención especial el Ministro de Interior, que es la personificación de la inhumanidad: todavía se comporta como si estuviese en campaña electoral, incita a las masas a odiar al diferente, provoca un incidente diplomático con Túnez, rechaza (en nombre de la mano dura) permitir atracar en los puertos italianos a un barco en riesgo de volcar (con la masa de personas en Facebook celebrando la muerte de migrantes con peligro para su vida), se felicita explícitamente por la muerte de un muchacho por parte de las fuerzas de policía. Y sobre todo (cosa aún más preocupante) fomenta el squadrismo, crea en versión moderna y digital el viejo concepto de las listas de proscripción de época romana, de Marco Antonio a César. ¿Estás en las listas de proscripción? Cualquiera puede matarte y su acto quedará impune. Ilustre víctima de las listas de proscripción fue el orador Cicerón. Estamos al mismo nivel hoy, podríamos llamarle listas de proscripción 2.0: si mañana, pasado mañana o dentro de un año un rom, un negro o en todo caso un individuo “diferente” fuese asesinado, no sería de extrañar que nuestro Ministro de Interior no condenase el homicidio, de modo que las masas se vean cada vez más legitimadas a odiar. Pensemos un momento en hace ochenta años: el mismo odio gratuito y de masas se derramaba sobre el pueblo judío, y llevó en Italia y en Alemania a las leyes racistas, llevó a a la Noche de los Cristales Rotos, llevó a la Shoah. Por otra parte, en relación con los judíos, el primero y supremo líder del Movimento 5 Stelle es un individuo que repetidamente ha mostrado una preocupante aversión al judaísmo (por citar algunos ejemplos: su banalización del Día de la Memoria y de su significado o su autodefinición de individuo “oltre Hitler”.
Los dos partidos que están representados en el ejecutivo ni siquiera han aplaudido la intervención, en mi criterio elocuente e intachable, de la senadora Liliana Segre, que en alusión a la barbarie nazi que ha vivido en primera persona, ha declarado su firme oposición a cualquier ley contra los rom y las minorías en general, ganándose por otra parte los insultos de un buen número de comentaristas seriales de Facebook que le han deseado ser asaltada por un zíngaro, afirmando que es ciertamente peor que vivir en un campo de concentración. Pero sobre este punto es mejor sobrevolar y fingir no haber leido, teniendo solo en mente que estos comentaristas seriales están en medio de nosotros y podemos encontrarlos en la calle.
Más bien, aprovechando la ocasión de la intervención de la misma Liliana Segre, quiero lanzar mi llamamiento: cualquier hebreo que en el secreto de la urna ha puesto la cruz sobre el símbolo de la Lega (o peor, sobre el símbolo de los 5 Stelle), hoy debe supervisar su propia conciencia. Quizá el voto a la Lega se ha producido en nombre de la (¿presunta?) amistad de su líder en relación con el Estado de Israel (en más partes he visto en Facebook páginas simpatizantes con Israel celebrar al actual Ministro de Interior), pero el resultado de hoy es un gobierno que se aproxima mucho al squadrismo, un gobierno que no tendrá escrúpulos en aislar a las minorías y a hacerles vivir aquello que nuestros hermanos correligionarios han vivido hace ochenta años cuando, en fuga de la persecución, se han visto rechazados en las fronteras. No hace en absoluto honor a Israel tener como (sedicente) amigo a un individuo de valores humanos tan ínfimos y mezquinos.
Nosotros, como judíos, somos apenas 25.000 en toda Italia, más o menos el mismo número de habitantes que tiene Isernia, en Molise. Pero hemos sido siempre una minoría extremadamente integrada y “ruidosa”, y tenemos el deber de oponernos categóricamente a cualquier iniciativa de cuño racista de este gobierno, y hacer oir nuestra voz cada vez que esto ocurra. Quien olvida es cómplice, quien da el voto a ellos es cómplice de esta máquina, es un francotirador.
Hoy son los rom, los musulmanes y los inmigrantes africanos, pero mañana podemos ser nuevamente nosotros. No proceden proclamas como “pasaporte preparado” o similares. Más bien procede prestar constante atención, y quizá tener presto el micrófono, antes que el pasaporte. Israel es con certeza un punto firme y fundamental para nuestra vida de judíos, pero no puede y no debe ser la única razón de nuestra elecciones políticas en Italia y en Europa. Quien opta por continuar viviendo en Europa, debe trabajar en el interés primario de esta bellísima y fundamental realidad: una Europa que sea segura, acogedora y que sepa siempre garantizarnos los valores y los derechos por los que las pasadas generaciones han debido luchar duramente. Y esto significa combatir a toda costa el racismo, el nacionalismo y la xenofobia, también donde los partidos portadores de tales valores se declaren amigos y partidarios del Estado de Israel.
2) El veterano de la Brigata Ebraica: “La hemos liberado también nosotros, pero hoy esta Italia me da pena”.
Publicado el 24-4-2018 en la web de LA STAMPA. Traducido por Administrador, puede verse aquí el original: http://www.lastampa.it/2018/04/24/italia/il-reduce-della-brigata-ebraica-labbiamo-liberata-anche-noi-ma-oggi-questa-italia-mi-fa-pena-fyDG0Yxyho7GJHdomOoSoL/pagina.html
Piero Cividalli, último superviviente del cuerpo especial: “Veo las reliquias de Predappio y me dan ganas de vomitar”.
ANDREA FIORAVANTI
“Mire, no me interesan las últimas polémicas sobre el desfile del 25 de abril. Importa solo una cosa: la Brigata Ebraica y la Resistencia, ambas, en campos distintos, han luchado por la misma cosa: la libertad de Italia”. Piero Cividalli, 91 años, no es solo un profesor italiano de historia del arte que vive en Ramat Gan, en la periferia este de Tel Aviv. Es el último sobreviviente de la Brigata Ebraica, la compañía de judíos italianos y extranjeros que combatieron para liberar Italia del nazifascismo en la segunda guerra mundial. Estaban en las filas del ejército británico, bajo la bandera sionista que después se convertirá en la del Estado de Israel. Cividalli es uno de los protagonistas de la muestra “La Brigata Ebraica in Italia e la Liberazione”, comisariada por Stefano Scaletta, de la Universidad del Piemonte y por los profesores Cristina Bettin y Samuel Rocca, de las universidades Negev y Ariel, desde el 1 de mayo en Milano.
