De rutas(s) por Europa

 



(I). Budapest: majestuosidad bañada por el Danubio

Capital y ciudad más grande de Hungría, se constituyó Budapest en cuanto tal como resultante de la fusión de tres ciudades nacidas a ambos lados del Danubio: Buda y Obuda en una orilla, Pest en la otra.

Absolutamente marcada por el hecho de ser atravesada por tan inmenso y célebre río, fue en su día, la segunda ciudad más importante del Imperio Austro-Húngaro, por detrás de Viena.

Ciudad con una historia de grandeza (su Centro Histórico es “Patrimonio de la Humanidad” desde 1.987), una serie de lugares deben ser destacados para quien tome la sabia decisión de visitarla:

- El barroco Castillo Real, en Buda. Histórico castillo de los reyes húngaros, construido en el Siglo XIV.

- La Ópera Nacional de Hungría, lugar con una acústica impresionante y referente europeo en la materia.

- La llamada "Plaza de los Héroes", en cuyo centro se levanta el “Memorial del milenio”, que contiene estatuas de los líderes de las 7 tribus magiares.

- La estación ferroviaria del Oeste, obra de Gustav Eiffel.

- El neogótico e impresionante edificio del Parlamento de Budapest.

- La hermisísima iglesia de San Matías, considerada por muchos todo un símbolo de país.

- La segunda sinagoga más grande del mundo.

- El Puente de las Cadenas, sobre el Danubio.

Esta ciudad es magia, majestuosidad, música. Corazón, centro de Europa bañado por el Danubio Azul: Budapest.

(II). Edimburgo: encanto de Escocia.

En la costa Este de Escocia, mirando al continente europeo, la capital de Escocia, pasa por ser una de las ciudades con más encanto de las islas británicas.

Rodeada de cerros de origen volcánico, sobre una entorno natural que es una pura hermosura, Edimburgo cuenta con un casco histórico valiosísimo y sorprendente.

El Castillo, que preside la ciudad, se levanta sobre una roca de origen volcánico, y es referente indiscutible de la ciudad.

Pero también debe hacerse mención a otros lugares. Como “Calton Hill”, donde se sitúa el famoso monumento a Nelson, situado en un alto desde el cual puede observarse la ciudad en todo su esplendor. O el barroco “Palacio de Holyroodhouse”, en su día residencia de los reyes escoceses. O la Catedral, del Siglo XV. O el “Royal Museum”.

Debe destacarse de Edimburgo su intensísima vida cultural durante todo el año; particularmente la celebración del “Festival de Edimburgo” en el mes de agosto. Sus pubs y bares ofrecen sesiones musicales siempre variadas y sugerentes.

Un destino próximo, pero sorprendentemente vivo y atractivo. Pulmón de la vieja y bella Escocia. Puro encanto, antigua magia: Edimburgo.

(III). París, “la” ciudad.

Ile de la Citê: cuna insular de París.

Esta “isla del asentamiento”, en pleno corazón de París, se levanta en medio del Sena y constituye uno de los espacios donde se adensan puntos de referencia y especial interés en la capital francesa.

Cuando viajamos a París, si disponemos de tiempo, la Isla - unida al continente por los maravillosos puentes sobre el río Sena - se merece una parada de más de un día.

Zona pantanosa, y por tanto inundable, sostienen los historiadores que se trata del núcleo originario de lo que luego sería París, su primera zona habitada.

Además del inigualable placer de acceder a ella cruzando los puentes, ya en su interior, determinados lugares son de visita obligada en la estancia en París.

En primer lugar, la más que célebre Catedral de Notre Dame, ese maravilloso templo gótico inmortalizado para la literatura por Víctor Hugo. Pero también la prisión de la Conciergerie, tan vinculada a la historia de la Rtevolución Francesa, así como Saint Chapelle.

Pasear la isla es encontrarse permanentemente lugares de interés, reflejos de la grandeza de la zona y de la ciudad: Hotel Dieu - el hospital parisino más antiguo -, Palacio de Justicia, Tribunal de Comercio, Plaza del Vert-Galant, así como el espectáculo que representa el Mercado de Flores de la ciudad. El Puente Nuevo (Pont Nouveau) representa otra maravilla de París, pudiéndose contemplar al caminar sobre él una deliciosa imagen de París.

