Historia / Política

 


- ".... los peligros del método hegeliano, verdaderamente demasiado carente Intencionalmente) de "accidentalidades", perturbadoras o no, a pesar de su pretensión de ser método de la dialéctica histórica (el defecto de Hegel es el de concebir la dialéctica histórica como un sistema de conceptos puros, sus "contrarios", mientras que su mérito, que no hay que olvidar nunca, es el haber establecido el problema de la relación orgánica de razón, o "conciencia de la contradicción", y curso histórico): y entonces: ¿qué elementos (o precedentes) conológicos hay que eliminar y cómo? Con otras palabras: ¿cómo concliar la historicidad sustancial del método con la no-cronologicidad o idealidad, es decir, con su ser aun método lógico (....) (Galvano Della Volpe, "La libertad comunista", Ed. Icaria, p. 149).

- " .... Procede considerar, por tanto, 1) quen en el estado socialista son renovados los derechos subjetivos no menos que en el parlamentarismo y del derecho económico burgués expresado en la norma "por una parte igual de trabajo completado, una parte igual de producto": nótese en relación a esto último que su renovatio socialista es evidente en el carácter social reconocido al trabajo y al producto; 2) que, naturalmente, el elemento que, por así decir, hacer precipitarse y transforma y renueva esta sustancia liberal en una sustancia estatal socialista es la libertas mayor, la libertad igualitaria o instancia democrática materialistamente corroborada; 3) que, en definitiva, el Estado destinado (según la hipótesis conclusiva de la teroría clásica marxista-leninista) a "extinguirse" en aquella "sociedad de libres e iguales", que es la sociedad comunista auténtica y verdadera, sociedad sin clases, en las que "las funciones públicas perderán su carácter político y se transformarán en simples funciones administrativas, que asistirán a los intereses de la sociedad", es esto el Estado socialista" (Galvano Della Volpe, "Rousseau e Marx", Ed. Reuniti, p. 47).

- Quien, pues, juzgue necesario en un nuevo señorío ganarse la fe de sus enemigos, adquirir partidarios, vencer por la fuerza o por la astucia, hacerse amar y temer del pueblo, hacerse seguido y respetado por los soldado, destruir a todos los que podían o debían hacerle daño, sustituir las antiguas leyes por nuevas, ser a la vez severo y benigno, magnánimo y liberal, deshacerse de una milicia en la que no podía tener confianza y formar una nueva, conservar la amistad de príncipes y reyes, para que deseen hacerle bien y teman tenerle por el contrario; de todo esto, digo, no se puede ofrecer ejemplo más reciente ni más acabado que el presentado por César Borgia, al menos hasta la muerte de su padre” (Macchiavelli, “El Príncipe”, Ed. Edaf, pp. 64-65).



La historia son ellos. Nosotros …..

En el libro “La autonomía del politico”, en unta entrevista al autor (Mario Tronti) este manifiesta que “La historia son ellos. Nosotros somos la política”.

Tronti nos dice que hay que reconocer que la gente está más del lado de la Historia que del de la Política. Todo progresismo es una apología de la historia. Nos dice (con una sonrisa resignada) que hay que asumir que “la historia es nuestro enemigo”. “Somos política”, dice. Si es que somos algo. En la página 117 podemos leerlo así.

Título: La autonomía de lo político; Autor: Mario Tronti; Idioma de edición: español (original en italiano): Ed: Prometeo.

Destino.

Destino” es una palabra-llave que retorna en varios pasajes de mi recorrido, y puede conjugarse de dos modos con “política”. En sentido existencial, entendiendo la política como destino: de mi biografía podría decir que ha sido bien o mal destinada, “orientada” a la política. Pero no insistiré sobre esto en Siena, huir de la biografía permanece en mi como una obstinada regla interior; hablaré de la relación entre destino y política en otro sentido. La de “destino” es una categoría hegeliana, que corresponde más o menos a la historia, y a una historia que, en tanto nosotros podemos intervenir en ella, se vale en gran parte a sí misma. Además, sabemos que el recorrido de la historia no es ni lineal ni progresivo, procede por tirones, estancamientos, saltos, retardos; la historia gira, se para, corre, avanza a pequeños pasos, vuelve atrás; y no es hecha solo de datos abiertos, claros, reconocibles, sino también de datos oscuros, que no es capaz de hacer emerger. De modo que el asidero es muy complicado, bastante más complicado que si se moviese siempre hacia adelante y de modo transparente. Y es aquí donde se abre el espacio de la política. La política tiene la tarea de comprender este lado de destino de la historia, de preverlo, de actuar dentro y en contraste con ello. Ha de trabajar, entonces, mucho con el pensamiento, porque a pesar de sus actuales miserables disfraces, la política permanece como un lugar privilegiado del pensamiento. De hecho, toda la gran filosofía, desde Platón, se ha mezclado siempre con la política; y quizá el destino de la política coincide con el destino de la filosofía. En la lección, pues, intentaré abordar estos temas. Para preguntarme, para preguntarnos, si la política moderna tiene todavía un destino; esto es, una capacidad de contraste del destino inscrito en la historia.

Son palabras del mismo Tronti en una entrevista concedida con motivo de su despedida de la Universidad de Siena y jubilación como profesor universitario. El nombre de la lección de despedida era justamente “Politica e destino”.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Fundamentalismo(s). Integrismo(s)

Nietzscheana

Algo de geopolítica …. con George Friedman, Lucio Caracciolo y la revista italiana “Limes”