Caminos de Sefarad: rutas por el pasado judío

 



Caminos de Sefarad: rutas por el pasado judío

Con una presencia en la Península Ibérica desde épocas muy antiguas, y hasta la expulsión de 1.492, los judi@s dejaron una huella profunda en nuestra historia. En los nombres de muchas calles, en muchos de nuestros apellidos, en nuestras lenguas y culturas. …

Para el mundo judío, Sefarad es un referente incuestionable. La conservación de la lengua sefardí - también llamada ladino - es prueba de eso.

La “Red de Juderías de España” es una agrupación de municipios destinada a proteger este legado cultural. Se trata de una lista abierta de ciudades con un importante legado judío. En sucesivos artículos pasearemos por las calles de muchos de estos lugares, concretamente por sus barrios judíos.

Páginas web y blogs de referencia en este ambito son la de la propia “Red de Juderías de España”, la de la Asociación “Tarbut Sefarad”, la de “Casa Sefarad-Israel” o “Sefarad Experience”.

Nos encontramos en los caminos. En las rutas de Sefarad.

(I). Palma de Mallorca.

Comenzamos estas rutas por diversas localidades de Sefarad en las que hubo una importante presencia judía con la judería o Call de Palma de Mallorca.

Alcanzando su época de esplendor en el Siglo XIV, la comunidad hebrea de la ciudad llegó a alcanzar los 3.000 habitantes. La misma fue profundamente afectada por el asalto a la judería en el año de 1.392, en la que parte de su población fue asesinada, optando también una parte por la conversión.

Hablar de judí@s en Mallorca es imposible sin hacer referencia a la comunidad xueta (surgida después de que en 1.435 fueran obligados a convertirse al cristianismo), cuya historia es sorprendente y vale la pena conocer.

El Call mallorquín consiste en una densa red de estrechas calles o callejuelas, el típico barrio popular genuino y representativo de una cierta forma de vida urbana. En cuanto a vestigios de esta presencia judía en la ciudad, procede decir que, desgraciadamente, mucho de aquel patrimonio ha desaparecido, a veces para ser sustituido por edificaciones que pretendieron borrar las huellas de la presencia judía, como la iglesia de Montesión, construida sobre una antigua Sinagoga, estando la otra situada en el lugar que ahora ocupa el Seminario Vell , próxima a la escuelas hebraicas. También en el Carrer del Sol, la actual “Escuela Superior de Turismo” está situada sobre una antigua edificación judía.

Rincón que vale la pena concocer en la ribera del Mediterráneo. Sefarad Insular: Call de Palma de Mallorca.

(II): Segovia, importante judería en la Meseta castellana.

Se trata, sin duda, de una de las juderías más importantes y renombradas de la Península Ibérica. Con una vida especialmente activa en los siglos XIV y XV, se trata de uno de los barrios judíos que conserva en aceptable estado más huellas de la presencia hebrea.

Un recorrido por la misma - y hay visitas guiadas francamente aprovechables - nos lleva necesariamente a la Calle Judería Vieja. Parte de la llamada Calle Mayor se corresponde parcialmente con la misma; se trataba de la espina dorsal del barrio, pues lo atravesaba. La iglesia de Corpus Christi ocupa el espacio que un día fue del de la Sinagoga Mayor.

En el número 14 de esta calle nos encontramos con una auténtica joya histórico-arquitectónica: la Casa del que fue “Juez Mayor de las Aljamas”, Abraham Senior. En este lugar se ha establecido un Centro de Interpretación de la Judería.

La llamada en su día Plaza del Caño - actualmente Calle Barrionuevo - es la zona de más importancia histórica de la judería segoviana. La hermosa casa de Simuel Dinan es un punto de referencia ineludible; el mismo cuenta con un maravillosos patio desde el que puede observarse el cementerio de aquella populosa comunidad.

La Sinagoga de los Ibáñez de Segovia - convertida en colegio religioso católico, las jesuitinas - se hallaba en la Calle de San Geronteo, otro punto de interés en nuestro recorrido; aún se conservan parte del techo, los muros y un baño ritual pegado a la edificación.

En la calle Almuzara se encontraba la “Sinagoga Vieja”, conservándose una carnicería de la comunidad y una escuela religiosa (“almidrás”).

