De ruta(s) por Portugal


 


(I). Valença do Minho: fortificada ciudad fronteriza.



Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=NAB7hYIxgdQ

Muy cerca de la desembocadura del río Minho, que separa Galicia de Portugal, la localidad fronteriza de Valença do Minho, unida a la gallega de Tui por el Puente Internacional sobre el río (https://www.youtube.com/watch?v=neqsTrOznuM) es por muchas razones una belleza de lugar y un destino muy idóneo para un fin de semana, por ejemplo.

En la ruta de los Caminos (portugueses) a Santiago, el central y el de la costa, posee un interesante patrimonio religioso, como suele ser norma en el Norte de Portugal. Los conventos de Mosteiró y Ganfei y las iglesias Santa Maria dos Anjos y da Misericórdia son lugares a no perderse.

El Núcleo Museológico es otra referencia necesaria de Valença. El espacio fortificado, desde lo que puede observarse una excelente panorámica sobre el río y el vecino Tui, es un lugar delicioso, un museo en sí mismo, una maravilla con sabor a historia.

Excelente lugar para ir de compras y probar los productos gastronómicos locales, es ya una tradición en Vigo acercarse a Valença los miércoles al espacio fortificado a hacer compras a buen precio.

Otro gran atractivo son los magníficos espacios naturales de los que disfruta; entre ellos haremos referencia al Mirador de Santa Ana, Parque do Monte do Faro, Islote dos Castro y las Pesqueiras de Cristelo do Covo y dos Frailes.

Es abundante la oferta hotelera y hostelera, pudiendo hospedarse y comer a muy buen precio.

Tan cerca que un fin de semana en Valença es una tentación. A caer en ella.

(II). Guimaraes. Verdadera joya en el norte de Portugal.

A 95 km de la localidad gallega de Tui, que está separada de Portugal por el río Miño, Guimaraes - ciudad del Distrito portugués de Braga - es una de las ciudades más hermosas, con más encanto de su país.

Considerada cuna de la nación portuguesa, por haber nacido en ella el que sería primer rey de Portugal (Afonso Henriques), su centro histórico es una auténtica joya. Es debido a ello que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, concretamente en el año 2.001.

Excelentemente cuidado, las casas señoriales, pórticos, balcones y claustros, le confieren una belleza extraordinaria.

Con un indisimulable aire medieval, la ciudad, situada a 50 km de Porto, cuenta con una serie de lugares que nos permitimos recomendar, partiendo de la base de que todo el casco histórico, en su conjunto es una pura maravilla, lleno de rincones realmente fascinantes.

El Largo da Oliveira, punto de referencia imprescindible. En él nos encontramos con la Iglesia y la Colegiata de Nossa Senhora da Oliveira, en donde se haya el Museu de Alberto Sampaio.

La Praça de Santiago está históricamente vinculada al “Camino de Santiago”, pues en ella eran acogidos los peregrinos que en la época medieval se dirigían a la capital gallega. Un lugar mágico en el que, sin duda, es necesario detenerse. Este vídeo nos la muestra:

https://www.youtube.com/watch?v=VHlsMPFYZBU.

La Rua de Santa Maria, que hace las funciones de nexo con la “ciudad alta” alberga, entre otras edificaciones de interés, la Casa do Arco y el Convento de Santa Clara.

El Monumento dedicado al citado Afonso Henriques es otro lugar de visita imprescindible, por el significado que para Guimaraes tiene esta figura histórica.

El Castillo, del Siglo X, es otra referencia fundamental, con el sumo interés histórico de estar relacionado con la fundación de Portugal como nación. Fue ordenado construir a finales del Siglo XI por Don Henrique.

El Palacio de los Duques de Bragança, que data del Siglo XV.

El Largo do Toural. Se trata de una de las plazas más representativas de Guimaraes en la actualidad. Situada extramuros, en ella se celebraban las ferias de ganado.

La edificación neo-románica del Museu Arqueológico Martins Sarmento es otra de las múltiples referencias de la gran arquitectura de la ciudad.

Apartándose algo del núcleo duro de la ciudad histórica, el Palacio y el centro Cultural Vila Flor, con sus jardines colgantes, son otro espacio que se merece una visita.