Lugar imprescindible en una ciudad imprescindible. Una isla que ostenta el título de ser la cuna de esta grandiosa y fascinante urbe.

Barrio Latino: París estudiantil y cosmopolita.

En la ribera izquierda del Sena, con la célebre y prestigiosa Universidad de la Sorbona como referencia, en pleno centro de París, el Quartier Latin es uno de los espacios con un ambiente más vivo y dinámico de la ciudad.

Con una gran oferta de ocio, es posible comer y beber a un precio razonable a casi cualquier hora. El mutlticulturalismo está presente en este y otros aspectos. Lugar de tradición estudiantil desde siempre - su nombre sonó con fuerza en el Mayo parisino de 1.968 -, la vida cultural prolifera y se multiplica aquí: cines, librerías, música……

Dos importantes ejes lo atraviesan: el boulevard Saint-Germain -de este a oeste- y el boulevard Saint Michel -de Norte a Sur-.

Sobre la montaña de Sainte-Geneviéve (Santa Genoveva) se sitúa la Sorbonne, una presencia que necesariamente imprime carácter y otorga pedigree. Muchos otros lugares convierten al Barrio en un lugar especial, en un espacio que no puede ser de paso sin parada; nombres realmente míticos: el Teatro del Odeón, el Jardín de Luxemburgo, el Panteón, la École Normale Superieure, el Museo Cluny o la Iglesia de Saint Étienne du Mont.

París ilustrado, alegre, luminoso. Quartier Latin: paso y.. … obligatoria parada.

Le Marais: “corazón” del viejo París.

En la margen derecha del Sena, este barrio parisino cuyo nombre significa “marisma”, es una de las zonas más animadas y coloristas de la ciudad. Todo un corazón del París antiguo.

Una de sus características relevantes es el albergar en su seno quizá a la comunidad judía más importante de Europa. Abundan las tiendas de todo tipo, los restaurantes y bares, además de los museos.

Como lugares de interés vale la pena mencionar la Place de Saint Gervais, el Museo de Arte e Historia del Judaísmo, el Hôtel de Sens -un edificio medieval -, el Hôtel de la Ville - sede del gobierno municipal -, la Place des Vosges, la mítica Place de la Bastille, la casa del escritor Víctor Hugo y el Museo Picasso.

Un París abierto, acogedor, universalista. Corazón del París más genuino. Le Marais, la marisma, un lugar para revivir.

Montmartre: Barrio parisino muy especial.

Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=R2o3S5ShmTg

Asentado sobre una colina, albergando en su seno la impresionante Basílica del Sacre Coeur, lugar de la bohemia decimonónica por antonomasia y escenario de referencia en la Comuna de París de 1.871, este Barrio es lugar de visita imprescindible cuando decidamos visitar la capital francesa.

Compitiendo - en la otra orilla del Sena - con Montparnasse por el título de referencia artística de la ciudad, con el “Moulin la Galette” - restaurante al aire libre - y el mítico “Moulin Rouge”, como referentes esenciales, gentes como Van Gogh, Picasso, Matisse o Toulouse-Lautrec encontraron aquí su patria.

Hoy en día barrio turístico, la Place du Tertre (lugar de encuentro de pintores) es lugar de creatividad y encuentro.

Como referencias necesarias procede citar la Basílica del Sacre Coeur, la Iglesia de Sant Pierre, la casa de Erik Satie, el Museo de Montmarte o el “Espace Dali”.

Los teatros, salones y cabarets aún están hoy muy presentes, dotando a la zona de una carácter genuino especialmente atractivo.

Para subir a la colina sobre la que se asienta sin cansarse, es muy buena opción subir en el funicular.

Lugar especial, con un encanto rotundo, quizá paseando por sus calles nos podamos encontrar con gentes que la habitaron, como Clemenceau, Edith Piaf o .... por qué no, Amélie Poulain.

Definitivamente, un lugar para detenerse, soñar … o quedarse.

Montparnasse: patria del París creativo.

Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=-pPjILLE7v4

Compitiendo, desde la ribera izquierda del Sena, con Montmartre, por el título de capital cultural de la ciudad que de por sí lo es, es lugar necesariamente de culto para aquellos que reverencien la mejor tradicional intelectual francesa. Tradición artística, literaria, científica ….

En su cementerio duermen el sueño eterno figuras de la talla, nada menos, de Sartre, Baudeleaire, Samuel Beckett o Simone de Beauvoir. Casi nada.

El nombre del barrio es sintomático, expresivo, y deriva de Parnaso, una referencia mitológica de la Antigua Grecia.

Lugares de referencia de la zona, son las Catacumbas parisinas, la Estación de Montparnasse, el espectacular rascacielos llamado “Torre Montparnasse” o el “Instituto Pasteur”.

No debemos perdernos la vida de sus bares y cafeterías, todo un emblema de París y que gozan del inigualable sabor y atmósfera tan propios de esta ciudad.

Cuando la estación de parada sea París, obligado dirigir los pasos a Montparnasse: corazón de cierto París eterno y admirable, único.

(IV). Cracovia: ciudad mágica en Polonia.

Ciudad estudiantil, ciudad religiosa, ciudad cultural y artística, uno de los destinos importantes de Europa - y el mayor de Polonia - Cracovia es de esas urbes europeas que deben visitarse para reencontrarse con la historia, con la belleza, con la naturaleza.

Como en todas las ciudades de este tipo, el principal atractivo es recorrer sus calles, captar su sabor, su encanto. Pero para ir algo guiado, determinados lugares son especialmente aconsejables.

Es el caso de la Basílica de Santa María, básicamente gótica, pero con fachada de estilo barroco. Es el caso, también, de la Torre del Ayuntamiento, que se encuentra en la Plaza del Mercado; subiendo a ella puede disfrutarse de una bella panorámica de la ciudad. La llamada Plaza del Mercado de Cracovia (https://www.youtube.com/watch?v=THNShzv4aZ8) es el centro de la vida urbana, y ostenta el mérito, a ciencia cierta, de ser la plaza más célebre de esta ciudad polaca.

Otros tantos lugares de necesaria visita son la iglesia de San Pedro y San Pablo, el Cerro de Wawel, la Catedral de Wawel, el Castillo Real, o el Barrio Judío (en cuyas calles se rodaron algunas escenas de la película “La Lista de Schindller”).

Próximo a Cracovia se encuentra la localidad llamada Auschwitz (https://es.wikipedia.org/wiki/Auschwitz), donde se encuentra el más (tristemente) conocido campo de concentración nazi en la Segunda Guerra Mundial. Un lugar, sin duda, sobrecogedor.

Una ciudad con magia y encanto. Una ciudad de las necesarias. Cracovia.

(V). Fábrica Schindler.

Espacio de la memoria histórica, ligado a la presencia (y martirio) de la población hebrea que residía en Polonia antes de la Segunda Guerra Mundial, en la hermosa y mágica ciudad de Cracovia, la Fábrica Schindler nos lleva a un agujero negro (https://es.wikipedia.org/wiki/Shoah_(pel%C3%ADcula) de la historia de la vieja Europa.

Popularizada la persona (y personaje) de Oskar Schindler en la célebre e impresionante película de Steven Spielberg, Fabryka Schindlera pretende conservar la memoria y la historia de quien en determinado momento asumió aquello de que “Quien salva una vida, salva el mundo entero”. Lo dice el Talmud ... Y en esta historia, fue más que una.

Afiliado del Partido Nacionalsocialista, hombre de la S.S. reclutado como informante, conectado con la jeraquía nazi, adquirió la fábrica de ollas llamada Deutsche Emaillewaren-Fabrik. El resto de la historia, de su actuar, la conocemos perfectamente por el referido film, siendo lo más relevante que protegió a los trabajadores/as de su fábrica para que no terminaran en los campos de concentración/exterminio. Se estima en 1.100 el número de personas beneficiadas.

La fábrica acoge la exposición permanente “Cracovia bajo la Ocupación Nazi entre 1.939 y 1.945”. Nos muestra básicamente la historia de Cracovia entre 1.939 y la liberación de Polonia.