Si Segovia es una ciudad que merece una visita, a quien esté interesado por la cultura judía le ha de resultar un punto de referencia necesario. Esplendorosos caminos de Sefarad …. judería segoviana.

Caminos de Sefarad (III): Call de Girona, esplendor sefardí en tierras catalanas.

Se trata, con la de Besalú, de las más importantes juderías de Catalunya. Víctima de diversos actos de saqueo y violencia fundamentalmente durante el Siglo XIII, pervive como una de las joyas de Sefarad, hoy salvaguardada por el Patronat Call de Girona.

Se trata de una judería que presenta como particularidad su extraordinaria aportación a la cultura hebrea, un auténtico centro de irradiación de sabiduría. Aquí la Cábala brilló como en ningún otro lugar. En el Barrio nació Mose Ben Nahman (Rambam), un nombre que brilla con letras de oro en el cabalismo.

El Call viene a constituir un auténtico laberinto de estrechas calles empinadas y callejones que se conservan espléndidamente. Como en cualquier zona medieval bien preservada, pasear con calma, deteniéndose en los rincones, recreándose en la historia, es un auténtico placer.

Como puntos especialmente recomendables, procede citar el Museo de Historia de los judíos en el Centro “Bonatruc ça Porta”, que acoge - entre otras cosas - una impresionante colección de lápidas hebreas. Sus salas (temáticas) están dedicadas a la vida en la aljama, a las costumbre, tradiciones y ritos, a la historia y origen de las comunidades judías o a la sinagoga. Está ubicada en Carrer de la Força, nº 8.

Desde el Patronat se organizan constantemente actividades culturales francamente aconsejables. Una oferta cultural cuantitativa y cualitativamente de primer orden.

Esplendor y brillantez de Sefarad en tierras catalanas: Call de Girona.

Caminos de Sefarad (IV). Judería de Jaén.

Este Barrio de Santa Cruz, situado en el centro histórico de la ciudad de Jaén, albergó en la Edad Media a la comunidad judía urbana de esta capital andaluza.

Caracterizada, como suele ser, por las empinadas cuestas y las estrechas calles y callejuelas, componen la antigua judería calles como de da Santa Cruz y la del Rostro, el Callejón del Gato o la Plaza de los Huérfanos.

Incorporado a la "Red de Juderías de España" en el año 2.005, son lugares de referencia para visitar la antigua Sinagoga (iglesia de San Andrés), la conmemorativa Menorah de la Plaza de los Huérfanos, el Monasterio de Santa Clara, el Palacio de Villardompardo - que alberga baños árabes - o la Casa de los Ibn Shaprut.

Suficientes atractivos como para continuar en el Norte de Andalucía nuestro camino sefardí. Recomendando escuchar el audio de "Radio Sefarad" dedicado a la Judería: https://www.radiosefarad.com/la-antigua-juderia-de-jaen/

Caminos de Sefarad (V): la Judería de Tortosa.

Situada en la comarca del Baix Ebre, esta catalana localidad de Tortosa, en la provincia de Tarragona, alberga uno de los barrios judios que, por su importancia, ha implicado su inclusión en la "Red de Juderías de España".

Con uno de los barrios judíos más importantes de Catalunya, el Barrio de Remolins (que puede observarse maravillosamente desde el Castel de la Susa) ofrece unos cuantos lugares en que es necesario detenerse. Veamos algunos.

- El Portal dels Jueus o del Ferro, que facilitaba la salida extramuros.

- El Carreró de la Explanada, uno de los límites (por Oriente) del Call antiguo.

- La Torre Célio, lugar de referencia en un paseo alrededor de la muralla medieval.

- La antigua Sinagoga (llamada después Casa de Sant Jordi).

Una zona privilegiada por su clima y por la belleza natural que proporciona el Ebro al ir a entregar sus aguas al Mediterráneo. Una espléndida ocasión para seguir recorriendo las rutas de Sefarad.

Caminos de Sefarad (VI). Uncastillo: hermosa judería aragonesa.

En la aragonesa comarca de las Cinco Villas, declarada ya en 1.966 Conjunto Histórico-artístico, la localidad de Uncastillo acoge uno de los cascos históricos más bellos en tierras aragonesas.