– Igualmente alejados de ese núcleo, muy recomendable es desplazarse en teleférico al Monte da Penha, en el que se encuentra el Santuario del mismo nombre, y desde el que puede disfrutarse de una vista panorámica de las que no se olvidan.

En el plano gastronómico, siempre destacable en Portugal, referentes de la mesa son el arroz de “pica no chao”, el bacalhau asado y los rojoes, con postres como el Toucinho do ceu o las douradinhas. Todo ello regado, por ejemplo, con un vinho verde.

Gimaraes: una auténtica joya. Una belleza sin concesiones. “Aqui nasceu Portugal”. Y vive.

Un mapa turístico de Guimaraes puede veerse aquí:

https://www.minube.com/mapa/portugal/norte/guimar%C3%A3es

(III). Porto: maravilla del Norte de Portugal.

Vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=vkFX0Q0_80A&w=420&h=315

Al mismo tiempo un tiempo fluvial y marítima (aquí desemboca el Douro), la ciudad de Porto, cuyo nombre se asoció tradicionalmente a la industria y el comercio es, no obstante, una preciosa ciudad del Norte de Portugal, por su típica arquitectura, por su ambiente, por su entorno físico.

Muy próxima a territorio español, esta ciudad (la segunda más grande del país) es destino idóneo para un puente, disponiendo de tres o cuatro días libres. Declarada por la UNESCO “Patrimonio da Humanidad”, en ella se combina el encanto de las estrechas calles y callejas con las villas señoriales. Con esa atmósfera de nostalgia tan propia das ciudades portuguesas, transitarla a pie y con detenimiento es la mejor opción.

En una localización física maravillosa, a manera de colina que se acuesta sobre el mar, sus típicas casas pintadas, con ropa tendida, sus cuestas, su vitalidad y frescura, una serie de lugares son de imprescindible mención: Vila Nova da Gaia (la visita a sus bodegas es ya un “clásico”), el barrio de la Ribeira (en la zona antigua, al lado del río, presidiéndolo una plaza que es un lugar de encuentro de las gentes de la ciudad), la Catedral (Sede de Porto), el Palácio Episcopal, la Iglesia de San Francisco, el Palácio da Bolsa (del Siglo XIX), la Estación de ferrocarril de Sao Bento - con sus típicos azulejos azules -, la Praça da Batalha - desde donde arranca la rua de Santa Catarina, la típica calle peatonal y comercial para pasear -, y, sobre todo sus puentes (Arrabida, Maria Pia y Don Luis I).

Estando en Portugal y más concretamente en estas tierras, no pueden dejar de hacerse unas cuantas recomendaciones en el ámbito gastronómico: el bacalhau á Gomes de Sá, el bacallhau Zé do Pipo, las orejas de cerdo con habas o la energética francesinha (combinación de varias carnes, con queso y pan). Lo que no puede dejar de acompañarse, regando cualquier menú, con los vinos crecidos a las orillas del Doiro.

Una ciudad con múltiples encantos, próxima y acogedora. Deliciosa ciudad: Porto.

(IV). Ponte da Lima. Belleza fluvial portuguesa.

El río Lima, al que en Galicia, donde nace, se llama “Limia” es el gran reclamo, el gran valor añadido de esta preciosidad de pueblo situado en el Norte de Portugal, muy próximo a tierras gallegas. Pasa por Ponte da Lima ya muy crecido, camino de su desembocadura en la preciosa localidad de Viana do Castelo.

El gran referente de la localidad es su puente. Con una longitud de 380 metros, se trata del puente medieval considerado por muchos el más hermoso del país. Con cinco arcos romanos, del Siglo XIV - época en la que fue ampliado - data el resto de la obra.

Localidad de un encanto difícilmente igualable, las casas blasonadas de su zona medieval, así como la abundancia del azulejo, le dan un caráceter muy específico.

Una serie de lugares merecen especial consideración. Mencionaremos solo algunos de ellos:

El Largo de Camoes, al que llegamos al atravesar el viejo puente sobre el río. Con su fuente en el centro, se instituye en verdadero corazón de Ponte da Lima, punto de referencia tanto para turistas como para locales. Un vídeo del lugar puede verse aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=q6Fu16IbSHA

El Paço do Marqués, que actualmente alberga la Oficina de Turismo del Vale do Lima. Este maravilloso edificio construido en piedra data del Siglo XV.