Cividali, ¿celebra el 25 de abril?
He siempre rehuido ceremonias y aniversarios. Nunca los he sentido como verdaderamente míos. Importan los recuerdos y el lado humano de aquel periodo. Hoy todo esto forma parte del pasado, también aunque guste establecer una verdad histórica.
¿Cuál?
El haber contribuido a liberar Italia. Cuando desembarqué en Taranto en julio de 1945, la guerra había acabado. Pero los otros compañeros de armas habían contribuido con valentía a liberar parte de la Emilia. He visto una Italia destruida, mísera. Llegado a Taranto, he permanecido allí unas pocas semanas. Después, nos mandaron a Udine: cuatro días en un vagón de carga, porque no funcionaban las vías de comunicación. Hacía falta reconstruir todo.
¿Cuál era la tarea de la Brigada?
Estábamos encuadrados en el ejército británico, pero a diferencia de los ingleses sentíamos en lo profundo las desgracias de las víctimas de aquella guerra. Por eso la Brigada ayudó no oficialmente a millares de prófugos a huir de la Europa del horror nazifascista. Y no eran solo hebreos huidos de los campos de concentración.
¿Por qué decide enrolarse?
Tenía 18 años y vivía en Palestina desde hacía pocos años. Mis padres habían dejado Firenze después de la publicación de las leyes raciales en 1.938. Mi padre era un convencido antifascista, amigo de los hermanos Rosselli (asesinados por el régimen fascista en junio de 1.937, ndr). Desde la infancia habían ido juntos a la escuela. Este sentimiento antifascista se despertó en mi cuando desde Palestina veía a Mussolini llevar a Italia al colapso. Durante el entrenamiento en Egipto, me acuerdo de haber hablado con los prisioneros italianos. Me decían: “¿Pero para qué te alistas? Ahora todo está perdido”. Y yo respondía: “Es mi deber, debemos salvar lo salvable”.
¿Se siente todavía italiano?
Hasta un cierto punto. La bofetada recibida con las leyes raciales fue fuerte. Pero ni siquiera me siento israelí. A decir verdad, no me siento nada. Después de lo sucedido, no soy capaz de sumergirme completamente en ningún País. Si debiese decir la verdad, me siento europeo.
¿Qué piensa de la Italia de hoy?
Me produce pena y rabia, porque no hemos aprendido nada de nuestras desgracias. Después de haber visto Italia destruida por el fascismo, y de una guerra sin sentido, no soy capaz de creer que aun haya gente que añora el fascismo. Vuelvo frecuentemente a Italia con mis parientes y cuando en Predappio he visto las reliquias fascistas, me han dado ganas de vomitar. Los jóvenes no saben ya a donde nos llevó Mussolini.
3) Salvini, la Internacional soberanista e Israel.
Publicado en la web HAKEILAH (Grupo de estudios de la Comunidad judía de Torino), en la edición de marzo de 2018. Traducido por Administrador, el original italiano puede verse aquí:
https://www.hakeillah.com/5_18_03.htm
La misión en Israel del Ministro del Interior concluyó como estaba previsto: Salvini se desplazó al Yad Vashem, donde declaró su compromiso de que los crímenes de la Shoah no se repitan, y el primero ministro Netanyahu declaró que “Salvini es un grano amigo de Israel”.
La visita tuvo amplia cobertura mediática en Israel y en Italia y suscitó debate en el seno de la comunidad judía italiana.
¿Cuáles son las credenciais de este “gran amigo de Israel”? En febrero de 2.015, el movimiento de extrema derecha “Casa Pound” participó en el comicio de la Lega en Piazza del Popolo en Roma en un clima de gran camaradería. En febrero de este año, Simone Di Stefano, líder de esta organización que se define neo-fascista, se declaró dispuesto a apoyar un gobierno dirigido por Salvini. Además, Salvini ha establecido lazos con toda expresión de la extrema derecha como “Lealtà Azione” y se adhiere a consignas mussolinianas (“tanti nemici tanto onore”, “chi si ferma è perduto”) proponiendo su partido como receptáculo de toda nostalgia fascista. Y no sólo se solidariza con el régimen iliberal de la Hungría de Orbán, sino que además sigue sus peores pulsiones en la campaña sobre la Teoría de la “sustitución”, según la cuál los flujos migratorios hacia Europa serían el instrumento por medio del cual una fantasmagórica élite internacional (no casualmente comandada por un judío, George Soros) pretendería sustituir la “raza europea” – blanca y cristiana – con millones de migrantes, preferiblemente musulmanes, para destruir la civilización occidental.
Es una tesis que parece un eco de los Protocolos de los Sabios de Sión. En el plano internacional, Salvini se alía con otros nuevos “amigos de Israel”: con Trump, “imparcial” frente a la mayor manifestación neonazi de los últimos años en los Estados Unidos (en Charlottesville, agosto 2.017); con Marine Le Pen en Francia; con el gobierno polaco, que con la última ley propugna el “negacionismo” en relación con las responsabilidades polacas en la Shoah; con Jair Bolsonaro, en Brasil, que amenaza con la cárcel a los opositores. Son todos exponentes extremos de las ideas más iliberales, nacionalistas y xenófobas. Y, sin embargo, con Salvini y como Salvini, “amigos de Israel”, visto que en tiempos recientes, Netanyahu recibió en Jerusalém a la élite de la internacional soberanista – Trump, Orbán, Zeman (presidente de la República Checa), acudió en una misión junto a Putin y ahora acogió a Salvini, acompañado por la Presidenta de la “Unione delle Comunità Ebraiche Italiane”, Noemi Di Segni.