Merecen especial mención la Lonja medieval, el Palacio de Pedro IV, la Iglesia de San Miguel y la Torre del Homenaje (que alberga el interesante Museo de la Torre).

Con una de las más interesantes y cuidadas juderías aragonesas, en los últimos años las instituciones se han esforzado por poner en valor este legado histórico. Legado sefardí del que destacan el Pozo de Barrionuevo, el cementerio judio y, muy particularmente, la Sinagoga

La sinagoga, descubierta muy recientemente al estarse realizando excavaciones en una casa de la judería, conserva columna y piezas en perfecto estado, permaneciendo sepultadas durante siglos. Se trata de todo un hallazgo, una auténtica maravilla.

Un punto más de parada en la ruta por tierras de Sefarad. Una pequeña joya aragonesa.

Caminos de Sefarad (VII): Córdoba, magnífica judería andaluza.

Ciudad, como Toledo, de la llamadas tres culturas, es Córdoba una joya histórica y artística en el corazón de Andalucía. Esta realidad histórica multicultural confiere a la ciudad un carácter muy específico y enormemente atractivo.

Referente fundamental en Sefarad, vio recorrer sus calles, la judería cordobesa, a personas de la talla intelectual del polifacético sabio Maimónides. Situada al Noroeste de la Mezquita que hace célebre a la ciudad, habitaron la zona los judí@s durante cinco siglos, el periodo comprendido entre el X y el XV e.c.

Si el barrio es sí mismo es una maravilla muy típicamente cordobesa, de casas blancas y flores que alegran la vista, merecen especial mención el monumento a Maimónides en la Plaza de Tiberias y la Sinagoga - Siglo XIV -, en la Calle de los Judíos, y en cuyas inmediaciones se supone que se encontrarían instituciones de la comunidad, como la Escuela Talmúdica. En el interior de la judería también nos encontramos con las estatuas dedicadas a Averroes y Séneca - esta ciudad ha dado sin duda figuras importantísimas -. Elementos mudéjares y árabes también los hay en la zona, y del máximo interés: minaretes de San Juan y Santa Clara, Baños Árabes, Casa del Indiano o Capilla de San Bartolomé.

Muy recomendable es la visita a la "casa de Sefarad", un espacio para la memoria y el encuentro, en la que se desarrollan actividades más que interesantes.

Una estación más en los caminos de Sefarad. Pequeña joya andaluza: judería cordobesa.

Caminos de Sefarad (VIII). Barrio judío de Ávila.

http://www.youtube.com/watch?v=Gi7eyIwJqCg

Con la presencia de una importante comunidad judía debidamente documentada, la ciudad de la muralla posee escasos restos, pequeños vestigios, pequeñas huellas de aquella presencia.

Sabemos que había - y donde estaban - el cementerio y diversas sinagogas. La Sinagoga antigua, de Belforad, estaba situada en la calle actualmente llamada Reyes Católicos. Del Siglo XV es la Sinagoga de Don Samuel, que es actualmente una casa particular en la llamada Plaza del Pocillo, con un arco apuntado en la puerta.

Otro punto de interés es el Jardín de Mosé de León, personaje que es toda una referencia en las letras hebreas, por haber dejado una obra tan fascinante como el "Zohar".

Lo barrios del Puente y de San Segundo son también referencias en la vida judía avulense, pues en sus calles de desarrollaban labores asociadas a y desarrolladas por los miembros de la comunidad, como la confección y la elaboración de productos de cuero; las Tenerías de San Segundo son un referente en esta materia.

Los nombres de algunas calles son también una huella de la vida de la comunidad, como es el caso de la Magana.

Una judería más que atesora historia, restos de lo que fue. Tiempos de diversidad. Recuerdos valiosos. Judería de Ávila: otra muestra de lo que Sefarad era.

Caminos de Sefarad (IX). Ribadavia, gran referente de la Galicia judía.

Se trata de una de villas más hermosas de Galicia.

Es, Ribadavia, capital de una comarca con larga y esmerada tradición vitivinícola: O Ribeiro. Situada a orillas del río Avia - de ahí su nombre - para llegar, tenemos que desviarnos de la carretera que une Vigo con Ourense y descender una fuerte pendiente; es un enclave francamente hermoso y sugerente.