La Igreja Matriz, también del Siglo XV.

El Parque do Arnado es un parque temático que combina estilos de todo el mundo. Una preciosidad.

La Torre da Cadeia Velha, que fue parte del la fortaleza amurallada de la localidad a comienzso del Siglo XIV.

La Capela do Anjo da Guarda. Situada a orilla del río, aunque fue levantada en el Siglo XIII, sería en el XVII cuando se procedió a su restauración, después de resultar dañada por las inundaciones del Lima.

Las Lagoas de Bertianso e Sao Pedro de Arcos, espacio protegido al norte del río Lima, de una extensión de 350 hectáreas.

En la Freguesia de Labruja, a 12 km de Ponte da Lima se sitúa el Santuário do Senhor do Socorro, importante lugar de devoción.

En el Valle en el que está enclavada la localidad, pueden encontrarse palacios y quintas de gran belleza. La zona también se merece una visita. Debe destacarse como lugar especialmente recomendable - a 17 km de la villa en dirección Este - Ponte da Barca, un bellísimo pueblo de origen medieval. Un vídeo puede verse aquí: https://www.youtube.com/watch?v=B1Kl09Z4SR8

Punto de referencia comercial, durante los fines de semana el ambiente es más que animado, así como los lunes, con el enorme Mercado que se celebra a orillas del río.

En cuanto a momentos festivos, deben destacarse las fiestas de Corpus Christi, las Feiras do Cavalo -en la tercera semana de junio- y las Feiras Novas, que tienen lugar la tercera semana de septiembre y que data nada menos que de 1.125.

En el plano gastronómico destacan el bacalhau de cebolada, el arroz de sarabulho à moda de Ponte de Lima, la lampreia à bordalesa o, entre los postres, las limianas (https://www.youtube.com/watch?v=T8k3nzVXk0Q). Entre los vinos, un vinho verde, tan habitual en el Norte del país, es siempre una acertada recomendación.

Donde el Lima crece y es atravesado por un puente de un enorme valor histórico, esta localidad de Ponte da Lima es otra de las bellezas, numerosas, del norte luso.

(V). Braga: maravillosa ciudad bimilenaria.

Con algo menos de 200.000 habitantes, esta ciudad portuguesa, que en 2.012 fue declarada Capital Europea de la Juventud, cuenta a sus espaldas con una historia que se remonta a la época del Imperio romano, siendo fundada, según los historiadores, allá por el 16 a.e.C., adoptando el nombre de Bracara Augusta en honor del emperador Augusto.

Situada en el Norte del país, en el centro de la región llamada “Minho”, forma parte actualmente del distrito al que da nombre: Braga.

Con un clima atlántico moderado, a 76 km de la raia con Espanha que separa los dos Estados ibéricos mediante el río Minho, se trata de un destino más que apetecible por los numerosos atractivos con que cuenta.

Con más de dos mil años de antigüedad, esta sede administrativa de la organización imperial romana, fue una de las principales vías romanas de Iberia. Sería la capital de la provincia romana llamada Gallaecia, por decisión del emperador Caracalla. Referencia como punto fundamental de los Caminhos de Santiago desde Portugal, su diócesis es la más antigua del país.

De esta preciosa ciudad nos permitimos recomendar una serie de lugares que consideramos imprescindibles, por ser del mayor interés, y que dan buena cuenta del rango e importancia de Braga, tercera ciudad del país por número de habitantes.

Sin duda, debe destacarse su Catedral (A Sé), mostrando una variedad de estilos arquitectónicos que van desde el románico al barroco. La misma se comenzó a construir en la época en que aun existía el Reino de Galicia. La tradición dicta que fue fundada nada menos que por Santiago el Mayor (https://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_el_Mayor), que habría dejado como obispo a su discípulo San Pedro de Rates. Su arzobispo tiene la consideración de primaz das Espanhas. Cuenta con una interesantísima pecualiaridad: poseer una liturgia propia, llamada bracarense. Un interesante vídeo puede verse aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=njLNcXaedXA.

El Santuário do Bom Jesús, construido a finales del XVIII, con sus espectaculares escaleras barrocas. Se trata de un centro importante de peregrinación y referencia indiscutible del catolicismo portugués. El Elevador do Bom Jesús (funicular) facilita el acceso al lugar.

