Giuseppe Dossetti. Cavriago

 


 

Tomamos el discurso pronunciado por Dossetti el 13 de mayo de 1.988, con ocasión del otorgamiento de la ciudadanía honoraria del comune de Cavriago. Título: “Una gran solidaridad sin fronteras”. Es el mismo Dossetti quien dice: “Me viene a la mente la cita de Cavriago por parte de Lenin” (p. 222). El pequeño comune emiliano fuera indicado como ejemplo de solidaridad internacionalista por la recogida de una contribución financiera a favor de los revolucionarios rusos después de 1.917. A la relación con este lugar, Dossetti asigna una parte sustancial de su formación existencial: “He hecho la universidad de los estudios en Bologna y he hecho la universidad de la vida en Cavriago (p. 218)” (Mario Tronti, “Dello spirito libero”, Il Saggiatore, p. 173).

Dossetti.

Giuseppe Dossetti nace en 1.913 en Génova, aunque al poco tiempo su familia se traslada a la región de la Emilia Romagna, concretamente a Cavriago, en la provincia de Reggio Emilia.

Ligado desde siempre a la militancia católica, en 1.930 se adhiere a “Azione Cattolica”. Licenciado en Derecho, ejerció de profesor universitario de Derecho Eclesiástico.

De la mejor tradición democristiana, su rechazo del fascismo no fue de los de última hora y con el Duce ya derrotado por los acontecimientos. Se expresaba con claridad el 17 de Marzo de 1.994, en un encuentro con el clero de la Diócesis de Concordia – Pordenone: “Iba al instituto – tenía nueve años – en los días de la Marcha sobre Roma, en los días de la llegada del Fascismo. Repensando después con inteligencia de la madurez aquel acontecimiento, he confirmado las primeras impresiones infantiles y de adolescente del mismo, esto es, la impresión – por decirlo globalmente – de una gran farsa: una gran farsa acompañada de una gran deseducación de nuestro País y de nuestro pueblo, junto a una impresión de un gran engaño, aunque seguido ciertamente con ilusión por una mayoría, pero que cada vez más se dejaba engañar y confundir. Por tanto, existe una primera cosa que está firmemente establecida en la maduración sobrevenida de mi conciencia y en la reflexión sobre aquellos acontecimientos que en mi infancia, casi mi primera adolescencia, había vivido, una reflexión radical en lo profundo: un irreductible antifascismo, no solo para el pasado, sino también para el presente y para el futuro, y por todo aquello que puede asimilarse o preparar un nuevo fascismo” (tomado de “"Il Vangelo nella Storia. Conversazioni 1.993-1.995", Ed. Paoline, Milano 2012 - página 24).

Pasando por aquella gran escuela política y de vida que fue la Resistencia, se unió a la misma tras la caída del Régimen fascista, participando en la actividad del “Comitato di Liberazione Nazionale” de Cavriago y después en el provincial de Reggio Emilia, representando a la Democrazia Cristiana. Su nombre clandestino fue Benigno.

Tasladado a Roma en la inmediata postguerra, hace campaña para que su Partido opte por la opción “República” en el referéndum sobre la forma de Estado, sorprendido por la decisión de De Gasperi (hombre fuerte del Partido en la época) de no optar como Partido.

Miembro de la Asamblea constituyente (1.946), este mismo año - con Lazzati, La Pira y Fanfani – participa en la fundación de “Civitas Umana”, que tiene la finalidad de orientar al mundo católico hacia una reforma social y política sobre las bases de la participación y la igualdad.

Dimite de la dirección del Partido antes del Congreso Nacional de Junio de 1.949 en Venecia, aunque es reelegido en Abril de 1.950. Finalmente, en 1.952 abandona la Cámara de Diputados, en tanto “Cronache social”, que él dirigía, pasa a manos de Amitore Fanfani, que la transformó en “Iniziativa Democratica”, una corriente dentro de la D.C.

Su salida de la vida política nacional supuso su inmersión de lleno en el compromiso religioso católico, comenzando por fundar el “Istituto per le scienze religiose” en la ciudad de Bologna. Muestra clara de este compromiso fue su participación en el Concilio Vaticano II como colaborador del Cardenal Lercaro.

Expresión de su visión política son estas palabras suyas: “La sustancia de la democracia está en la edificación de una estructura que no es sólo constitución política, sino una conjunción de constitución política y social en la que sustancialmente se garantice a cada uno la posibilidad de expansión espiritual pero también física de su ser, plenamente en conformidad con la proporcionalidad de sus facultades y sus méritos. Por tanto, no queremos asegurar una estructura social que permita la máxima expansión de la persona humana según los méritos de cada uno, sin que a este juego de perfecta adecuación puedan oponerse posiciones de privilegio preconstituidas”.

En una clara linea de profundidad democrática, de ciudadanismo y de republicanismo.

El colapso práctico de los proyectos lleva a adjetivar demasiado: frente al fiasco del socialismo real, “socialismo democrático” o “socialismo con rostro humano”; la financiarización y el carácter despiadado del capitalismo nos lleva a hablar de “capitalismo salvaje”, por contraposición a un “capitalismo democrático” o “con rostro humano”. Pero repetimos: las palabras fuertes, las ideas fuertes no necesitan de adjetivos. Republicanismo cívico .... así podría denominarse el de Giuseppe Dossetti, pero ¿hay un republicanismo que pueda ser otra cosa?