Sonidos, imágenes, exposiciones, nos acercan a aquella época negra de aquel infierno que fue Polonia, auténtico campo de pruebas de la barbarie. Un espacio para hacernos conocer el espanto de la situación concretamente de la población hebrea en aquella tierra, en aquel tiempo.

Enclavado en una ciudad que vale mucho la pena conocer, el Museo es de esos espacios que dejan huellan y a los que una visita parece necesaria.

Puede visitarse:

- en el periodo comprendido entre los meses de abril y octubre, los lunes de 10 a 16 h y de martes a domingo entre las 10 y las 20 h.;

- en el perido comprendido entre noviembre y marzo, los lunes entre las 10 y las 14 h, y de martes las domingo entre las 10 y las 18 h.

Esta situado en el en º 4 de la Calle Lipowa.

(VI). La Galitzia judaica en Polonia.

Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=iYlx3aUCq8Q

Hay otras Galicias. Pero no están en esta. Están en el Este de Europa, de la Vieja Europa. Parte, en su día, del Imperio Austro-Hungaro, previamente a la Shoah floreció en estos territorios la vida de diversas comunidades hebraicas, dejando su cultura una honda huella.

Una amplia gama de expresiones culturales y artísticas dan fe de aquella realidad, como abundantes cuentos y canciones. Sinagogas, cementerios, monumentos asociados a la vida comunitaria. … dejan constancia de aquel mundo.

Cracovia merece la calificación de ciudad mágica. En ella, una maravilla como conjunto, son dignos de especial mención el Castillo Real, la Plaza del Mercado y el Barrio Judío, entre otras referencias. Kazimierz se encuentra en el Sureste del casco viejo de Cracovia y pasa por ser el centro de la vida judía de antaño. Asociada a la célebre película de Steven Spielberg, la Sinagoga y el Cementerio Remuh, así como la Vieja Sinagoga - en la que hoy se sitúa el Departamento Judío del Museo Histórico de Cracovia -, son lugares que debemos visitar.

Bobowa, que antes de la II Guerra Mundial, contaba con mayoría de población judía, y es otro punto de atención prioritaria, estando su nombre asociado al esplendor del jasidismo, aquel movimiento del pietismo judío que llegó a tener tanta fuerza en el continente europeo, particularmente en el centro-este del continente: http://es.wikipedia.org/wiki/Juda%C3%Adsmo_jas%C3%Addico

Como lo es Lesko, donde está situado uno de los mayores cimeterios hebraicos de Polonia. Al Norte de la Sinagoga Sefardí, sobre un cerro, abandonado al tiempo, vio como a pesar de lo terrible de lo sucedido en los años 40, unos dos mil sepulcros permanecieron intactos. En la entrada se sitúa la tumba de los mártires de Belzec.

Otro referente de primero orden es Tarnow, una de las ciudades del país con más población de la comunidad judía antes de la II Guerra Mundial, más de 25.000 habitantes. Pequeña y hermosa ciudad, donde la Plaza del Mercado es el corazón, se conserva parte del ghetto y el cementerio.

El cementerio judío de Lezajsk, localidad de referencia para el jasidismo, y Lancut, con su maravillosa sinagoga (y, aprovechando, hacer una visita al Palacio) son otros puntos de necesaria referencia en esta visita a tierras “gallegas”.

Un mundo que puede perderse. Una memoria que debe permanecer. La de los hebreos que tuvieron un día su hogar en estas tierras de la Galitzia.

(VII). Amsterdam: ciudad abierta.

Ver vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=tySdDnEhY7c

Ciudad abierta y cosmopolita, refugio desde siempre para quien huye de lo oprimente y rutinario, esta bella ciudad marítima holandesa es destino atractivo para personas con diferentes gustos o sensibilidades.