Para entender cuanto cambió el clima político israelí en este trozo de siglo basta recordar que en el 2.000, cuando el partido de extrema derecha FPÖ, cuyo líder Jörg Haider, conocido por prejuicios antisemitas, entró en el gobierno austríaco, el gobierno israelí llamó a su embajador, restableciendo los vínculos diplomáticos con Viena solo tres años después. Hoy, el Israel de Netanyahu ya no cultiva el mismo rigor antifascista. Residuos de aquel rigor permanecen en el establishment israelí; el pasado verano, Yair Lapid, húngaro de origen y Presidente de “Yesh Atid”, declaró en Twitter que recibir a Orbán en Israel era una vergüenza. La semana pasada, el Presidente israelí Reuven Rivlin evitó recibir a Salvini siguiendo – hacemos una hipótesis – su advertencia: “Existen movimientos neo-fascistas que tienen una influencia considerable y peligrosa que, a veces, expresan su apoyo al Estado de Israel”. “No puede decirse Admiramos a Israel y deseamos tener relación con él, pero somos neo-fascistas”. “El neo fascismo es completamente incompatible con los principios y los valores sobre los que Israel se fundó” (entrevista a la CNN, 29 Noviembre 2.018).
Algunos días antes del viaje de Salvini circuló en Italia un llamamiento propuesto por Jcall (de la que somos miembros), firmado por un centenar de judíos y mencionado en La Repubblica, el Corriere della Sera y Hareetz, y una intervención fue publicada por nosotros en Il Manifesto y citada en Haaretz. El sentido de ambos textos era la alarma por el hecho de que el ministro italiano recibiera un ambiguo carnet filo-israelí, tal como para ponerlo a salvo de la sospecha de antisemitismo mientras continúa en su campaña xenófoba y racista y en sus alianzas con las fuerzas antisemitas en Italia y en Europa.
Análogas consideraciones circularon en Israel en el Haaretz, y activistas israelíes sintetizaron su crítica con una elocuente imagen insertada en Facebook.
Además, vale la pena recordar que los historiadores del Yad Vashem ya habían lanzado alarmas denunciando la intención “revisionista” del gobierno polaco de criminalizar a quien recuerda la responsabilidad polaca en la Shoah.
¿Qué induce al gobierno Netanyahu a abandonar las discriminaciones a las que apela el mismo Presidente de Israel Rivlin, y a acoger como amigos a exponentes de políticas iliberales y no carentes de relaciones con fuerzas antisemitas? ¿Qué induce a Netanyahu a intercambiar el apoyo político de semejantes aliados – con la cobertura dada por Israel a sus políticas, xenófobas y racistas pero no antisemitas -, en tanto santificada por la amistad que les es ofrecida, precisamente, por Israel?
Claro que Israel tiene necesidad vital de alianzas, y tiene una lógica discutible que las encuentre entre quien va construyendo un frente anti-islámico. Aunque Israel tenga relaciones con el régimen saudí para contener la influencia de Irán. Y en la dimensión geopolítica no se es tan sutil: el cinismo es la regla, pero tiene su precio. Pero, más allá de la gepolítica, hay algo más.
Netanyahu busca una política de rechazo de los refugiados (particularmente de Eritrea y Sudán); puso bajo acusación a las ONG-s israelíes que apoyan los “derechos humanos” (de cuyos principios la tragedia judía fue una inspiradora, principios a los que el Estado de Israel se adhirió en otros tiempos), y con la Ley lanzada por la Knesset el 19 de julio, con solo dos votos de mayoría, sancionó la discriminación étnica en Israel y el privilegio judío, contraviniendo la igualdad entre todos los ciudadanos del Estado, igualdad que debería ser el criterio distintivo de la “única democracia de Medio Oriente”: luego, son las afinidades de fondo con los soberanistas etno-nacionalistas que toman pie en Europa y en América las que guían las nuevas alianzas de Israel, y las que eluden las distinciones de otro tiempo.
Como se transmite por las preocupaciones del Presidente de Israel Reuven Riblin, del Presidente del Congreso Judío Mundial Ronald Lauder o del Rabino Pinchas Goldshmidt, Presidente de la Conferencia de rabinos de Europa, está en curso una mutación sobre la que los judíos están divididos. Para muchos, cualquier decisión del gobierno israelí es indiscutible: para ellos Israel es el Estado Guía, como un tiempo lo era el Vaticano para los católicos o la URSS para los comunistas: una patria, un lugar de salvación, el corazón de la identidad, que resume el judaísmo mismo y habitualmente incluso lo sustituye. Y si el gobierno de Israel anuncia que la derecha soberanista y xenófoba es fiable, de ella se fían.
Pero, mirando la experiencia histórica, nosotros pensamos que hoy el nacionalismo populista representa una amenaza para la democracia, para la cultura, para la convivencia pluralista, para las minorías. Y antes o después también para los judíos. Por lo que nos preguntamos: ¿estas nuevas alianzas iliberales de Israel no arriesgan con crear una contradicción nunca vista antes entre los intereses actuales del Estado de Israel y los de a largo plazo de la diáspora? ¿Esta indiferencia a las discriminaciones éticas y políticas ditadas por la misma memoria de la Shoah no arriesga con herir gravemente la memoria y la identidad misma de los judíos? ¿Estas alianzas en el nombre de la seguridad de Israel no arriesgan con alentar fuerzas que amenazarán la seguridad de minorías étnicas, culturales y religiosas, incluidos los judíos?
Nosotros entendemos que sí e invitamos a la comunidad judía a debatir sobre estos temas.
4) Comunicado de Hashomer Hatzair – Milano (2 de agosto de 2019). Contra la política de Salvini.
Publicado el 2-8-2019 en la página de facebook “Progressisti per Israele”, de donde fue tomado. La traducción es de Administrador.
El Hashomer Hatzair de Milano considera indispensable intervenir en relación con lo sucedido en la jornada de ayer, 1 de agosto de 2019.
