Amistad

 



Sentirse enemigo, cultivando como lo definió una vez Benedetto Calati, “el sacramento” de la amistad. He aquí el reino de Dios, que no es de este mundo, pero que está en este mundo. Un cristiano diría agápe, caritas, amor. Palabras, para mi, indecibles, y sin embargo comprensibles. Analogía, no, aquí no existe. “No he venido a traer la paz, sino la espada”: he ahí, en medio de nosotros, el reino de Dios, impuesto a la historia humana por la época moderna” (Mario Tronti, “Dello spirito libero”, Il Saggiatore, p. 284).


Imagen: Pixabay.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Fundamentalismo(s). Integrismo(s)

Nietzscheana

Algo de geopolítica …. con George Friedman, Lucio Caracciolo y la revista italiana “Limes”