Aparte de los monumentos que pueden verse en cualquier ciudad más o menos grande, lo mejor de Amsterdam es disfrutar con calma del paseo por sus calles, detenerse en sus mercados, disfrutar de su biodiversidad humana, de su cálido y amable ambiente y de su arquitectura diferente, genuina, sorprendente.
Como museos que valen mucho la pena, baste citar el “Van Gogh”, el dedicado a la obra del pintor Rembrandt o el “Rijksmuseum”. La casa de Ana Frank
(http://www.annefrank.org/es/) es otro lugar de la ciudad que no se puede olvidar y que causa impacto.

Los mercados son otro fuerte atractivo. Son dignos de mención el “Albert Kuypmarkt” - donde se puede encontrar casi de todo - o el “Dappermarkt”, en el que pueden apreciarse productos de todo el Planeta.

Referencia necesaria en la ciudad, y que la hacen mundialmente conocida, son sus canales. Hay rutas en barco de lo más diverso, tratándose muchas de ellas de rutas temáticas:

El Barrio Rojo y los Caffe Shops son lugares de sobra conocidos y que confieren a Amsterdam buena parte de su pecualiaridad.

Especialmente recomendable es palpar y sentir el ambiente en determinnados lugares de concentración de gente del más diverso, como es el caso de la zona de la Plaza Damm.

Al mismo tiempo serena y excitante, acogedora, bella, viva, abierta. Así es esta maravillosa ciudad de los canales.

Basilea: verde encanto suizo.

En tierras fronterizas a la vez con Francia y Alemania, atravesada por el Rhin, Basilea es la tercera ciudad más importante de Suiza. Una ciudad de lo más agradable, un destino idóneo para unos días de placidez y con fuerte vida cultural.

Albergando en su interior decenas de museos (lo cual es una de sus características definitorias), deben destacarse entre estos el “Museo de las Culturas”:

https://es.wikipedia.org/wiki/Museo_de_las_Culturas_de_Basilea

Igualmente la Fundación “Beyeler”.

Más allá de eso, la vida cultural es extensa … en cantidad y calidad, podríamos decir, sea en música (Orquesta de Cámara de la ciudad), teatro (“Theater Basel”), etc.

Se trata de una ciudad universitaria, siendo destacable que es la suya la Universidad más antigua de Suiza entre las existentes. Una ciudad, además intensamente verde; la presencia de un río tan caudaloso como el Rhin, acompañada de sus abundantes parques y diversos jardines botánicos, lo hacen merecer tan agradable calificativo. El Palacio Municipal, en la Plaza del Mercado, y su Catedral - románica y gótica - son verdaderos símbolos de la ciudad.

En las cercanías a la ciudad, vale la pena acercarse a Agust a comprobar la presencia “romana” en la zona. Dada la condición fronteriza con Alemania, la Selva Negra está también a tiro de piedra.

Ciudad verde, ilustrada, elegante. Belleza de la hermosa Suiza: Basilea.

(IX). Praga: hermosura de urbe.

La Ciudad dorada, la Ciudad de las cien torres es una auténtica joya de historia, arte, belleza. Serenidad solemne pero amable, encanto inigualable, puro ensueño.

Además de pasear sin dirección ni sumbro fijo, y perderse, como en cualquier casco histórico del perfil de Praga, una serie de lugares deben ser resaltados por su especial interés:

Puente de Carlos. Se trata de uno de los puentes más interesantes que pueden verse en Europa. Está decorado con numerosas estatuas, que representan a personajes históricos y otros ligados al mundo religioso. La nota que más atractivo lo hace es el no tratarse únicamente lugar de paso, sino de estancia de artistas callejeros de todo tipo. Lugar de paso, sí, pero lugar de vida, de interacción, espacio para detenerse y recrearse. En este vídeo puede verse: https://www.youtube.com/watch?v=VArvcdjMWvM

- El célebre “orloj” o reloj astronómico, de la torre gótica del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja (Siglo XV).

- Las sinagogas del Barrio judío, entre las que se halla la llamada Sinagoga Española: https://www.youtube.com/watch?v=7ExaTpJerdI

- El cementerio judío. Un hermosísimo lugar donde el tiempo parece haberse detenido. Se dice que Kafka gustaba de pasear por allí.