El Ministro Salvini debería enterarse de que las palabras tienen un peso, y si son dichas por un Ministro de la República, además de vicepresidente, tienen un valor verdaderamente importante. Definir a una mujer como “zingaraccia”*, usando esta expresión en modo despreciativo, no nos representa en absoluto, sino que más bien despierta nuestras conciencias y nos recuerda que debemos cada vez más hacernos oir. Que nadie nos infunda miedo porque nosotros, los jóvenes, no nos detendremos ante ningún tipo de injusticia o discriminación.
El racismo en Italia, desgraciadamente, no fue nunca erradicado, pero hoy reside en las instituciones de un modo inaceptable. Hacemos un llamamiento a todos aquellos que son dignos de ser llamados seres humanos para que pueda ponérsele fin a la escalada de odio y racismo que este gobierno está alimentando y exhibiendo.
Con preocupación expresamos nuestra solidaridad con la comunidad Rom y Sinti y nos unimos con ellos también en el pesar por la conmemoración que el día de hoy trae consigo: en 1.944, hace 75 años, concretamente en la noche entre lo 2 y el 3 de Agosto, en Auschwitz-Birkenau, fueron exterminados los 1400 rom y Sinti presentes en el campo.
También el Porrajmos forma parte de la historia de nuestro país y de nuestra Europa y nadie tiene el derecho de olvidarlo.
(Milano, 2 de Agosto de 2019).
* Expresión despectiva en femenino para referirse a los miembros del pueblo gitano.
5) Nosotros, judíos europeos.
Tomado de la web de IL MANIFESTO (“Quotidiano comunista”, https://ilmanifesto.it) , en el que fue publicado el 7-5-2019, con la lista de l@s firmantes. Tradución del italiano de Administrador.
CARTA-LLAMAMIENTO. POR UNA EUROPA UNIDA Y COHERENTE CON SUS VALORES FUNDACIONALES.
Nosotros, judíos europeos, ligados a los valores judíos y universales de defensa de los débiles, justicia social, dignidad del extranjero; defensores de los valores de la democracia y del pluralismo, esenciales para la protección de las minorías y de la convivencia de etnias, religiones y culturas diferentes; alarmados por la escalada de formas de intolerancia y discriminación del diferente en Italia, Europa, como en cualquier otro lugar:
a) reafirmamos los valores en la base de la construcción de una Europa unida: paz, democracia, tutela de los derechos humanos, repudio del etnonacionalismo;
b) condenamos actos de antisemitismo, como de cancelación de la memoria y de banalización de los horrores de los años `30 y `40 del Novecento, en movimientos y partidos de la derecha etno-nacionalista;
c) nos oponemos a la
irrupción en el debate político y en el espacio público de comportamientos y
actos de racismo contra extranjeros y migrantes por parte de individuos,
movimientos organizados y sectores de la administración pública, reclamándole a
las instituciones – desde la escuela a los entes públicos y a los mass media –
un fuerte compromiso para combatir y eliminar las raíces;
d) apoyamos, en vista de las elecciones
al Parlamento Europeo, a partidos y candidatos que afirman y
comparten estos principios y valores.
6) ¿Pero de verdad? ¿Rusia?
Publicado en la web HAKEILAH (Cominidade judía de Torino). Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
http://www.hakeillah.com/3_19_05.htm
MANFREDO MONTAGNA.
Aleksandr Dughin: ¿quién es? Un artículo de “La Stampa” lo presentaba ampliamente, pero quien quiera saber más sobre él puede leer I demoni di Salvini. I postnazisti y la Lega, de Claudio Gatti (Editore Chiare lettere). El título podría hacer pensar en un cuento novelesco sobre la Lega y sobre su líder actual. Pero se trata de una reconstrución, en primer lugar de las relaciones que la Lega de Salvini mantuvo con Casa Pound, Fuerza Nuova y otros postnazis, y posteriormente de las establecidas con la Rusia de Putin. La tesis de Gatti es que, en primer lugar, la Lega habría nacido sobre la base de infiltraciones de bien identificados exponentes de la derecha radical y, en segundo lugar, Salvini habría estrechado relaciones de tipo político con hombres muy próximos a Putin, como precisamente Dughin. Esta tesis se hace convincente por las numerosas entrevistas rigurosamente entrecomilladas.
“Cuando la Lega hizo su primera reunión en Milano, era el 85, estábamos nueve, incluido Bossi. Dos éramos de Orion”, declara el librero exotérico Marco Battarra. “Orion” es el nombre de la revista y de la editorial fundada en Saluzzo en 1.984 por Maurizio Murelli, después de años de prisión por la participación en un atentado en el que murió un policía en Milano en el 1.973. Murelli y todos los otros protagonistas de esta historia son apasionados seguidores del pensador fascista Giulio Evola y del terrorista negro* Franco Freda. Murrelli es uno de los primeros post-nazis que sostiene que las ideas de Hitler y Mussolini deben ser transmitidas a las nuevas generaciones usando uno de los partidos adaptados a tal objetivo. La elección recae en la Lega porque detrás del proyecto autonomista leyera la necesidad de defender la identidad de los concretos pueblos; y ciertamente la apelación de Bossi a los orígenes de los “lombardos” tiene nexos evidentes con la apelación nazi de las Waffen SS y de la División Carlomagno, tan querida para Casa Pound y Forza Nuova.
La larga lista de postfascistas y postnazis recordados por Gatti contiene nombres bien conocidos y otros menos reconocidos públicamente en tales trajes: por ejemplo, se sabe que Mario Borghezio no fue sólo un violento sustentador de la Lega, sino que también participó activamente en variadas iniciativas públicas de marcado signo nazifascista, mientras es quizá menos conocido que uno de los primeros y más amantes amigos de Salvini ya desde el instituto fue uno de los líderes de Forza Nuova, Marco Carucci, y nadie sabe que, durante una asamblea estudiantil de los años del instituto en la que se hablaba de la Shoah, Salvini salió con la afirmación: “habrán hecho algo los judíos para ser tratados de esa manera”.