Cavriago. La “tierra roja”. La “pequeña Rusia”.

Fragmento tomado de la web https://e-review.it/. El original del texto completo puede verse aquí: https://e-review.it/carrattieri-arvedres-lenin#nt-3

TIERRA ROJA”.

Después de la represión de finales de siglo, el socialismo se reorganiza: es emblemática la lápida erigida por el círculo local el 1º de enero de 1.901 en recuerdo de todos los compañeros “que lucharon por el triunfo de sus ideales”. El 8 de diciembre habla en Cavriago Antonio Vergnanini, secretario de la “Camera del lavoro di Reggio”. En febrero de 1.903 se produce un acalorado debate público entre socialistas y católicos, y se producirá otro en abril de 1.910.

Entretanto, en septiembre de 1.906 es inagurada en la plaza central de la localidad una gran Casa del popolo, construida gracias a una suscripción pública. En febrero de 1.908, el Ayuntamiento es conquistado por los socialistas, dirigidos por Cesare Arduini (1.870-1.942), hijo de aparceros, después ejerciente de tal. De aquí el inicio de una política inspirada en el minicipalismo prampoliniano*, con la instauración del matadero público, de la casa agraria, del jardín de infancia municipal, del recreativo, del nuevo cementerio. En 1.909, el pueblo es adscrito a la capitalidad de Reggio-Ciano, el primer ferrocarril de la historia construido y gestionado por una cooperativa; en 1.910 llega el cine; en 1.911 el teléfono; en 1.913 el agua potable.

El alcalde Arduini, confirmado en junio de 1.914 (con el doble de votos), se posiciona explícitamente contra la Gran guerra; pero después, una vez desatado el conflicto, se prodiga en el apoyo a los emigrantes retornados, a los prófugos, a los huérfanos; distribuye trigo y manteca a precio reducido; inicia trabajos públicos para combatir la desocupación; constituye un Comité de asistencia civil, una Oficina de información y una Empresa municipal de consumo. La guerra involucra a más de 600 cavriagueses, de los que 63 mueren.

En 1.917 llega la doble revolución rusa: después de la de febrero, Arduini envía un aplauso “al pueblo ruso que quiere redimirse de la esclavitud”; después la de octubre, también en el reggiano, hasta ahora dominado por el reformismo (“Los años de “La Giustizia”, 1.986) aparece una componente maximalista, que mira con entusiasmo el ejemplo bolchevique. “Agh’vol Lenin” (“necesitamos a Lenin”) es un slogan que comienza a circular, junto a dichos y canciones populares sobre el líder bolchevique.

El 6 de enero de 1.919, el Consejo municipal de Cavriago vota una moción en apoyo del “Avanti !” de Giacinto Menotti Serrati, en el que se expresa solidaridad “a los espartaquistas alemanes y a los sovietistas rusos”. El 12 el texto es publicado en un párrafo en el periódico socialista y después llega afortunadamente al escritorio de Lenin. El 6 de marzo siguiente, en el Comité ejecutivo central del Soviet de Moscú, en la fase de formación de la Tercera Internacional, el líder soviético cita como ejemplo de devoción por la causa revolucionaria precisamente “una localidad llamada Cavriago (una esquina perdida, evidentemente, porque no se encuentra en el mapa)” definiéndola “la pequeña ciudad de provincia por excelencia”.

Obviamente, esta inesperada cita suscita gran emoción en el pueblo y en toda Reggio. Prampolini contesta el método leninista, pero en el congreso provincial de junio de 1.919 vencen clamorosamente los maximalistas, precisamente sobre la agenda del cavriagués Domenico Cavecchi (1.878-1.953), llamado “il piccolo Lenin”. Este, gerente de una ferretería, ya en marzo había roto explícitamente con Arduini, poniéndose del lado de la secretaría nacional; a finales de julio de 1.919 llama a la huelga general en solidaridad con Rusia y contra el Tratado de Versalles.

En enero de 1.920, en el referéndum convocado por la federación provincial, la moción maximalista consigue en Cavriago 160 votos frente a solo 10 de la reformista. Prampolini celebra un acalorado mítin el 25 de mayo. En las elecciones administrativas de noviembre de 1.920, que marcan en general un triunfo para el Partito socialista italiano (P.S.I.), los socialistas obtienen en Reggio Emilia el 64% y en Cavriago más del 80%. En el momento de elegir el alcalde, es designado Cavecchi, que sin embargo escribe “Lenin” en su tarjeta, de ahí la leyenda de este como alcalde honorario del pueblo. En el discurso de toma de posesión se anuncia “el amanecer rojo” y se define Cavriago como una “pequeña célula de aquel gran mundo que tiene sus bases en la Tercera Internacional”.

Los inscritos del círculo local son 230; y existe también una sección femenina con más de 90 asociadas. Aproximadamente son 600 los miembros de la cooperativa y casi 500 los inscritos en el sindicato; todo ello sobre una población de 4.500 habitantes. Con el nacimiento del Partito comunista d’Italia (Pcd’I), los socialistas cavriagueses pasan en masa al nuevo partido, bajo la guía de otro Cavecchi, Solindo, carpintero, de Ferdinando Bonilauri y de Giovanni Ferrari”.

* https://it.wikipedia.org/wiki/Camillo_Prampolini

Imagen: Pixabay.

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