Con una intensa vida y una notable importancia en época medieval -verdadera potencia en la exportación de vino -, cuenta con una de las más notables juderías gallegas. Consta la presencia de miembros de la comunidad judía desde el Siglo XI, estando incluso situada en la localidad la sede del Reino de Galicia.

El casco viejo es una auténtica maravilla de piedra. Por lo que respecta a la aljama, la misma abarca el espacio que media entre la muralla medieval y la Plaza Mayor. Las calles largas y estrechas, con abundancia de balcones en las casas, las placitas y soportales, confieren a esta zona un carácter verdaderamente mágico.

De la Festa da Istoria, celebrada el último domingo de agosto, sólo recordar que es una ocasión única para viajar en el tiempo, aprender y divertirse.

Una visita merece también la “Tafona da Herminia“, donde se elaboran pastas hebreas siguiendo recetas tradicionales. Si degustamos los caldos de la zona, parece necesario endulzar un poco nuestro paladar.

Galicia judía. Un lugar que merece muy mucho la pena conocer. Y saborear.

Caminos de Sefarad (X): Judería de Besalú.

http://www.youtube.com/watch?v=dNfRjPbVegQ

Con una zona histórica declarada “Conjunto Histórico-Artístico” por el valor de su patrimonio arquitectónico, y situado en la comarca de La Garrotxa (Girona), Besalú albergó una importante comunidad judía y constituye, sin duda, uno de las grandes referencias de la presencia de esta comunidad humana en Catalunya.

Es de hacer notar, por lo que tiene de significativo, que en el caso de Besalú, los judí@s no vivieron encerrados en una zona hasta muy tarde, no creándose el Call sino en el año 1.415.

Determinados puntos merecen especialmente la atención del viajer@:

- Los baños de purificación (miqvé). Consiste en una sala subterránea accesible después de bajar unos cuantos escalones. En la piscina rectangular en la que se realizaban los baños se buscaba la purificación del espíritu, así como la preparación de algún acontecimiento particularmente importante en la vida de una persona judía, que debía sumergirse tres veces en el agua.

- La Sinagoga data del Siglo XIII y estaba junto a una muralla, pero fuera de lo que con posterioridad sería el Call. Se conservan restos que fueron descubiertos al estar realizándose excavaciones en la “Plaça des Jueus” (Plaza de los judíos). En la actualidad se trabaja en su reconstrucción. El Call y la Sinagoga pueden verse aquí: https://www.youtube.com/watch?v=puuuZZql-5Q

Es de hacer notar la relativa frecuencia y el gran interés de actividades que se celebran para reivindicar la huella judía en el pueblo: visitas guiadas, presentación de libros, conferencias, etc.

Una parada más en los caminos sefardíes, en la ruta por Sefarad. Además, en una joya de pueblo. En Catalunya: Besalú.

(XI). Hervás: hermosa judería extremeña.

Al norte de la provincia de Cáceres, en el Valle del Ambroz, en la falda de la Sierra de Béjar, se levanta Hervás, uno de los referentes de la Red de Juderías de España.

El Barrio Judío, que data del Siglo X y está situado en la zona baja de la villa, próximo al río Ambroz, se encuentra en un estado de conservación francamente bueno. Declarado conjunto histórico-artístico, sus calles encostadas, las típicas calles estrechas, sus casas de madera y adobe, lo convierten en un lugar mágico, especial, delicioso. La Sinagoga de Rabí Simuel es referencia obligatoria en el paseo. Se trata - y por eso merece una visita - de una de las juderías mejor conservadas de la Península.

Deben destacarse, además, otros lugares, como la Iglesia de Santa María de Aguas Vivas (Renacimiento), o el Palacio de los Dávila, que data del Siglo XIII.

Por lo demás, el entorno natural que rodea a la villa hace el lugar especialmente amable y acogedor, con abundancia de frondosas.

Destino idóneo para “perderse” un fin de semana. Hervás, una muy hermosa judería en el Norte de Extremadura.

Caminos de Sefarad (XII). Calahorra.

http://www.youtube.com/watch?v=fcPVYxsYKtw

Situada en el Norte de La Rioja, en el límite con Navarra, en la margen derecha del Ebro, erguida sobre una colina, esta ciudad romana Calagurris – es una de la referencias de Sefarad, la Iberia judía, lo que le ha valido a su judería estar incluida en la Red de Juderías de España.