Alguno de los que apoyan a la Lega de Salvini podrá replicar: “en esta época de fake news, también todas estas insinuaciones pueden ser falsas”. Acude en su ayuda un personaje bien conocido hoy: el Presidente de la RAI Marcello Foa, que sostiene el “complotismo” como explicación de algunos hechos relevantes de nuestra época. Según Foa, todas las que son tomadas como verdades por historiadores y periodistas deben ser releídas en sentido inverso: Rusia no le arrebató Crimea a Ucraina con un referéndum farsa, sino que acudió en la ayuda de los habitantes de Crimea; en Siria, Rusia ayuda la Assad no a masacrar a su pueblo con gases letales sino a derrotar al ISIS, que sería una creación de USA y UE.
Pero volvamos a Dughin, y así podremos introducir a otro postnazi, Gianluca Savoini, que tuvo un importante papel en la historia de la Lega, sobre todo como responsable de las relaciones con Rusia. En junio del 2.018 Murelli organiza en Milano un debate con ocasión de la presentación del libro Putin contro Putin de Dughin y, antes de darle la palabra a los ponentes, siente el deber de presentar a un amigo suyo, Gianluca Savoini, el Presidente de la “Associazione Lombardia Russia”. Entrando en la Lega en 1991, Savoini tiene un recorrido político que puede resumirse con sus palabras: “Nos conocimos …. estaba junto a tantas personas que estaban en la Lega …. próximo a la Lega …. Había un local en Varese (frecuentado por gente) que era acusada de ser de extrema derecha, pero era toda gente de la Lega”. Por otra parte, casi confirmándolo, en 2.018 está presente en Alemania en una convención del partido de extrema derecha AfD (“Alternative für Deutschland”). En 1.997 Savoini había entrado en el periódico La Padania: todos sus colegas lo recuerdan como uno que “seguramente es un nazi”. Una entrevista suya al escritor Marco Dolcetta está dedicada a la crítica de la globalización y del mundialismo con el lenguaje ahora consolidado del nuevo nazismo: “En Nuevo Orden Mundial amado por los grandes bancos de negocios puede obtenerse solo interviniendo sobre la mentalidad de los pueblos, reduciendo cada vez más su capacidad de reacción, confundiéndolo conscientemente, subvirtiendo sus tradiciones y sus identidades más profundas”.
Para concluir, retomamos el hilo de la historia del verdadero protagonista del libro de Gatti: Matteo Salvini. Antes de nada, su adhesión a las ideas post-nazis de Murelli y de Orion encuentra una confirmación macroscópica en la importante manifestación de la Lega en la Piazza del Popolo el 25 de febrero de 2.015, al lado del líder de Casa Pound Simone Di Stefano y frente a militantes de ambas formaciones. Un encuentro que concluye con el simbólico beso entre los dos líderes.
Es un hilo que se reanuda con el de la política anti-UE de Putin. En 2014, un año después de convertirse en líder de la Lega y haber atacado al euro, “un crimen contra nuestra humanidad”, Salvini se desplaza a Moscú, donde declara su sintonía con la política rusa. Es natural que al final de aquel mismo año Salvini declare: “Si tuviera que escoger entre Juncker y Putin, elegiría a Putin el domingo por la mañana” y en el año siguiente: “Para mi, la unión entre Italia y Rusia debe ser la unión entre dos países que identifican los problemas del mismo modo y eligen métodos similares para combatirlos”. En 2.016 está nuevamente en Moscú, donde le concede una entrevista a Dugin, trasmitida por la televisión de Konstantin Malofeev, oligarca tradicionalista próximo a la Iglesia ortodoxa rusa. En 2.017 usa Facebook para expresar sus ideas sobre la tragedia siria: “¿La ONU? ¡ Fuera de la ONU ! Dejad de financiar a la ONU ¡ Ente inútil !”. Finalmente, después de un encuentro con el Ministro de Exteriores ruso Sirgej Lavrov, Salvini firma un acuerdo detallado entre la Lega y el partido de Putin, “Rusia Unida”.
¿Qué decir? La conclusión más lógica pero también más trágica es preguntarse: ¿cómo pueden los políticos italianos aceptar un retorno de este tipo al pensamiento de Hitler y Mussolini y un ataque tal a la Unión Europea? Sobre todo, ¿cómo puede un tercio de los ciudadanos italianos (y entre ellos también algún judío) votar por quien sostiene estas posiciones?
* Alude a camisas negras, fascistas.
7) Bolsonaro y los judíos brasileños.
Publicado en la web HAKEILAH (Grupo de estudios de la comunidad judía de Torino) en el nº 216 – diciembre de 2018 -. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí: https://www.hakeillah.com/5_18_05.htm
(RAFAEL BOHEKI).
Rafael Bokehi, 19 anlos, miembro activo del movimiento juvenil Hashomer Hatzair en Brasil, apenas regresado por ocho meses de Shnat Hachshara de Israel, con su grupo, retomó desde hace muy poco al rol de madrich (guía) dentro de la sección de Rio de Janeiro, una de las cinco sedes brasileñas del Movimiento.
Le pedimos que compartiera con nosotros su opinión en relación con las últimas elecciones, que lo dejaron desconcertado.
La elección del candidato Jair Messias Bolsonaro podría haber sido un shock para muchos brasileños y también para el mundo entero. Pero este resultado electoral tiene raíces mucho más profundas y mucho más claras de lo que pueda parecer.
Durante casi 400 años, el territorio que hoy llamamos Brasil fue gobernado por una élite de propietarios terratenientes, que tuvieron por mucho tiempo entre ellos únicamente controversias ocasionales en relación con la monarquía, la centralidad del poder y de la esclavitud, pero que siempre estuvieron de acuerdo sobre el papel de la economía rural y del consumidor dentro de la economía local. Esta situación comienza a cambiar en la segunda mitad del Novecento, con el ascenso al poder de nuevas élites con un perfil más orientado hacia el desarrollo industrial, pero al mismo tiempo populista. Una lucha de poder que, en un escenario de guerra fría, culmina en el golpe de estado cívico-militar que inaguró la última dictadura en Brasil, un periodo en el que la sociedad se convirtió en menos libre y más desigual.