- El espectacular Castillo (https://www.youtube.com/watch?v=VVeC-gSqdK8). Se trata del más grande del mundo y todo un símbolo de la ciudad. En su inmensidad, varios lugares deben ser visitados: la basílica de San Jorge y el Monasterio, la pinacoteca, la Torre de la pólvora o las caballerizas imperiales.

- La Catedral de San Vito, el templo más importante de la ciudad y símbolo de la nación checa.

El río Moldava confiere a la ciudad, y especialmente a los barrios situados al borde del mismo, abrigándose en el puente Carlos, un encanto inigualable. Es posible hacer un recorrido en barco.

Vale la pena probar el licor denominado bejerovka (https://es.wikipedia.org/wiki/Becherovka), así como hacer una excursión a la próxima ciudad de karlovy Vary, pero en ese puerto nos detendremos en otra ocasión.

Quede dicho por ahora que en el corazón de Europa una ciudad es puro ensueño y soporta una belleza infinita. Se llama Praga.



(X). Josefov: el bellísimo barrio judío de Praga.

Al Norte de la maravillosa Ciudad Vieja de Praga, limitando con el río Moldava, el barrio acogió una de las principales comunidades judías en la Europa central.

Sin poseer una dimensión demasiado grande, es atractivo recorrerlo recreándose en su arquitectura cubista y art nouveau. Debe destacarse el Boulevard Parizská, para cuya construcción hay que remontarse al tránsito entre los siglos XIX y XX.

Lugares de especial interés en los que detenerse pueden considerarse los siguientes:

- El hermoso cementerio, construido en el Siglo XIX y donde el tiempo parece no haber pasado. Un lugar impactante y mágico que podemos observar en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=33MIwlhOXSU

- Diversas sinagogas: como la Sinagoga Española, la denominada Maisel o Staronová: https://www.youtube.com/watch?v=SalWWLJAFCI

- El convento de Santa Inés.

- El Ayuntamiento.

El Barrio atesora una de las leyendas más universales que tiene su centro en la ciudad de Praga: el Golem.

Si la ciudad de Kafka, que nació en este Barrio, es una urbe europea de las imprescindibles, decicarle alguna jornada a Josefot es un placer que no debemos dejar pasar. Bello, muy bello paraje.

(XI). Karlovy Vary: ciudad balneario en Bohemia.

Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=6wmNqWAeWi4

En la parte occidental de la República Checa, a poco más de 100 Km de Praga, esta ciudad-balneario es un lugar con encanto, un sitio especial, con un sabor único y muy centroeuropeo.

Ciudad con olor a decimonónico, era destino vacacional con prestigio en el Siglo XIX. Viviendo a la sombra del Balneario, es innumerable el número de celebridades que ligaron momentos de su vida a esta ciudad; por citar sólo a unos pocos: Goethe, Beethoven, Karl Marx o Mark Twain.

Su renombre se debe, fundamentalmente, a sus fuentes termales y al río que la atraviesa y que transporta agua caliente: el Teplá.

Al margen de eso, su colorida arquitectura es un espectáculo para la vista, enmarcándose en un entorno natural de frondosidad y agradabilísimo para la vista.

Una serie de productos típicos de la ciudad deben ser resaltados: el cristal (https://www.youtube.com/watch?v=ClSA7vVWnLM) de la fábrica Moser, la porcelana, la sal mineral y el medicinal licor becherovka.

Pura paz en Centroeuropa. Una ciudad-balneario para recrearse en el tiempo. Karlovy Vary.

(XII). Berlín: Europa cosmopolita.

Capital de Alemania tras su reunificación, pasa por ser, Berlín, una de las ciudades más atractivas y sugerentes de Europa. Mezcla de lo añejo y lo vanguardista, del blanco y negro, de Occidente y de Oriente, de grandeza y ruinas, y de tantas otras cosas, se trata de una de esas ciudades que nunca decepciona al visitante, pues siempre tiene algo atractivo, diferente, nuevo, que ofrecer.

El gran símbolo de Berlín es, quizás la “Puerta de Brandeburgo” (https://es.wikipedia.org/wiki/Puerta_de_Brandeburgo). Situada al lado de lo que en su día fue el llamado “Muro de Berlín”, es todo un símbolo tanto de la Alemania dividida como de la reunificada.