Otros espacios religiosos, como la Igreja do Pópulo, la Capela dos Coimbras o el Monasterio de Tibaes.

El Palacio dos Biscainhos y el de Casa do raio, así como la Casa dos Paivas, en el plano de las construcciones de arquitectura civil.

Espacios donde el agua es protagonista, como las Termas Romanas o la Fonte do Ídolo.

Jardines como los de Santa Bárbara o el del mismo Bom Jesús do Monte.

La Praça da República, con sus numerosos y agradables restaurantes y cafés, punto neurálgico de la ciudad, y del que debe partir cualquier paseo o recorrido por la misma. Desde la Oficina de Turismo allí instalada puede disfrutarse de una interesante vista:

https://www.visitportugal.com/es/content/posto-de-turismo-coimbra-pra%C3%A7a-da-rep%C3%Bablica

Entre los museos, puede citarse el de la Catedral o “Sé”, el Museo da Imagem o el Museo Nogueira da Silva (que suele albergar numerosas actividades culturales).

Por lo demás, el centro histórico de Braga es verdaderamente agradable. Sus numerosas plazas y jardines, sus casas antiguas, en un ambiente de apacibilidad, harán que nos detengamos en nuestro recorrido en numerosas ocasiones para disfrutar del momento.

La Semana Santa bracarense es considerada la más importante de Portugal. Pero quizá el momento en que la ciudad presenta su cara más alegre y dinámica, además de la mejoría climática propia de la época del año, es a finales de junio, cuando, los días 23 y 24, se celebran las Festas de São João.

En el plano gastronómico, siempre sobresaliente en Portugal, los rojoes de porco, las frigideiras (https://www.youtube.com/watch?v=672caV6ApzM), o el dulce llamado Pao de Ló, son especialidades locales que deben ser probadas. El vinho verde tampoco deja indiferente.

Un destino más que interesante en esa zona preciosa que es el Norte de Portugal. La antigua Bracara Augusta. Braga.

(VI). Chaves. Patria del agua en las portuguesas orillas del Támega.

Tierra arraiana, fronteriza, la ciudad de Chaves se encuentra en el Norte de Portugal, bastante en el interior, a solo 10 km de lo que en su día fue frontera con Espanha, muy próxima a la localidad gallega de Verín.

Posee Chaves un patrimonio histórico de enorme valor, en el que lo “romano” y lo “medieval” juegan un papel de primer orden.

Con el río Támega a sus pies, que atraviesa y divide esta pequeña ciudad, en época romana era nombrada con la significativa denominación Acquae Flaviae, nombre dado - por la existencia de manatiales termales - por el emperador Flavio Vespasiano.

Sus aguas minero-medicinales, de enorme prestigio, son conocidas por su capacidad para curar diversas enfermedades.

Punto fronterizo (verdadera “llave”), su escudo representa esta realidad, al contar este con dos llaves. Una realidad que marca, sin duda, la de haber sido siempre fronteriza, arraiana.

Con el agua como protagonista indiscutible, determinados lugares y rutas son dignos de especial mención , recomendando visitarlos:

El Castelo de Chaves, la Torre da Homenagem, tan ligado a las disputas hispano-portuguesas.

Alrededor del mismo, el jardín acotado por murallas contiene piezas militares. Puede visitarse también el Museu Militar.

La vista de la ciudad desde su cima es espectacular.

La Praça de Camoes, punto de referencia de la ciudad. En su monumentalidad, alberga edificaciones tan interesantes y relevantes como el precioso edifico de los Paços do Concelho, el Paço dos Duques de Bragança (en el que se encuentra el interesantísimo Museu da regiao flaviense, https://www.youtube.com/watch?v=q5tIPpNTQKk), así como 3 edificaciones religiosas: Igreja de Santa Maria Maior, la Igreja da Misericórdia y la Capela da Senhora da Cabeça.

Los Fuertes de Sao Neutel y Sao Francisco.

Una ruta termal que abarque Chaves y Vidago es imprescindibles en estas tierras. El prestigio del termalismo trasciende ampliamente las fronteras portuguesas e ibéricas.

* En el centro de Chaves se encuentran las Termas, el Buvete y la Fonte do Povo.