Habitando lo que hoy es el Rasillo de San Francisco, la comunidad judía llegó a tener cierta importancia en la ciudad, constituyendo la aljama más relevante en tierras riojanas. La misma se halla encerrada entre las calles Cuestas de La Catedral, Murallas, Sastres y Morcillón.

La ermita de San Sebastián fue el lugar donde se asentaba la antigua Sinagoga. Otro lugar de relevancia que testimonia la presencia hebrea en la localidad es la Catedral de Santa María, en cuyo Museo Diocesano se guarda la Torá; igualmente Alberga documentos que testimonian las relaciones mercantiles y contractuales de miembros de la comunidad.

Está constatado documentalemnte que en la ciudad residió el célebre astrólogo (además de teólogo y poeta) Abraham Ben Ma ´Ir Ben Ezra.

Otra parada necesaria en nuestros caminos de la Iberia hebrea, aquella romana ciudad de Calagurris.

Caminos de Sefarad (XIII). Monforte de Lemos.

De la villa gallega de Monforte de Lemos puede decirse que se trata de una localidad con un gran interés histórico y artístico, enclavada al pie de la llamada Ribeira Sacra, una comarca o zona de una belleza fascinante, por su naturaleza y el valor arquitectónico de buena parte de su patrimonio cultural.

Tierra marcada por su carácter vinícola, y en su día capital del Condado de Lemos, se trata de uno de los lugares de Galicia donde se concentraba más población judía.

Integrada en la Red de Juderías de España, en la villa - sostienen los historiadores, apoyándose en documentos - los judíos no vivían apartados del resto de la población. Signos visibles de aquella presencia son las marcas dejadas por constructores y los símbolos lapidarios en la llamada Torre del Homenaje, abundando la presencia de la estrella de cinco puntas (“Magen David”).

Es destacable el esfuerzo realizado por las autoridades municipales por poner en valor esta legado histórico y cultural, olvidado durante siglos. En la actualidad, las personas que visitan la capital de las Tierras de Lemos disponen de carteles identificativos de las zonas y lugares de interés que visitar en lo referente a este patrimonio.

Visitar la Ribeira Sacra es una delicia. Una parada en Monforte es una buena ocasión para seguir visitando Sefarad.

Caminos de Sefarad (XIV). León.

Integrada León en la Red de Juderías de España, la judería leonesa, en el sur de la vieja ciudad amurallada, viene a conducirnos al conocidísimo Barrio Húmedo.

Destruida la antigua judería de Puente Castro a finales del Siglo XII, consecuencia de la guerra entre León y las tropas castellano-aragonesas, buena parte de la población judía se desplazó hacia el centro de la ciudad, alrededor del espacio que ocupa el Mercado de Santa Ana. Fue en los comienzos del Siglo XV cuando la Corona castellana dio instrucciones de encerrar a la comunidad hebrea en un espacio separado de los cristianos, aunque nunca pudo hablarse de verdad de un ghetto o espacio cerrado.

En la última etapa, previa a la expulsión de 1.492, la comunidad habitaba el ámbito de las calles Pequeñita y Cal de Rodezneros. Según los historiadores, la Sinagoga se encontraba en el lugar llamado Cal de los Moros, siendo donada por los Reyes Católicos al Convento de San Isidoro y convertida en la Ermita del Santo Cristo, en la línea política de borrar la presencia judía y cristianizar sus espacios.

Puntos de referencia para acercarse al León judío pueden considerarse los siguientes:

La Calle Misericordia, en pleno Barrio Húmedo, que conserva plenamente su sabor medieval. Pasear por su calles nos evocará una de las figura más notorias de la ciudad y que porta el nombre de la misma: Moshé de León.

El Cementerio judío de Puente Castro, del que se encontraron restos en excavaciones producidas en 1.956 y 1.983, situado extramuros de la ciudad y del cual proceden diversas lápidas que hoy pueden verse como por ejemplo en la toledana Sinagoga del Tránsito, así como en el Museo Catedralicio Diocesano de la ciudad.

El Centro de Interpretación del León Judío, situado en la antigua iglesia de San Pedro de Puente Castro, y en el cual podemos ilustrarnos sobre la vida en el antiguo “Castro de los judíos” así como de las actuales excavaciones arqueológicas.