Lugares monumentales de referencia, que deben ser citados, son el Castillo de Charlottenburg, Siegessäule (“La columna de la victoria”), construida en el Siglo XIX para conmemorar la victoria de las tropas prusianas contra Napoleón), el llamado “Muro de Berlín”, el Reichtag o el Palacio de la República.

No puede faltar una visita, en el sector oriental de la ciudad, a Fernsehturm, una descomunal torre de televisión, desde a que se puede contemplar una vista absolutamente espectacular de la ciudad, y que en su día quiso representar el progreso de la ex-República Democrática Alemana.

Debe destacarse muy particularmente la intensa y diversa vida cultural, que comprende desde los considerados grandes eventos de resonancia internacional hasta la creatividad que aflora en la ciudad y se manifiesta en su vida cotidiana.

Donde Alemania se vuelve una Europa cosmopolita, ciudad abierta, de múltiples mestizajes, de historia y futuro. Un destino que no debemos perdernos: Berlín.

(XIII). Bucarest, capital de Rumanía.

Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=apFqrjtkfM0&w=560&h=315%5D

Si Rumanía es un destino no suficientemente conocido por el turismo de masas, su capital muy particularmente es una ciudad que vale la pena conocer.

Con cierto aire parisino - la ciudad fue conocida en tiempos como “pequeño París” -, sus avenidas arboladas son señal característica de Bucarest.

Con una red metropolitana que llega prácticamente a toda la ciudad, lugares de referencia o especialmente recomendables para ser visitados, son el Arco de Triunfo, la “Calle de la Victoria” (Calea Victorei) o la Avenida Kisseleff (un lugar delicioso para pasear).

También son dignos de ser citados algunos de sus museos; tal es el caso del “Museo Nacional de Arte”, el “Museo Nacional de Historia” o el llamado “Museo de la Aldea” - situado al aire libre en las cercanías del Arco de Triunfo -.

En el ámbito de la construcción religiosa, las iglesias Stavropoleos y la Iglesia Patriarcal del Siglo XVII, merecen una parada por su belleza.

Estando rodeada de bosques y lagos, y disponiendo de algo de tiempo, vale la pena darse una vuelta por los alrededores de Bucarest, en los cuales podemos visitar el “Palacio Mogosoaia”.

Una ciudad, Bucarest, no lo suficientemente conocida dentro de un país con más atractivos de los que indica el número de visitantes.

(XIV). Salónica: tesoro mediterráneo de Grecia.

Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=-gHO9DC3w-s

Acostada sobre el Mediterráneo, lugar de encuentro entre civilizaciones desde épocas muy antiguas, es Salónica una de las ciudades con más interés de ese pais tan atractivo para el viajer@ que es Grecia.

Al referirnos a Salónica, podemos hacer referencia a varios sustratos, que nos indican distintas culturas que el el tiempo han dejado su impronta sobre la ciudad.

De este modo, podría hablarse de una Salónica romana (prácticamente subterránea). En ella sobresalen las excavaciones del Palacio del emperador Galerio César, con el Arco de Triunfo de Galerio, así como la Rotonda de Agios Georgios.

La Salónica bizantina es absolutamente espectacular. Punto de referencia de esta presencia es el Museo Bizantino, que cuenta con una valiosísima colección de arte bizantino y material del más diverso tipo: joyas, cerámica, etc. Cuenta en la actualidad aun con trece iglesias bizantinas. Referencias de la arquitectura religiosa de primera magnitud son las basílicias de “Agios Dimitrios” y Akhiropitos, así como Agia Sofia y, en una escala menor, Ósios David.

En cuanto a la ciudad otomana, la misma existe por el hecho de haber tomado las tropas otomanas la ciudad en la primera mitad del Siglo XV. Merece destacarse, siendo una muestra representativa del llamado “art nouveau”, la mezquita Yeni Cami. Son dignas igualmente de mención las mezquitas Bey Hamam, Hamza Bey y Alatza Imaret.