* La encantadora villa de Vidago se encuentra a 16 km, villa termal de una apreciable belleza natural y en la que destaca el “Vidago Palace Hotel”.

40 hectáreas de Parque Natural permiten al visitante recorrer sus fuentes termales.

– Entre los espacios naturales que deben destacarse, citaremos el Jardim do Tabolado, con sus alamedas, en la zona ribereña. En general, el paisaje de la zona es verdaderamente hermoso.

En el apartado gastronómico destacan el Pastel de Chaves, el delicioso folar, o piezas cárnicas como el presunto y los ahumados linguiça y alheira. La región de Trás-os-Montes (al igual que la comarca de Monterrei en el otro lado de la frontera) también es rica en excelentes vinos, tanto blancos como tintos. He aquí una explicación de lo que es el Terroir:

http://revistaadega.uol.com.br/artigo/voce-sabe-o-que-e-terroir_2655.html

Esta agradabilísima y pequeña ciudad con una población de aproximadamente 40.000 habitantes, de la Región Norte y del Distrito de Vila Real, forma parte de la Eurocidade Chaves-Verín, que tiene por objeto la promoción de la cooperación territorial (transfronteriza), fortaleciendo social y económicamente la región.

(VII). Alfama: Lisboa oliendo …. sabiendo a fado.

Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=gX3UN9IL5wc

La Alfama es el corazón de la Lisboa antigua y genuina, un barrio que se acuesta sobre un cerro para desembocar en la inmensidad del Océano, donde el río que por estos lares se hace llamar “Tejo”, muere en el mar.

El encanto de este hermoso rincón lisboeta no viene dado por la arquitectura ostentosa ni por ser lugar de referencia de la Historia nacional que se cuenta en los libros. Su magia viene dada por su carácter popular, su sabor a nostalgia, sus flores, el tesoro que son sus moradores/as.

Alfama sabe a fado, huele a él, se respira; el género está muy presente en el barrio, puede oirse, pero, sobre todo, se siente. Y el tranvía: viajar en Lisboa en tranvía es mucho más que desplazarse, es un sentimiento. El tranvía nº 28 se siente desde aquí como una fantasía, como como una promesa, como como un viaje en el tiempo.

Desde la Alfama podemos acercarnos al Castelo de Sao Jorge (https://www.youtube.com/watch?v=hd2rMauWdvg) en lo alto del cerro para dejarnos caer hacia el Puerto o acercarnos a la Catedral lisboeta.

Un lugar tan próximo … tan bello, tan especial, tan mágico. Como lo es el fado portugués.

(VIII). Sintra: encanto decimonónico de Portugal.



Vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=Q_qaQICXCW8

En las proximidadades de Lisboa, un poco escorada hacia el interior, la pequeña localidad de Sintra se nos presenta como una villa mágica, misteriosa, hermosa, fascinante.

Pese a ser nada más que una villa, su patrimonio arquitectónico es importante cuantitativa y cualitativamente. Ello aparte de ubicarse en un entorno natural absolutamente privilegiado en el que se respira salud.

Dando por sentado que lo mejor que se puede hacer en Sintra es callejear, respirar su ambiente lleno de historia y misterio, algunos lugares deben ser citados expresamente.

Tal es el caso del Palácio da Pena, considerado una de las “Siete maravillas de Portugal”. Goza el lugar, que data del año de 1936, de unas vistas espectaculares y en su interior la combinación de estilos (arquitectura colonial, neogótico, neomanuelino, influencias islámicas) lo convierten en una visita que fascina. Puede verse en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=EIrNu9d7bFw.

O el caso, también, del Palácio Nacional, que data del Siglo XVI y fue en su día Palacio Real. Es también observable la combinación de múltiples estilos arquitectónicos. Pasear por sus patios y galerías es una verdadera delicia.Puede verse en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=zXaCJn1GQDw.

Finalmente, nos referiremos al Castelo dos Mouros, cuya autoría suele atribuirse a los árabes (Siglo VIII). Levantado sobre roca, la panorámica que puede divisarse desde sus torres es un auténtico espectáculo. El siguiente vídeo nos lo muestra: https://www.youtube.com/watch?v=blOmomAorG0.

A un paso de Lisboa, una pequeña ciudad mágica que no debemos perdernos: Sintra.

Imagen: Pixabay.

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