El monolito en memoria de los judíos, concretamente de los que habitaron Puente Castro, y que fue levantado en 1.997 en una zona ajardinada a la que se le puso de nombre Aljama.

La Estela de Mar Selomó, descubierta en 1982, que se encuentra en el Museo de León y data de 1.097.

Una parada más en la ruta sefardí, en una ciudad que vale mucho la pena visitar.

Caminos de Sefarad (XV). Cáceres.

http://www.youtube.com/watch?v=L88VbRGwudQ

Integrada en la Red de Juderías de España, la ciudad de Cáceres cuenta con una Judería Vieja verdaderamente hermosa, y en la que hay que hacer necesariamente parada en este viaje por Sefarad.

Si el casco histórico de Cáceres fue declarado por su valor Patrimonio de la Humanidad, la huella judía se dejó sentir en él fuertemente, como en otras ciudades extremeñas, como es el caso de Hervás y Plasencia.

Ocupando lo que hoy se conoce como “Barrio de San Antonio”, en la parte de atrás del llamado Rincón de la Monja, a la cual puede accederse descendiendo unas escaleras desde la Plaza de las Veletas, fue el “hogar” en su día de una importante comunidad hebrea.

En un entorno en el que se da el contraste entre el carácter humilde y popular de casas blancas y un entorno lleno de casas y palacios con ostentosos escudos, lo que fue Sinagoga hasta 1470 es un espacio actualmente ocupado por la ermita de San Antonio, con su característico pórtico de tres arcos en la entrada.

En la Plaza Mayor cacereña vivieron personalidades de relevancia de la comunidad, como Samuel Ben Sentó, concretamente en el conjunto de casas situadas al lado del Arco de la Estrella. Plaza que es verdaderamente maravillosa, con estructura rectangular y acogedores soportales, y alrededor de la cual se fue configurando la que fue Judería Nueva, después de que en 1.478 se obligara a la población judía a vivir acotada en un espacio físico, ya próximo el Decreto de expulsión.

Desconociéndose realmente la ubicación exacta de la zona judía, los historiadores argumentan que la misma debió ubicarse entre las calles Panera y de la Cruz, situándose en el Palacio del Marqués de la Isla la Sinagoga comunitaria.

Sefarad extremeña. Preciosa ciudad con fuerte huella hebraica.

Caminos de Sefarad (XVI). Plasencia.

http://www.youtube.com/watch?v=8mebhoLa8GQ

Integrada en la Red de Juderías de España, en la que también están otras localidades extremeñas, como Cáceres y Hervás, Plasencia fue uno de los núcleos de la región en los que la huella hebrea se manifestó con más intensidad, quedando patente la presencia de la comunidad ya desde el Siglo XII.

Antes de la expulsión de 1.492, es en el año 1.477 cuando las autoridades vienen a terminar con la Judería de la Mota, al ser confiscadas por los condes de Plasencia la sinagoga y diversas casas para ampliar el espacio de su palacio, así como del convento de San Vicente Ferrer (en la actualidad, “Parador Nacional”) . Poco después, en 1.480, las Cortes de Toledo ordenan el “apartamento” de los judíos; en Plasencia, esto lleva a la construcción de una nueva judería en la calle Trujillo, en la que también se levanta una sinagoga.

Además de la Judería de la Mota, que ya localizamos, debemos hacer referencia, en este viaje a la Plasencia judaica, a lugares como Puerta de Coria y Calle Zapatería, tan ligadas a los pasos cotidianos de los miembros de la comunidad hebraica. Igualmente, la calle Arenillas y la Plaza de Ansano, lugares paradigmáticos de la llamada Judería Nueva.

La calle de Santa Clara y la Plaza de la Catedral también está fuertemente vinculados a la vida judía en Plasencia; quien fue Obispo de la localidad, Gonzalo de Santa María, era en realidad un converso, esa figura tan tratada en las literaturas ibéricas. Como curiosidad, en el coro de la Catedral una imagen representa unos rabinos instruyendo al Nazareno en la representación del nacimiento de este; una imagen sorprendente para una iglesia católica.

El Convento de las Claras, por otra parte, fue levantado sobre dos casas que con anterioridad habían sido judías; en la actualidad el Convento funciona como Casa de Cultura, acogiendo también el Centro de Estudios Hebraicos y la Oficina de Turismo dependiente del Ayuntamiento.