Como en toda América Latina, este desequilibrio en la dirección económica llevó en los primeros años dos mil a un grupo compuesto ya no por la élite, sino más bien de la clase media-baja. Este grupo, durante catorce años, intentó gobernar en el interés de una parte más amplia de la población. Pero, primero para llegar y después para mantenerse en el poder, muchos de estos representantes cedieron al sistema de corrupción histórica en el país: diversos escándalos salieron a la luz, provocando muchas reacciones en la sociedad, como las manifestaciones del 2013.
Estas señales de malestar popular fueron manipulados por la élites históricas para volver a tomar el control del país. El proceso de impeachment de la presidenta Dilma Rousseff y el encarcelamiento de su vice fueron clara demostración de las operaciones que muchos brasileños con una posición económica más que confortable prepararon y continúan preparando para conseguir un gobierno que facilite su vida personal y de su clase; y esto aunque sea en detrimento de millares de marginados y del mismo desarrollo de la democracia representativa, que defiende la Constitución nacional.
Es en este rol en el que se encuentra buena parte de la comunidad judía brasileña.
La posición de los judíos en Brasil fue siempre muy difícil de comprender, desde el momento en que estos constituyen un grupo que escapa de las reglas generales del país; aun teniendo la sinagoga más antigua del continente americano, la población judía ha sufrido continuamente crisis socioeconómicas, persecucións religiosas y políticas hasta la mitad del siglo XVIII. Desde aquel momento, el mundo judío brasileño (el 0,06% de la población) comenzó a tener mayor reconocimiento y peso político.
Frente a las fuertes tensiones raciales y de clase presentes todavía hoy, el judío brasileño asumió una doble identidad, la del “no-blanco” y al mismo tiempo “no-negro”. La primera identidad ha, realmente, determinado una situación de segundo plano en la sociedad, fuertemente condicionada por las problemáticas ligadas al antisemitismo y al desarrollo de la ideología comunista. Por el contrario, la segunda identidad, más ventajosa, protegió a los judíos brasileños de la fuerte discriminación existente para los negros y mestizos (los llamados pardos/marrones). Y le abrió a los judíos la entrada a los estudios universitarios y a las ocupaciones más rentables. En sustancia, el judío quedó como parte de una minoría social, pero con capacidad de inclusión y ascenso económico.
Las comunidades judías, en particular la más próspera de Rio de Janeiro, condicionadas por un temor casi ancestral a las persecuciones, comenzaron a cerrarse, formando una burbuja social y atacando a cualquier movimiento que evoque una amenaza para los judíos en el lugar o en Israel. Esto generó una serie de enfrentamientos entre las instituciones comunitarias y la izquierda lationoamericana y posteriormente dentro de la izquierda en las comunidades judías mismas, como por ejemplo las Tnuot Noar (movimientos juveniles) y los grupos políticos descendientes del Bund o algunos académicos.
Este complejo de supervivencia y casi de conspiración, también llevó a las comunidades brasileñas a buscar representación política en grupos ciegamente pro-Israel, sin considerar el conjunto de sus ideas y de sus propuestas, fecuentemente en sí mismas incongruentes con el judaísmo mismo. El caso del candidato elegido cae exactamente en esta situación.
Jair Bolsonaro fue un representante en la Cámara de los Diputados por el estado de Rio de janeiro durante 27 años, elegido siete veces y bajo ocho partidos diferentes. En sus discursos siempre se postuló como representante de los militares, con la fuerza de una carrera en el ejército que comenzó con quince años y acabó, antes de entrar en la reserva, como capitán. Más allá de la de las fuerzas armadas, siempre defendió las causas de los grupos rurales, cristianos y armados. Desde el comienzo de su carrera política, siempre expresó juicios caracterizados por la misoginia, por el racismo, por el rechazo de la inmigración, por posiciones homófobas. Bolsonaro se ha expresado continuamente contra la laicidad del Estado, contra los derechos de las minorías y por el abierto aopyo a las dictaduras latinoamericanas, por las cuales expresa nostalgia.
A pesar de estas preocupantes contradicciones, se convirtió en una persona rica en seguidores e inspiró a muchas personas en los ocho últimos años. Eso se debe principalmente a la influencia de las social network y a una mitología directa y sincera. Con sus críticas conservadoras fue capaz de ganar la confianza de la población indignada por los escándalos y por la corrupción del Partido Trabalhista, cuya ideología era identificada como doctrinaria en defensa de una ideología de género. Otro aspecto fue la defensa de una posición más agresiva en la lucha contra la situación de violencia que vive el Brasil. Favorables a la intransigencia contra el crimen y la defensa “de la moral y de las buenas costumbres”, muchos brasileños y muchos judíos decidieron apoyar todas las posiciones (aunque) controvertidas, ambiguas y peligrosas defendidas por Bolsonaro.
(29). “Adei-WIZO”, 90 años de servicio y un futuro por construir”.
Publicado el 17-9-2017 en la web de MOKED (portal del judaismo italiano). Traducido por Administrador.