Quedan pocos vestigios de la Salónica judía, pues la comunidad fue especialmente castigada por la Shoah, siendo prácticamente exterminada. Ciudad de referencia del mundo sefardí, podría darnos la impresión de estar en Toledo. El Museo Judío, Stoa Shaul, la sinagoga Yad Lezicaron y la sinagoga de los Monastiriotes son un recuerdo perpetuo del esplendor pasado.

Crisol de culturas, tesoro del Mediterráneo … en Grecia: Salónica, un lugar para detenerse y recrearse.

(XV). Bulgaria: belleza mediterránea en los confines de Europa.

Un mar sereno, sobre el el cual se acuestan enormes playas de fina arena: el Mar Negro. Un clima suave. Paisajes montañosos adornados por la nieve y el sol. Modernos centros turísticos. Todos ellos son atractivos del pais del yogur. Toda una belleza mediterránea.

Abundan las casas de vacaciones al pie de las montañas, así como centros estivales en los que disfrutar de un descanso pleno, sea verano o invierno. Los balnearios y espacios termales se cuentan por cientos.

Lugares con encanto a mencionar son, por ejemplo, la cueva Magura (sus pinturas en roca datan de la prehistoria, https://www.youtube.com/watch?v=DMAPI1YOTG0), las pirámides naturales de Melnik, o el “Bosque de Piedra”, en las inmediaciones de Varna.

Pero más allá de las bondades con que la naturaleza adornó este país, debe destacarse la hermosura de innumerables ciudades y pueblos. Tal es el caso, a modo de simple ejemplo, de Kote, Melnik o Zheravna. Eso aparte de lugares de interés histórico-cultural, como las Tumbas Traciano próximas a Kazanluk. La situación del país, con un litoral sobre el el cual se abrazan dos continentes ya nos habla de mezclas, de tránsito y de una historia polimorfa que si manifiesta en la arquitectura y en todas las expresiones culturales.

Un destino más que apropiado en los confines orientales de Europa. Una belleza: Bulgaria.

(XVI). Armenia: esa (interesante) desconocida.

Ver vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=nGpd5ggzNVc&w=420&h=315%5D

En el Caúcaso meridional, sin acceso al mar, situada al Sur de Georgia y al Este de Turquía, limitando también con Irán y Azerbayán, con un clima bastante extremo, Armenia es un pequeño país lleno de sugerencias, historia y realidades sorprendentes y fascinantes.

Primer país que adoptó el cristianismo como religión oficial, parte en su día del Imperio Otomano y independizada de la antigua URSS en 1.991, cuenta Armenia con idioma y alfabeto (https://es.wikipedia.org/wiki/Alfabeto_armenio) propios.

Con una población que apenas supera a los 3 millones de habitantes, tiene su capital en Ereván, siendo otras ciudades importantes Artashat y Vanadzor.

La capital, con la ventaja de disponer de metro, se yergue al lado del río Hrazdan en la llanura del monte Ararat. Especial interés tiene la Catedral, la Ópera, el Jardín Botánico, la Mezquita Azul - que data de la segunda mitad del XVIII - y la Biblioteca Matenadaran. Igualmente, el Museo levantado para recordar el genocidio armenio.

En Artashat, una de las primeras ciudades de Armenia cronológicamente, y capital de la provincia de Ararat, la gran estrella es el monasterio de Khor Virap.

El poblado de Garni - con edificaciones que datan nada menos que del tercer milenio a.e.c. - y los monasterios de Haghpat y Sanahin (declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad) son otras referencias indispensables a la hora de hacer una parada en un viaje a tan lejanas tierras. Igual reconocimiento recibió, merecidamente, la Catedral de Ejmiatsin.

Igual honra alcanzó y especial mención merece el Monasterio de Geghard. En una ubicación que es un puro espectáculo, rodeado de acantilados, fue fundado por Gregorio el Iluminador allá por el S. IV, junto a un manantial situado dentro de una cueva.

La gastronomía armenia (https://www.youtube.com/watch?v=8BwfHan4J-U) es más que interesante, pues en la misma confluyen las influencias balcánica, rusa y del Próximo Oriente. El camino bien requiere reponer fuerzas.

Interesante desconocida. Fascinación de Oriente. La nación armenia.



Imagen: Pixabay.

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