Al lugar llamado Berrocal, un alto en el que se situó en tiempos el cementerio judío, se puede acceder por la llamada Puerta de Berrozana de modo que se eludiera el paso por territorio cristiano.

Una referencia necesaria de Sefarad, esta huella judía en la - por lo demás, también hermosa - localidad extremeña de Plasencia.



Caminos de Sefarad (XVII). Oviedo.

La capital asturiana contó en su día con una importante comunidad hebrea.

Comunidad, eso sí, que fue confinada para vivir - se le permitía circular fuera de este espacio - en la franja que abarca desde Puerta Nueva de Socastiello a Puerta de la Fortaleza. Además de esta restrición residencial, las actividades que los judíos podían realizar quedaron muy limitadas; si el judío es asociado al oficio de prestamista, una Ordenanza de 1.274 les prohibía esta actividad con mujeres casadas, con ciudadanos de Oviedo y en todo caso a la llegada de la noche.

Sostienen los historiadores que con bastante probabilidad, en el sitio en que actualmente está el Teatro Campoamor se situaba el cementerio judío ovetense.

Buena muestra de esta presencia es la placa que puede leerse en la pared de la Farmacia Migoya, en la Plaza Juan XXIII y que viene a decir: “Otrosí tengo por bien que los judíos no ayan alcaldes apartados como ahora avien”.

También es de agradecer que el Ayuntamiento, con la ayuda de la Comunidad Sefardita de la ciudad, situara en la Plaza llamada Porlier, donde se encontró en tiempos una de las puertas del castillo, un plano donde se indican los asentamientos judíos de la capital asturiana.

Otros referentes necesarios del Oviedo hebreo son:

La Plaza de Trascorrales, donde se sitúa hoy el célebre monumento a la lechera asturiana, y en la que se dice por algunos historiadores que se situaría alguna carnicería judía.

La calle Fontán, en la que actualmente se halla la Sinagoga de La Casina.

La Placa en el Tetaro Campoamor, recordando la ubicación antaño del cementerio judío.

En el llamado Parque del Invierno un monolito fue levantado en 2.005 en memoria de las víctimas de la Shoah. También como curiosidad, mencionar la estatua de un hebreo universal de nuestra contemporaneidad, Woody Allen, situada frente al Parque San Francisco.

Una hermosa ciudad en el Norte de Sefarad. Otra parada necesaria.

Caminos de Sefarad (XVIII). Tarazona.

Integrada en la Red de Juderías de España, la de Tarazona pasa por ser una de las juderías con más renombre de Aragón.

Conocida como la Rúa, protegida por la antigua fortaleza de la época musulmana, se trata (la Judería Vieja) del típico espacio de calles estrechas, anclada en la Historia, ajena al bullicio urbano, teniendo como referencias las llamadas Calle Alta y Calle Baja, y tratándose de un destino inevitable en todo recorrido que se precie por Sefarad.

Construcciones y lugares que se instituyen como puntos de referencia son, entre otros, la Puerta de la Plaza Nueva, la Puerta de la Zuda y La Porticiella (los tres accesos), siendo también otros espacios que delimitan el enclave judaico la Plaza de Santa María y Cuesta de los Arcedianos.

Las casas colgadas son un regalo de esta zona de la vieja Turiaso, mereciendo también mención destacada el que hoy es Palacio Episcopal, que fue residencia de los reyes de Aragón, pero también Zuda musulmana. También en el ámbito de la Judería, la iglesia del Hogar Doz (en el que reposan los restos del célebre escritor Baltasar Gracián) y la iglesia de Nuestra Señora de la Merced, son puntos que no deben pasar desapercibidos para el viajer@.

Acudiendo al encuentro de la Historia, no puede dejar de mencionarse que en su día existió la “Escuela de Traductores” de Tarazona. La visita al Museo, situado en la Calle Alta, dedicado a un hombre trascendental en las finanzas del Reino de Aragón (como lo es Moshe de Portella) es otra recomendación importante, así como el Palacio de Santafé (en el Barrio Verde, Judería Nueva).

Una localidad con historia y con rango en las tierras aragonesas. Otra perla de lo que fue llamado Sefarad.



Imagen: Pixabay.

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