Una nueva campaña de comunicación para relanzar una sigla histórica del judaísmo, que hace poco pudo celebrar su 90 aniversario: la ADEI-WIZO, la asociación de referencia de las mujeres judías en Italia. "No ocultamos la verdad – escribe la Asociación -. Con respecto a hace algún tiempo, es mucho más difícil convencer, movilizar, activas a las personas. Pero en relación a cuanto acontece en el entorno, no estamos mal. Tampoco los grandes partidos de masas son capaces de movilizar a sus afiliados, pero nosotros podemos afirmar que nos comprometemos cotidianamente para implicar a un gran número de personas. Lo hacemos – subrayan las mujeres de ADEI–WIZO – con actividades de todo tipo, por ejemplo con cursos de pintura, los cursos para hacer la jalá, los grupos de lectura, que vienen siendo los elementos que elegimos para una serie de spotas promocionales de nuestras actividades". De aquí parte realmente la nueva campaña dirigida a nenovar la imagen de la asociación de las mujeres judías, con la implicación de 22 chicas convertidas en las protagonistas de los spots y del vídeo realizados por la agencia de comunicación de Daniel Fishman. "Hicimos creíbles las imágenes que cuentan bien tanto lo que desarrollamos semanalmente en nuestras secciones, incluido el fundriasing, como los resultados concretos que en Israel derivan de ello, explican, por ejemplo la última campaña que emprendemos a nivel nacional en ayuda de las mujeres etíopes, uno de los cientos de servicios y proyectos desarrollados por WIZO en Israel". Se trata, subraya después la presidente nacional Ester Silvana Israel, de "una campaña tanto de imágenes como de acción concreta". Nos marcamos el objetivo de implicar por lo menos a 150 nuevas socias, en particular en las grandes comunidades de Roma y Milano. Con un spot - explica la presidenta- queremos realmente encontrar nuevos jurados populares para el Premio Literario "ADEI-WIZO Adelina Dellla Pergola". Es una de nuestras joyas de la corona, una actividad que involucra y entusiasma a decenas de lectores, escuelas, casas editoriales. A través de los libros ayudamos a difundir el conocimiento del mundo judío en todas sus facetas". El lema elegido para representar las diversas almas e historias internas en la asociación es Different styles, same values, a common house: ADEI-WIZO.
" Es un mensaje fuerte el que queremos lanzar a las mujeres judías italianas – concluye la Presidenta Ester Silvana Israel -. Pese a todo lo que los sociólogos digan, existe una realidad, como la nuestra, en la que vale la pena implicarse. Ya sea participando en lo que está proyectado como sobre todo, y este es mi deseo, sugiriendo nuevas ideas e inspiraciones ".
Para adhesiones y mayores informaciones:
(29). “Piazza”, un film sobre el lugar símbolo de los judíos de Roma.
Publicado en la web de JOIMAG el 30-8-2022. Traducido por Administrador, puede verse el original auí:
https://www.joimag.it/piazza-un-film-sul-luogo-simbolo-degli-ebrei-di-roma/
MICOL DE PAS ENTREVISTA A KAREN DI PORTO SOBRE SU DOCUMENTAL “PIAZZA”.
¿Qué es la Plaza? Aquella con mayúscula es la plaza del ghetto de Roma, lugar símbolo del judaísmo en la capital, investigado y narrado en el documental homónimo de Karen Di Porto, en la certelera en el MEIS de Ferrara para el 31 de agosto. Hablamos de ello con la directora.
El film tiene un fuerte componente autobiográfico. ¿Nace así la idea de hablar de la plaza?
La historia de la plaza coincide con la historia de todos. Hablo de mi padre, cierto, de mi familia y del lugar en que crecí. Pero hablo de quella humanidad, de aquel sabor particular que creo que los otros habitantes de Roma no conocen. Naturalmente que la historia se entrelaza con la Historia, en el perido precedente a la Shoah, en la Shoah y después. Pero también de aquella imagen que de algún modo el judío piensa que debe dar en el exterior. Quería superarla, tampoco quería hablar demasiado de la Shoah, quería mostrar tragedia y vitalidad de aquel lugar, su belleza. Pero naturalmente me he dado cuenta enseguida que la Shoah no es una cuestión eludible.
¿Quizá la exigencia de afrontar la Shoah por parte de la tercera generación es también la de encontrar la forma de hacerlo?
Pienso que es muy importante hoy hablar de la generación del medio, la de m is padres, nacidos inmediatamente después de la Shoah, porque es la menos investigada, representante de un judaísmo orgulloso, pero que rehuye de algún modo identificarse con la fuerza. Después están los que pertenecen a la generación posterior. No quiero spoilerar demasiado, pero “Piazza” es seguramente un viaje entre las generaciones que han vivido y habitado el ghetto.
La narración procede en la forma clásica del documental, con una serie de entrevistas. ¿Por qué ha elegido este lenguaje?
En primer lugar porque quería dar a los entrevistados, todos personas que conozco muy bien, la sensación de que hablasen conmigo. Así, he girado con una telecámara pequeña con el audio en el auto para no tener operadores, garantizando la espontaneidad. Y, después, me gustaba mucho la idea de mantener el film seco, mostrando los lugares poco a poco, gracias a cuanto se ve detrás de las personas entrevistadas.
¿Qué es la plaza hoy?
Mi padre decía que la plaza es el centro del judaísmo voluntario. Y todavía es así. La Comunidad judía ha sido lúcida porque si primero ha elegido poner la escuela lejos para evitar la autoghettización, después ha cambiado de idea. A continuación del abandono del ghetto en los años 60, cuando muchas familias se desplazaron a casas nuevas en viale Marconi, hsta hoy, cuando casi cada barrio tiene su templo, la pensado en llevar la escuela a la plaza. Y ha sido algo óptimo, porque tener hoy la escuela en el ghetto es un modo para que quede un corazón del judaísmo romano. Las ciudades evolucionan y es justo que evolucione también este barrio.
¿Puede explicarlo mejor?
El ghetto hoy es también muy trendy, es una zona bonita en la que ir a comer fuera, para quien no es judío es un lugar donde reencontrar la Roma que ya no existe porque conserva una cierta romanidad. Yo nací y crecí allí y cuando era pequeña el ghetto era percibido como un lugar no hermoso y popular, y durante mi crecimiento cambió mucho, hasta convertirse en un lugar de moda. Y es justo que así sea. En este sentido decía que las ciudades cambian, evolucionan y también evolucionan las necesidades de la comunidad. Si antes nos encontrábamos en la plaza, había solo tiendas de comerciantes judíos y se comía todos juntos en la calle, ahora, naturalmente, esto ya no sucede. Pero aquel calor y aquella historia para nada están perdidos. El ghetto está en el centro de Roma y es fácil que se pierda la identidad del lugar, pero no ha sucedido: la plaza es hoy un lugar activo y cálido del judaísmo romano.
(30). El sueño de Manduzio: una historia pugliesa.
Publicado el 9-1-2.019 en la web de JOIMAG. Traducido por Administrador, puede verse el original aquí:
https://www.joimag.it/sogno-manduzio-storia-ebraica-pugliese/
TALIA BIDUSSA.
En 1930, Donato Manduzio, convencido de ser el último judío sobre la Tierra, funda una comunidad judía en San Nicandro Garganico. Los acontecimientos que la acompañaron hasta hoy.
1.920, Puglia, San Nicandro Garganico. Donato Manduzio, nacido en 1.885, vuelve a casa después de combatir en la Primera Guerra Mundial y pasar meses y meses en el hospital, curándose de las heridas de guerra. Es precisamente en el momento en el que se ve obligado a estar en la cama cuando Donato, nacido en una familia de braceros, aprende a leer, gracias a la ayuda de enfermeros y curas, y comienza a leer, leer, leer.
El último judío.
Entre los volúmenes que pasan por sus manos está un libro que le regaló un pentecostal, una traducción en italiano de la Torah. Sumergido en la lectura, encuentra en los cuentos que descubre en aquel volumen, y en los preceptos que están escritos: la Puglia es tierra de marranismo, habiendo sido parte del reino de Nápoles en los tiempos de la persecución a los judíos (1.541), y es por tanto fácil pensar que algunas de las tradiciones judías fueran familiares para Donato, y de algún modo sobrevivieron hasta sus contemporáneos. Y no únicamente esto: viendo en torno a sí un mundo a la deriva, no cree en la redención humana llegada por medio del sacrificio de Jesús, y se convence, por tanto, de la verdad de la fe judía, todavía en espera de un Mesías.
Es el 10 de agosto de 1.930 cuando, a continuación de un sueño, una visión nocturna, hace suya la fe judía, con un gran "pero": no conoce a ningún judío, y lo que sabe del judaísmo es lo que lee en la tradición de la Torah que tiene en sus manos, y cree, por tanto, que es el único judío en el mundo, y que recibió una especie de encargo divino, transmitir la verdadera fe. Reúne a en torno a sí a amigos y vecinos, acercándolos poco a poco a esta "nueva" religión.
Los contactos con Roma y el descubrimiento de Israel.
En 1.931 es renovada la línea
ferroviaria y un representante comercial romano llega a San Nicandro, y le
cuenta a la comunidad, aproximadamente 70 personas, que ciertamente los hebreos
sobrevivieron desde los tiempos bíblicos, y que había numerosos representantes
en Italia. Donato, animado por la noticia, busca ponerse en contacto en seguida
con la comunidad de Roma, a la que le escribe primero una postal y después una
larga carta. Durante años, las relaciones fueron exiguas, si no más bien
conflictivas: en un primero momento estas cartas, un poco extrañas a decir
verdad, son ignoradas, y posteriormente miradas con cierta sospecha: estamos en
pleno régimen fascista, y las autoridades comunitarias temen que no sean
verídicas. Las primeras respuestas son cautas. Se le comunica a Donato que tal
como están las cosas, los pertenecientes a su comunidad no pueden ser
considerados judíos, que el judaísmo, la halajah (ley hebrea) no se basa sólo
en la Torah, sino también en textos y comentarios sucesivos y que, por tanto,
aquello que practicaban era sólo parcial o incorrecto según los criterios del
judaísmo ortodoxo. Este rechazo, aunque doloroso, los ayudará cuando son
aprobadas las leyes raciales.
Pero en San Nicandro
continúan practicando con convicción a fe judía, también después de 1.938. En
1.944 llega a Puglia Enzo Sereni, chico sionista emigrado en 1.927 en la
entonces Palestina, regresado a Italia con la Brigata Ebraica. El encuentro
entre Sereni y la comunidad de San Nicandro marca un momento de cambio: es de
hecho el momento de encuentro entre San Nicandro y el Sionismo. Años después,
muchos miembros de la comunidad emigraron a Israel, empujados por la convicción
de poder realizar sólo allí la visión que su fundador había tenido quince años
antes. Donato es escéptico en relación con esta posibilidad, e intenta
convencerlos de no marchar, pero ellos partirán de todas formas. Hasta entonces
la comunidad tenía una estructura que muchos historiadores y estudiosos
definieron como similar a la de una secta, con un culto al jefe particularmente
acentuado. Esta lectura es rechazada por los miembros de la misma, como puede
verse en esta entrevista* a la investigadora Grazia Gualano en Haleikah.
La segunda vida de San Nicandro.
En 1.946, acabada la guerra, la comunidad de Roma acepta convertir al grupo pugliese, invitándolos después a formar parte de la comunidad de Nápoles. Se trata del reconocimiento que esperaban desde hacía tiempo. Solo Donato, ya viejo y enfermo, rechazará la circuncisión. Muere en 1.948, al inicio del éxodo de gran parte de sus "secuaces" hacia Israel (1.948-1.950).
Con su muerte, y la comunidad reducida por la emigración en masa, toman las riendas cuatro mujeres, entre ellas la viuda de Manduzio, Emanuela Vocino. Estas mujeres reconstituirán una comunidad, caracterizada ahora por un fuerte matriarcado, y actuarán de modo que las tradiciones, los cantos, las historias judías se transmitan a las generaciones siguientes. Hoy, la comunidad de San Nicandro cuenta con aproximadamente cincuenta personas, y hay una Sinagoga, en la que estas se reúnen puntualmente.
El sueño que en la noche del 10 de agosto de 1.930 había dado venida a una larga avalancha de acontecimientos, aun está viva.
Imagen: Pixabay.

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